Archive for the ‘Niñez y Adolescencia’ Category

Crianza: habilidades de madre y psiquis familiar

octubre 12, 2014

“… El mundo ha evolucionado… para acuñar el término más moderno de psiquis familiar, donde el entorno es copartícipe. A la par aparecieron nuevas lecturas que aseguran que una madre aceptablemente buena no es la ideal. Aún más: la perfecta, puede ser negativa para el niño.

También han aparecido corrientes -y la realidad múltiple las potenció– donde los requerimientos del niño no son necesariamente asistidos por las madres.

Lo que podría llamarse como habilidades maternales pueden ser ejercidas por personas diferentes que colaboran en la crianza, abarcando al padre, por supuesto, y a otros familiares o asistentes contratados.

Bajo este concepto, se debe aspirar más a conseguir un buen desarrollo y cumplimiento de las habilidades maternales en su conjunto, que a contar con una madre que solucione brillantemente todas ellas.

Por ello, aliviando la conciencia femenina más exigida, se podría comenzar a pensar en competencias necesarias para el crecimiento del hijo que, en su conjunto, pueden cumplimentar en equipo los adultos cercanos.

La diversidad, además de relajar la demanda concentrada en un único destinatario, permite enriquecer la experiencia del niño. …

… el niño no va a tener ninguna secuela si es atendido en su necesidad, independientemente de qué porcentaje de su requerimiento es provisto por la mamá.”

Leído en: Rev. Uno Mismo Nro. 370, nota “Mala Madre”.

Psicología. Sobre alfabetizar a los niños disfuncionales

febrero 25, 2014

Inicio de clases por aquí, en el sur…

IMPORTANCIA DE LA ALFABETIZACION TEMPRANA

Leer y escribir no es juego

“La autora critica “la concepción que pone el juego como prerrequisito necesario para habilitar el comienzo del proceso alfabetizador” y advierte que “la renuncia a alfabetizar a los niños disfuncionales” puede conducir a su “estigmatización y medicalización”.

Por Noemí Marchetti*

Alfabeto2Una de las deficiencias que, en nuestro sistema educativo –tanto especial como común–, tienden a marginar a niños, se origina en un paradigma hegemónico y homogeneizante que introdujo, seductora e inmoderadamente, el juego en las aulas. Esta deficiencia es fruto de un malentendido sustancial sobre la comprensión de la importancia del juego en la estructuración subjetiva de los niños –aportada por el psicoanálisis–: a partir de su difusión salvaje y del desconocimiento sobre la genética inconsciente de su aparición espontánea surgió la introducción del juego en las aulas, no sólo como recurso metodológico por excelencia para la alfabetización infantil, sino como prerrequisito necesario y suficiente para habilitar el comienzo del proceso alfabetizador.

Hemos podido comprobar que entender el juego como prerrequisito para la alfabetización, y generalizar esta premisa, puede llegar a demorar indefinidamente el comienzo del proceso en niños considerados disfuncionales por el sistema educativo: ya por la simple espera omitiva o por la puesta en práctica de una errónea concepción que pretendería, como condición previa, enseñar al niño a jugar.

Gran cantidad de niños, entre los ocho y diez años, acuden a procesos de educación terapéutica con antecedentes de haber sido demorados, en los años previos, en espacios lúdicos –jardincitos, escuelas especiales o instituciones recreativas–, a la espera del momento para iniciar un proceso alfabetizador que nunca llegó, en razón de la imposibilidad del niño para acceder al juego simbólico. Sin duda, cuando un niño juega espontáneamente están dadas las condiciones para que pueda devenir alfabetizado, pero esto no debe hacernos olvidar que no todos los niños pueden jugar. Esta imposibilidad es ya un indicador de disfuncionalidad y, en tales casos, lo indicado es alfabetizar tempranamente en condiciones no lúdicas. Sólo cuando el niño haya devenido alfabetizado podrá jugar, pues, entretanto, habrá adquirido espontáneamente ese recurso para morigerar subjetivamente los displaceres –aburrimiento incluido– del proceso alfabetizador y habrá inaugurado, para sí, la era lúdica: la de su respuesta subjetiva al dolor. Habrá adquirido, en el transcurso del proceso educativo-terapéutico alfabetizador, esta herramienta, este recurso, llamado a compensar al infante por los aspectos traumatizantes relacionados con lo inerme de su subjetividad en ciernes, para la que todo encuentro con el otro deviene trauma precoz.

Leer el resto de esta entrada »

Autocompasión. Swami Shivapremananda

febrero 17, 2014

Lecturas…

Shivapremananda“La autocompasión habitual conduce a la depresión. Al pensar en los demás, la mente puede desviarse de nuestros problemas y al distanciarnos de ellos podremos tener una perspectiva más clara. Es como estar pegados a un espejo, en cuyo caso no podemos vernos bien, mientras que si nos distanciamos de él, nos podremos ver mejor. Si nos alejamos demasiado, tampoco nos veremos bien. Es como evitar un problema para no tener que abordarlo. Deberíamos cultivar el sentido de la proporción.

El resentimiento, que deriva de la autocompasión, no daña a la persona con la que se está resentido, sino únicamente a uno mismo. Es una onda de energía negativa que debería neutralizarse con una positiva.

Cuando percibamos en nuestra mente una ola de resentimiento hacia alguien que nos ha herido, recordemos de inmediato una buena acción que hizo por nosotros en el pasado y sintámonos agradecidos. Luego tratemos de pensar en alguien a quien amamos.

No creo en el amor hacia el enemigo sino en la necesidad de no sentir resentimiento. El amor no es producto de la imaginación. No podemos obligar a alguien a que ame a otra persona, y menos un enemigo. El amor comprende acercamiento, comunicación y comprensión. El amor sólo será posible si el enemigo lo consiente y aprecia nuestra buena disposición, en cuyo caso ya no será un enemigo.

Repitamos mentalmente:

“Debería practicar el desapego y superar el resentimiento”.

“La comprensión es mi naturaleza real, no el resentimiento”.

Naturalmente, por sí solas las afirmaciones no purificarán nuestro corazón, pero ayudarán a desarraigar ese hábito para motivarnos a amar las personas con las que nos podemos comunicar y compartir nuestros valores. Con el tiempo, la práctica del amor altruista nos llevará a alcanzar la plenitud espiritual. Esto se puede comparar a una prenda que necesita ser lavada antes de poderla teñir bien.

Lo contrario del conflicto es la paz que proviene del amor. La persona sin amor es más resentida que alguien que fue amado y que aprendió a amar a los demás. Repitamos mentalmente:

“La paz es mi naturaleza real, no el conflicto.”

“El amor es mi naturaleza no el odio.”

Leído en: Sitio de Swami en Facebook (Los numerosos aspectos del ego, por Swami Shivapremananda. Extractado de Cuadernos de Yoga Vedanta Año 3/Nº 3. Autocompasión (Segunda parte).

Posts relacionados:

http://acuarela.wordpress.com/2007/09/09/meditacion-por-shivapremananda/

http://acuarela.wordpress.com/2007/06/06/los-anhelos-del-espiritu-humano-swami-shivapremananda/

http://acuarela.wordpress.com/2007/10/17/palabras-sabias-de-shivapremananda/

Edades: Humor gráfico y relato (por Rudy, via El Monitor de la Educación)

noviembre 19, 2013

A propósito del Día Universal del Niño y Niña… 

Rudy-jovenes1

Edades, por Rudy**

“La señorita Silvia entró al aula. Casi sin pensarlo, como algo natural. Con la misma displicencia con la que podía hacerlo en su adolescencia, o en su niñez, cuando ella era alumna y no se sentía compelida a tener una determinada perspectiva conceptual, un concepto procedimental, ni un procedimiento actitudinal. En todo caso, solo debía enfrentarse a una persona, a su maestra, “su segunda madre”, como se decía entonces, y no a unos veinte niños, “sus segundos hijos”, como ahora. Bueno, son chicos, son jóvenes, tienen todo el mundo por descubrir –pensó la señorita Silvia–, pero ¿por qué lo tienen que descubrir todo junto, y en medio de una clase? ¡Uy! ¿Me estaré volviendo vieja, que me cuesta tanto soportarlos?

En el aula estaban ellos, esperándo la, por así decirlo. Al verla, de repente los chicos pararon de hablar. Y empezaron a preguntar, como siempre, con el dedo en la llaga:

-¡Seño, seño! ¡usted todavía tiene sueños? Porque a mí me dijo mi mamá que uno es joven mientras tiene sueños! -este fue Lucas. -Decile a tu mamá que está muy pero muy equivocada -dijo Joaquín. Mi abuelo José tiene como setenta y quince años y sueña. No solamente sueña, cada vez que sueña, ¡se pega unos ronquidos que despierta a todo el edificio!

-¿Setenta y quince? ¡Ese número no existe, debe ser “ochenta y cinco”!

-No, mi abuelito tiene setenta y quince, porque cuando le preguntan cuántos años tiene, dice “Hace quince que cumplí setenta”!

-Sí, -esta fue la dulce Juli- como mi mamá, que todos los años cumple la misma edad… unos años más y va a ser más joven que yo!

-Bueno -dijo la señorita Silvia-, lo que pasa es que a veces a los adultos nos gusta parecer que tenemos menos años de los que tenemos!

-¿¿¿ En serio?! -preguntó Lucas-. ¡Qué increíble, porque a los chicos nos gusta que crean que tenemos más años de los que tenemos!

-Sí. Yo, cuando tenía diez años, quería que me dieran doce.

-Yo, cuando tenía nueve, quería que me dieran quince!

-Yo tenía tres, y quería que me dieran veinte!

-Seño, mi tío Luis dice que los jóvenes somos el futuro… entonces, mi abuelito qué vendría a ser ¿el pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo?

-Seño, a mí me gustaría ser el potencial!

-Ariel, vos siempre el mismo imperativo!

-Bueno, chicos… -la señorita Silvia decidió poner un poco de orden en la clase-. A ver… ¿ustedes qué piensan de ser jóvenes?

-Uh, seño -este fue Santi-. Todavía nos falta mucho para eso; vamos a ser jóvenes, pero dentro de varios años.

-Sí, cuando yo sea joven quiero ser médico, como mi abuelito.

-¿Es joven? 

-No, ¡pero es médico!

-Yo, cuando sea joven quiero ser linda.

-¡Pero si vos sos linda, Juli!

-Bueno, más linda, quiero ser modelo, ganar mucha plata, y ser muy famosa!

-Y yo quiero ser tu novio!

-¿En serio?

-No, en chiste. Ahora no, pero si sos joven, linda, rica y famosa, voy a querer!

-No seas ambicioso, Joaquín!

-¡Yo? ¡Ella es la que quiere ser linda, rica y famosa; yo solamente quiero ser su novio! 

-A mí me parece que la juventud es un estado del corazón, Seño –dijo Lucas.

-Y del colesterol -agregó Lautaro.

La señorita Silvia sonrió. Mientras pueda escuchar a los chicos voy a ser joven, tenga la edad que tenga –pensó.”

Leído en: **Revista El Monitor de la Educación Nº 28. Revista del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación. “El Monitor de la educación representa históricamente una red vincular del universo educativo nacional. Se intenta que la publicación enlace al Ministerio de Educación con los docentes de las diferentes regiones”

*La ONU celebra dicho día el 20 de noviembre, para la promoción del bienestar y de los derechos de los niños del mundo, y en conmemoración a la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.

Relacionados: Día del Niño

Estereotipos: los jóvenes en los medios de comunicación

noviembre 17, 2013

“…hay tres clases de estereotipos de jóvenes para los medios de comunicación:

Estereotipos3el bello y exitoso que rendirá en el mercado de consumo,
el que no sabe qué quiere y vive a la deriva, y
el violento y potencial delicuente que es una constante amenaza…”

Lanzan un programa educativo para valorar a los adolescentes como sujetos transformadores

“Un programa nacional de formación contínua convocará desde febrero de 2014 a 230.000 docentes de 17.000 escuelas de todo el país para ayudarlos a valorar a los jóvenes como sujetos transformadores de la historia y productores de conocimiento, lejos de la estigmatización que hace de ellos el discurso de los medios dominantes.

 Verónica Piovani, directora del Instituto Nacional de Formación Docente de la cartera educativa, dijo a Télam que “en contra del racismo y la criminalización de los sectores pobres que reproducen los medios de comunicación cuando hablan de los jóvenes, pensamos en la formación contínua de los docentes como una clave para el cambio y la escuela es el ámbito apropiado para que esa transformación ocurra”.

 Durante el Encuentro Juventud, Educación y Medios que se realizó esta semana en la ex Esma, Piovani explicó que “hay tres clases de estereotipos de jóvenes para los medios de comunicación: el bello y exitoso que rendirá en el mercado de consumo, el que no sabe qué quiere y vive a la deriva, y el violento y potencial delicuente que es una constante amenaza”. 

 Ahora bien, “sabemos que esas concepciones estigmatizantes de los medios hacia la juventud permean también el sentido común de los docentes, por eso el objetivo es que los maestros no solo tengan una mirada crítica de los discursos de los medios sino que puedan interpelarse a sí mismos, poner el cuerpo y transformar sus propias prácticas”, señaló.

Con la formación contínua que se iniciará en febrero, “la escuela ofrecerá a sus docentes -por primera vez en una propuesta situada en la misma escuela- la posibilidad de construir un espacio donde los jóvenes sean reconocidos por sus docentes como sujetos de su historia y productores de conocimiento”.

En ese sentido, Piovani enfatizó que “para legitimar el derecho a la educación, hay que garantizarlo con las condiciones necesarias”.

Piovani consideró que en la actualidad, “la escuela no es la única que produce subjetividad, ya que el club, lo comunitario, lo barrial, el ámbito callejero, los espacios de la cultura e incluso el mercado mismo es productor de subjetividad”.

 “El mercado establece desigualdades y hasta `rankea` a los consumidores según los bienes a los que accede: celulares, zapatillas, entre otros artículos de consumo”, aclaró la responsable de la formación docente a nivel nacional.

En este sentido, la experta destacó que la escuela debería incluir todas esas experiencias vitales y culturales para que los alumnos sean mirados en la complejidad en que viven y se desarrollan.

Carina Kaplan, directora del Programa de Investigación sobre “Transformaciones Sociales, Subjetividad, y Procesos Educativos” de la UBA, expuso los resultados de un estudio sobre los jóvenes y los medios: sobre las voces de unos y otros.
 “Históricamente los medios de comunicación y las sociedades han asociado a los jóvenes con la violencia delictual, es decir han sido considerados delincuentes en potencia”, explicó la experta.

A partir de 2006, añadió Kaplan, la Ley de Educación –que estableció la obligatoriedad de la escuela secundaria- hizo que jóvenes que eran excluídos de la escuela hayan empezado a recuperar ese derecho pero esos actores que entran en la escuela también se encuentran con prácticas discriminatorias del propio sistema educativo.

La imagen de los medios y también las imágenes que el propio sistema les devuelve a esos jóvenes fueron analizados desde tres supuestos acerca de la violencia, los jóvenes y la escuela.

“En nuestra historia social emancipatoria han sido los jóvenes los que han pagado con sangre las luchas por valores y proclamas que hoy nos permiten conquistar derechos. La mirada social de los medios hegemónicos sobre ellos ha sido y es ambigua porque los ha presentado como la promesa del futuro y a la vez como una amenaza a esa tranquilidad social pretendida.

 Kaplan ejemplificó las distintas miradas de las protestas estudiantiles en declaraciones a los medios tanto del ministro de Educación, Alberto Sileoni, como del titular de la cartera en la Ciudad de Buenos Aires, Esteban Bullrich.

En este sentido, sostuvo que si bien Sileoni dijo que más allá de algunas cuestiones que pueden observarse “las protestas son un triunfo de la democracia y una demostración de madurez política”, Bullrich decía no querer “piqueteros en las escuelas, quiero pintores, poetas”.

En tanto, Gabriela Michetti sugería que “en vez de protestar, los estudiantes podían arreglar los establecimientos”.

De esta manera, Kaplan consideró que “se empieza a configurar en los medios un ‘doxa judicializante’ porque todo acto de trasgresión de los jóvenes es visto como acto delicuencial, de ahí las políticas de tolerancia cero, que se anticipan ante cualquier hecho por considerarlo como gérmen de un delito a futuro”.

La investigadora se refirió a la “doxa determinista, biologicista que también se refleja en los medios y que considera a los jóvenes delincuentes por esencia, por naturaleza”.

El informe, que releva materiales periodísticos desde 2004, “ha difundido un polémico interrogatorio elaborado por el Ministerio de Seguridad porteño (CiudadBuenosAires) destinado a los alumnos para que asintieran o negaran si robaron o dañaron algún bien de la escuela o algún automóvil perteneciente a un docente, entre otros actos”.

“Algunos medios refuerzan la idea de que la presencia policial lleva tranquilidad a las escuelas y han reivindicado las cámaras de seguridad, y se ha insinuado como metodología la revisación de mochilas a algunos alumnos”, advirtió Kaplan.”

Leído en: Agencia de Noticias Télam 16/11/2013

Antes: Estereotipos: diferencias entre ricos y pobres  Estereotipos: artistas  Estereotipos: Lo que los medios dicen de nosotros

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 899 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: