La ilusión de la individualidad. Erich Fromm

agosto 22, 2014

Lecturas…

“…Nos sentimos orgullosos de no estar sujetos a ninguna autoridad externa, de ser libres de expresar nuestros pensamientos y emociones, y damos por supuesto que esta libertad garantiza —casi de manera automática— nuestra individualidad.

El derecho de expresar nuestros pensamientos, sin embargo, tiene algún significado tan sólo si somos capaces de tener pensamientos propios; la libertad de la autoridad exterior constituirá una victoria duradera solamente si las condiciones psicológicas íntimas son tales que nos permitan establecer una verdadera individualidad propia. ¿Hemos alcanzado esta meta o nos estamos, por lo menos, aproximando a ella?…”

De: El miedo a la libertad, Cap. VII, Libertad y Democracia, Fromm.

Locuciones latinas. S

agosto 20, 2014

Son muy antiguas, han sobrevivido en la tradición oral…

“…

Se non e vero, e bene trovato 
Si no es cierto, está bien encontrado.

 Proverbio italiano, de aplicacion fácil y frecuente. 

 

Si vis pacem, para bellum
Si quieres la paz, prepara la guerra
 

Para no ser atacado, lo mejor es ponerse en estado de defensa.

 

Sol lucet omnibus 
El sol brilla para todos

Todo el mundo tiene derecho a gozar de ciertas ventajas naturales.

 

Sutor, en supra crepidam 
Zapatero, no más arriba que el zapato
 

Palabras del pintor Apeles a un zapatero, quien, después de haber criticado una sandalia en uno de sus cuadros, quiso juzgar lo demás (Plinio, “Historia natural”). Dirígese este Proverbio a los que quieren hablar de cosas que no son de su competencia.

…”

De: Mi Primer Larousse Ilustrado
Más en: Locuciones Latinas y otras

Meditación: Una gran dicha. Osho

agosto 20, 2014

A veces, algunas personas dicen que tienen que “meditar” acerca de un asunto (tal vez, para tomar una buena decisión) cuando lo que van a hacer es “reflexionar” algún tema. Meditar no es reflexionar en tanto actividad intelectual…

“En la superficie tú vas sonriendo, pero en lo profundo, sólo hay lágrimas y nada más; en lo profundo hay angustia. La meditación, es disolverse, fundirse en el todo, olvidar por completo que estás separado, recordar tu unidad con el todo.

Por eso, Gurdjieff solía llamar a su proceso de meditación “autorrecordar”; realmente, se trata de un recordar.

Buda solía llamar a su meditación “recordar correcto”. Somos uno con el todo, aunque pensemos que estamos separados. Somos inseparables. No podemos separamos tan solo por pensar que estamos separados. Lo único que hace falta es recordar; lo único que hace falta es abandonar esta falsa noción de que estamos separados.

Y en esos raros momentos en los que puedes poner a un lado tu ego, tu personalidad, tu complejo cuerpo-mente, y solo eres un observador, un testigo, una consciencia, por primera vez, pruebas la meditación.

Y con ello, inmediatamente llega una gran dicha, viene rauda hacia ti desde todas las direcciones, desde todas las dimensiones. Todo tu vacío interior se llena inmediatamente. Se convierte en un lago de gozo.

Ese es el fin, y el método, el medio, es la meditación. No existe otro método, no hay otro camino.”

Osho, Aprender a silenciar la mente. Sanar la separación entre cuerpo y alma / Transcripto en la AGENDA OSHO 2012 (editorial Granica) – Selección de M.G.

Leído en: Osho en español/Facebook 
Más: Meditación de la risa al despertar. Osho.  Historia y silencio. Osho. , y todos los posts de la categoría “Meditación”.  

Budismo para occidentales, 20 malentendidos (del libro)

agosto 19, 2014

Décimo primer mal-entendido: En el Budismo, se puede asimismo renacer como animal…

“… La cuestión de saber si uno puede asimismo renacer como animal es controvertida hasta entre los budistas, de tal modo que no existe ninguna opinión sin ambigüedad, considerada inequívoca.

Fundamentalmente, reina la idea que uno se gana las condiciones de existencia que uno se ha causado por su propia voluntad.

Que sea persona, animal u espíritu natural, toda reencarnación es el resultado de nuestros propios esfuerzos; es la consecuencia natural de nuestros deseos y con eso ni es castigo ni recompensa. 

En nuestro caminar por el círculo samsárico, cambiamos de continuo nuestras condiciones, y por eso no puede haber ninguna huella que sería sólo positiva o sólo negativa.

Sabiendo la solidaridad karmica de todas  las manifestaciones condicionales, los budistas son entonces llamados a tener respeto, bondad y buena voluntad por todos los  seres.

Así la imagen de un posible renacimiento no-humano puede inspirar quizás a tener más respeto y simpatía por todos los seres, simplemente por el hecho que acaban todas las existencias. …”

De: Budismo para occidentales, 20 malentendidos (libro)
Antes: 10mo. malentendido

Estigmas: Normal o neurótico? Erich Fromm

agosto 17, 2014

Comparto un fragmento de “El Miedo a la Libertad” que nos advierte sobre el uso de estas dos palabras: “normal” y “neurótico”…

“…será conveniente referirnos brevemente al significado de los términos ahora empleados: neurótico y normal o sano. El término normal (o sano), puede definirse de dos maneras.

En primer lugar, desde la perspectiva de una sociedad en funcionamiento, una persona será llamada normal o sana si es capaz de cumplir con el papel social que le toca desempeñar dentro de la sociedad dada.

Más concretamente, ello significa que dicha persona puede trabajar según las pautas requeridas por la sociedad a que pertenece y que, además, es capaz de participar en la función de reproducción de la sociedad misma, es decir, está en condiciones de fundar una familia.

En segundo lugar, desde la perspectiva del individuo, consideramos sana o normal a la persona que alcanza el grado óptimo de expansión y felicidad individuales.

Si la estructura de una sociedad dada fuera tal que ofreciera la posibilidad óptima de la felicidad individual, coincidirían ambas perspectivas. Sin embargo, en la mayoría de las sociedades —incluida la nuestra— este caso no se da.

Si bien ellas difieren en cuanto al grado en que fomentan la expansión individual, siempre hay una discrepancia entre el propósito de asegurar el fluido funcionamiento de la sociedad y el de promover el desarrollo pleno del individuo. Este hecho obliga necesariamente a distinguir de una manera bien definida entre los dos conceptos de salud o normalidad. Uno es regido por las necesidades sociales, el otro por las normas y valores referentes a la existencia individual.

Por desgracia, se olvida a menudo esta diferenciación. En su mayoría, los psiquiatras aceptan como un supuesto indiscutible la estructura de su propia sociedad, de tal manera que, para ellos, la persona no del todo adaptada lleva el estigma de individuo poco valioso; por el contrario, suponen que la persona bien adaptada socialmente es muy valiosa desde el punto de vista humano y personal.

Si diferenciamos los dos conceptos de normal y neurótico de la manera indicada, llegamos a esta conclusión: la persona considerada normal en razón de su buena adaptación, de su eficiencia social, es a menudo menos sana que la neurótica, cuando se juzga según una escala de valores humanos.

Frecuentemente está bien adaptada tan sólo porque se ha despojado de su yo con el fin de transformarse, en mayor o menor grado, en el tipo de persona que cree se espera socialmente que ella debe ser. De este modo puede haberse perdido por completo la espontaneidad y la verdadera personalidad.

Por otra parte, el neurótico puede caracterizarse como alguien que no estuvo dispuesto a someter completamente su yo en esta lucha. Por supuesto, su intento de salvar el yo individual no tuvo éxito y, en lugar de expresar su personalidad de una manera creadora, debió buscar la salvación en los síntomas neuróticos, retrayéndose en una vida de fantasía.

Sin embargo, desde el punto de vista de los valores humanos, este neurótico resulta menos mutilado que ese tipo de persona normal que ha perdido toda su personalidad. Es innecesario decir que existen individuos que, sin ser neuróticos, no han ahogado su individualidad al cumplir el proceso de adaptación.

Pero el estigma atribuido al neurótico nos parece infundado y susceptible de justificación sólo cuando se juzga en términos de eficiencia social. En este último sentido el término neurótico no puede ser aplicado a toda una sociedad, puesto que ella no podría existir si sus miembros no cumplieran sus funciones sociales.

Sin embargo, en el otro sentido, en el de los valores humanos, una sociedad puede ser llamada neurótica cuando sus miembros ven mutilada la expansión de su personalidad. Puesto que el término neurótico sirve con tanta frecuencia para indicar la carencia de funcionamiento social, evitaremos el referirnos a una sociedad en términos de neurosis, prefiriendo, en cambio, hablar de su carácter favorable o contrario a la felicidad humana y a la autorrealización de la personalidad. …”

De: El miedo a la libertad, Fromm.

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