Ecumenismo-Macroecumenismo

Fragmento.

“(FEMPRESS) Ecumenismo es luchar por una tierra mejor. Una «tierra habitada» (en griego, oikoumene) y, por eso, digna. Podríamos decir que ecumenismo es «hacer del mundo la casa de todos, sin excluir a nadie, donde las diferencias sean respetadas y valoradas, donde todos tengan dignidad y participación, donde cada persona y cada grupo social (étnico, religioso, racial, sexual, ideológico, etc.) pueda contribuir para el bien de todos. Sin perjuicio de su identidad«.

Históricamente, la palabra ecumenismo fue rescatada en el siglo pasado por las iglesias protestantes para vencer la división entre cristianos, que era considerada un escándalo. Primero, en el área misionera, al Sur del mundo, donde más sorprendía predicar el amor y vivir a la deriva: después, en el mundo entero, las iglesias se fueron encontrando y se aproximaron.

Este proceso también involucró a la Iglesia Católica, a partir del Concilio Vaticano II (1962-1965).

Al poco tiempo, la actividad de diálogo, de respeto, de búsqueda de unidad fue adquiriendo fuerza y cayeron barreras; se comenzó a dialogar con «los enemigos de la fe», ateos y miembros de otras religiones no cristianas.

Oficialmente, las iglesias hacen distinción entre «ecumenismo» -que es el diálogo para la unión de los cristianos- y el diálogo «inter-religioso» -que es el esfuerzo de aproximación a las religiones no cristianas-. Pero hay, hoy, quienes prefieren hablar de «macroecumenismo«, queriendo decir todo esfuerzo hecho por los que creen en un Dios de la Vida para construir juntos, con nuestras identidades y diferencias intactas, una sociedad mejor.

La palabra fue usada por los participantes de la Asamblea del Pueblo de Dios, reunidos en Quito, Ecuador, en septiembre de 1992. «Todas aquellas personas, comunidades y pueblos -afirma el documento final -, todos los que asumimos ese sueño-proyecto de Dios, somos el Pueblo de Dios. Ninguna religión, ninguna Iglesia, se puede arrogar la exclusividad de ser ese Pueblo».

Y continúa: «Podemos experimentar que, junto con potencializar, cada día más, el ecumenismo dentro de las Iglesias Cristianas, debemos abrirnos al macroecumenismo. Una palabra nueva para expresar una realidad y una conciencia nueva. Hilo conductor de todo el encuentro, tema central de debates, confluencias, tensiones, búsquedas y esperanzas. …”

Este texto forma parte del artículo «Mujer Negra, Ecumenismo y Proyecto Político: Memorias y Desafíos», 1995, Silvia Regina de Lima e Silva y Heitor Frisotti, Revista Especial/FemPress – Pags. 30-31

Leido en:
Antroposmoderno

Autor: AcuarelaDePalabras

Lecturas entre amigos...

Un comentario en “Ecumenismo-Macroecumenismo”

  1. Despues de muchos años de practica y encuentros ecuménicos llego a la conclusión que la tolerancia es un ingrediente esencial. Quiza no cambiaremos nuestros dogmas y tradiciones pero el amor la comprensión y la tolerancia puede dar un salto cualitativo. El ecumenismo mas real lo he encontrado en la gente sencilla. Los jerarcas de las iglesia cristianas tienen mucho que defender, por ello ese camino no pasara de bellas declaraciones, pero nunca podran tomar la comunión del Señor juntos. Cuya ruptura es escándalo para los no cristianos. Mario

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