Día Mundial de la Visión

Octubre – 2º jueves  

Ocu-lista

“El Día Mundial de la Visión se celebra el segundo jueves de octubre y tiene la finalidad de centrar la atención en la ceguera, la discapacidad visual y la rehabilitación de los discapacitados visuales. El tema central de este año es la salud ocular y el acceso igualitario a la atención ocular.

A nivel mundial, la mayor prevalencia de discapacidad visual se observa en las personas de 50 años de edad o mayores de ambos sexos. Aunque la mayoría de las afecciones oculares que aquejan a este grupo etario pueden tratarse con facilidad, como es el caso de las cataratas, en algunas partes del mundo todavía hay que lograr que hombres y mujeres reciban servicios de atención ocular de manera igualitaria.

El Día Mundial de la Visión es celebrado en todo el mundo por todas las partes interesadas en la prevención de la discapacidad visual o la recuperación de la vista. Asimismo, es la actividad de promoción más importante para impulsar la prevención de la ceguera y la iniciativa mundial «Visión 2020: el derecho a ver», creada por la OMS y el Organismo Internacional de Prevención de la Ceguera.”

Leído enOMS  Enlace conexo – Visión 2020

 

Simples consejos si trabajás frente a una computadora

Oculista

“El trabajo con computadoras constituye un capítulo especial de un cambio en el estilo de vida que se viene dando en nuestro siglo. En ese trabajo se combinan: una postura sedentaria, intensa tarea de cerca y alimentación frugal (deficitaria). El ojo es, por excelencia, junto con el oído, un órgano eficaz en la comunicación a grandes distancias. La tecnología nos ha impuesto el uso de nuestro sistema visual en ámbitos reducidos durante largos períodos. Al someterlo a estas exigencias se producen manifestaciones que expresan el estado de tensión del sistema visual.

El confort, la satisfacción y el desempeño de quienes trabajan con monitores, son afectados por factores interactuantes que van desde lo óptico a lo psicosocial. Si analizamos el tipo de trabajo, la persona que trabaja, el diseño del equipo, el ambiente de trabajo y el entorno del trabajador, veremos que estas áreas interaccionan de modo tal que las mejoras en cualquiera de ellas, se reflejan en las demás.

Por ejemplo, las quejas por molestias oculares disminuyen notablemente al mejorar el aire del ambiente de trabajo. Como en todas las ramas de la medicina moderna le damos prioridad a la prevención, o en su defecto, a la atención precoz de los problemas; así sugerimos:

 

Se debe concurrir al médico oftalmólogo periódicamente para hacer un estudio completo de la función visual a lo largo del tiempo. De este anàlisis surgirá, en cada caso, la prescripción de los lentes adecuados y la recomendación de medidas higiénicas o ejercicios que disminuyan la tensión sobre el sistema visual.

En el trabajo… Realice siempre su actividad visual en buenas condiciones de iluminación. Si está leyendo hágalo con una luz adecuada y evite hacerlo en situaciones de baja luminosidad; intente que la lámpara esté donde produzca la menor cantidad de reflejos posibles. Cuando usa el monitor de computación procure que éste se encuentre frente suyo, con una pequeña inclinación; elija un monitor cuya superficie no produzca reflejos y no precisará colocarle un filtro delante. Si usa anteojos puede hacerles un tratamiento antirréflex sólo para que las luces ambientes no se reflejen en ellos. Trate que los objetos que tenga que mirar (teclado, hojas de copia) se encuentren todos a una misma distancia: unos cincuenta centímetros. Casi nunca realice la actividad visual muy cerca.

Si puede elegir la mesa y la silla trate de conseguir las que se adapten a una postura cómoda y que tengan la cualidad de ser móviles y ajustables. Adopte una postura correcta tratando de mantener recta la espalda y bien apoyados los pies. Los hombros deben estar relajados, los codos a 90 grados y las manos sobre el teclado, tal como en la figura al pie. No prolongue excesivamente la actividad realizando pausas regulares: se recomiendan a cada rato, a su voluntad, y le sugerimos levantarse, caminar, estirarse, dirigirse a una ventana y mirar objetos lo más lejos posible, algunos minutos. Durante estas pausas puede realizar ejercicios.

Estos ejercicios producen un leve alivio. Las personas que tienen problemas de visión binocular precisan planes de ejercicios màs complejos que se eligen con el especialista y no están incluidos aquí.

Parpadeo… Las actividades que exigen grandes cuotas de atención visual producen una disminución en la frecuencia del parpadeo y una sequedad ocular relativa debida a dicho fenómeno. Esto es muy manifiesto en los que trabajan con computadoras y perturba en especial a los usuarios de lentes de contacto. Acostúmbrese a parpadear seguido y con regularidad. Puede ayudarse también con gotas de lágrimas artificiales recetadas por su médico; de esta forma mantendrá sus ojos frescos y lubricados.

Moviendo el cuerpo… Al iniciar una pausa en su actividad visual le recomendamos, como primera medida, levantarse del lugar de trabajo y estando de pie, proceder al estiramiento de su cuerpo con el objeto de mejorar la circulación sanguínea en las zonas entumecidas por la inmovilidad.

Relajando el sistema visual… El sistema visual se relaja cuando miramos objetos lejanos: en las pausas le recomendamos dirigirse a una ventana o, mejor, salir a caminar unos minutos mirando a lo lejos. Los ejercicios oculares propiamente dichos deben ser recomendados por el Médico.”

Leído en el sitio de la red de farmacias Farmacity – http://www.farmacity.com.ar/

Autor: AcuarelaDePalabras

Lecturas entre amigos...

2 opiniones en “Día Mundial de la Visión”

  1. Qué sueñan los ciegos – vía Hipertextual

    La absoluta mayoría de los seres humanos soñamos cuando estamos dormidos, especialmente durante la fase REM. A pesar de lo cotidiano que es este fenómeno, lo cierto es que todavía no sabemos con certeza por qué tenemos sueños y cuál es su papel en el ser humano. El sueño, ese arte poético involuntario (como lo denominaba el filósofo Kant), es una realidad distorsionada y caótica que surge a partir de la información que captan nuestros sentidos, de nuestros recuerdos y de las experiencias a lo largo de nuestra vida, especialmente de aquellas más recientes.

    De la misma forma que nuestros sentidos (la vista, el oído, el olfato, el tacto y el gusto, entre otros) influyen en la construcción de nuestro esquema mental del mundo exterior, también determinan nuestra imaginación y nuestros sueños. Pero ¿qué ocurre cuando uno de esos sentidos no existe? ¿Cómo sueñan las personas ciegas, que carecen del sentido de la vista?

    En realidad, la forma en la que sueñan los ciegos es muy diferente según un dato clave: cuál fue el momento en el que se quedaron ciegos. Si las personas perdieron la visión antes de la etapa crítica de 5-7 años de edad o nacieron ciegos, son incapaces de tener sueños con experiencias visuales. Esto se refleja, por un lado, en las propias explicaciones de los ciegos: declaran no ver imágenes durante los sueños. Por otro lado, durante la fase REM, que se caracteriza por la presencia de movimientos oculares rápidos, los ciegos muestran muchos menos movimientos rápidos de sus ojos que las personas que pueden ver.

    Un detalle curioso sobre los ciegos que no son capaces de ver imágenes en sueños es que, a pesar de ello, sí que pueden recordar el sueño y representarlo gráficamente, con la precisión y complejidad de las personas que sí que ven. En otras palabras, no tienen experiencias visuales pero si pueden explicar los sueños gráficamente más tarde.

    Las personas que se quedaron ciegas después de los 5-7 años de edad sí que manifiestan sueños con visiones, aunque puede ser una habilidad que se pierda con el tiempo. Es decir, conforme más tiempo lleve ciega una persona, menor frecuencia de experiencias visuales experimentará. En ese sentido, es muy importante la fuerza de los recuerdos con experiencias visuales que tengan las personas ciegas procedentes de aquellas épocas en las que sí veían. En teoría, mientras persistan esos recuerdos visuales, los ciegos pueden seguir «viendo» en sus sueños durante toda la vida. Además, el grado de ceguera también influye. Así, las personas que no tienen una ceguera total pueden visualizar sombras, formas o flashes en sus sueños, dependiendo de los detalles que son capaces de percibir cuando están despiertos.

    Como es lógico, tanto los ciegos de nacimiento o tempranos como los que perdieron la vista de forma tardía se centran más en las experiencias por otros sentidos durante los sueños, como también les ocurre en la vida diaria. En ese sentido, un estudio publicado en 2014 en la revista Sleep Medicine comparaba el tipo de experiencias en los sueños según si las personas podían ver, eran ciegas de nacimiento o se habían quedado ciegas de forma tardía. Los resultados ofrecieron resultados muy diferentes entre los tres grupos.

    Así, durante el transcurso del experimento y entre las personas ciegas de nacimiento, el 26 % informaba de tener experiencias como saborear durante el sueño, el 40 % experimentaban olores, el 67 % sensaciones de tacto y el 93 % de sonido. Ninguno de ellos informó de experiencias visuales, En cambio, en el grupo de personas que podían ver, sólo el 7 % recordaba experiencias de sabor, el 15 % experiencias olfativas, un 45 % experiencias de tacto, un 64 % informaba de experiencias auditivas y el 100 % de experiencias visuales. Las personas que se quedaron ciegas de forma tardía reflejaban experiencias intermedias entre las personas ciegas de nacimiento y aquellas que podían ver.

    A pesar de estas diferencias, la mayor parte del contenido de los sueños no es muy diferente entre las personas ciegas y las que no lo son. Así, por ejemplo, el número de interacciones sociales, de fracasos y de éxitos era similar entre ambos grupos. Tampoco había diferencias entre las emociones y las excentricidades que existían en los sueños. Sin embargo, sí que existe un detalle muy diferente en el contenido de los sueños y de ciegos y no ciegos: las personas ciegas de nacimiento tienen cuatro veces más probabilidades (25 %) de experimentar pesadillas que las personas con la vista conservada (6 %) y las personas con ceguera tardía (7 %).

    ¿A qué se debe este fenómeno? Muchas de las pesadillas de los ciegos se centran en sus principales angustias y miedos que se dan a la hora de desplazarse de un lado a otro durante la vida diaria: perderse, ser atropellados, extraviar a su perro guía, caerse en una alcantarilla… Según especulan los investigadores, que los ciegos tengan estas pesadillas podría deberse a que, en realidad, son simulaciones inofensivas de amenazas, que les ayudan a prepararse para los peligros de la vida real. Precisamente debido al mayor porcentaje de pesadillas que sufren las personas ciegas de nacimiento, su calidad del sueño también es peor. Y es que no sólo los sentidos determinan el contenido de nuestros sueños, también influyen nuestros temores.

    Leído en: Hipertextual – https://hipertextual.com/2019/02/que-suenan-ciegos

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