Amor, posesiones y apegos… Gibran. Krishnamurti.

«Tus hijos no son tus hijos.
Son los hijos e hijas del anhelo de la Vida.
Vienen a través de ti, pero no de ti
y, aunque están contigo, no te pertenecen.
Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos,
pues tienen los suyos propios.
Puedes albergar sus cuerpos,
pero no sus almas,
pues sus almas habitan en la casa del mañana,
que tú no puedes visitar,
ni siquiera en sueños.

De: El Profeta, de Khalil Gibran

Otra reflexión relacionada:

“… Qué es el amor… Veamos primero la palabra. … Por regla general un buen diccionario nos dirá que en su origen está el deseo. Asocian el amor con el deseo. … un niño quiere a su madre porque necesita comer. Entonces, en este caso, podemos decir que el amor es una necesidad. La madre quiere a su hijo y el niño quiere a su madre; y esto es una necesidad para que el niño pueda comer. ¿Es así? … Los animales quieren a sus retoños. La manifestación de vida del más bajo nivel quiere a sus crías… ¿Es eso amor? … Con un ser humano hay un extraordinario cuidado hasta que tiene tres, cuatro, cinco años; lo cuidan, lo atienden, lo asean, lo abrazan, lo acarician … cuando los padres quieren a sus hijos, ¿los quieren durante un corto período de tiempo o es para toda la vida?

Y cuando preguntan si es apego el amor, …mientras esté apegado a esa persona seré responsable de ella, tendré que cuidarla, tendré que ganar dinero; como estoy apegado a ella, ella es mía, tengo que protegerla. Y entonces ustedes me preguntan si eso es amor. … y me pregunto si, de no existir ese apego, abandonaré mi responsabilidad, si me volveré indiferente, si me cansaré y buscaré a otra persona. Por eso investigo si es amor el apego, si en el apego hay temor. Lo veo, lo siento. En el apego tengo que poseer, no puedo dejar a esa persona que se vaya porque en el apego encuentro seguridad.

… me pregunto si es necesaria la responsabilidad para amar. …si la responsabilidad forma parte de esto tan extraño que llamamos amor.

Ser responsable no es solo responsabilizarme de mi esposa o de mis hijos, sino el tener la sensibilidad de la responsabilidad… La responsabilidad no es una obligación. …

Si me siento obligado a usted no puedo quererle. Si me siento obligado a usted porque me da dinero, me da sexo, me proporciona comodidades, entonces, ¿dónde queda lo otro? Se convierte en una mercancía. …

Responsabilidad’, como usted dice, deriva de la palabra ‘responder’.

Ahora bien, ¿es la respuesta sensual, sensorial? ¿Contiene deseo esa responsabilidad? ¿Se limita esa responsabilidad a mi novia, a mi esposa, a mi esposo, o es la sensibilidad de la responsabilidad? …yo pregunto si esa responsabilidad se da solo ante unos pocos o si me siento responsable por todos los seres humanos. …

¿es el amor la sensibilidad total de la responsabilidad? Es decir, ¿me siento responsable no solo de unos pocos, con los que estoy vinculado, sino también tengo una sensibilidad de responsabilidad total por la tierra, por los árboles, por las montañas, por el agua, por los demás seres humanos? Sensibilidad total.

¿Es eso amor? No digan ni sí ni no hasta que no lo vean. …

Pertenecer es estar identificado con algo, con la nación, con el grupo, con una persona, con una idea. … ¿Hay amor en la posesión y en la dominación?

¿Son amor los celos? … ¿Por qué soy celoso? Porque poseo. ¿Por qué ejerzo mi posesión sobre él o ella? ¿Por qué me aferro a esa posesión? ¿Es que me encuentro terriblemente aislado? ¿Completamente solo? … ¿es eso amor? …

¿Es amor el deseo, el deseo sexual, el deseo de comodidades, el deseo de las diferentes formas de dar ánimo? ¡No digan que no! Deseo a aquella mujer, u hombre. Deseo ser un gran político, o un gurú, o deseo la iluminación. Deseo volverme bueno. Deseo superar esto y comenzar aquello.

Todo el movimiento del deseo, del devenir, de la realización, ¿es eso amor? Obsérvenlo, investiguen el deseo. …

Investigo todo esto para que cuando acabe pueda ver que todo lo que el pensamiento ha creado o deseado en torno a esta palabra no es amor. Y en esa misma percepción la inteligencia actúa. …»

De un diálogo de J Krishnamurti con el público.»

Saanen, 26 de julio de 1979

PD: Les debo en cuál libro está… puede ser de Principios del Aprender, de Tradición y Revolución, de Más allá de la violencia… cualquiera de ellos son recopilaciones de sus conferencias…

Más info de Krishnamurti en los sitios de la Fundación K Latinoamericana y Fundación K Hispanoamericana

Autor: AcuarelaDePalabras

Lecturas entre amigos...

20 opiniones en “Amor, posesiones y apegos… Gibran. Krishnamurti.”

  1. «Está el miedo de no tener a alguien con quien hablar, a quien poder abrirle nuestro corazón, con quien comunicarnos como si fuera con nosotros mismos, con quien conversar toda vez que necesitamos contar con esa persona, sentir que ella jamás entenderá mal lo que digamos, que sabrá cuándo estamos enojados, cuándo no quisimos decir lo que dijimos… de modo tal que sintamos que en realidad somos uno, que existe un gran afecto, una gran sensibilidad.» Madras, 30 de diciembre de 1964 J.Krishnamurti OBRAS COMPLETAS

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  2. Dar gracias a Dios por haberme puesto en este mundo, para compartir lo mucho o lo poco… para crecer y hacer crecer a los demás… Para que los que nos rodean también sean parte de la luz que tanto anhelamos. Gracias por el espacio, por la comunicación… por el tiempo…

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  3. Daniel: necesitas encontrarte y buscar eso que necesitas encontrar en una pareja en ti mismo primero, para que puedas irradiar eso que deseas conseguir.

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  4. Se rompen el c… y la cabeza cuando da los mismos resultados que mandar todo al c… Los mas bienintencionados o lucidos, se ponen a hacer terapia Gestalt. Algunos, comprendiendo que tienen libros y reflexiones suficientes para leer y repensar durante 70 años, no hacen nada porque las inquietudes de su vida ya pueden ser distraidas hasta la muerte. Algunos tratan de dar un paso al costado, quizas con Krishnamurti en la mente. De esos, pocos vencen al miedo, y ya no volvemos a saber de ellos, como si pasasen a otra dimension

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  5. Yo siento que muchas veces el amor verdadero, el que implica la simpatía y el cariño hacia todos los niños, no sólo a «nuestros» hijos. El que sonríe y es generoso con «todas» las personas y no sólo con el pequeño círculo de familiares o conocidos, muchas veces no es comprendido. Y hasta a veces provoca en los demás cierto rechazo hacia uno. Quien más se entrega, a veces se queda un poco más solo que el resto… ¿ustedes qué piensan?

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    1. Pienso, Silvia, que sí hay algo de cierto en lo que vos nos hacés notar. El porqué/razón/causa/motivo no lo tengo claro. Será que estamos inmersos en una cultura que valora más la tradición-familia-propiedad… será que el ego está primero, que es básico, y que, por ello, se suele decir que el superarlo es fruto de un trabajo interior, del conocimiento de sí… Será, entonces, que la simpatía/empatía positiva no es un sentimiento primario/primero en el ser humano… Será que la solidaridad y la generosidad no son naturales en el ser humano, sino que son sentimientos que nos surgen en determinadas condiciones -psíquicas. Pienso que hay en juego algo del orden de la identificación… de poder o no poder identificarse con el otro

      Muchos pensadores reflexionaron sobre este tema… Habría que ver cómo lo abordan Fromm, Freud, Lacan y tantos otros.

      Y en relación a ese rechazo, incomprensión o soledad en que queda el que siente el «todos» en el «nuestros»… ¿Cómo no rechazar al que, con sus actos, te está indicando que vos no sentís como él/ella?

      O también podría ser cierta desconfianza… Digamos la verdad, hay gentes que pregonan amor universal pero son incapaces de «mirar por su hermano«…

      En fin… La seguimos. Saludos

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      1. Hola Silvia! Me hiciste ir a leer a qué te referías, y encontré, entre los Comentarios, nuestro pequeño diálogo de hace 4 años. Muchas gracias por pasar nuevamente a comentar. Recuerdo que también me has saludado otros años… Gracias! Buenas fiestas y próspero año 2015! Abrazos de blog!

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  6. El surgimiento del «yo» como centro irrepetible, o punto de convergencia del universo total, es algo fascinante, observarlo desde la primitiva ameba, hasta el hombre actual..

    Por un lado descubrimos, lo nocivo que es el yo-ego: dedicarse a sí mismo casi siempre. O bien si se disfraza de «altruista»: usa al otro para alcanzar diversas gratificaciones, sean aplausos, reconocimientos, afectos, etc.

    Comprobamos que perseguir o pretender alcanzar esta seguridad, engendra dependencias, miedos, celos, competencias, falsedades, etc… y lo vemos: en uno mismo, en la religion, en la politica…

    Tambien vemos que hay gestos, hechos concretos en que el ego no está en expansion. Esas cualidades en tantos donde las manos no estan blandiendo banderitas-estandartes de : «lo hicimos nosotros-yo», y hay formas autenticas de amor por el otro, sin referencias nacionalistas, politicas, religiosas, etc.

    Pareciera que todo lo que se busca a nivel volitivo por «ayudar» a la desaparicion del centro-ego-exclusivo, lo afianza aún más.

    En quien escribe esto, he observado que viviendo intensamente el miedo, el celo, el egocentrismo, el dolor de la pérdida seres «queridos»… viviendolo intensamente, sin escapar con terapias-cultos-racionalismos-explicaciones-amistades-musicas; sino enfrentando, padeciendo ESO que se siente… entonces, desaparece esa centricidad… y surge un estado sereno de bienestar y libertad… se produce por sí solo el des-apego…

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