Un caso de cura por la alegria…
“Una vez, vino a nuestro monasterio un hombre que sufría de parálisis en su mano derecha. El Maestro le preguntó qué era lo que solía hacer con ella. Guardó un instante de silencio y luego dijo:
– Durante muchos años usé mi mano dercha para matar ovejas y toros.– [...]

