20 de noviembre. Batalla de Vuelta de Obligado. Símbolo de la soberanía nacional argentina (via Soy donde no pienso)

20 de noviembre. Batalla de Vuelta de Obligado. Símbolo de la soberanía nacional argentina 20 de noviembre, Día de la Soberanía Nacional Es por la batalla de Vuelta de Obligado, cuando en 1845 más de un millar de argentinos enfrentó a la armada anglo-francesa, la más poderosa del mundo. Ese enfrentamiento se convirtió en un símbolo de la soberanía nacional. A pedido del historiador José María Rosa, y por medio de la Ley Nº 20.770, se ha instaurado el 20 de noviembre como Día de la Soberanía Nacional, en conmemoración de la batalla … Read More

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Enfermedad y pseudoenfermedad

Esclavos del diagnóstico. Pseudoenfermedades, una creación de la cultura. Por Marcelo Rodriguez, P12

“…

EnfermoDe paso por Buenos Aires para participar del Congreso Iberoamericano de Filosofía de la Ciencia que se realizó el pasado mes de septiembre, Reyes Juárez, que es docente investigador de la unidad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Zacatecas, estableció en su ponencia pautas bastante claras para pensar este tema desde una óptica positivista y biomédica, que es a su criterio la que más utilidad puede brindar para hacer frente a un fenómeno que cada vez se discute más en esta cultura industrial capitalista: la medicalización de la vida.

Reyes Juárez rastreó el tema en el British Medical Journal (BMJ) y rescató una definición de seudoenfermedad que data de 2002 y que, aun con todo el formalismo que cabe esperar de este nivel de literatura médica, no está exenta de cierta picaresca. La seudoenfermedad, dice allí, es un “proceso humano o problema que algunos han definido como un trastorno médico, pero en el cual una persona tendría mejor resultado si el problema no fuese catalogado de esa manera”.

Se entenderá mejor de qué se trata cuando se repase la lista de veinte “afecciones” a las que el público consultado por el investigador del BMJ toma por “enfermedades”, a saber:

envejecimiento,
trabajo –o tal vez el exceso de él, el mal de los workaholics–,
aburrimiento,
bolsas bajo los ojos,
ignorancia (!),
calvicie,
pecas,
orejas grandes,
canas,
fealdad,
parto,
alergia al siglo XXI, (?)
descompensación horaria,
infelicidad,
celulitis,
resaca,
ansiedad por el tamaño del pene,
embarazo (!),
furia en la carretera, (?)
soledad.


a estos malestares que cualquiera puede padecer, y que incluso pueden llegar a ser un estigma de acuerdo con la vulnerabilidad psíquica de cada uno, se les suma el estigma médico. Exagerando aún más: el estigma de la ciencia médica, de la ciencia objetiva.

De lo que se está hablando es, por lo tanto, de un dispositivo social que convierte ciertos estigmas subjetivos relacionados con la percepción del cuerpo en estigmas objetivos legitimados como tales, cuando no por las instituciones médicas más prestigiosas, por publicaciones masivas y otros elementos de la cultura que condicionan la percepción de lo que es la salud y la enfermedad.

estar atentos al concepto de “seudoenfermedad” puede ser valioso, a fin de romper ciertos estigmas con que el poder médico, mal utilizado, puede transformarse en un factor de control social del cuerpo ajeno allí donde nadie lo ha llamado a hacerlo.

Parece haber un elemento necesario en la fundamentación de que existen estas seudoenfermedades, y es el conflicto de intereses entre la ciencia y los negocios, casi en calidad de mito fundante.

“El consumismo y los intereses de las compañías farmacéuticas son en la actualidad los factores más importantes que impulsan el desarrollo de las seudoenfermedades”, remarca el investigador mexicano.

 “Las seudoenfermedades no son hechos del mundo, sino representaciones o construcciones ideológicas.” … que, aunque son de otra naturaleza, también forman parte del mundo real. Sobre todo cuando logran consenso y hay poderes que las sustentan.”

Nota completa en: Suplemento Futuro – P12, 20/11/2010

Las negritas y otros formatos son producto de mi lectura personal.

Ajenos, conocidos, vecinos

Benjamin Biolay, cantautor francés, en entrevista por Luis Paz, P12

Picapiedrasvecinos“…si bien vivo en unas condiciones privilegiadas, siento el peso de una sociedad desmembrada.

–¿Usted es optimista en cuanto a la posibilidad de recomponerla?

–Me parece complejo, porque el tejido social está muy dañado y hace falta una revolución verdadera, que no ocurrirá mientras la gente se sienta más cercana a un conocido en las redes sociales que a su vecino.

–En sus discos, básicamente, viene analizando a la política de las relaciones sociales. ¿Qué es lo que aleja a las personas?

–Siempre trabajé, creo, la tensión entre el amor propio y el amor por un ajeno. En sociedades capitalistas, cerradas y muy nacionalistas, el amor propio le saca mucha diferencia a la empatía. Si antes era el amor lo que acercaba a la gente, hoy esa unidad está en conflicto con el alejamiento que produce el dinero. Es una realidad muy triste la del mundo de hoy.

–Lo que acerca no siempre es el amor, muchas veces es también la posibilidad de encontrar al amor. ¿Lo que aleja es el dinero o la posibilidad de hacer dinero? ¿Son los billetes o es la especulación?

–Estamos de acuerdo. Y eso es lo más peligroso: no estamos hablando de dinero, sino de un modelo de especulaciones. No estamos hablando de dinero ganado por el trabajo industrial o mediante el trabajo de la tierra, sino de dinero ficticio, de billetes que pueden o no aparecer si nos mantenemos en una burbuja especulativa. La pasión ya nos la quitaron. Y en algún momento, la burbuja va a explotar y ya no nos quedará nada…”

De: Cultura-P12, 20/11/2010

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