Archivos de la categoría ‘Cuentos – Historias’

Miguel del puerto (via Imágenes y Palabras by Jan Puerta)

mayo 20, 2013

De la serie “Haciendo amigos” uno de esos relatos que Jan Puerta acompaña con sus fotografías…

Janpuerta-miguel“Hoy lunes toca uno de los personajes con los cuales he cruzado algunas palabras o compartido más de una conversación. En esta ocasión, Miguel es un personaje que a pesar de sus dificultades económicas, mira a la vida de tú a tú. Le planta cara y no se deja vencer por las vicisitudes que se le presentan a diario…

Tener el velero amarrado en las viejas instalaciones portuarias de una ciudad como Valparaíso, tiene sus ventajas. Al salir de mi base de operaciones y antes de adentrarte en la urbe, suelo encontrarme con algún personaje que por sus características invita a tener una charla con el. Esta es la historia de Miguel. Un hombre de una edad indeterminada con el cual me había cruzado en varias ocasiones. Habíamos intercambiado un escueto buen día y nada más. Pero esa mañana, simplemente hablamos…

.-Buen día amigo.
.-Buen día. Siempre lo veo con la cámara de hacer fotos.
.-Si. Siempre la llevo.
.-Sabe? En mi vida sólo me han hecho tres fotos.
.-Ah, si? Y en que ocasión se las hicieron.
.-La primera en el colegio, después para el RUT (1), y una más en el ejército.

Este preámbulo me dio pie para hacerle unas cuantas fotografías improvisadas y alguna posando. Fuimos a buscar un banco frente al puerto. Sacó de su bolsa que portaba en bandolera un cartón de vino de la variedad “Carmenere”. Uno de los más económicos pero con una relación de calidad precio que no te provoca ningún problema gastronómico y mucho menos una migraña galopante al día siguiente. Otra cosa es beberlo sin comer ni moderación. Por poco más de mil pesos chilenos, tienes un litro y medio de buen caldo.

Miguel es tan cuidadoso que llevaba dos vasos de plástico. Los llenamos y seguimos charlando. Parecíamos dos viejos amigos, sentados frente al mar, contándose su vida. Lo parecía y me dio la impresión que lo éramos. Levantó el vaso y brindó por Valparaíso. Le secundé su deseo. Un sorbo del tinto y los ánimos para hablar eran buenos…

.-Que edad tiene, Miguel.
.-Pues no lo sé ni me interesa. Hace unos años, fui a buscar “pega” (2) y no me cogieron por la edad. Y de todos los candidatos sabes quién era el más cualificado?
.-Me lo imagino
.-Pues eso. Ni la sé, ni me interesa.
.-De que vive?
.-De lo que puedo. Siempre hay algo que hacer por unas “lukas” (3) A estas alturas de la vida de uno, ya no aspira a nada más.
.-Y como se ve de aquí diez o quince años?
Sin titubear ni un ápice me dijo…
.-Igual! O mejor!

Levantamos el vaso y brindamos por ello al tiempo que de la chaqueta sacaba un paquete de cigarrillos. Lo abrió y estaba vacío. Lo estrujó y guardó la cajetilla en la bolsa.
.-La vida, es un asco.
Hace una pausa, sonríe y añade…
.-pero es hermosa, joder… Hermosa! Única!
.-Qué me dice de la crisis…
Sonríe abiertamente. Se le escapan unas carcajadas que son contagiosas. La gente de alrededor, nos mira con la cara de asombro y rechazo que tienen los que nunca son capaces de exponer sus emociones al miedo de… que dirán. Disimulan cuando fijas la mirada en ellos. Miguel me replica…

.-Crisis? He vivido la crisis desde que decidí salir de este sistema. Qué quieres que te cuente?
.-Lo que piensas…
.-Todos deberíamos de salir del sistema. Eso sí que seria una crisis!
Levanta de nuevo el vaso y dice en tono altivo, dirigiéndose a la gente que nos mira de reojo…
.-El pueblo unido, jamás será vencido!
Se levanta y empieza a cantar… Yo le acompaño, tímidamente. Siempre he pensado que tengo mala voz…
“De pie, cantar, que vamos a triunfar. Avanzan ya banderas de unidad, y tú vendrás marchando junto a mí y así verás tu canto y tu bandera florecer. La luz de un rojo amanecer anuncia ya la vida que vendrá.”

Bebimos y seguimos hablando… Se acabó el cartón de Carmenere y lo invité a comer. Fuimos hasta el viejo mercado “puerto”. Una paila (4) de marisco precedida por una empanada de camarón y queso. Vaciamos una jarra de barro de vino tinto de la casa, dos cafés, casi imbebibles y dos copas de “pisco sour” (5)…
Con tanto vino era inevitable seguir cantando la canción que Sergio Ortega (6) compuso en su día…
Y ahora el pueblo que se alza en la lucha con voz de gigante gritando: ¡adelante! El pueblo unido, jamás será vencido, el pueblo unido jamás será vencido…

Sin darnos cuenta, la noche nos vencía. Así que de mutuo acuerdo, decidimos seguir en cualquier otro encuentro casual…
.-Si quedamos en un día en concreto… se pierde la magia.
Me dijo antes de perderse en las estrechas calles camino del cerro cordillera…

1- RUT… En Chile es el equivalente al DNI. Documento de identidad.
2- Popularmente “trabajo”
3- Lukas… Vocablo popular que se usa para definir el billete de mil pesos. Una luca equivale a mil pesos.
4- Paila… Es el recipiente de greda donde se cocina el marisco que se sirve con su propio jugo a modo de caldereta. Lo normal es que sean de Pomaire. Una ciudad dedicada a su fabricación.
5- Pisco sour… Bebida alcohólica de entre 60 y 73 grados. Elaborado por destilación de vino.
6- Sergio Ortega… Compositor chileno fallecido en París en 2003 a los 65 años. Autor, junto a Quilapayún de la canción, “El pueblo unido, jamás será vencido”

Leído en: Imágenes y Palabras by Jan Puerta. De la serie “Haciendo amigos” – Copyright © By Jan Puerta 2009 – Texto y fotografías con Copyright del autor.

La imagen original de Miguel, por Jan Puerta: aquí.

Don Juan (via Imágenes y Palabras by Jan Puerta)

abril 26, 2013

De la serie “Haciendo amigos” uno de esos relatos que Jan Puerta acompaña con sus fotografías…

Don Juan

Janpuerta-donjuan“Solo tiene ochenta y siete años. Una mente prodigiosa y unas ganas de hablar con la gente, envidiables. En el tiempo que duró nuestra conversación, no dejó de saludar a nadie que pasó por su lado. Todos le conocían y parecía que a todos les arrancaba una sonrisa con su vitalidad y espontaneidad…

.- ¿Cómo es que habla con todo el mundo?
.- Es algo que nace con la persona. No sabría decirle…
.- Quizás en su época de comerciante…
.- Antes de ser vendedor y tener mi primer negocio, ya me gustaba hablar.
.- Y… dígame, ¿de qué suele usted hablar con la gente?
.- De cualquier cosa. ¡Incluso de política y de religión!
.- Temas difíciles. ¿Verdad?
Sonríe y sin perder el gesto en la comisura de sus labios me dice…
.- Difícil para ellos. No para mí.

.- Usted parece tener las ideas claras.
.- Ellos a veces también.
.- ¿Todos?
.- Todos tienen su verdad. Pero como la verdad de cada uno no es la verdad de los demás, solo pido una cosa en nuestras conversaciones…
.- ¿Respeto?
.- ¡Obvio! Pero además que no intenten convencerme.
.- ¿Y lo cumplen?
.- No siempre, pero ya saben que mis normas son el diálogo por encima de todo. Yo dejo entrar a mi casa a los mormones, los testigos de Jehová, los evangelistas… a todos. Pero solo a dialogar. Nunca a convencer. Cuando veo que lo intentan, les digo… “señores hasta aquí hemos llegado” y los invito amablemente a que regresen otro día.
.- ¿Vuelven?
.- Pues si. Al final han aprendido que hablando con la gente, al menos conmigo así lo demuestran, uno se enriquece en lo personal. Lo espiritual ya es cosa de cada uno. Pero lo personal es una enseñanza que es demasiado preciada como para que la ensuciemos con temas más… espirituales.

.- Y los políticos también siguen las mismas reglas.
.- Seguirlas, los que se dice seguirlas, no. Son más cerrados. Pero alguno que otro termina por participar del debate sin que sea un monólogo absurdo intentando convencer a quien no será convencido.
.- Tiene usted las ideas muy claras amigo.
.- Si a los ochenta y siete años, que uno está a la puerta del otro lado, no las tiene claras, ya me dirá usted para que sirve esta absurda vida.

Sigo hablando con Don Juan y me siento muy cómodo en la conversación que mantenemos debajo de un edificio que mantiene la estructura interna intacta, pero la fachada se cae a trozos…
.- Cuando le he visto haciendo fotos del edificio he pensado… “otro del periódico que viene a hacer fotos, para denunciar su estado y nada mas”.
.- Yo las hago para mí. Para que cuando este edificio sea solo un recuerdo, la imagen perdure aunque no sea en el pleno esplendor que debía de haber tenido hace unos años.
.- Sabe, este edificio (1) su estructura es de acero. Una copia de los de Nueva York.
.- Y la municipalidad ¿no hace nada para restaurarlo?
.- Es privado. Y su propietario tiene tanta plata que ni se fija en esta vieja gloria del pasado porteño.
.- Imagino las vistas sobre la ciudad.
.- Son magnificas. Únicas.

Don Juan tiene cinco hijos. Quince nietos y cuatro bisnietos. Uno de los nietos hace poco que ha regresado de Holanda donde reside. Ha venido a buscar a su “polola” (2) y se van en pocos días.

Quedamos en que esta semana, me acercaría a su casa. Tomaríamos un café y seguiríamos conversando. De paso le entregaré esta pequeña crónica, así como las fotos que le hice. Una de ellas, es la que ilustra esta entrada.

(1) El edificio fue diseñado por C.Hapding a principios del siglo veinte. En otra entrada publicare una imagen del mismo. Con algo más de información.
(2) Polola. Coloquialmente en Chile se refiere a la novia o la prometida de uno.”

Leído en: Imágenes y Palabras by Jan Puerta. De la serie “Haciendo amigos” – Copyright © By Jan Puerta 2009 – Texto y fotografías con copyright del autor.

La foto original, aquí: Don Juan 

Semillas de paz

abril 3, 2013

Lecturas…

M-gandhi“El Mahatma Gandhi tenía una historia favorita que contaba a sus nietos.

Se refería a un antiguo rey indio obsesionado por el deseo de hallar el significado de la paz. Quería saber qué es la paz, cómo lograrla, y qué hacer con ella cuando la encontrara… esos eran los temas que lo acuciaban.

Los intelectuales del reino fueron invitados a responder las preguntas del rey, a cambio de una suculenta recompensa. Muchos lo intentaron, pero ninguno logró explicar cómo hallar la paz y qué hacer con ella. Al fin, alguien le dijo al rey que debía consultar a un sabio que vivía fuera de los límites de su reino.

“Es un hombre muy anciano y muy sabio”, le dijeron al rey. “Si alguien puede proporcionarte una respuesta, ésa es la persona”.

El rey fue hasta donde estaba el sabio y le planteó la eterna pregunta. Sin decir una palabra, el sabio fue hasta la cocina y le trajo al rey un grano de trigo.

“En esto encontrarás la respuesta a tu pregunta”, dijo el sabio mientras colocaba el grano de trigo en la palma extendida del rey.

Intrigado pero sin ánimo de admitir su ignorancia, el rey apretó el grano de trigo y regresó a su palacio. Guardó el precioso grano en un pequeño cofre de oro, y depositó el cofre en su caja de caudales. Cada mañana, después de despertar, el rey abría el cofre y miraba el grano para hallar la respuesta, pero nada encontraba.

Semanas más tarde, otro sabio que pasaba por allí, se detuvo para encontrarse con el rey, que impacientemente lo invitó a resolver su dilema. El rey explicó cómo había planteado la eterna pregunta y aquél sabio le había dado en cambio un grano de trigo. “Todas las mañanas he estado buscando la respuesta, pero no encuentro ninguna”.

El sabio dijo: “Es muy sencillo, su majestad. Así como este grano representa alimento para el cuerpo, la paz representa alimento para el alma. Ahora bien, si mantenéis este grano encerrado en una caja de oro eventualmente se agotará sin proporcionar alimento ni se multiplicará. Sin embargo, si se le permite interactuar con los elementos –luz, agua, aire y suelo– florecerá, se multiplicará, y pronto tendréis un campo entero de trigo que no sólo os nutrirá sino también a muchos otros. Este es el significado de la paz. Debe nutrir vuestra alma y las almas de los otros, debe multiplicarse mediante la interacción con los elementos”.

(Evocada por Arun Gandhi, nieto del Mahatma Gandhi)

Leído en: el blog de Miguel Grinberg

PD: Hay cosas tan metidas en la mente que, en este texto, la palabra “rey” estaba en mayúsculas. ¿Porqué no “sabio”, “anciano”, “intelectuales”…? Opté por pasarla a minúsculas…

Antes: Oración para la hora de la decisión. Mahatma Gandhi   Verdaderos pecados capitales   Metodología de la no-violencia   Una sonrisa/gandhi  

Juan Carlos (via Imágenes y Palabras by Jan Puerta)

marzo 12, 2013

De la serie “Haciendo amigos” uno de esos relatos que Jan Puerta* acompaña con sus fotografías callejeras

“Juan Carlos, hoy en día es una de esas personas anónimas que cualquiera puede encontrarse por la calle sin imagen, nada de su pasado y mucho menos las circunstancias de su vida.

Janpuerta-juancarlos-basquetNos conocimos de la misma manera que suelo conocer a mucha gente. Un encuentro fortuito en una calle de las muchas que uno desconoce su nombre a menos que un detalle imprevisto le haga recaer en ello. Él se encontraba sentado en el último escalón de una corta escalera…

.- Buenos días amigo. ¿Descansando?
.- Tomando el sol como los lagartos. ¿Sabía usted que los lagartos tiene la sangre fría y toman el sol para regular su temperatura?
Con una presentación como esta la conversación estaba asegurada.
.- Pues déjeme que me siente aquí a su lado. Sabe usted que ¿yo soy un poco lagarto?
Nos reímos un rato mientras me confesaba que estaba esperando a una vecina a la cual le tenía alquilada una casa, y siempre tenía que ir detrás suyo para cobrar el mísero arriendo.

.- ¿Ve usted esta casa?
Me dijo mientras me señalaba un edificio de dos plantas con cierto aire inglés. Casi colonial pero sin estar excesivamente recargada.
.- ¿Sabe lo que cobro por ella?
.- No, pero imagino que unas buenas monedas, ¿no?
.- Pues no. Solo cobro ciento veinticinco mil pesos. Lo que le decía… ¡una miseria!
.- A veces por poco que sea la cantidad, uno no puede. La vida no está nada fácil.
.- Esta familia sí puede. Trabajan los dos en buenos puestos, tienen dos coches… en fin ganan plata, pero hay que ir detrás, si no… se olvidan.
.- Y dígame… si usted alquila esta casa, ¿debe de vivir casi en un palacio?
.- Al contrario. La mía se cae, pero yo a mi edad… también me caigo y para vivir solo, una casa más pequeña es ideal.

En esto llegó la señora y la tensión, quizás por mi presencia inesperada, se palpaba en el ambiente.
.- Es que fui ayer a su casa y no lo encontré.
.- Pero debía de haber venido el día cinco. Estamos a doce.
Y la señora, mirándome sonriendo exclamo…
.- Uf… día doce. Ni me había dado cuenta.
Mientras entraba la señora en su casa alquilada, me dijo Juan Carlos…
.- No sabe nada esta mina (1)

Unos minutos después, salíamos de la cobranza. Él con el dinero del alquiler en el bolsillo y yo con una parte de historia por contar. Decidimos entrar a tomar un café. Lo invité, pero no me dejó. Mientras conversamos, me explicó un viaje a Europa. Era base de uno de los mejores cincos que ha tenido Chile en baloncesto.

.- No lo digo. Lo dice la prensa. ¿Que no siempre miente!
Me dice entre sonrisas. Estuvo en Barcelona. Jugaron contra el Juventud de Badalona. Eran los años sesenta. También en esa gira se enfrentaron un equipo de Madrid y otro del sur de España que no recordaba sus nombres.
Los desplazamientos los hicieron en tren y en bus. El viaje en barco desde Valparaíso, cruzando el estrecho de Magallanes, para evitar el cabo de Hornos. Cuarenta y días de navegación.

.- Improvisamos en la cubierta un aro para entrenarnos. Perdimos tres pelotas que cayeron por la borda el primer día. Solo llevábamos diez. Así que decidimos trasladar nuestra pista de entreno a la bodega.
.- Bonitos tiempos, ¿verdad?
.- Si no bonitos, más de verdad. Había más compañerismo del que hoy pueda imaginar uno de esos jugadores que ganan esas cifras de dinero.

Siempre le temo al último sorbo de café. En ocasiones, después del mismo no he vuelto a encontrar al personaje. En este caso, las cosas son diferentes. La foto delante de su casa es la escusa perfecta para volver a tomarnos otro café.

(1) Mina: Coloquialmente en Chile, una mina es una mujer. En muchos casos, se refieren así para definir el estado sensual de la misma. Ej. ¡Está buena la mina!”

Leído en:  *Imágenes y Palabras by Jan Puerta. De la serie “Haciendo amigos” – Copyright© By Jan Puerta 2009 – Texto y fotografías con copyright del autor.  La foto de Juan Carlos, aquí 

Juan y un Ribera del Duero (via Imágenes y Palabras by Jan Puerta)

febrero 12, 2013

De la serie “Haciendo amigos” uno de esos relatos que Jan Puerta* acompaña con sus fotografías…

“Con Juan hablé poco tiempo. Eso me dejó un mal sabor de boca. Pero en ocasiones las condiciones nos alejan de aquello que nos sienta bien. Pasé una tarde completa en su casa. Mientras se acercaba la noche me invitó…

- Quédese a cenar y seguimos hablando.
La cena fue realmente un auténtico manjar…
- Déjeme ayudarle…
Me señaló unas cuantas patatas y unas cebollas. Ayudado por mi “pallares Solsona”(1). pelé unas cuantas de cada mientras el agua en una vieja cacerola, le faltaba un poco para hervir. Juan me acercó un tarro de cristal lleno de hierbas. Me lo acerqué a la nariz pero no supe definir que hierbas componían esa mezcla…
-Que cantidad le pongo?
-Con una cucharada de esas pequeñas, será suficiente.
-Huele bien. Que tiene?
-De todo un poco. Laurel, tomillo, romero, cilantro, jengibre y algo más que no me acuerdo.

No insistí. Con el aroma que desprendía, y el sabor que le daría a las patatas y las cebollas, era más que suficiente.
Juan siguió limpiando un par de pargos amarillos que había pescado por la mañana.
- Hoy saqué dos del mar, porque algo me decía que no cenaría solo.
-Caray Juan, sabe que… yo he cogido al salir de casa una botella de vino. También tenía esa sensación.
-Vino tinto, supongo?
-Pues sí. De una región vitícola española que se llama Ribera del Duero.
-Ah…

Me acerqué al coche, abrí el maletero y observé las dos botellas que recientemente me habían llegado de España. Del maletín de mis enseres viajeros, cogí el sacacorchos y abrí la botella. Olfateé el corcho como si de un sommelier reputado se tratase y sonreí. Reír solo, es sinónimo de complicidad manifiesta.

Entré en la casa y una sinfonía de aromas indescriptibles se había apoderado de toda la estancia justo en el momento que empezó a hervir el agua. Juan se había apresurado a poner la mesa. Dos platos desiguales junto a dos tenedores que nunca tuvieron pareja. Dos viejos tazones esperaban el vino.

Lo serví, y le acerqué el suyo a Juan. Este, al lado del fuego controlaba los pargos a la plancha. Solo con sal gruesa por encima. Nada más. El propio jugo del pargo amarillo haría el resto.
Juan me habló de su vida. Del mundo del pescador que llega a viejo sin otra paga que una maltrecha embarcación, para ganarse su jubilación diaria, o lo que es lo mismo, seguir pescando para poder subsistir. Sin paga a final de mes, sin mujer ni hijos. En la soledad de sus cuatro paredes de madera y con una sensación de vacío enorme.

-Cada mañana me cuesta más salir de la bocana de la desembocadura para pescar algún pargo. Me canso, amigo. La vejez, un buen día nos coge. Estamos desprevenidos para ello. Y ya no nos deja. Al contrario. Nos agota y nos quita aire, hasta que decide que todo se ha terminado…

Sus palabras, me las dice con una sonrisa que llena de complejidad su rostro. Sus ojos, no paran de moverse mientras hablamos. Las patatas y el pescado, nos han sentado muy bien. Un menú sencillo que pocos restaurantes son capaces de ofrecer. El vino ha resultado un complemento ideal. Nos sentamos junto al fuego y seguimos bebiendo y hablando.

- Buen vino. Así que de Ribera del Duero… Una zona con muchos frailes, verdad?
Me sorprende su afirmación…
-Como me dice esto, Juan.
-Siempre oí decir que donde había frailes, se hacia buen vino
-Ah…
Y así pasaron las horas, pero estas son implacables con el estar bien. Cuando nos despedimos, me regalo la mitad del tarro de las especies…
-Así cuando cocines patatas te acordaras de mí.
Le di mano y lo abrace…
Mientras subía al coche, le dije…
-Juan, aunque no cocine patatas en mi vida, jamás olvidaré estas horas que hemos compartido.
Antes de irme, en un momento de descuido, le dejé mi segunda botella en la cocina y el equivalente a diez euros bajo la misma. En una nota le escribí… “Amigo Juan, algún que otro fraile queda. Gracias”.

(1) Pallares Solsona. Marca de navajas que se encuentra en la población catalana de Solsona. Fundada en 1927. Desde hace muchos años, dos navajas de esta casa me acompañan en mis viajes.”

Leído en: *Imágenes y Palabras by Jan Puerta. De la serie “Haciendo amigos” – Copyright © By Jan Puerta 2008 – Texto y fotografías con copyride del autor. La foto de Juan, aquí.

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