Solón de Atenas, otro de los Siete Sabios de Antigua Grecia

Estaba yo leyendo sobre las distintas concepciones/ conceptualizaciones de la Sabiduría…

Los Siete Sabios de Grecia. Por Carlos García Gual (Vía xtec.es*)

  1. Solon01La época y la significación de la sabiduría
  2. Evolución del término “sabiduría”
    – Poetas y sabios
    – Sabios, filósofos y sofistas
  3. Tales, el primero de los sabios
  4. Solón de Atenas, legislador y poeta (640- 560 a C)

“…

SOLÓN DE ATENAS, legislador y poeta. (640 – 560 a C)

Su obra de legislador allanó el camino a la futura democracia en Atenas. Elogiado por Aristóteles por su política de “centro”… Como arconte obtuvo poderes para introducir leyes y promover reformas constitucionales de largo alcance. Entre ellas la remoción de la esclavitud por deudas, la liberación de hipotecas que gravaban las tierras, la cancelación del sistema de los hectémoroi (arrendatarios de la sexta parte, que debían entregar un sexto a sus patrones); introdujo los tribunales populares; estableció un nuevo censo, con cuatro clases, distinguidas por sus ingresos económicos; favoreció el comercio y la artesanía, etc… En una época de dura crisis social, en la época en que Atenas, centro de una región agrícola pobre, empieza a convertirse en una ciudad donde unos se enriquecen con el comercio y donde los artesanos tienen ya un peso específico, las reformas de Solón abren la vía hacia una concordia entre los sectores de población enfrentados, mediante una legislación escrita y un talante claramente conciliador.

Las reformas sociales de Solón no satisficieron a los sectores más extremistas del demos ni a los aristócratas y nobles. Aunque alivió las cargas de los más pobres y salvó de la esclavitud por deudas a muchos, no otorgó ningún reparto de tierras, como querían los más desposeídos. Y los nobles, que vieron perderse definitivamente algunas de sus prerrogativas y mermar los réditos de sus préstamos, se sintieron traicionados por un miembro procedente de sus filas.

Solón no quiso hacerse con la tiranía, celoso de su imparcialidad. Emprendió viajes, no sólo para conocer mundo y seguir aprendiendo, sino también para relajarse del ambiente tenso de Atenas. Logró evitar la guerra civil, y ordenó para mucho tiempo las funciones del Estado. Fue el tirano Pisístrato quien, poco después, impulsó, un tanto paradójicamente, el régimen hacia una mayor democratización, favoreciendo los intereses populares y golpeando a los nobles de nuevo. Solón favoreció a los miembros de la clase media, a los que militaban como hoplitas, a los que, como él mismo, querían una ciudad estable y próspera.

Solón insiste en los dos puntales de su actuación política: respeto a la justicia y rechazo de los extremos y los abusos… Una línea ética que premia la sophrosine y detesta la hybris, castigada a la corta o a la larga. Entre los bandos de los oligarcas feroces y los demócratas exacerbados se interpone Solón.

Los poetas fueron para los antiguos griegos los educadores del pueblo. Sus enseñanzas poéticas tenían un valor cívico. Solón es un claro ejemplo de esa función política de la poesía. A las Musas no les pide, como Homero y Hesíodo, el recuerdo de un glorioso pasado, sino el éxito para la ciudad y para sí mismo, como servidor de la Díke.

Solón fue legislador y poeta, e introdujo sus reformas en la constitución ateniense siendo arconte en 594-593 a C. Rehusó la tentación de la tiranía y se presentó como un auténtico mediador entre las facciones enfrentadas en una lucha económica que amenazaba escindir a la ciudad. De un lado estaban los ricos propietarios, a los que el hartazgo de riquezas llevaba a la desmesura, de otro muchos ciudadanos pobres, empujados por sus deudas a la esclavitud y al destierro. Entre unos y otros se alza la figura del legislador que ofrece un camino para la eunomía buscando un medio justo para contener las ambiciones de los unos y las ansias revolucionarias de los otros.

Las reformas de Solón tienen un espíritu muy claro: aliviar la situación desesperada de los más pobres, contener el ánimo de revancha del demos y ofrecer a los más poderosos y a los más numerosos un puesto en el gobierno equilibrado de la polis.

De un lado, Solón prohíbe la esclavitud por deudas y restituye a los campesinos endeudados de por vida sus tierras (mediante la seisáchteia o “remoción de cargas”), acaba con la dura presión sobre los hectémoroi (condenados a pagar un sexto o cinco sextas partes de su cosecha al señor de las tierras que ellos cultivan), da una amnistía para el regreso de los exiliados y ofrece un marco legal claro para las reclamaciones de los maltratados por un poderoso, que pueden presentar sus demandas ante un tribunal popular, en caso de agravia o injuria. Pero a la vez distribuye la población en cuatro clases censitarias, según los ingresos y no según los orígenes nobles o plebeyos de los ciudadanos.

Las altas magistraturas quedan reservadas a las dos primeras clases; los zeugitai son soldados hoplitas que pueden costearse su armamento; los thetes, ciudadanos que viven a jornal, de sus manos o de un pequeño campo, forman la infantería ligera o militan en la marina de guerra. Los hippeîs son, como siempre, la caballería. Pero lo mismo que en el ejército cada clase tiene asignado su lugar, así en las magistraturas y cargos de la ciudad se busca un acuerdo: los de las clases adineradas conservan privilegios y puestos de mando, pero el demos no está desprotegido ante los abusos de los más poderosos. Solón ha liberado a los más pobres y les ha devuelto su dignidad y unos medios de vida; por otro lado, ha distinguido, dentro de los ciudadanos nobles, a quienes son los más ricos (pentacosiomédimnoi –novedad destacada de su censo-) de los otros ricos (de menor poderío económico), fundando el censo no en la nobleza de sangre o en alianzas familiares, sino en la economía. El consejo del Areópago, formado por miembros de la aristocracia, mantuvo su prestigio y su poder; pero la asamblea del demos, la ecclesía, contrabalanceaba su peso para las graves decisiones, aunque atendiendo a las propuestas de un Consejo de los cuatrocientos.

En sus leyes, Solón intentó contentar a unos y otros. No lo logró del todo, pues tanto los aristócratas como los demócratas pretendían más, y dejó abierto el camino para posteriores reformas en sentido democrático del tirano Pisístrato y de los demócratas como Clístenes… Objetivo: idea de la convivencia ciudadana basada en un marco legal firme y justo…

Solón se ocupó de la reforma de la moneda y del sistema de pesas y medidas, así como de fomentar el trabajo de los artesanos. También esto encaja en su programa de formar una ciudad más solidaria y más próspera y moderna. Orientó la polis hacia un régimen timocrático en que cada estamento tenía un cometido y estaba protegido de los otros…

Su legislación sustituyó a las leyes de Dracón, mucho más duras, que sólo quedaron vigentes para los delitos de sangre, juzgados por el Areópago, mientras que muchos otros delitos quedaban a la atención del tribunal popular (la Heliea)…

Dos ideas fundamentales destacan en las leyes de Solón:

– El intento de favorecer la emancipación del individuo del marco de la familia estableciendo en la unidad superior del Estado.

(determinación de la libertad del ciudadano sin hijos para hacer testamento; la introducción de la acusación popular tuvo mucha trascendencia también, pues cualquier persona, no sólo los miembros del linaje, podía ahora elevar acusación pública si era de la opinión de que se le hacía injusticia a alguien)

– La aspiración de fomentar el comercio y la industria.

(En tanto que Solón prohibió la exportación de todos los otros productos del suelo, permitió, sin embargo, la exportación de aceite; hacía así frente a las necesidades de la economía ática. El grano era escaso, tenía que ser en parte importado, en tanto que el aceita del Ática, y junto con él los vasos áticos, conquistaban progresivamente mercados. La disposición de que nadie en la vejez pudiera exigir subvención de sus hijos si no les había hecho aprender un oficio, así como los esfuerzos de Solón por atraer hacia Atenas a artesanos extranjeros, subrayan la creciente importancia del trabajo artesano en Atenas en el paso del siglo VII al VI. Según parece, el legislador siguió aquí iniciativas de Jonia, con mucho el territorio más desarrollado del mundo antiguo.

Solón no es un pensador de gran originalidad; sus ideales éticos están en una línea tradicional. Pero es un pensador de ideas claras y muy consecuente, con firmes creencias en una justicia social basada en el equilibrio de poderes y en la contención del exceso. El hartazgo (kóros) produce abuso (hybris) y ese desenfreno lleva a la violencia y al mal gobierno, a la discordia y las luchas civiles. La solución contra ello está en la eunomía, que es un producto de la sensatez y la templanza (esa sophrosyne, que es una virtud capital en el pensamiento clásico, y que entonces recomendaba el oráculo de Delfos).

Como poeta y moralista, Solón vuelve a Hesíodo y recoge la idea de Justicia Divina que él liga a la Eunomía. Comparte con Hesíodo la creencia en un Zeus justo que castiga la violencia y los ultrajes y considera a los humanos como responsables de sus pecados. El orden no puede ser asegurado más que si cada uno admite que el camino recto es el de la justicia, no el del abuso, dike y no hybris… Todos deben unirse contra los elementos del desorden, que se encuentran en lo alto y en lo bajo de la escala social. No son ya las sentencias torcidas de los Trabajos y Días, sino los descontentos quienes no desean que la ciudad funcione.

Solón es un “hombre de Estado” en una época de feroz agitación y de contrastes económicos violentos… En sus versos se puede recoger la idea de que son las propias locuras de los hombres y no la voluntad de los dioses lo que lleva a aquéllos al desastre… De un lado están los ricos insaciables que quisieran acumular fortuna y poder sin término; del otro, los que ansiaban el saqueo y una excesiva igualdad. A unos y otros quiso contener Solón erguido entre ambos grupos.

En sus poemas Solón se defiende de las críticas parciales; él ha sabido evitar la guerra civil; ha liberado al pueblo y lo ha contenido… Frente a la riqueza nueva, la que se obtiene del comercio y de los negocios rápidos, unida al uso de la moneda, la posición de Solón obedece al mismo esquema de sensatez: No es la antigua y noble prosperidad (ólbos) ni la riqueza tradicional (ploûtos), sino el dinero unido a las ganancias aventuradas lo que el aristócrata Solón rechaza.

Su reforma es un hito decisivo en el tránsito hacia la democracia. Al debilitar jurídicamente las estructuras del poder aristocrático, Solón confirma la vía institucional por la que avanza el demos. Luego el tirano Pisístrato, y más tarde el demócrata Clístenes, con su reforma demográfica, sustituyendo la antigua división por fratrías en la de los nuevos demos de base meramente local, darán otros pasos decisivos para la consolidación de una comunidad cívica igualitaria, donde los instrumentos de poder están controlados por la asamblea del pueblo.

En política externa, Solón fue partidario de afianzar el creciente poderío ateniense mediante la conquista de la disputada isla de Salamina –donde él había nacido-… También se preocupó Solón de dar leyes contra el lujo excesivo, y, según Diógenes Laercio, recortó los honores ofrecidos a los atletas victoriosos en los grandes Juegos y aumentó los dedicados a los caídos en combate, de cuyos hijos se ocuparía el Estado.

Al ausentarse de Atenas después de su reforma legal, mostró su capacidad de retirarse de la política, como antes había mostrado su desinterés al rechazar la posible tiranía.”

Posts relacionados:  Sabiduría  Tales de Mileto

Fuente: * http://www.xtec.es/~jortiz15/index.htm (Un sitio educativo de Cataluña)

4 comentarios

  1. septiembre 2, 2016 a 15:30

    […] el propio Critica, la historia de la isla le fue contada por su abuelo, que a su vez la escuchó de Solón, éste último supo de la historia gracias a sacerdotes egipcios quienes le relataron los hechos […]

  2. septiembre 4, 2016 a 23:59

    Curioso el artículo a que se refiere el comentario anterior:

    Atlántida

    Es llamada así a la isla mítica descrita en los antiguos textos de Platón, según dichos textos la Atlántida poseía grandes dimensiones, tanto, que se podría comparar con cualquier continente y se ubicaba en el Océano Atlántico, aunque hay quienes creen que la isla se encontraba en el Mediterráneo, esta civilizaciòn poseía un gran poder militar y gran cantidad de recursos. Por su parte los atlantes eran descritos como seres soberbios. No obstante, la posible causa de la desaparición de tal civilización es incierta, pero se cree que se debió a un tsunami o algún terremoto.

    Atlantida

    En los textos de Timeo y Critias (escritos por Platón) se describe a la atlántida por el propio Critica, la historia de la isla le fue contada por su abuelo, que a su vez la escuchó de Solón, éste último supo de la historia gracias a sacerdotes egipcios quienes le relataron los hechos relacionados con el lugar. Esta civilización se remonta a 9 mil años antes del nacimiento del propio Solón y se ubicaba más allá de las Columnas de Hércules, la geografía de la misma era montañosa con una gran llanura a su alrededor, además de grandes bosques que albergan abundantes animales, sin mencionar la madera que el mismo proporcionaba. Los minerales también fueron parte importante de la isla, siendo el más resaltante para los atlantes el Oricalco, el cual era una especie de aleación de cobre. Gracias a esa gran cantidad de recursos los atlantes pudieron desarrollar grandes edificaciones, como la acrópolis, los palacios y los templos donde se veneraba al dios Poseidón quien fuera la más grande deidad adorada por los habitantes de la Atlántida, puesto que ellos creían que eran descendientes de él.

    Los atlantes fueron descritos como un pueblo soberbio con ansias de expansión y dominación, se cree que llegaron arraigarse desde las tierras de Libia hasta Egipto y Europa, pero fueron los griegos los encargados de frenar la embestida de los atlantes derrotandolos en batalla. Críticas, relata que los dioses al ver la soberbia de los pobladores de la Atlántida decidieron castigarlos, pero antes de tomar la decisión el relato de Críticas es interrumpido, pero se presume que el castigo decidido por los dioses fue un Tsunami o un Terremoto que acabaría con inundar la isla y desaparecer a sus habitantes para siempre.

    En: http://definicionyque.es/atlantida/

  3. mayo 15, 2020 a 22:36

    Los Siete Sabios de Grecia – vía elblogdewim

    septiembre 18, 2017 – Wim

    Así eran llamados tradicionalmente siete hombres (filósofos, matemáticos, políticos, etc.) famosos por su sabiduría práctica, reflejada en sus frases y/o enseñanzas más célebres, las cuales tenían un carácter eminentemente cívico y ético; por tanto, buscaban fortalecer la convivencia ciudadana.

    A continuación, los Siete Sabios y algunas de sus enseñanzas más importantes:

    Tales de Mileto: Filósofo, matemático, físico, astrónomo y legislador. Su vida está envuelta en el misterio, por lo cual existen numerosas leyendas acerca de la aplicación de su gran sabiduría.

    Conócete a ti mismo.
    Lo más difícil es conocerse a sí mismo. Lo más fácil es dar consejos a los demás.
    La felicidad del cuerpo consiste en la salud; la de la inteligencia, en el saber.
    Rechaza todo lo deshonesto.

    Solón de Atenas: Poeta, político y legislador. Realizó reformas legales muy importantes para la democracia ateniense.

    Nada en exceso.
    Busca dentro de ti mismo, y allí lo encontrarás.
    Las palabras van al corazón cuando están escritas con el corazón.
    Si consideras que los demás deben rendir cuentas, ríndelas tú también.
    Asimismo, es muy importante su Decálogo.

    Bías de Priene: Filósofo y político. Se cuentan de él muchas anécdotas sobre su generosidad, solidaridad, elocuencia y sabiduría.

    Gánate a la gente por la persuasión y no por la violencia. (Otra versión: Si pretendes lograr algo, utiliza la persuasión y no la violencia)
    No seas ni ingenuo, ni malvado.
    Procura la prudencia.
    Hablar atropelladamente indica falta de juicio.

    Quilón de Esparta: Político. Se destacó como éforo (magistrado elegido por el pueblo).

    Si eres fuerte, sé también misericordioso.
    No desees lo imposible.
    Honra a los ancianos.
    No hables mal de los difuntos.
    No te rías de una persona en su desgracia.
    Lo más difícil es guardar un secreto, emplear bien el tiempo y sufrir injurias sin quejarse.

    Cleóbulo de Lindos: Poeta y político. Se dice que fue un gobernante ejemplar.

    La moderación es lo mejor.
    Sé amigo de la virtud y enemigo del vicio.
    Las niñas deben ser educadas tanto como los varones.
    No hagas nada con violencia.

    Periandro de Corinto: Político. Se cuenta que Corinto gozó de una gran prosperidad y estabilidad durante su gobierno, a pesar de haber sido él un terrible tirano que cometió todo tipo de atrocidades; aunque algunos dicen que hubo dos Periandros, uno sabio y otro tirano.

    Sé previsor con todas las cosas.
    El ser humano no debe procurar la riqueza como recompensa de sus acciones.
    Los bienes de este mundo son perecederos, sólo la virtud es eterna.
    Buena es la serenidad; peligrosa es la precipitación.

    Pítaco de Mitilene: Político y militar. Como gobernante de Mitilene, ejerció el poder favoreciendo a las clases populares.

    Debes saber elegir la oportunidad.
    Abstente de hablar mal, tanto de tus amigos como de tus enemigos.
    El poder no corrompe, sino que pone en evidencia al ser humano. (Nos dice cómo es quien lo ejerce)

    Leído en: https://elblogdewim.wordpress.com/2017/09/18/los-siete-sabios-de-grecia/

  4. mayo 15, 2020 a 22:38

    El Decálogo de Solón
    junio 5, 2017 Wim

    Solón de Atenas fue un poeta, político y legislador griego que realizó reformas legales muy importantes para la democracia ateniense y es considerado uno de los “Siete Sabios” de Grecia. A este sabio se atribuyen las siguientes diez máximas o preceptos éticos que se les conoce como el “Decálogo de Solón”:

    Confía más en la honradez que en el juramento. Solón nos insta a prestar más atención a las obras y a la conducta, que a los juramentos y las palabras.

    No mientas. Esta es una máxima universal; la encontramos en las distintas culturas y religiones.

    Realiza buenas acciones. Según otras versiones: Aplícate a cosas útiles o Persigue objetivos dignos. En todo caso, es un llamado a tener una conducta virtuosa.

    No te hagas amigo de cualquiera y no abandones a quienes son tus amigos. La verdadera amistad es muy valiosa y difícil de encontrar; no cualquiera es un verdadero amigo; por tanto, si tienes amigos verdaderos, cultiva esa amistad.

    Manda cuando hayas aprendido a obedecer. Este precepto es vital para la democracia, pues todo líder auténticamente democrático gobierna obedeciendo al pueblo y a las leyes.

    No aconsejes lo más agradable, sino lo mejor. Con “lo mejor” Solón se refiere a lo que los griegos llamaban areté, es decir, lo excelente, lo más elevado.

    Ten por guía a la razón. Se refiere a que debemos guiarnos por la inteligencia, por la racionalidad, por la sensatez.

    No te familiarices con los malos. Los “malos” son la gente deshonesta, corrupta, sin ética, etc.

    Venera a los dioses. Es un llamado a cultivar la espiritualidad.

    Honra a tus Padres. Es otro precepto que también está presente en muchas culturas y religiones; recordemos, por ejemplo, el mandamiento judeocristiano: Honrarás a tu Padre y a tu Madre.

    Leído en: https://elblogdewim.wordpress.com/2017/06/05/el-decalogo-de-solon/


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