La medicina correcta

Maimonides“La fama de Rabí Moshe ben Maimón traspasaba todas las fronteras. Su nombre llegó a los oídos de otro grande de la generación: Rabí Abraham Eben Ezra. Este acostumbraba a errar de un lugar a otro y aprovechaba las ocasiones para visitar a los grandes sabios de Israel.

Los escritos de Torá de Rabí Abraham era muy aceptados en el mundo de los estudiosos de la Torá y era reconocido como uno de los grandes exégetas de su época.

Sin embargo, su situación personal era totalmente distinta. Era extremadamente pobre y el haberse auto impuesto su exilio, yendo de un lugar a otro, provocaba que más de una vez careciera del pan diario para alimentarse.

Rabí Abraham llegó a Egipto y deseó con todo su alma encontrarse con el Rambam. Al consultar acerca de la posibilidad de visitarlo le respondieron que el Maimónides era el médico personal del sultán, y también consejero. Además era un médico muy requerido debido a su excelente desempeño. Desde lugares lejanos acudían a él. Gracias a su cercanía con el Sultán, logró construir una pequeña clínica para la comunidad judía, donde la gente era atendida gratuitamente. Al Rambam llegaban preguntas sobre cuestiones de Halajá (ley judía) desde los cuatro puntos cardinales y debía responder inmediatamente. Además se dedicaba a componer su monumental obra: “Iad HaJazaká”- en donde enumera y especifica cada una de las 613 Mitzvot.

Abraham comprendió que no podría obtener una entrevista común. Entonces tuvo una idea. Se dirigió a la clínica y cuando uno de los médicos que colaboraban allí lo atendió, se quejó de dolores en el cuerpo. El médico lo revisó y no pudo hallar nada. El Eben Ezra pidió que lo atendiera el director -el Rambam. El clínico le explicó que Rabi Moshe no atendía a los enfermos debido a su apretada agenda, pero que a la mañana muy temprano, visitaba la clínica y sólo observando a los pacientes sabía medicarlos correctamente. Rabí Abraham fue internado allí y a la mañana siguiente se encontraría con el director.

Al amanecer el Rambam se dirigió a la clínica. Y visitó a los nuevos internados. Se detenía junto a cada cama, observaba a los enfermos y luego escribía en su historial la medicina que debían administrarle. A su vez, cada uno agradecía su atención.

Cuando llegó a la cama del Eben Ezra, se detuvo, lo observó y a continuación escribió su prescripción. Rabi Abraham dudó por un instante: ¡¿su perfecto estado de salud que era evidente ante cualquier médico principiante, era ignorado por el gran Maimónides?!

Cuando el Rambam salió de la habitación, no pudo resistir la curiosidad y le pidió al médico de turno que le permitiera leer la receta. El practicante luchó por ocultar su sonrisa y le mostró lo que había escrito Rabí Moshé: La enfermedad: pobreza, escasez y necesidad. Medicación: 400 dinarim (moneda local).”

Dedicada al 20 de Tevet, aniversario del Fallecimiento de Rabí Moshé Ben Maimón- conocido como Maimónides y Rambam.

También: Alegría y curación 

Autor: AcuarelaDePalabras

Lecturas entre amigos...

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