Los hombres no son islas. Thomas Merton

agosto 25, 2016

Releyendo del archivo/2010…

Thomasmerton“El hombre está dividido contra sí y contra Dios por su egoísmo que lo divide de sus hermanos.

Esta división no puede ser sanada por un amor que se coloca solitario en uno de los dos lados de la hendidura; el amor debe alcanzar ambos lados para poder juntarlos. No podemos amarnos a nosotros mismos si no amamos a los otros; y no podemos amar a otros si no nos amamos a nosotros mismos. Mas un amor egoísta de nosotros mismos nos vuelve incapaces de amar a otros. La dificultad de este mandamiento (“Amarás a tu prójimo como a ti mismo”) radica en la paradoja de que tendríamos que amarnos inegoístamente porque aun el amor a nosotros mismos es algo que debemos a otros.

Esta verdad nunca es clara mientras presumimos que cada uno de nosotros, individualmente considerado, es el centro del universo. No existimos sólo para nosotros, y únicamente cuando estamos plenamente convencidos de esta verdad comenzamos a amarnos adecuadamente y así también amamos a otros.

¿Qué quiere decir amarnos adecuadamente?

Lo primero, desear vivir, aceptar la vida como un inmenso don y un gran bien, no por lo que ella nos da, sino porque nos capacita para dar a otros. El mundo moderno empieza a descubrir cada vez más que la calidad y la vitalidad de la existencia del hombre dependen de su voluntad secreta de vivir.

Existe dentro de nosotros una fuerza oscura de destrucción, que alguien ha llamado el “instinto de la muerte“. Es algo terriblemente poderoso esta fuerza engendrada por el amor propio frustrado que lucha consigo mismo. Es la fuerza del amor de sí mismo que se ha vuelto aborrecimiento de sí mismo, y que, al adorarse, adora el monstruo en que se consuma.

Es, pues, de importancia suprema que consintamos en vivir para otros y no para nosotros mismos. Cuando hagamos esto, podremos enfrentarnos a nuestras limitaciones y aceptarlas.

Mientras nos adoremos en secreto, nuestras deficiencias seguirán torturándonos con una profanación ostensible. Pero si vivimos para otros, poco a poco descubriremos que nadie cree que somos “dioses”. Comprenderemos que somos humanos, iguales a cualquiera, que tenemos las mismas debilidades y deficiencias, y que estas limitaciones nuestras desempeñan el papel más importante en nuestras vidas, pues por ellas tenemos necesidad de otros y los otros nos necesitan. No todos somos débiles en los mismos puntos; y por eso nos complementamos y nos suplementamos mutuamente, cada uno rellenando el vacío del otro.

Sólo cuando nos vemos en nuestro contenido humano verdadero, como miembros de una raza que está planeada para ser un organismo y un “cuerpo“, empezamos a comprender la importancia positiva, tanto de los éxitos como de los fracasos y de los accidentes de nuestra vida. Mis éxitos no son míos: El camino para ellos fue preparado por otros. El fruto de mis trabajos no es mío: Porque yo estoy preparando el camino para las realizaciones de otros. Ni mis fracasos son míos: Pueden dimanar del fracaso de otros, mas también están compensados por las realizaciones de otros.

Por consiguiente, el significado de mi vida no debe buscarse solamente en la suma total de mis realizaciones. Unicamente puede verse en la integración total de mis éxitos y mis fracasos, junto con los éxitos y fracasos de mi generación, mi sociedad y mi época. Pueden verse, sobre todo, en mi integración dentro del misterio de Cristo.

Eso fue lo que el poeta John Donne comprendió durante una grave enfermedad, al oir que las campanas doblaban por otro. “La Iglesia es Católica, universal -dijo-; luego todos sus actos, todo lo que ella hace, pertenece a todos… ¿Quién no inclina el oído a la campana que en alguna ocasión tañe? Y, ¿quién puede suprimir de ese tañido la verdad de que un pedazo de uno mismo está saliendo de este mundo?”

Todo hombre es un pedazo de mí mismo, porque yo soy parte y miembro de la humanidad. Todo cristiano es parte de mi cuerpo, porque somos miembros de Cristo. Lo que hago, para ellos y con ellos y por ellos lo hago también. Lo que hacen, en mí y por mí y para mí lo hacen. Con todo, cada uno de nosotros permanece responsable de su participación en la vida de todo el cuerpo.

La caridad no puede ser lo que se pretende que sea, si yo no comprendo que mi vida representa mi participación en la vida de un organismo totalmente sobrenatural al que pertenezco.

Unicamente cuando esta verdad ocupa el primer sitio, encajan las otras doctrinas en su contexto adecuado.

La soledad, la humildad, la negación a uno mismo, la acción y la contemplación, los sacramentos, la vida monástica, la familia, la guerra y la paz: Nada de esto tiene sentido sino en relación con la realidad central que es el amor de Dios viviendo y actuando en aquellos a quienes Él ha incorporado en Su Cristo.

Nada, absolutamente nada tiene sentido, si no admitimos, con John Donne, que “los hombres no son islas, independientes entre sí; todo hombre es un pedazo del continente, una parte del todo”.”

Extracto de “Los hombres no son islas”, Thomas Merton.

Mirando pinturas: Alfredo Gramajo Gutiérrez

agosto 22, 2016

23 de agosto de 1961, su fall.

“…Los temas esenciales de sus obras los constituyen las costumbres y los habitantes del interior del país, especialmente del noroeste… Concibió sus telas con tono costumbrista, apuntando a mostrar la mentalidad religioso – supersticiosa de los campesinos. Exaltó las tradiciones `”puras” y la religión como atributos a punto de perderse amenazados por la civilización industrial. En estos cuadros representó promesantes de la Virgen, entierros en el pueblo, mercados populares, carnavales, fiestas y ceremonias…” (http://www.folkloredelnorte.com.ar/arte/gramajog.htm)

 

Gramajo en el Museo Nacional de Bellas Artes: http://www.mnba.gob.ar/coleccion/obra/8782

 

 

Éxodo jujeño: El pueblo defiende su tierra

agosto 20, 2016

Efemérides relacionadas con los Derechos Humanos…

dhexodojujeno“El 23 de agosto de 1812, el ejército patriota a las órdenes del general Manuel Belgrano comenzó el heroico éxodo del pueblo jujeño en dirección a Tucumán, ante el avance de un poderoso ejército español desde el norte al mando de Pío Tristán. La orden de Belgrano fue contundente: Especificaba que la retirada debía dejar sólo campo raso frente al enemigo, de modo de no facilitarle casa, alimento, ganado, mercancías ni cosa alguna que le fuera utilizable. Los cultivos fueron cosechados o quemados, las casas destruidas y los productos comerciales enviados a Tucumán. El rigor de la medida debió respaldarse con la amenaza de fusilar a quienes no cumplieran la orden.

La población acató la medida a partir de los primeros días de agosto, demorándose algo más los vecinos pudientes, que requirieron de Belgrano carretas para transportar sus bienes.

Del éxodo participaron aproximadamente 1500 personas, casi la mitad de la población de la ciudad  y jurisdicción de Jujuy.

El pueblo jujeño, al igual que el del resto del antiguo Virreinato del Río de la Plata, estaba dividido entre los que apoyaban a los patriotas partidarios de la Revolución de Mayo y los que se mantenían leales a la continuidad del sistema virreinal.

Siguiendo las órdenes de Belgrano, los habitantes de Jujuy, a los que se sumaron algunos refugiados procedentes de Tarija y Chichas, abandonaron sus hogares y arrasaron con todo lo que dejaban atrás, a fin que las fuerzas realistas no pudiesen aprovechar ninguno de sus bienes y dejándolos sin víveres para sus tropas. La población efectuó un largo trayecto de 360 km hasta Tucumán.

Los 200 hombres de las fuerzas irregulares al mando de Díaz Vélez, encargados antes de observar la frontera noroeste para cuidar de los movimientos de Tristán, quedarían a la retaguardia. La marcha cubriría 50 km diarios -el quíntuple de lo recomendable- para buscar cobijo hacia el oeste.

La retaguardia del éxodo partió de Humahuaca el 21 de agosto, y el 23 de agosto ya se encontraba en las adyacencias de la ciudad de Jujuy. Los realistas ocuparon también Humahuaca.

El ejército patriota finalmente comenzó también su retirada ese 23 de agosto, en horas de la tarde; se arreó el ganado y se prendió fuego a las cosechas para desguarnecer al enemigo. Belgrano fue el último en dejar la ciudad deshabitada, dejando la tierra arrasada.”

Leído en: http://www.jus.gob.ar/derechoshumanos/efemerides/2014/09/23/2014/08/23/exodo-jujeno-el-pueblo-defiende-su-tierra.aspx

Plegaria, por Thomas Merton

agosto 17, 2016

“Dios, Señor Mío, no tengo idea de adónde voy. No veo el camino ante mí. No puedo saber con certeza dónde terminará. Tampoco me conozco realmente, y el hecho de pensar que estoy siguiendo tu voluntad no significa que lo esté haciendo. Creo que el deseo de agradarte, de hecho te agrada. Y espero tener ese deseo en todo lo que hago. Espero que nunca haré algo apartado de ese deseo. Y sé que si hago esto me llevarás por el camino correcto, aunque yo no sepa nada al respecto. Por lo tanto, confiaré en ti aunque parezca estar perdido a la sombra de la muerte. No tendré temor porque estás siempre conmigo, y nunca dejarás que enfrente solo mis peligros.”

Thomas Merton, “Pensamientos en la Soledad” © Abbey of Gethseman
Leído en:  Merton Foundation

Sobre las raíces castellanas-cervateñas del general San Martín

agosto 15, 2016

Fin de semana largo en Argentina, estos días celebramos la vida de José de San Martín. Desde el archivo, una entrada relacionada que nos cuenta acerca de un pueblo, en España, adónde nació su padre don Juan de San Martín…

Acuarela de palabras

Cervatos de la Cueza, pueblo castellano-español donde el prócer es San Martín (via Asociación Cultural Sanmartiniana de San Nicolás*)

?La plaza del pueblo se llama República Argentina, hay un museo dedicado a San Martín y en la iglesia una imagen de la Virgen de Luján. Con estos datos bien podríamos referirnos a alguna de las tantas localidades del interior argentino, cuyas características resultan particularmente familiares. Sin embargo, se trata del pueblo castellano de Cervatos de la Cueza, en plena de tierra de campos palentina, en el corazón de la España profunda.

Pero, qué tiene de particular este pequeño poblado con alrededor de 300 personas censadas y habitado por apenas un centenar de almas en el crudo invierno castellano? Qué extraña relación lo liga con la República Argentina y con el general San Martín?

Cervatos-de-la-cuezaSucede que en esta tierra nació y vivió hasta que su carrera militar lo llevó…

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