La fábula del colibrí

“Había un gran incendio en el bosque, y un colibrí pasó cerca de un león a alta velocidad. El león asustado le preguntó:
– “¿Colibrí adonde vas con tanta prisa?” El le respondió:
“Yo estoy llevando agua en mi pico para apagar el incendio del bosque”. El león le increpó:
-“Pero es poquísima el agua que puedes llevar” Y el colibrí le contestó:
-“Yo estoy haciendo mi parte.”

Via: soydondenopienso

La foto la encontré -gracias a Google- en un blog acerca de avesdetuzona “sobre aves de la zona de Tigre, Pacheco, Nordelta, Benavídez y alrededores (Pilar, San Isidro, etc.) de Buenos Aires, ARGENTINA. Cuyo sueño “es formar una guía: a) interactiva (entre muchos aficionados), b) multimedia (texto, fotos, sonidos y videos) y c) local (sobre las aves que se ven por estos pagos), pero abierta a los amigos de cualquier parte del mundo…”

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6 Comments »

  1. 1
    Virginia Says:

    Hermosa parabola, da que pensar. Gracias.

  2. 2
    olinda Says:

    Si todo el mundo diera una gota de agua o un grano de arena que inmensa seria la ayuda no hay que ser pesimistas que de poquito a poco se llega.

  3. 3
    Luisa Fernanda Says:

    ME GUSTO MUCHO SU INFORMACION ME SIRVIO DE MUCHO PORQUE ENCONTRE LO QUE ESTABA BUCANDO SE LO AGRADEZCO MUCHISIMO Y ME PARECE BIEN QUE TENGAN ESTA INFORMACION PARA NOSOTROS LAS PERSONAS QUE LA NECESITAMOS.

  4. 4
    Cristina Says:

    Hermosa fábula. Sólo una pregunta: ¿Quién la escribió?

  5. […] Otra breve pero bella: La fábula del colibrí […]

  6. 6
    Mariela Says:

    EL COLIBRÍ. Eduardo Galeano.

    “En algunos caseríos perdidos en los Andes, los memoriosos se acuerdan de cuando el cielo estaba montado sobre el mundo.

    Teníamos al cielo tan encima que la gente caminaba agachada, y no podía enderezarse sin darse un cocazo. Las aves se echaban a volar y en el primer aleteo se chocaban contra el techo. El águila y el cóndor arremetían con todos sus ímpetus, pero el cielo no se daba por enterado.

    El tiempo del aplastamiento del mundo terminó cuando un relampaguito bailandero se abrió paso en el poco aire que había. El colibrí pinchó el culo del cielo con su pico de aguja y a los pinchazos lo obligó a subir y a subir y a subir hasta las alturas donde ahora está.

    El águila y el cóndor, aves poderosas, simbolizan la fuerza y el vuelo. Pero fue el más chiquito de los pájaros quien liberó a la tierra del peso del cielo.”

    De su libro “Bocas del Tiempo”.


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