Año Nuevo Andino. Rituales y significados

Estaba yo buscando celebraciones de otros “años nuevos”…

Año Nuevo Andino, por Fortunato Escobar, RevistaSerIndigena

Andino“Los pueblos andinos, amazónicos, guaraníes, kollas, mapuches entre otras etnias, conmemoran el 21 de Junio nuevo año andino, MACHAQ MARA (en Aymara) MOSOQ WATA (en Qechua), aún cuando la celebración difiere entre el 20 y 25 de junio, dependiendo de cada cultura originaria. Según el calendario agrícola cósmico, corresponde el año 5514. (Nota: Artículo escrito en 2006*)

Pero, ¿Qué significa en el fondo “año nuevo andino”, por qué tanto alboroto? o es que de pronto, esto se constituye como fuente de sustentabilidad para el desarrollo rural o simplemente un faz
folclórico sumido al pasado; considerando que todos los hombres y mujeres saben que el año nuevo se celebra el 1 de enero de cada año.

La celebración del nuevo año para el mundo andino y amazónico no significa sentarnos en una mesa con familiares y amigos para ser parte de un banquete con pavo, chocolate y panteón como lo es en el año nuevo del sistema occidental; sino, esto significa sentarnos en la mesa de nuestra Pacha Mama bajo la atenta mirada del Inti Tata, donde todos los hombres y todas las mujeres que se hacen criar con la Pacha Mama renuevan su compromiso de continuar criando a los ecosistemas que conviven gracias a la benevolencia de la PachaMama.

Además, no nos sentamos sobre el cemento o sobre las cómodas butacas alfombradas de tablas cortadas y despedazadas de nuestros bosques, sino sobre la tierra misma junto a los arbustos, las rocas y en medio de lodo y polvo para reflexionar, rememorar, venerar y agradecer a la Pacha Mama y al Inti Tata (sol).

Tampoco existen regalos de ninguna clase, el único regalo que existe es la sagrada coca, sebos de llama y alcohol para la challa como símbolo de reverencia a la PachaMama e IntiTata para dar en ofrenda.

El imaginario ritualizado del año nuevo andino, implica entre otras cosas, conectarnos con los espíritus de nuestros ancestros y con la naturaleza simbolizado con la PachaMama.

Y es una forma de reflexionar no solo sobre los derechos humanos sino también sobre los derechos cósmicos (derecho de existencias de la vida vegetal y animal) que son los sistemas creencias y valores que se expresa en el uso racional y conservación de los recursos que otorga la PachaMama y el IntiTata.

En suma, esta acción es una forma de renovación de los ciclos productivos y el comienzo de un nuevo compromiso con la tierra y el entorno ambiental, no sólo en lo espiritual sino también material y cultural que purifica y bendice las aguas de los mares, de los ríos, lagos y vertientes, y hace que los recursos naturales sigan su curso para continuar alimentando a las actuales y futura generaciones.

Considerando además, que los sistemas de percepciones y tradiciones socio-culturales de los Pueblos Indígenas no sólo creen que la Tierra se encuentra en el punto más alejado del Sol, por lo que se registran las temperaturas más bajas como las noches más frías del año, donde los ríos, lagunas y estanques amanecen con grandes capas de hielo.

Sino que esto, implica que es hora de asumir un nuevo compromiso con la PachaMama y rendir culto por todo lo recibido en año que fenece. Dentro de este contexto, el año nuevo andino expresa el pensamiento y sentimiento de las diversas formas de sentir, pensar y hacer, estas manifestaciones se expresan en los siguientes actos, entre otros:

En la víspera del año nuevo andino, la vida animal, en especial las aves como si supieran del ritual del día siguiente comienzan a cantar, tal es el caso de los lequechos (lec lec lec que indica que congelará fuerte, librir, librir, librir, librir que la helada no será de consideración). En tanto que las otras aves anuncian la llegada de la helada a partir de las 4 hasta que se oculte el sol:

Tiquichos del lago o ríos anuncian la llegada de los vientos como KAITE (viento positivo) y K`ARI TAYA (viento negativo) que anuncia la llegada del invierno.

En tanto que las chocas envían mensajes en sus diversos cantares el cambio del clima, al igual que las pisacas, pucu puco, gaviota. Al tiempo que las otras aves migratorias abandonan el lugar hacia otros destinos. Y las viscachas de las zonas altas se trasladan hacia las orillas del lago.

Todos ellos, son verdaderas enseñanzas de anuncios, en los que en otro artículo los hemos denominado como la “alarma ancestral” que en el terremoto del lejano oriente evitó las muertes masivas de indígenas gracias a las señales ancestrales.

Los ancianos y ancianas reunidos con sus familias se aprietan alrededor del fuego y empiezan a contar cuentos y mitos de sus antepasados con los que matizan el bullicio de las aves en medio fuerte frío.

Al final, la familia debe entender en sentido lo más amplio posible de porqué las aves anuncian la llegada del año nuevo andino y por que es imprescindible la práctica de los rituales y asumir un nuevo compromiso de convivencia armónica con la naturaleza. Esta es la tradición oral que se transmite de generación en generación.

Al mismo tiempo, como si la vida vegetal entendiera a las aves y a los hombres y mujeres las hojas se desprenden de los árboles (los ancianos dicen que es la mano de los espíritus de los achachilas), el cual marca el inicio de temporadas de fuertes heladas aprovechada para deshidratar papa denominada chuño y muraya.

Las familias indígenas por generaciones, desde la primera hora del Machaq Mara renuevan su compromiso de continuar haciéndose criar con la PachaMama y prometen cuidarlo y de defender sus ropajes y sus venas que son los recursos naturales y los recursos hídricos, esta es una reverencia ritualizada con el sacrificio de una llama (preferiblemente blanca) para ofrendar a los dioses tutelares del más allá, acto que se lleva acabo en las primeras horas de la mañana.

Después del ritual, los hombres y mujeres de estos pueblos andinos proceden a marcar sus animales domésticos previo challa (alcohol – vino) y de adornar con flores de cantuta hoy remplazado por misturas de colores y con aretes de diversos colores como símbolo de reverencia a sus hermanos y hermanos animales domésticos que los crían como parte de subsistencia y equilibrio ecológico.

Una vez terminado, la challa a los animales, los hombres, mujeres, niños y niñas rodean en círculo con Saiva (hitos -mini pared- de piedritas sobre piedritas) a los productos agrícolas recogidos en el año como papa, chuño, quinua, moraya, etc) como símbolo de seguridad alimentaria por el que la familia recuenta su capital familiar (capital simbólico) que servirá del sustento, separándose para el consumo familiar, para semilla y para venta.

Las familias una vez contabilizado los productos durante la Saiva pasan a almacenar en “sejes” o “pirwas” (sejes -estera- de totora o hechas de ramas secas de árboles nativos). En el pasado estos constituían verdaderos almacenes con alimentos suficientes para todos, en sí, esto es interpretado como sustentabilidad del desarrollo, es decir almacenar comida para el año y para la época de crisis.

Los sabios ancianos y las sabias ancianas instruyen a los más pequeños de la casa para que al mediodía junto al Saiva o Pirwa canten el canto ceremonial (uhjú uhjú uhjú, como expresión de canto místico para los dioses apus, QutaMama, la PachaMama y InteTanta las escuchen sus súplicas y reciban las ofrendas a base de coca, dulce misa, alcohol, vino y cebo de llama sagrada.

Durante el canto mítico, los sacerdotes o los ancianos consultan el libro de la sabiduría que son las hojas coca, donde las viejas y arrugadas manos echan la suerte con la coca y corroboran con la mirada cansada apoyados con huevos de aves silvestres y con estaño que les indicará los posibles peligros a las que se enfrenta cada familia o simplemente ver sus virtudes y vicisitudes que le espera sus futuras acciones.

Casi al final de los rituales, los sacerdotes andinos o los ancianos o las ancianas que aprendieron de sus ancestros conducen a la mesa central las aves sagradas como la “Pisaca” cogida en la noche anterior u otros pajaritos a quienes igualmente los adornan y los challan con vino para soltar para que vuelen.

Si la ave vuela al lado este (salida sol), es símbolo de buen augurio y sí vuela al lado oeste (puesta del sol) es mal augurio). Todo el ritual debe hacerse sin dañar a las aves sobre todo cuidar para que ninguna pluma pueda caerse, de hacerlo será señal de mal augurio.

Sueltas las aves, los ancianos o el sacerdote andino proceden a trasladar el atado (tumulto de ofrenda) de misa hacia un extremo del círculo de Saiva que es una hoguera preparada para prender fuego que debe ser prendido con el soplo del viento de los restos de ceniza de la noche anterior (el uso del fósforo no forma parte del ritual) con el que termina el ritual de pago a sus dioses por nuevo año.”

Leído en: * RevistaSerIndigena 

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3 Comments »

  1. 1

    Está genial, me ha encantado.

  2. 2
    MARIANELA Says:

    es la primera vez que celebro esta fiesta andina, y tu articulo me servio de mucha informacion esta estupendo gracia.

  3. 3
    acuarela Says:

    Reblogged this on Acuarela de palabras.


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