Archive for the ‘Campamentismo’ Category

Decálogo del alpinista. Club Alpino Francés

diciembre 11, 2011

Diciembre 11
En el Día Internacional de las Montañas…

El Club Alpino Francés ha resumido para sus afiliados varios consejos:

Alpinismo011. Comparado con la debilidad del hombre, el poder de la montaña es infinito. Para afrontarlo con seguridad, el alpinista tiene que poner en juego todos sus recursos materiales, físicos y morales.

2. Nunca hay que abordar la montaña desentrenado ni llegar al límite de las propias fuerzas.

3. La importancia del equipo es fundamental. Muchos accidentes se deben a material inadecuado.

4. El empleo de la cuerda es garantía de seguridad. Más vale abusar de ella que ignorarla.

5. Muchos accidentes mortales se deben a la práctica del montañismo en solitario. Nunca se debe quedar un montañero rezagado.

6. La habilidad técnica se adquiere progresivamente, con guías expertos.

7. La llegada del mal tiempo en la montaña se produce siempre de un modo rápido. Hay que reaccionar de inmediato.

8. Las condiciones de una misma montaña nunca son idénticas.

9. Peligro y dificultad difieren. Afrontar las dificultades en malas condiciones supone un peligro cierto.

10. La calidad de un alpinista se mide por su experiencia, conocimiento, serenidad y prudencia.

Leído en: Gran Fichero de los Deportes. Edit. Sarpe, 1983.

Posts relacionados: Código del Montañés  1. Ser, más que parecer  2. Ver, observar, aprender  3. Prepararse  4. Realizar lo que somos capaces  5. Economizar medios artificiales  6. Tener el valor de renunciar  7. Socorrer  8. Cuidar los refugios  9. Proteger la naturaleza  10. Ser tolerante (En el link, su desarrollo.) 
Código de Bushido  1. GI – Honradez y justicia, 2. YU – Valor heroico, 3. JIN – Compasión, 4. REI – Cortesía, 5. MEYO – Honor, 6. MAKOTO – Sinceridad absoluta, 7. CHUGO – Deber y lealtad.  (En el link, su desarrollo.)

Ejemplo de Botiquín de Primeros Auxilios

abril 6, 2010

Abril 7

BotiquinEn el Día Mundial de la Salud…

Antisépticos: evitan la presencia de gérmenes comunes en las lesiones, y previenen infecciones. Pueden usarse:

Yodopovidona: povidona yodada germicida de acción rápida.
Nombres comerciales: Pervinox®, Povoxon®, Aseptoglav® o similares.
Se utiliza: como jabón o solución para la limpieza y desinfección de las lesiones.
Precaución: la yodopovidona puede producir reacciones alérgicas, por lo que no debe usarse en personas con antecedentes de alergia al yodo.

Clorhexidina: bactericida.
Nombres comerciales: Hibiscrub®, Lurgyl®, Strictus®, o similares.
Se utiliza: para la desinfección de quemaduras y heridas, también para la desinfección de material limpio. Se presenta en toallitas en sobres individuales o como solución jabonosa.
Precaución: la clorhexidina no debe aplicarse en personas con hipersensibilidad a esta solución, ni en áreas extensas.

Alcohol al 70%: desinfectante.
Se utiliza: para limpiar termómetros, pinzas, tijeras, etc. También se usa para la limpieza de la piel antes de aplicar una inyección.
Precaución: no utilizar en heridas porque provoca ardor intenso.

Solución fisiológica o solución salina normal
Se utiliza: para limpiar o lavar heridas y quemaduras, también como descongestivo nasal. Se presenta en sachets o frasco gotero plástico.

Jabón: en pan o líquido. Preferentemente en dispenser.
Se utiliza: para lavar las manos, heridas y/o material.
Precaución: es necesario lavarse las manos con jabón antes y después de brindar los primeros auxilios a un lesionado; recuerde también que debe usar guantes descartables siempre que esté en contacto con heridas sangrantes.

Materiales de curación

Gasas: especialmente las presentaciones en sobres individuales de 7,5 cm x 7,5 cm; esta medida es ideal para tratar una lesión pequeña.
Se utilizan: para limpiar y cubrir heridas y para detener hemorragias.
Precaución: no manipular las gasas, porque se contaminan. En caso de que se utilice gasa en rollos, guardar los sobrantes en envoltorios bien cerrados.

Compresas: gasa estéril cuadrada de 38 cm x 40 cm.
Se utilizan: para cubrir heridas y quemaduras, y para atender hemorragias.
Precaución: cuidar la higiene en su conservación.

Apósitos: son almohadillas absorbentes de gasa y algodón estéril, se presentan en diferentes tamaños, de 13 x 8 cm, 13 x 23 cm y de 23 x 23 cm.
Se utilizan: para cubrir lesiones en general y para lesiones oculares en el tamaño de 4 x 6,5 cm.
Precaución: si no dispone de apósitos puede hacerlos con trozos de algodón cubiertos con gasa estéril, teniendo siempre la precaución de que no queden hebras en contacto con la herida.

Vendas: son indispensables en rollos, también es conveniente tener vendas elásticas de diferentes tamaños.
Se utilizan: las vendas comunes para cubrir heridas cortantes y las elásticas para vendajes de las articulaciones.

Vendas adhesivas: son las bandas adhesivas, por ejemplo Curitas®.
Se utilizan: para cubrir heridas pequeñas.

Aplicadores o hisopos
Se utilizan: para extraer cuerpos extraños de los ojos, limpiar heridas en las que no se pueden usar gasas y para aplicar antisépticos.

Bajalenguas: son tablillas de madera.
Se utilizan: para observar las afecciones de garganta y en primeros auxilios como estabilizadores de fracturas o luxaciones de los dedos de las manos.
Precaución: los bajalenguas son descartables y no deben reutilizarse.

Algodón
Se utiliza: para forrar estabilizadores e inmovilizadores, improvisar apósitos y, humedecidos con la sustancia adecuada, para desinfectar instrumental y para limpiar la piel antes de aplicar una inyección.
Precaución: nunca debe colocarse directamente sobre una herida abierta.

Otros elementos necesarios
Guantes descartables
Tijera
Termómetro
Linterna
Libreta y lápiz
Pañuelos descartables
Bolsas para desechar elementos contaminados y para amputaciones.
Vasos descartables
Máscara de resucitación con válvula unidireccional para resucitación cardiopulmonar boca a máscara
Antiparras

Medicamentos

Antihistamínico: no es un medicamento imprescindible en un botiquín, aunque sí es recomendable en escuelas rurales que estén lejos de un centro asistencial y en zonas con riesgo de picaduras de insectos, avispas, abejas.
Nombre comercial: Benadryl® jarabe, Caladryl® (crema, solución y spray para las picaduras de insectos).
Se utilizan: en personas que presentan reacción alérgica grave a las picaduras de insectos, mientras son trasladadas para recibir atención médica, solo si se encuentran lejos de un centro asistencial.
Recuerde que si administra un medicamento debe contar previamente con la debida autorización de los padres y del pediatra del niño, o del médico de urgencia que lo va a recibir en el centro asistencial.
Precaución: este medicamento en su forma de jarabe tiene efectos adversos como la sedación, somnolencia, disminución de los reflejos; no debe mezclarse con bebidas alcohólicas porque produce mareos, visión borrosa, visión doble, náuseas, vómitos, dolor de cabeza.

Según educ.ar  

Más ejemplos en los Comentarios que siguen:

Pumas en peligro de extinción

octubre 13, 2009

Si una busca temas de vida al aire libre, campamentismo, aventuras puede ocurrir encontrarnos con el tema de la caza menor… mayor… y las especies animales en peligro de extinción…

“El (su) hábito de cazar animales domésticos que conspira contra su propia supervivencia. Cómo evitar la desaparición de la especie. Por Luis Festa*

Puma1El puma, como casi todos los felinos, tiene garras retráctiles enfundadas en vainas, que afila y limpia restregándolas contra la corteza de los árboles. Y dije casi todos, ya que el cheetah o gatopardo tiene uñas como un cánido, es decir externas, pues debido a la forma en que caza, por la velocidad y no por el acecho o la sorpresa, necesita afirmarse en el piso durante sus vertiginosas carreras.

Hábito. Uno particular de las hembras conspira contra la conservación de la especie. Durante años escuché que la hembra enseña a cazar a los cachorros mediante el ejemplo, y entonces en una noche mata varias ovejas para que sus hijos aprendan a proveerse su sustento.

Pensaba que era uno de los tantos mitos, hasta que fui a cazar a un campo sito en Carro Quemado. Una mañana, un puestero vino a las casas con dos terneros muertos en la caja de la camioneta. De inmediato se organizó el remedio a la catástrofe, y partieron raudos los peones con sus perradas. Por la tarde regresaron con una hembra y dos cachorros muertos.

Me pareció una muestra de la barbarie en la que puede incurrir el ser humano. Sin vacilar, sacrificaron a tres ejemplares de la vida silvestre por una cuestión comercial.

Por aquel entonces, el dueño del campo, un prestigioso veterinario español cuyos títulos y nivel cultural me hicieron presumir que poseía algún conocimiento de elementales normas de conservacionismo, al iniciar la cacería me había informado el tarifario, en el cual se hallaba incluido el puma como trofeo a un valor que superaba al de un par de vaquillonas.

Cuando inquirí el motivo de la impiadosa persecución y muerte de los pumas me respondió muy suelto de cuerpo: “’¡Hombre, no has visto el daño que hacen, me han muerto dos terneros en una noche!”

Observación. Entonces le hice ver que cualquier cazador de chanchos no le iba a tirar al puma que entraba a la aguada, sino que luego de saciar su sed se marcharía muy orondo a matarle los terneros… ¡por el excesivo valor fijado!

Le manifesté si no le resultaba más barato estimular su caza sin costo, pues el puma que se iba sin ser cazado probablemente le mataría vacunos de un valor considerablemente más elevado, y que en definitiva el cazador deportivo nunca iba a matar a una madre con sus cachorros.

Que el resultado final redundaría en beneficio, ya que se mantendría el número de predadores acotado… y gratis, sin muertes de vacunos, y que si alguno moría, bien valía la conservación de esta especie cuya única falta era a nuestro criterio (intrusos) cazar animales domésticos en su ambiente, que es algo así como pretender que un niño no se tiente a probar la torta con el dedo.

No dijo nada, pero al día siguiente concluyó que tenía razón, y me confesó que sentía angustia cuando veía a los felinos muertos, nada más que por un miserable rédito económico.

Cuestión de conciencia. En definitiva, algún costo hay que sufrir por invadir el hábitat de las especies silvestres. En muchos países de culturas un tanto más evolucionadas que la nuestra, a nadie se le ocurre emprenderla a tiros contra animales salvajes que encuentran en sus parques o fincas, simplemente recurren a servicios oficiales de captura que trasladan indemnes a los ejemplares que rescatan hacia lugares alejados y a resguardo de su principal enemigo: el ser humano.

En nuestros campos. Se exterminan las vizcachas porque horadan el suelo y los vacunos pueden quebrarse al derrumbarse las galerías. Se matan y exportan liebres por millares. El guanaco ha sido prácticamente exterminado en La Pampa, y así, del mismo modo, casi todas las especies de las cuales se alimenta el puma. Entonces caza ovejas, vacunos, equinos o lo que encuentra, sufriendo de inmediato la represalia del paisano.

Y mal mayor es que no existen campañas de concientización del valor natural del puma, cuya caza tendría que ser prohibida y castigada con severidad.

Un buen estímulo para la conservación de esta especie en riesgo de extinción sería la formación de un “fondo compensatorio” con dineros provenientes de la venta de licencias y permisos percibidos de dueños de campos y cazadores.

Su administración estaría a cargo de las municipalidades y tendría por objeto resarcir al propietario de animales muertos por el puma. Ante la repetición de incidentes con animales domésticos se atraparía al puma con jaulas-trampa o anestésicos, para reintroducirlos en ámbitos menos poblados.

Que no se repita. La prohibición de su caza elevando la infracción a la categoría de delito contribuiría a evitar su paulatina desaparición. Todavía se está a tiempo de evitar que suceda con el puma lo ocurrido con el jaguar.

El país posee un territorio extenso y con baja densidad poblacional, salvo en los grandes centros urbanos. El puma sobrevive en aquellos territorios carentes de masivos asentamientos humanos.

Deberían, además, llevarse a cabo intensas campañas de difusión cultural para inculcar a la población rural que el puma ni es un acérrimo enemigo, ni es una mercadería que se le vende al cazador foráneo disimulada con una cacería fraudulenta.”

Leído en: RevistaWeekend, *Publicación mensual de Editorial Perfil S.A © Copyright 1999-2007 Editorial Perfil S.A. All rights reserved

Caza menor de palomas

octubre 13, 2009

 Leyendo revistas…

“… Cuando llega septiembre, algunos cazadores limpian y aceitan sus escopetas hasta el próximo año sin reparar que aún hay muchos cartuchos por disparar. Bastará con recorrer los campos para descubrir que en esta época comienzan a sembrarse el girasol y el maíz, y ambos son sinónimos de inmensas bandadas de palomas.

Será momento, entonces, de acercarse a encargados y puesteros, compartir mate y asado y conseguir así un buen lugar para las tiradas que se avecinan. Es justamente en esta época cuando comienza una cacería que no es simplemente llegar y disparar. Se elige una plaza, se la estudia, se la prepara y hasta se pueden elaborar algunas alternativas por si el plan original falla.

Columba-liviaEl tiro a la paloma, aunque puede practicarse durante todo el año, no cuenta con muchos adeptos, pero sí entre los cazadores extranjeros, algo similar a lo que ocurre con el pato. Además, parece una caza sencilla pero dista mucho de serlo.

El primer paso es tomar conocimiento del terreno, tratar de identificar los sectores de cruces, pasadas y vuelos, aunque suelen cambiar de lugar con mucha frecuencia y de un día para otro. Se los puede ver pasar por una esquina durante 10 días, y de golpe se desplazan 200 metros al norte, para luego volver a cambiar. Como punto de partida hay que tener presente que su vuelo va siempre desde el monte (dormidero) a los sembrados (comida), pero aun así suelen tener cambios de cursos, inclusive cuando no son tiroteadas.

El tema camuflaje, como en el pato, no es menor. Y no debe limitarse a la indumentaria del cazador, sino a todo su entorno. Estas aves pueden detectar al cazador desde muy lejos, ya sea por algo de la ropa, el brillo del cañón o, simplemente, algo fuera de lo común en el lugar que le advierta que allí puede haber un peligro.

Una vez que se tiene bien en claro dónde se harán los intentos, hay que determinar los puestos de tiro de acuerdo con la hora del día y las condiciones del terreno. Con los sembrados de maíz y girasol altos lo mejor es situarse en su interior y esperar el arribo de las aves en horas de la mañana y a media tarde: los momentos en que salen de los dormideros y en que vuelven luego de tomar agua. Una hora antes de anochecer, lo ideal es estar cerca o en el borde del monte… ”

Luego habla de la clase de perro de caza, de los señuelos, de las escopetas y cartuchos, de la técnica de tiro y que “el tiro a la paloma es una práctica divertida y un excelente entrenamiento

Leído en RevistaWeekend , por Claudio Ferrer

PD: Entiendo que hay todo un mundo del cual estoy lejos. Veo cazadores por AnimalPlanet o NatGeo. Es triste pensar en los animales que son cazados… Algunos hasta su extinción como especie. Curiosamente, en la misma revista hay una nota sobre el Puma en peligro de extinción Saludos!

Volar, soñar, volar por los aires

octubre 13, 2009

Leyendo revistas…

“… el cerro Mirador Cuchi Corral (Córdoba, Argentina) es el lugar en el que, desde 1979, se vienen realizando, durante Semana Santa, los campeonatos argentinos de Vuelo Libre (parapente y aladeltismo). Además, la especial geografía y el microclima que se genera, lo convierten en uno de los mejores lugares de vuelo del Continente Americano.

ParapenteEl crecimiento ha sido tan constante que, en 1999, la Copa del Mundo de Parapente aterrizó en Cuchi Corral; es más, el suizo Andy Hediger, ex campeón mundial de parapente, se instaló en La Cumbre en 1996 para “vivir del aire”. Allí tiene su aeroatelier, donde diseña y repara velas, y la mejor noticia para cualquier amante de los aires es que el mismísimo Hediger dicta cursos de parapente y lleva a los turistas a volar por los aires de La Cumbre, no sólo en parapente, sino también a bordo de su trike (un aladelta con motor). Pero además de Hediger, La Cumbre tiene otros locos-profesionales del aire, como Toti López, el instructor de turno para este vuelo de bautismo, apto para todo público.

Finalmente, el clima promete buenas térmicas y dinámicas excelentes para volar, y nuestro experto instructor nos da la bienvenida en la Escuela de Parapentes, a pocos metros de la RN38. Una vez en la base que sirve de despegue, al borde de un acantilado, parece que ya no hay vuelta atrás: Toti López me cuelga de la espalda una enorme mochila con un paracaídas de emergencia, y me engancha un arnés. “El vuelo es biplaza: vamos a saltar juntos y no te tenés que preocupar por nada”, me explica Toti.

Antes de saltar, da detalles sobre los pasos para el salto de despegue, y ya no hay más…llegó la hora. “Corré, corré, corré”, me grita Toti, y corro. Y ni bien quedamos colgados del aire, sólo hay que sentarse y disfrutar del sueño de cualquier ser humano: volar.”

Leído en: RevistaAventura

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