Claves para comprender el mundo actual (sobre los textos de Zygmunt Bauman)

Lecturas: modernidad líquida, miedos globales, acción solidaria, “desechos humanos”…

“Las preocupaciones globales de Bauman”*

“En las obras del pensador polaco Zygmunt Bauman (1925, Poznám, Polonia) se leen conceptos que constituyen claves para comprender el mundo actual. Por ejemplo, el de la “modernidad líquida”, o sea cómo la vida actual y sus certezas, son más inestables y líquidas que nunca; o que también, más que nunca, el hombre está huérfano de referencias consistentes.

Aunque, como una paradoja, Bauman ha proclamado de sí mismo: “Lo único sólido en mi vida es Janine, mi esposa desde hace sesenta años”.

A continuación, algunas de sus ideas.

El miedo en el mundo

Desgraciadamente una de las pocas cosas que no escasean en nuestros días, carentes por otra parte de certezas y seguridad, son precisamente ocasiones para estar aterrorizado.

Los temores son muchos y variados, reales e imaginarios… un ataque terrorista, las plagas, la violencia, el paro, terremotos, tornados, el hambre, enfermedades, accidentes, al otro…

Gentes de muy diferentes clases sociales, sexo y edades, se sienten atrapados por sus miedos, personales, individuales e intransferibles, pero también existen otros globales que nos afectan a todos.

El problema, sin embargo, es que esos temores no son fáciles de asimilar pues nos golpean uno a uno, en una sucesión constante aunque azarosa, desafían nuestros esfuerzos (si es que en realidad hacemos esos esfuerzos) de engarzarlos y seguirles la pista hasta encontrar sus raíces comunes, que es en realidad la única manera de combatirlos cuando se vuelven irracionales.

Todos juntos resultan mucho más aterradores al ser tan difícil comprenderlos, pero sobre todo nos espeluznan por el sentimiento de impotencia que nos despiertan.

Porque aunque los temores que atormentan a la mayoría suelen ser muy similares, cada uno intenta combartirlos de manera individual, y en la mayor parte de los casos con recursos inadecuados.

Sería más eficaz combatir el miedo uniendo nuestros recursos, pero en esta sociedad individualizada parece imposible una acción solidaria.

 

Europa y la hostilidad

Kapuscinski (1) aseguraba que el humor del planeta ha cambiado de manera casi subterránea. El dominio económico y militar europeo no tuvo rival los cinco últimos siglos, de manera que Europa actuaba como punto de referencia y se permitía premiar o condenar las demás formas de vida humana pasadas y presentes, como una suerte de corte suprema.

Bastaba con ser europeo, decía Kapuscinski, para sentirse el amo del mundo, pero eso ya no ocurrirá más: pueblos que hace sólo medio siglo se postraban ante Europa muestran una nueva sensación de seguridad y autoestima, así como un crecimiento vertiginoso de la conciencia de su propio valor y una creciente ambición para obtener y conservar un puesto destacado en este nuevo mundo multicultural, globalizado y policéntrico.”

 

La modernidad líquida

“Conceptos como el de modernidad líquida, explican cómo vivimos en plena era del cambio y del movimiento perpetuo: los sólidos conservan su forma y persisten en el tiempo: duran, mientras que los líquidos son informes y se transforman constantemente: fluyen” declara Bauman.

Como la desregulación, la flexibilización o la liberalización de los mercados. O conceptos tan provocadores y desolados como el de “desechos humanos” para referirse a los parados, que hoy son considerados, a su juicio, “gente superflua, excluida, fuera de juego”.

También explica Bauman que hace medio siglo los desempleados formaban parte de una suerte de reserva del trabajo activo que aguardaba en la retaguardia del mundo laboral una oportunidad. Ahora, en cambio, “se habla de excedentes, lo que significa que la gente es superflua, innecesaria, porque cuantos menos trabajadores haya, mejor funciona la economía. Esta es una consecuencia de la globalización. La otra es que eres realmente superfluo. La economía sería mejor si desaparecieras, de modo que los excedentes son una especie de desaparecidos”.

Y dice más. Que la neutralidad moral es “imposible” y que “quien la sostiene se miente a sí mismo”.

(1) Ryszard Kapuscinski (Polonia 1932- 2007). Considerado por el escritor Gabriel García Márquez como el periodista más importante de nuestra época. Fue además escritor y ensayista. En el 2003 recibió el premio Príncipe de Asturias.

Leído en: *Las preocupaciones globales de Bauman. Revista El Arca/61

Los … indican fragmentos, las negritas y otros formatos son producto de mi lectura personal.

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