Acerca del Perdón

octubre 1, 2014

“Dios me perdonará, es su oficio…” Heinrich Heine. 

Disculparse1Encontrarán en archivo: 
Sobre el perdón y la autoridad 
La capacidad de perdonar  
Perdonar, ser perdonado, perdonarse  
Pedir perdón  
Pecado y perdón  
Ni respeto ni perdón. Poema  

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Budismo para occidentales, 20 malentendidos (del libro)

septiembre 30, 2014

Décimo quinto malentendido: El nirvana es un cielo budista…

“… El budismo no conoce un otro lado después de la muerte, donde entraría el difunto.

El Nirvana no es un cielo, no es una esfera de ultratumba trascendente, no es un lugar de existencia eterna. 

El Nirvana, por conclusión, no es para nada un nuevo comienzo en un otro mundo. 

Nirvana dice “extinción” y mira a un estado de tranquilidad, si todas las ligaduras pasionales de la existencia están dominados.     

Nirvana: la conclusión del círculo de los renacimientos, el no disponible y no localizado lugar de felicidad eterna, más un estado de falta de estado, el fin de todo pedido, el apaciguamiento de toda inquietud del espíritu, el otro lado del mundo disponible. 

Nirvana, entonces, no se puede asimilar a un paraíso ulterior. …”

De: Budismo para occidentales, 20 malentendidos (libro)
Antes: 14º malentendido 

Un recuerdo escolar: Chiche, mi perrito (poesía)

septiembre 29, 2014

Perrito1

Octubre 4. Día Mundial de los animales.

Desde niños, nos enseñan a valorar la vida animal…

Chiche es mi perrito
lindo y juguetón,
Chiche es un copito
suave de algodón.

Cuando yo me ausento
por cualquier razón,
muestra descontento
y se va a un rincón.

Mas cuando regreso,
Chiche es un ciclón;
vuelve a ser travieso,
vivo y juguetón.

Copiado del libro de lectura de 2do. grado “Rocío” – Edit. Kapelusz. 
Imagen: micolecciondedibujosinfantiles.blogspot.com.ar
Relacionado: Testamento de un perro

Psicología. Aprender a morir

septiembre 28, 2014

Octubre 1. Día Internacional de las Personas de Edad

Si tienen un rato para leer…

Placeres y tareas de los últimos años.

“Un fruto dulce y maduro”

Por Enrique Rozitchner*

Vejez1Séneca (4-65), la figura más representativa del estoicismo durante el Imperio, en su Epístola XII a Lucilio, presenta cómo vive su propio envejecimiento. Las señales de la vejez provienen menos del cuerpo que del mundo exterior que lo circunda; el mundo también envejece. El paso del tiempo se refleja en los objetos envejecidos que hemos amado durante toda la vida. La casa que edifiqué, el árbol que planté y vi crecer, de pronto se me muestran viejos. Como si Séneca admitiera su vejez a través del mundo que envejece con él, porque dondequiera que vaya encuentra señales de su envejecimiento.

Se trata de una fuerte percepción, que no se orienta por referencias al cuerpo que se deteriora o al propio ego (Freud diría: menos narcisista), sino de modo indirecto. En esta experiencia, a la que efectivamente muchos tienen acceso, el sujeto envejece con el mundo que lo ha rodeado, con la comunidad en que creció o se desarrolló. Séneca, contra todo egocentrismo, pone el acento en que uno es uno y sus circunstancias de vida, el cúmulo de vínculos afectivos con los que ha vivido. La identificación proyectiva con la vejez del otro, con un mundo envejecido, como ese plátano de su finca que ha plantado y que ya no puede dar frutos, confirma su envejecimiento.

Tales señales de la vejez, lejos de ser borradas como amenazas o fantasmas, en el estoico se reciben con afecto, con la expectativa de obtener de ellas numerosas satisfacciones. La Epístola XII valoriza esas señales, propone amigarse con ellas, reconocerse en ellas y no rechazarlas como extrañas y siniestras. Según Séneca, en todo placer lo más voluptuoso se guarda para el final. Ese mundo transitorio y envejecido aparece como un fruto dulce y maduro del cual todavía es posible alimentarse. La enseñanza estoica apunta a que en la vejez también hay placeres, o aun se goza de no precisar ninguno de ellos, porque ya se ha gozado lo suficiente y su sabor impregna la boca. Al igual que Cicerón, Séneca considera la vejez realizada desde el modelo del hartazgo de la vida.

En la Epístola XII se postula una concepción circular del tiempo donde nadie es tan viejo que no puede vivir un día más, lo cual equivale a vivir una vez más el ciclo de toda la vida. Nacimiento y muerte, en la circularidad cualitativa del tiempo y de los días, son los extremos de los momentos intensos de la vida que igualan al joven y al viejo; cada día que se vive en la vejez remite a una densidad especial que incluye la existencia completa. Mientras que en la temporalidad longitudinal de la flecha del tiempo la intensidad de una vida se pierde sin resto, en el tiempo circular cada día trae la potencialidad del deseo y la posibilidad de reanimar los placeres vividos. La vida, en la visión de Séneca, se compone de círculos concéntricos –infancia, adolescencia, juventud, madurez, vejez– unos dentro de otros, y el gran círculo del nacimiento y de la muerte los abraza a todos.

En la Epístola XXVI a Lucilio, Séneca afirma que la vejez delimita el mundo de la edad cansada, aunque no, subraya, aplastada. Estas palabras y otras expresan un sentimiento de falta de correspondencia entre la percepción de su propio envejecimiento corporal y el alma: Séneca se descubre viejo, pero esa representación no coincide con su propio yo. El reconocimiento de esa diferencia entre lo que fue y lo que es se realiza ahora, como en la Epístola XII, a partir de ciertas señales de su vejez, sólo que en este caso proceden de una percepción interna. Ese cansancio de Séneca indica los cambios corporales de la senectud, aunque en él ese cansancio no se prolonga en el alma; distingue entre la vitalidad de su alma y el cansancio de su cuerpo. El vigor del espíritu, la potencia anímica o psicológica, no se corresponden con una corporeidad que se percibe cansada. Sin embargo, esa falta de correspondencia entre la psiquis y el soma puede darse (incluso invertida) en cualquier edad y no únicamente en la vejez.

La Epístola XXVI recuerda que el fin de la vida se acerca y se debe enfrentar la muerte. Este es un tope que Séneca advierte para la libertad del alma en la vejez: llegar a la sabiduría y al deleite del alma anuncia la antesala de la muerte.

El estoicismo, Sigue leyendo

Las diez personas más influyentes en la Medicina

septiembre 26, 2014

AcuarelaDePalabras:

Desde Historia, Medicina y otras artes, Francisco Javier Tostado nos ilustra. Gracias!

Originalmente publicado en franciscojaviertostado.com:

Lección de anatomía del Dr. Willem van der Meer, por el pintor holandés Michiel Jansz. van Mierevelt (1617).

Siempre que pretendemos hacer un listado sobre lo más relevante de algo histórico se corre el riesgo de no ser objetivo pues estamos sujetos a percepciones diferentes. Existen multitud de listas en las que se consideran a las personas más influyentes en la Medicina pero en esta que os propongo he intentado ser lo más objetivo posible teniendo en cuenta el impacto posterior de su obra. Probablemente más de uno de vosotros añadiría o quitaría alguno y os invito a que en los comentarios dejéis vuestra opinión. Sean o no los más destacados, de lo que no hay lugar a dudas es de que existió un antes y un después en la evolución de la Medicina, en su existencia, en su obra, en su pensamiento y en su avance hasta nuestros días. Observaréis…

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