Archive for the ‘Autoconocimiento’ Category

La felicidad según el Psicoanálisis

agosto 31, 2014

¿Qué piensa el psicoanálisis de la felicidad? (via Bernal tiene un blog).

“La filosofía ha pensado que la felicidad es el motor del ser humano, pero el primero en romper con esto fue Kant, quien demostró que una ética digna implica que el bien no va asociado a la felicidad (Dessal, 2012). Así, por ejemplo, hay muchas cosas que hay que hacer por nuestro bien, así no nos guste hacerlas, de tal manera que obrar conforme al bien, puede perfectamente apartarnos del placer, del confort (Dessal).

En la antigüedad, los dioses del Olimpo se dedicaban a la satisfacción de sus impulsos, viviendo en un estado hedonista, pero con la llegada del cristianismo se suspende toda forma de felicidad terrenal en la búsqueda de la salvación del alma. A partir de este momento el alma deberá ser salvada de las tentaciones y el sujeto deberá renunciar a ellas para alcanzar el cielo. (Dessal).

Cuando se habla de la felicidad, a ésta se le asocia la noción de placer. Pero aun así, aquella pareciera bastante escasa; es por esto que se la busca; si la felicidad se anhela, es porque se carece de ella. La felicidad es más bien “una experiencia puntual y evanescente” (Dessal, 2012).

“Un rasgo muy humano es suponer siempre la felicidad en los otros” (Dessal), lo cual nos compensa por su carencia. Éste es el éxito de las revistas del corazón: Participamos de la alegría de los famosos, pero, ¡cuidado!, también nos alegra el mal del otro; gozamos de las desgracias que les puedan suceder a los otros (Dessal).

La felicidad también se la asocia a la infancia: se supone que la infancia está animada por una felicidad que le sería natural, pero la infancia feliz no es más que un mito. Aunque hoy se piensa que el niño merece ser feliz incuestionablemente, feliz por definición (Dessal, 2012), no siempre la infancia va acompañada de dicho afecto; se ha empezado a descubrir que los niños también carecen de felicidad y se van descubriendo cada vez más, más desgracias infantiles, lo cual le da dinamismo al mercado farmacológico (Dessal).

Hoy la felicidad se promete de forma personalizada, en los libros de autoayuda, llenos de fórmulas, estilos de vida y acciones que prometen al sujeto la felicidad (Dessal, 2012).

Pero Freud develó una verdad fatal hace más de un siglo: que el impedimento para la felicidad no está en las acciones exteriores -como la mala suerte-, sino que hay en la estructura interna del sujeto “algo profundamente perturbado y alterado” (Dessal).

Este es el descubrimiento más importante del psicoanálisis: saber que los seres humanos se pueden causar la ruina: relaciones desgraciadas que se repiten, insistencia en mantener situaciones que causan desdicha, atentados contra la propia salud, comportamientos suicidas, etc. Así pues, el psicoanálisis pone en entredicho la idea de la felicidad, en la medida en que la felicidad puede “ser algo pervertido en el sujeto” (Dessal).

La felicidad es siempre una experiencia singular, particular a cada sujeto, y en la mayoría de los casos, desconocida para él, es decir, el sujeto ignora de qué goza (Dessal).

Cada época ofrece imágenes arquetípicas, prototípicas, de lo que es la felicidad. Estos arquetipos sociales de la felicidad aparecen cada vez más desvinculados de la comunidad, y más bien se han fragmentado en imágenes de realizaciones individuales, atravesadas por la fragilidad de un soporte ideológico colectivo (Dessal, 2012). Así pues, la vida se ha convertido en una gestión autofinanciada: “hágalo Ud. mismo”. Cada sujeto está llamado a aprender a llevar su vida sin el amparo de lazos ideológicos o políticos; este individualismo es lo que impera hoy globalmente en el discurso de la modernidad (Dessal).

¿Qué piensa el psicoanálisis de la felicidad, hoy que proliferan los discursos que prometen la felicidad al alcance de la mano?

La tierra prometida, el paraíso, se presenta como un destino cercano gracias a los avances de la ciencia. Pero la ciencia hoy también pretende conquistar un terreno que no hacía parte de su programa de trabajo: “el ámbito del espíritu humano, noción confusa pero que tiene la virtud de hacernos entender que existe algo que se llama la subjetividad y que no nos reduce a ser solo animales” (Dessal, 2012). Ningún organismo vivo se pregunta qué es la felicidad; sólo el ser humano, por hablar, por habitar el lenguaje, se hace esta pregunta. “El sujeto es un ser que está cautivo en esa red misteriosa e ingobernable que es el lenguaje; y la ciencia quiere poner aquí sus instrumentos de cálculo (…) La ciencia contemporánea, que había hecho de la subjetividad un obstáculo para la objetividad, se interesa ahora en esa subjetividad, y es así que en las últimas décadas se busca recuperar para los intereses científicos a ese sujeto que estaba desterrado del método científico” (Dessal). Esto conduce a una posición objetivante y totalizadora del sujeto, que va destruyendo la dimensión poética del ser humano. Frente a supuestas evidencias científicas de lo que es la felicidad, el psicoanálisis denuncia como vana y profundamente enajenante toda promesa de felicidad.

El psicoanálisis más bien afirma que “el sujeto encuentra su satisfacción por vías tortuosas, torcidas, y que riñen con el placer” (Dessal, 2012). Lo específico de la posición analítica es la de abstenerse por completo a dar cualquier definición de la felicidad, o poseer un saber sobre en qué consiste; el psicoanálisis privilegia la noción de deseo por sobre el de felicidad.

El psicoanálisis devela cómo la felicidad de cada sujeto no necesariamente coincide con lo placentero. “La piedra angular del síntoma, que nos somete a una impotencia, nos conduce a reconocer la oscura e inimaginable satisfacción que encontramos en él” (Dessal). Por esto, reconciliarnos con el síntoma nos alivia de la fatigosa carga de buscar la felicidad.

La felicidad también es un asunto de la política, por eso “el psicoanálisis tiene el deber ético de aportar su profundo conocimiento de la naturaleza humana a una renovación de lo político, proponiendo un proyecto que haga conciliable la prosperidad común con el respeto por el reconocimiento de la singularidad del sujeto” (Dessal).”

Leído en: Bernal tiene un blog

La ilusión de la individualidad. Erich Fromm

agosto 22, 2014

Lecturas…

“…Nos sentimos orgullosos de no estar sujetos a ninguna autoridad externa, de ser libres de expresar nuestros pensamientos y emociones, y damos por supuesto que esta libertad garantiza —casi de manera automática— nuestra individualidad.

El derecho de expresar nuestros pensamientos, sin embargo, tiene algún significado tan sólo si somos capaces de tener pensamientos propios; la libertad de la autoridad exterior constituirá una victoria duradera solamente si las condiciones psicológicas íntimas son tales que nos permitan establecer una verdadera individualidad propia. ¿Hemos alcanzado esta meta o nos estamos, por lo menos, aproximando a ella?…”

De: El miedo a la libertad, Cap. VII, Libertad y Democracia, Fromm.

Atención, observación, concentración.

junio 6, 2014

Esa atención se vuelve más eficiente

“Sólo observe lo que es. Eso que es usted es el hecho: el hecho de que es celoso, ansioso, envidioso, cruel, exigente, violento. Eso es lo que es. Mírelo, dese cuenta de ello; no lo moldee, no lo catalogue, no lo niegue, no forme opiniones de ello. Mírelo sin condenar, sin juzgar, sin comparar, simplemente observe. De esa observación, de ese darse cuenta surge la estima. Ahora bien, sigamos adelante.

Medit08Puede hacer eso en un instante. Eso sólo puede hacerse en un instante, no se trata de hacerlo primero desde lo externo y luego profundizar más y más, eso no conduce a ninguna parte, debe hacerse de un solo golpe que va de lo más lejos en lo externo a lo más interno, lo más profundo. A partir de ahí, en eso hay atención, eso es atención, atención al silbato del tren, al ruido, al habla, a la forma en que mueve sus piernas, atención a cualquier cosa que escuche o se diga, descubrirá qué es verdad y qué es falso en lo que se dice, y no hará de quien les habla una autoridad.

De modo que esa atención surge de esa extraordinaria y compleja existencia de la contradicción, de la desdicha y posterior desesperación. Cuando la mente está atenta, entonces puede focalizar, lo cual es algo muy distinto, puede concentrarse, pero esa concentración no es una concentración excluyente.

Entonces, la mente puede estar atenta a lo que se está haciendo y esa atención se vuelve mucho más eficiente, mucho más vital, porque lo abarca todo.”

Obras completas, tomo XIV.

En: Fundación Krishnamurti 

Atención y aprendizaje

junio 4, 2014

Abrir la puerta a la creación. Jiddu Krishnamurti.

Aprender, en el verdadero sentido de la palabra, solo es posible en ese estado de atención en el cual no hay coerción externa ni interna.

Medit07El recto pensar solo es posible cuando la mente no es prisionera de la tradición y de la memoria. Es la atención la que permite que el silencio llegue a la mente, lo cual abre la puerta a la creación. Por eso la atención es sumamente importante.

El conocimiento es necesario en un nivel funcional como medio de cultivar la mente, pero no como fin en sí mismo. No nos interesa el desarrollo de una sola capacidad, como la del matemático, el científico o el músico, sino el desarrollo total del estudiante como ser humano.

¿Cómo puede surgir ese estado de atención? Este no se puede cultivar a través de la persuasión, de la comparación, de la recompensa o el castigo, todas ellas formas de coerción. Cuando el miedo termina, comienza la atención. El miedo persistirá mientras siga esta urgencia de ser o llegar a ser, a saber esa búsqueda de éxito, con todas sus frustraciones y contradicciones.

Puede enseñar [a un estudiante] a concentrarse, pero la atención no se puede enseñar así como probablemente tampoco pueda enseñar[le] a liberarse del miedo; pero podemos empezar a descubrir las causas del miedo, y la comprensión de esas causas terminará con el miedo.

Así, la atención surge espontáneamente cuando hay una atmósfera de bienestar, cuando el estudiante se siente seguro, cómodo y se de cuenta de la acción desinteresada que acompaña el amor. El amor no compara y por tanto, esa envidia y tortura del llegar a ser cesa.”

J. Krishnamurti Saanen Cuarta charla pública, 3 de agosto de 1974.

En: Fundación Krishnamurti

Hambruna de emociones. Erich Fromm

junio 1, 2014

Leyendo a Fromm…

“…En nuestra sociedad se desaprueban, en general, las emociones.

Si bien pueden caber muy pocas dudas de que todo pensamiento creador, así como cualquier otra actividad espontánea, se hallan inseparablemente ligados a las emociones, el vivir y el pensar sin ellas ha sido erigido en ideal.

Ser “emotivo” se ha vuelto sinónimo de ser enfermizo o desequilibrado.

Al aceptar esta norma, el individuo se ha debilitado grandemente; su pensamiento ha resultado empobrecido y achatado.

Por otra parte, como las emociones no pueden ser por entero eliminadas, ellas han de mantener una existencia completamente separada del aspecto intelectual de la personalidad; el sentimiento barato e insincero que el cine y la música popular ofrecen a millones de sus clientes, hambrientos de emociones, resultan ser la consecuencia de todo esto…”

De: El miedo a la libertad, Fromm.

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