Psicoexploraciones (via neuronasalvaje)

La eternidad y el miedo a morir, por Miguel Grinberg. Abril de 2008

“… «Para ver el mundo en un grano de arena, y el Cielo en una flor silvestre, abarca el infinito en la palma de tu mano y la eternidad en una hora.» (William Blake) 

Cotidianamente, lo que llamamos «realidad» es algo mucho más vasto de lo que creemos percibir. Nuestros cinco sentidos convencionales nos brindan apenas detalles específicos pertinentes a la vida de relación, y no al significado de la existencia o a la proyección de nuestro destino como seres sensibles y como especie racional.

Observo a una madre y una hija adolescente, vestidas de luto, junto al féretro que es cargado en un vehículo funerario: claramente, falleció el jefe familiar. Lloran, crispadas. Siento en el acto que ese gran dolor es «amor no vivido».

Amplío el tema y pienso que el drama de la cultura materialista de esta época es la «vida no vivida». Que fomenta un miedo patológico a la muerte, que es celebrado por los dictadores, los nihilistas o los terroristas suicidas.

Mi finado papá, en un instante de su senilidad, suspiró y dijo: «¡Qué rápido que pasó todo!» Corrió toda su vida y jamás se detuvo a apreciar su paisaje interno.

Aristóteles decía: «los seres Eternos no están en el tiempo». Por lo tanto, la existencia de Dios es ahora: el ahora eterno que separa las duraciones pasadas de las duraciones futuras, pero que en sí mismo no es una duración.

Y expresó al respecto el Maestro Eckhart, «Dios está creando la totalidad del mundo ahora, en este instante». Tu instante.”

Leido en: La eternidad y el miedo a morir  

Post relacionado: Reflexiones sobre la muerte. Dos parábolas budistas

La puerta de Navidad. Miguel de Unamuno

“En la Ciudad de Belén, en Palestina, se conserva la “Gruta de la Natividad”, el sitio en donde la tradición sostiene que allí nació Jesús… Sobre la gruta se alza una majestuosa basílica… fue destruída durante una sublevación… construída una nueva… salvada de nuevos saqueos… guardada por los cruzados… en esa época tapiaron todas las puertas dejando sólo una de 1,20 m. de altura, para evitar que los saqueadores ingresaran a caballo a la basílica y la profanaran… Y esa es hoy día la única puerta de ingreso… que obliga a pasar de a uno…”  

Belen_ingreso_basilicaAgranda la puerta, Padre
porque no puedo pasar;
la hiciste para los niños.
Yo he crecido, a mi pesar.

Si no me agrandas la puerta,
achícame, por piedad,
vuélveme a la edad bendita
en que vivir es soñar.

Miguel de Unamuno

De: “Hojita Misionera” de la Parroquia Ntra. Sra. de la Consolación-C.A.B.A.

Foto: Ingreso a la Basílica de Belén.

Historia de los sentimientos (en un libro de Lin Yutang)

“… Yo me digo muchas veces que la gente de los tiempos idos vivía y sentía exactamente como nosotros hoy.  Siempre que leo sus escritos, tengo esa impresión y me siento sobrecogido…

Ay de mi! Los de los tiempos futuros nos mirarán como nosotros miramos a los que nos han precedido. Por eso he consignado aquí* los que están presentes y lo que han dicho.

Pasarán las edades y cambiarán los tiempos, pero los sentimientos humanos serán los mismos. Sé que los futuros lectores que pongan sus ojos en estas palabras quedarán impresionados del mismo modo.”

*Nota: Se refiere a unos párrafos anteriores de esta recopilación.

En: La Importancia de Comprender, Lin Yutang.

A %d blogueros les gusta esto: