20 consejos y recomendaciones para prevenir errores médicos

A través de soydondenopienso leo estas orientaciones de la “Asociación Civil Argentina en Defensa del Paciente”…

Salud

1. Lo más importante que puede hacer para ayudar a prevenir errores es hacerse un miembro activo en su propio equipo de cuidado médicos.

2. Asegúrese que todos sus médicos sepan todos los medicamentos que usted usa. Esto incluye tanto los que obtiene con receta, como los que compra sin receta y los suplementos de dieta tales como las vitaminas y las hierbas.

3. Asegúrese que su médico sepa acerca de cualquier alergia o reacción adversa que haya tenido a los medicamentos.

4. Asegúrese que puede leer las recetas de medicamentos que le escribe su médico.

5. Haga preguntas sobre sus medicamentos y pida información fácil de entender acerca de las medicinas, tanto cuando se los receta el médico, como cuando los recibe en la farmacia:

¿Para qué es el medicamento?  ¿Cómo lo debo tomar y por cuánto tiempo?  ¿Cuáles son los posibles efectos secundarios y qué debo hacer si se presentan?  ¿Es seguro tomar este medicamento con los otros medicamentos que tomo o con los suplementos dietéticos?  ¿Qué comida, bebidas o actividades debo evitar cuando esté tomando este medicamento?

6. Cuando recoja su medicamento en la farmacia, pregunte: ¿Es este el medicamento que me recetó mi médico?

7. Si tiene alguna pregunta en cuanto a las instrucciones de uso del medicamento, hágala.

8. Pregunte al farmacéutico sobre el mejor instrumento para medir la medicina líquida. También hágale preguntas si no está seguro de cómo usarlo.

9. Pida información por escrito sobre los efectos secundarios que podría ocasionar el medicamento.

10. Si tiene la opción, elija un hospital en el que muchos pacientes ya han recibido el procedimiento o la cirugía que usted necesita.

11. Si está en un hospital, considere preguntar a quienes lo atienden y tienen contacto directo con usted, si se han lavado las manos.

12. Cuando se le dé de alta en un hospital, pida a su médico que le explique el plan de tratamiento que necesitará en casa.

13. Si lo van a operar, tiene que estar seguro de que su doctor, el cirujano, y usted están de acuerdo y tienen claro exactamente lo que se va a hacer.

14. Exprese sus preguntas y preocupaciones.

15. Asegúrese que alguien, como su médico personal, esté a cargo de su cuidado.

16. Asegúrese que todos los profesionales involucrados en su cuidado cuenten con su información importante de salud.

17. Pida que un familiar o amigo le acompañe y sea su defensor (alguien que pueda ayudar a que se hagan las cosas).

18. Sepa que “más” no siempre significa mejor.

19. Si le hacen un examen, no asuma que el que no le den noticias indica que todo está bien.

20. Aprenda sobre su condición y tratamientos haciendo preguntas a su médico y enfermera y usando otras fuentes confiables de información.

Fuente: Adepaci  El texto completo en: soydondenopienso

Las calles de la ciudad de Buenos Aires

Curiosidades, mitos y verdades de las calles porteñas

Por Elena Luz González Bazán*

“Nuestras calles de Buenos Aires se caracterizan por los nombres propios, los de hombres, esencialmente, del siglo XIX, de la conformación del denominado Estado Nación. Por ello, los más nombrados son militares, juristas, políticos y las batallas, ya sea las de la Independencia como las de las sucesivas etapas de la confrontación civil y militar.

La calle más angosta está en el barrio de Barracas y la más corta, en Recoleta. Y al comparar con el resto del mundo, la avenida Rivadavia no es la más larga y la 9 de Julio no parece ser la más ancha.

Colapsadas y ruidosas, anchas y angostas, luminosas y perfumadas… las calles porteñas encierran todo tipo de historias llamativas que muchas veces pasan desapercibidas. Carteles mal escritos, iniciales que esconden segundos nombres, futbolistas y boxeadores, paralelas que se encuentran, calles circulares y más. Las calles circulares esencialmente están en el actual Parque Chas, en la Comuna 15.

La literatura sobre el mapa urbano consigna héroes nacionales y batallas, pero también anécdotas curiosas que les hacen la vida imposible a los carteros.

De donde surgen sus nombres

Según algunos relevamientos se sugiere que gran parte de los nombres surgen entre 1893 y 1904, cuando Flores y Belgrano se sumaron al Centro (en “Historia de los barrios de Buenos Aires», de Vicente Cutolo).

En realidad estos dos barrios se suman a la Ciudad de Buenos Aires, entonces Capital Federal, con la denominada capitalización, en 1880 y seis años después son prácticamente incorporados.

Es entonces que la trama urbana se regularizó. La nomenclatura da cuenta de la historia, no sólo de la Ciudad sino de la política nacional. En el prólogo del libro “Las calles de Buenos Aires, sus nombres desde la fundación hasta nuestros días», de Alberto Piñeiro, la directora del Instituto de Estudios Históricos porteño, Liliana Barela, escribe: “En los sucesivos cambios no sólo descubriremos a la historia, sino a las luchas por la apropiación de la memoria que se juega justo en plena calle».

Con agrupaciones temáticas y datos llamativos, en “Las mil y una curiosidades de Buenos Aires», el periodista Diego Ziggioto consignó datos del trazado urbano y estableció rankings de personalidades que transitamos una y otra vez.  El recuento da que la Ciudad tiene 2.154 calles, avenidas, pasajes y autopistas, de las cuales los nombres más repetidos son de militares (338 arterias), seguido por juristas (128), políticos (83), batallas (75), ciudades argentinas (74) y marinos (71).

…Justo Suárez, el “torito de Mataderos” y Oscar Bonavena son los únicos boxeadores recordados, en Mataderos y Nueva Pompeya. “En cambio sólo un futbolista, Herminio Masantonio, tiene calle propia a pocas cuadras de su club, Huracán», dice Ziggioto, el autor del libro.

Mientras la calle más angosta es Santa Magdalena, en Barracas (con poco más de un metro de ancho), Emilio Pettoruti es la más corta, en Recoleta, donde une las avenidas del Libertador y Figueroa Alcorta, pegadita al Palais de Glace.

La más larga

El promocionado mito porteño de adjudicarnos a Rivadavia como la avenida más larga del mundo no es más que una leyenda. Sus 35 kilómetros, 10 más que la General Paz, no le llegan ni a los talones a la Yonge Street, que de acuerdo al libro Guiness de los récord, se lleva el primer puesto con sus 1.896 kilómetros. Esta arteria, la principal de Toronto, Canadá, llega hasta la frontera de Ontario y Minnesota. Para desdicha de varios, tampoco es la 9 de Julio la avenida más ancha del mundo. Con Eixo Monumental de Brasilia, de 250 metros, los brasileños figuran al tope del ranking y superan los 140 locales.

Al caminar los barrios, aparecen zonas temáticas. Los escritores tienen a Villa Luro como representante: Lope de Vega, Molière, Víctor Hugo y Dante, entre otros. Las ciudades europeas están en Parque Chas: Varsovia, Hamburgo, Belgrado, Budapest, Atenas y Marsella. Y Palermo hace doblete: consagra a los naturalistas Darwin, Humboldt, Fitz Roy y Bonpland (en Palermo Hollywood) y a las naciones latinoamericanas: Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Guatemala. Los animales tienen 11 calles, la mayoría aves: El cardenal, El Carpintero y Martín Pescador, entre otros.

Por iniciativa de Juliana Marino, que en 1995 era concejala porteña, se gestó el bautismo de las calles de Puerto Madero con nombres de más de 20 mujeres: Cecilia Grierson (médica), Olga Cossentini (pedagoga), Alicia Moreau de Justo (socialista) y Azucena Villaflor (fundadora de las Madres de Plaza de Mayo).

“Las calles de Buenos Aires ya son mi entraña», iniciaba Jorge Luís Borges su primer libro Fervor de Buenos Aires, donde aclaraba: “No las ávidas calles, sino las calles desganadas del barrio, casi invisibles de habituales». Estas historias del trazado urbano son como decía el autor de El Aleph, imperceptibles, pero definen la identidad porteña.

A modo de corolario

Una Buenos Aires que es no sólo pintoresca, es una ciudad con historia, aunque parte importante de ella, no está retratada en los nombres de sus calles, hay una ausencia, podemos sostener, más que premeditada.”

Fuentes: portales de la Ciudad y fuentes propias de la periodista*
Leído en: villacrespomibarrio.com.ar – 13/11/2009
 

 EmpedradaPD: También hay nombres de santos, de ríos, de otras naciones y ciudades del mundo. Pasajes Rusia, China, Islandia, República de la India, Moscú,  Osaka… Y hubo cambios de nombre: Canning por Scalabrini Ortíz, Canalejas por Felipe Vallese… En fin, habría que consultar la bibliografía citada por la autora.

PD2: Me quedé curiosa de saber qué tipo de nombres llevan las calles de otras ciudades del país y del mundo, dado que, tal como sugiere la autora, nos dicen algo de la idiosincracia de cada lugar. Quizás, alguno quiera contarnos…

PD3: Y ahora me estoy acordando del tema del empedrado. Ese que van quitando y reemplazando por asfalto. Sé que hay zonas/barrrios en los cuales los vecinos se opusieron por considerarlo -al empedrado– como patrimonio histórico -y no sé si económico– a proteger. Saludos!

A %d blogueros les gusta esto: