Para enseñar a los niños la virtud de la lealtad…
Señor, que mi vida sea
una llama,
una pequeña luz que brille
allí donde vaya.Señor, que mi vida sea
una flor
humilde y pequeña,
abrazada a tu rama.Señor, que mi vida sea
un cayado,
un bastón que sostenga
al que ha flaqueado.”
Leído en: “El libro de las virtudes para niños” (Relatos de hoy y de siempre), Selección de William J. Bennett, Ediciones B, Grupo Zeta. Trad. Mireia Blasco
Señor, que mi vida sea 











