Sólo por hoy. Helen S. Carpenter

Palabras que inspiran

Sólo por hoy, oh Dios, concédeme el don de la valentía, para que pueda andar libre y tranquilo por la senda de la vida; haciendo mi trabajo de cada día con ánimo.

Concédeme el don de la sonrisa, para que pueda sonreír y pueda ver el aspecto alegre y favorable de la vida; y pueda ayudar a mis semejantes a verlo también.

Concédeme el don de la armonía, para que pueda vivir en amistad y buena correspondencia con los demás; y para que pueda tratarlos como quisiera que ellos me traten a mí.

Concédeme el don de la lealtad, para que pueda vivir conforme a la fe más grande que mi corazón conoce y así pueda honrarte y glorificarte con mis actos.

Concédeme el don de la paciencia, para que pueda tolerar las faltas de los demás y para que ellos, en cambio, toleren las mías.

Concédeme el convencimiento de que el amor es el “cumplimiento de la Ley” y así pueda guardar el mandamiento del Maestro: “amaras a tu prójimo como a ti mismo”.

Concédeme el don de un corazón comprensivo, para que pueda ser bondadoso y cooperativo con los demás; para que pueda comprender sus motivos y deseos.

Sólo por hoy, oh Dios, concédeme el don de la fe; fe en Ti; fe para saber que todas estas cosas que te he pedido me serán concedidas en los días por venir y para siempre.”

Helen S. Carpenter

PD: No puedo encontrar datos de Helen S. Carpenter. Alguno sabe? Lo que sí he notado es la semejanza con el Decálogo de la Serenidad, de Juan XXIII y con la Oración de la Serenidad de Reinhold Niebuhr. Asimismo, buscando en la Web, he notado que muchas personas escriben su propio “Sólo por hoy…”

No dejes nunca de soñar

Palabras que inspiran

“…Carpe Diem, aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber crecido un poco,
sin haber sido un poco más feliz,
sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie
te quite el derecho de
expresarte que es casi un deber.

No abandones tus ansias de hacer de tu vida
algo extraordinario…

No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía
sí pueden cambiar el mundo…

Somos seres, humanos, llenos de pasión.
La vida es desierto y también es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte en
protagonistas de nuestra propia historia…
Pero no dejes nunca de soñar,
porque sólo a través de sus sueños
puede ser libre el hombre.

No caigas en el peor error, el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.

No te resignes…
No traiciones tus creencias. Todos necesitamos
aceptación, pero no podemos remar en
contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta el pánico que provoca tener
la vida por delante…
Vívela intensamente,
sin mediocridades.
Piensa que en ti está el futuro, y en
enfrentar tu tarea con orgullo, impulso
y sin miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte…
No permitas que la vida
te pase por encima
sin que la vivas…”

Este poema, frecuentemente atribuido a Walt Whitman, suele ser muy utilizado en tarjetas y posters para regalar.

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