Personajes femeninos de los cuentos recreadas en muñecas bonitas

Mirando fotos y cosas lindas por Internet…
Encontré estas bellas muñecas reproducciones/recreaciones de personajes femeninos de los clásicos cuentos de hadas…

Dollalice

Dollcinderella

Dollmadeline

Dollrapunzel

Visto en: Debra´s Dolls  Allí hay muchas más para ver y comprar… los que pueden…

PD: Qué preciosas!

Autor: AcuarelaDePalabras

Lecturas entre amigos...

7 opiniones en “Personajes femeninos de los cuentos recreadas en muñecas bonitas”

  1. martes 20 de Marzo de 2018

    Infancias inclusivas: empresa argentina lanza muñeco con Síndrome de Down

    Guadalupe Rivero De ámbito.com

    «Oli», por la inclusión

    El rol del juego durante la infancia es tan importante que, en los últimos años, especialistas advirtieron sobre la necesidad de elegir juguetes que apelen a la diversidad, la inclusión y que no promuevan estereotipos de género. Con ese fin, la compañía argentina «Casita de Muñecas» lanza hoy a «Oli», el primer muñeco bebé con Trisomia 21, alteración genética popularmente conocida como Síndrome de Down.

    «Nosotros somos una empresa inclusiva. Trabajamos con muñecos de distintas razas, que no dan referencia a ningún género», contó a ámbito.com Laura Cabezas, una de las dueñas de la firma. La empresaria detalló que el muñeco surgió tras una anécdota que llegó sus oídos y los conmovió: «Una nena con Síndrome de Down no quería ninguna muñeca porque ninguna se parecía a ella. Eso nos movilizó mucho y nos quedamos pensando. Muchas veces cuando creamos los muñecos pensamos que tengan color mate, como es la gran cantidad de piel en nuestro país; buscamos que tengan variedad en ojos y colores, para que en algún rasgo, en algún gesto, los chicos puedan representarse».

    «Oli» se presenta hoy en la Legislatura Porteña

    Así, el equipo se puso en campaña y comenzó a consultar con especialistas de diferentes sectores. En principio, se contactaron con ASDRA, Asociación Síndrome de Down de la República Argentina: «No queríamos no tener un respaldo en un tema tan delicado», sostuvo Cabezas. Luego se juntaron con un artista plástico y «Oli» comenzó a tomar forma: «Empezamos a trabajarlo desde todas las características; con fotos, con información y siempre con la asociación. Llevó más de dos años terminar de moldearlo porque queríamos que fuera lo más parecido posible».

    El muñeco se presentará oficialmente hoy a las 18 en la Legislatura Porteña en el Salón Montevideo de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, en Perú 160, junto a los legisladores e integrantes de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete y de Asdra, en una convocatoria abierta al público en general.

    «Casita de Muñecas» realiza muñecos de distintas razas

    Su fecha de salida a la venta aún no está decidida, aunque estiman que será aproximadamente en mayo. Sin embargo, la empresaria aclaró que «el muñeco fue creado con el fin de promover el juego inclusivo y no pensando en cuáles iban a ser sus utilidades» comerciales. «Creemos que cualquier niño o niña puede incluirlo en sus juegos e incorporarlo naturalmente. Esa experiencia y aprendizaje en el juego simbólico pueden ser trasladados a su vida en sociedad; y sembrar estas semillitas en los niños servirá en un futuro para tener adultos que incluyen y conviven en armonía, donde todos somos actores importantes», añadió.

    Finalmente, Cabezas destacó que la fabricación de juguetes inclusivos gana terreno en el país. «Hay algunas empresas que se dedican sólo a fabricar juguetes por la inclusión. Nosotros no somos los únicos, somos sólo uno más. Tenemos que criar una futura generación de adultos que incluyan. La misión de Oli es difundir, que se derriben los mitos, que podamos entender que se puede convivir perfectamente», concluyó.

    http://www.ambito.com/915785-infancias-inclusivas-empresa-argentina-lanza-muneco-con-sindrome-de-down

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  2. Vía elespanol.com

    Los muñecos que quieren acabar con las barreras de género

    Dos madres querían que sus hijos aprendieran a cuidar bebés y no encontraron juguetes. Hasta que lo crearon ellas.

    Patricia Morales @patrimoralesq

    Muchos niños y niñas se han quejado, ya sea a través de sus padres o mediante vídeos colgados en las redes sociales, de las diferencias que existen entre productos para niñas o para niños. Así como esta niña se mostraba molesta por los mensajes en la ropa de unas y otros, hay quienes muestran, a modo de reivindicación, que cada uno puede vestir a su hijo o a su hija con total libertad. Lo hizo el hijo de Adele vestido de la princesa Elsa y también Charlize Theron se dejó ver con su hijo con vestido y una peluca rubia.

    Hay quienes intentan poner su granito de arena de otra forma. Dos madres que han dejado sus trabajos han montado una empresa en Estados Unidos que busca derribar esas barreras de género que a algunos les cuesta tanto escalar. Lo hacen gracias a la creación de dos muñecos destinados a que los niños (en masculino) jueguen igual que las niñas con sus muñecas. El Baby Feber del siglo XXI hecho para el género masculino. La empresa se llama Boy Story y sus creadoras son Kristen y Katie que han sacado unos minutos para hablar con EL ESPAÑOL sobre su iniciativa.

    La idea surgió ante la «frustración de encontrar juguetes con los que sus hijos pudieran divertirse y aprender», dice Katie. Kristen estaba embarazada de su segundo hijo cuando surgió el pequeño embrión del proyecto. Quería comprar a su hijo un muñeco para que se acostumbrara a la idea de ser el hermano mayor y ayudar a su madre con el bebé. Sin embargo, recorrió jugueterías y solamente encontró muñecas y ni un muñeco que se asemejara a lo que ella quería.

    Muñecos para acabar con las barreras de género

    Una vez que le surgió la idea, hizo un estudio de mercado y se dio cuenta de que los padres -básicamente los padres millenials- buscaban un muñeco de alta calidad pero no existía ninguno. Sí, existen algunos muñecos que van unidos a muñecas en pack pero ninguno de la calidad que buscaba Kristen.

    La misión principal de estas dos mujeres emprendedoras es “dar a los niños más diversidad y opciones para jugar, así como fomentar que los niños desarrollen habilidades especiales relacionadas con la crianza”. Estos muñecos, según sus creadoras, contrarrestan algunos de los estereotipos que hemos visto en el mercado juguetero para animar a los niños, no sólo a las niñas, a jugar con muñecos. “Es un objetivo simple pero no es fácil conseguirlo”, dice Kristen.

    El precio de cada uno de estos muñecos es de 99 dólares. Han vendido más de 300 y están intentando obtener fondos para incrementar el catálogo.

    Para estas mujeres, el cambio está en pequeños pasos. “Y éste es uno de esos pequeños pasos”. “Queremos que los niños se sientan a gusto jugando con cualquier juguete que les resulte divertido o interesante. ¡Sin ataduras! Nuestro trabajo contribuye a ese desarrollo. También creemos que somos parte de ese gran cambio en la manera en que los padres compran juguetes a sus hijos. No queremos que nuestros hijos se sientan estigmatizados o despreciados por cuidar a un muñeco, jugar a las casitas o a las cocinas o porque transmitan emociones».

    Katie y Kristen creen en «la igualdad de género. Esto significa que los niños no deberían ser limitados en sus juegos por su género. A ninguna niña le deberían decir que no puede jugar con coches, y a ningún niño le deberían negar jugar con muñecas o cocinas. Si el hijo de Adele quería ir con el vestido de Elsa, dejémosle que se lo pase bien».

    Pero esta empresa no es la única que intenta romper estas barreras. En Reino Unido existe una iniciativa llamada “Let Toys Be Toys” (“Dejar que los juguetes sean juguetes”) que anima a jugar y pasarlo bien, sin pensar si un niño o una niña pueden o no con tal o cual juguete. «Es su opción y hay que respetarla», dicen desde la empresa.

    © 2016 El León de El Español Publicaciones S.A.

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  3. juguetes-igualdad-de-genero-juguetes-inclusivos-munecas-no-sexistas-estereotipos

    Vía lavanguardia.com

    ¿Sabes por qué hacen falta más muñecas varones?

    El 35% de las familias compra muñecas para los niños y el 33% juegos de acción y superhéroes para las niñas

    Casi el 60% de los niños varones juega con muñecas y su interés por el rol de cuidador a menudo se intensifica con el nacimiento de un hermano (Peet Simard / Getty)

    Mayte Rius, Barcelona – 11/12/2016

    Casi el 60% de los chicos juega con muñecas y el 35% de las familias compra muñecas para sus hijos varones. Son datos recogidos por el Instituto Tecnológico del Producto Infantil y de Ocio (AIJU) en el estudio Juego, juguetes y diversidad en España, que pone de manifiesto un cambio en las tendencias y preferencias de los juguetes infantiles.

    “El cambio fundamental que hemos detectado, después de entrevistar a 500 familias, no es que los chicos jueguen con muñecas, sino que se compran muñecas para ellos, del mismo modo que se compran juegos de acción o de superhéroes para las niñas”, explica María Costa, directora del departamento de Investigación de la Infancia de AIJU.

    “El cambio no es que los chicos juguen con muñecas, sino que se compran muñecas para ellos”
    María Costa
    Directora de Investigación de AIJU

    La relevancia que concede a este hecho tiene que ver con que la ruptura de estereotipos ha avanzado entre las chicas –y cuando una niña pide una pelota o un juego de construcción los papás se sienten orgullosos por estar educando a su hija en condiciones de igualdad–, pero se resiste entre los chicos, y cuando es un niño el que pide una muñeca o un cochecito de bebé en muchas familias saltan las alarmas o surgen dudas sobre la idoneidad de esos regalos.

    “En las charlas sobre juego infantil que doy en las escuelas nadie me interroga sobre si es bueno regalar a una niña un Meccano; pero la pregunta de ‘¿qué pasa si le compramos al niño un muñeco o un carrito para pasearlo?’ no falla, me la hacen siempre, y a menudo la plantean papás con un bebé en brazos”, comenta Imma Marín, especialista en juego y directora de la consultora Marinva. Y relaciona este hecho con “el miedo que aún suscita el fantasma de la homosexualidad” y con que “los valores masculinos son más reputados que los femeninos”.

    “En las charlas que doy a los padres nadie me interroga sobre si es bueno regalar a una niña un Meccano; pero la pregunta de ‘¿qué pasa si le compramos al niño un muñeco o un carrito para pasearlo?’ no falla”
    Imma Marín
    Directora de Marinva

    “De forma espontánea, a los niños les gusta jugar con muñecas y ejercer el rol de cuidador, lo que pasa es que los adultos y la influencia de otros niños les desaniman rápidamente, entre otras razones porque en su día a día tienen pocos modelos de adultos varones ejerciendo esas actividades, mientras que las niñas interactúan más en su día a día con mujeres tenderas, peluqueras, médicas, etcétera y pueden utilizar esa información para jugar”, explica José Luis Linaza, catedrático de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y miembro del Observatorio del Juego Infantil. Y apunta que en la medida en que cada vez hay más hombres que asumen los cuidados de los hijos o de sus padres, los niños tienen nuevos modelos de varones para imitar, de modo que es normal que quieran practicar esos roles a través del juego.

    “De forma espontánea, a los niños les gusta jugar con muñecas y ejercer el rol de cuidador, lo que pasa es que los adultos y la influencia de otros niños les desaniman rápidamente”
    José Luis Linaza
    Miembro del Observatorio del Juego Infantil

    El problema surge, según relatan padres y expertos, a la hora de escoger los muñecos para regalarles, porque el mundo de los juguetes todavía está muy estereotipado. “La actual industria del juguete tiende a excluir a los niños del juego de muñecas; los estereotipos dicen que las muñecas son para las niñas y que las muñecas son niñas (y la mayoría niñas blancas); pero las muñecas representan a niños, y los niños son diversos y de ambos sexos, y si un chico quiere jugar con muñecas debe sentirse cómodo haciéndolo, y para ello debe encontrar muñecos que se le parezcan, que tengan diferentes colores y géneros”, explica en una entrevista a través del correo electrónico Kristen Jarvis Johnson, que ante la frustración de no encontrar muñecos con los que pudiera identificarse su hijo de dos años propuso a su hermana Katie diseñarlas y crearon la firma Boy Story, que fabrica muñecos varones, de diferentes razas, que simulan niños en edad escolar tanto por su aspecto como por su ropa.

    Kristen Jarvis Johnson y Katie Jarvis crearon los muñecos Boy Story para que los chicos puedan jugar con muñecas que se les parezcan (Ann Fuentes / Boy Story)

    “Todos los juguetes deberían ser neutrales en cuestión de género excepto aquellos que representan a los seres humanos, que por su naturaleza se identifican con un sexo, de modo que los muñecos también tienen sexo, e incluso edad, porque los niños mayores (más de 4 años) se benefician de jugar con muñecos de su misma edad porque con ellos juegan a las relaciones, como si se tratara de un amigo, y desarrollan inteligencia emocional, empatía…”, apunta Jarvis.

    Y justifica que los niños necesitan muñecos realistas y grandes que se les parezcan para que funcionen como compañeros y amigos, porque las figuras de acción o los Cliks de Playmobil de que disponían tradicionalmente, o son muy pequeños, o no tienen aspecto de niños sino de hombres musculosos y a menudo con armas, de modo que no sirven para una amistad entre iguales.

    “Los niños necesitan muñecos realistas y grandes que se les parezcan para que funcionen como compañeros y amigos”
    Kristen Jarvis
    Madre e impulsora de Boy Story

    “Es cierto que necesitamos un repertorio de muñecos más amplio; si queremos animar a los niños a ejercer de papás no pueden existir solo muñecas bebé, debe existir también el hermano mayor, y ropa y carritos para sacarlos a pasear que no sean todos rosas ni con lazos”, coincide Marín, que explica que muchos niños piden jugar con muñecas cuando llega un nuevo bebé a la familia y ven a sus padres cuidándolo.

    Linaza opina que, del mismo modo que la introducción de los Cliks supuso un gran avance al permitir a los niños jugar a muñecas sin que los adultos rechazasen ese comportamiento por “feminizado”, la incorporación de muñecos más diversos contribuiría a que los hombres participen más en el cuidado de niños y mayores y ayudaría a reducir el techo de cristal de las mujeres. “El juego, como el arte o la imaginación, consiste en construir mundos posibles que pueden ser diferentes de los reales pero que, por ser posibles, un día se pueden transformar en reales”, remarca.

    Costa considera que, más que fabricar muñecos especiales para chicos, lo que hace falta es reducir el colorido excesivamente sexuado de todo lo que tiene que ver con las muñecas: envases, ropa, publicidad… “Hay todo un mundo de colores más allá del rosa y del azul”, comenta.

    El 55% de las niñas sigue interesada por el mundo “rosa”; el resto prefiere los deportes, la creación, lo tecnológico…

    De hecho, según el estudio realizado por AIJU ni todas las niñas se identifican con “lo rosa” ni todos los niños con “lo azul”. “Un 55% de las niñas siguen interesadas en el rosa y en el mundo de las princesas y la moda, pero el resto muestra preferencia por el mundo de los deportes, lo tecnológico, la creación y la invención, y una de cada tres familias con hijas de entre 1 y 9 años ha comprado para ellas juguetes de superhéroes o de acción”, comenta Costa.

    Del mismo modo, el 58% de los niños muestra interés por temas de moda, por crear historias, por las manualidades o por juegos relacionados con la naturaleza y que van más allá de los deportes, los héroes o la lucha. “Tampoco hay que demonizar que a una niña le guste el rosa o que los niños jueguen a héroes; lo importante es que mostremos modelos menos estereotipados y más igualitarios, y más abiertos a otras culturas, razas, colores… incluidos el azul y el rosa”, dice la pedagoga de AIJU.

    Poca atención a la diversidad

    Según el estudio realizado por este instituto, el 90% de las familias españolas considera que los juguetes pueden contribuir a la integración, y más del 30% opina que son los adultos y la propia sociedad los que hacen que un juguete sea sexista. No obstante, el 75% cree que los juguetes no siempre reflejan la diversidad cultural de la sociedad y el 36% de las familias que tienen hijos con alguna discapacidad explica que les resulta difícil encontrar juguetes para estos niños.

    http://www.lavanguardia.com/vida/20161211/412501264723/juguetes-igualdad-de-genero-juguetes-inclusivos-munecas-no-sexistas-estereotipos.html

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  4. Vía La Nación – Arg.

    Juguetes: pese a una mayor conciencia de género, siguen diferenciados por sexo

    Los juegos para ellas se asocian con las tareas domésticas y los de ellos, con la fuerza; pero cada vez hay más chicos que rompen con los estereotipos

    Soledad Vallejos

    25 de junio de 2017

    Llegó el cumpleaños número cinco y a Nicolás le preguntaron si había pensado en algún juguete que le gustaría recibir. «Una máquina para hacer helados», dijo sin titubear. Pero cuando su madre salió a la búsqueda del regalo pedido la tarea se hizo difícil. «Recorrí unas diez jugueterías en una tarde, y encontré máquinas para hacer helado con motivos de princesas y de colores rosados y, encima, la caja tenía la foto de una chica. Finalmente, conseguí una de tonos más neutros en una página web. La verdad es que la mayoría de los juguetes asociados a la cocina o a las tareas de la casa siguen dirigidos casi exclusivamente a las nenas», dice Florencia Marcos, la madre de Nicolás.

    Para ella, el sexo no determina los gustos ni los juegos de preferencia en la infancia. Y, aunque en estos últimos años el debate sobre la igualdad de género se profundizó, en el terreno de los juguetes no cambió demasiado.

    Según un estudio hecho por la socióloga norteamericana de la Universidad de California, Elizabeth Sweet, «los juguetes están mucho más divididos por género ahora que hace 50 años». Para determinarlo, la especialista evaluó los catálogos de la cadena de tiendas departamentales Sears desde 1925 hasta hoy. Así concluyó que si bien desde la década del 20 los juguetes ya eran sexistas, luego de la del 90, algunos factores como la globalización de los mercados, las estrategias agresivas de venta y el consumo como una práctica cultural dominante profundizaron la segmentación. El único paréntesis se dio en los 70. En ese período, que describió como revolucionario, identificó que sólo el 2% de los juguetes catalogados se diferenciaba por género. De hecho, las publicidades de la época desafiaban los estereotipos al mostrar a chicas que jugaban a ser doctoras, carpinteras o científicas y a chicos que posaban con juguetes vinculados a tareas domésticas. Sin embargo, advierte la especialista, la tendencia no prosperó.

    En la Argentina, en un recorrido virtual por los sitios web de las principales cadenas de jugueterías, LA NACION pudo confirmar que el mercado sigue segmentado por edades y por género. Los expertos lo ratifican, y al hacer la prueba in situ en cualquier juguetería de barrio, lo primero que le pregunta el vendedor al cliente es: «¿Es para una nena o un nene?». De acuerdo con la respuesta, la oferta para el primer caso agrupará sets de cocina y de belleza y maquillaje, muñecas y bebotes o disfraces de princesas. Mientras que para los varones las propuestas se reducen a juegos de construcción; pistas de autos, motos y trenes; muñecos articulados de acción y disfraces, pero, esta vez, de superhéroes.

    Según datos de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, en el país hay unas 3000 jugueterías y existen unas 200 empresas nacionales que se dedican a la fabricación. «Desde hace cuatro o cinco años, los fabricantes comenzaron a proponer algunos cambios. Por ejemplo, a la hora de rediseñar el packaging de las clásicas cocinitas, algunas empresas decidieron que en la caja ya no apareciera la foto de una nena. Tampoco se muestra la de un varón, es cierto, pero creo que es un paso adelante -opina Matías Furio, presidente de la cámara-. Hay cadenas extranjeras, sobre todo en países como Suecia e Inglaterra que rompieron barreras. Se esfuerzan por ofrecer juguetes más inclusivos y sin resaltar los estereotipos de una sociedad patriarcal. Pero acá cuesta todo un poco más. Es que el juguetero argentino quiere ir a lo seguro y sabe que si pide 100 planchas rosas las va a vender a todas». Furio, que además es dueño de una firma que fabrica juguetes, agrega: «Mi hijo me veía planchar siempre la camisa y un día me pidió que le regalara una plancha. Entonces decidí hacer planchitas celestes. Las ofrezco en las jugueterías, pero me piden muy pocas».

    Roles

    A Emma, de 7 años, no le gusta el color rosa, y antes que las muñecas elige los juegos para hacer experimentos químicos o los Playmobil. A Teo, su hermano, le encanta cocinar, y su madre, Luciana, opina que los chicos suelen reproducir en los juegos un modelo que copian en sus casas.

    «Tal vez, a Teo le encanta ponerse el delantal porque en casa la cocina es territorio compartido. Con mi marido, somos respetuosos de sus gustos. En casa no hay roles definidos y ellos juegan a lo que quieren. No hay que ser temerosos cuando los chicos expresan su curiosidad por determinado juego, aunque hay patrones culturales que cuesta romper. Una vez Teo se disfrazó de Blancanieves y estaba jugando en casa hasta que llegaron unos amigos que tenían hijos más grandes. Temí que cuando les abriera la puerta se rieran de él. Entonces, se lo saqué. Lo hice para protegerlo, porque era chiquito, pero sé que el día de mañana él tendrá sus argumentos para poder responder».

    ¿Es más fácil para las chicas entrar al mundo de los juegos de los varones que a la inversa? «Diría que sí, pero no lo hacen sin pagar un precio -apunta Daniela Pelegrinelli, especialista en historia de los juguetes-. No es gratis para ninguna niña o mujer salirse del molde que define a qué debe y, más que nada, cómo debe jugar. La barrera es para ambos y es más lábil hasta los cuatro o cinco años. Hasta ese momento hay más permiso, que se va perdiendo conforme se le va pidiendo a los varones que asuman el rol social esperado. El porqué lo han explicado los movimientos feministas muy claramente: vivimos en una sociedad patriarcal. Y quizás porque romper con las normas establecidas requiere coraje para sostener las consecuencias. En la medida en que cada vez sean más los que reclaman mayor igualdad en el juego, más fácil será vencer esas barreras».

    Por: Soledad Vallejos

    https://www.lanacion.com.ar/2036752-juguetes-pese-a-una-mayor-conciencia-de-genero-siguen-diferenciados-por-sexo

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