Año Nuevo Chino 4710

DragondeaguaEn el calendario chino se inicia el Año del Dragón de Agua…

Del 23 de Enero de 2012 al 9 de Febrero de 2013

Encontrarán en el archivo:
Festival del Año Nuevo Chino 
El dragón. Un ser mítico. Su simbolismo 
Tips para el Año Nuevo Chino   
Sobre el año nuevo chino 

 

Por un mundo armonioso. Liu Ji (via Unesco Courier)

Sobre un posible nuevo humanismo…

“Los confucianistas tienen por lema la benevolencia, los moístas el amor universal, los taoístas la compasión y los budistas la bondad afectuosa. Los valores fundamentales de la civilización china pueden considerarse como modelos para el desarrollo de la armonía universal y, por consiguiente, de un nuevo humanismo.  

El nuevo humanismo no es tan nuevo. Es más bien un producto de la evolución forjada por la humanidad. Podemos asociar su aparición a George Sarton [1884-1956], reconocido historiador estadounidense de origen belga que redefinió el humanismo desde un punto de vista científico.

Para entender las complejidades del comportamiento humano dedicó su atención a los orígenes de la ciencia y, para reducir la brecha entre ésta y las humanidades, defendió una filosofía sintetizada de la ciencia, que calificó de “nuevo humanismo”.

Pero es al crítico literario estadounidense Irving Babbitt [1865- 1933] a quien a menudo se le atribuye la fundación de este movimiento. Contrariado por la aparición progresiva en Estados Unidos de una sociedad materialista, Babbitt estimó que Occidente se había convertido en víctima de instintos emocionales e individualistas y predicó un comportamiento moderado.

Enemigo del romanticismo, sus principios entraban en conflicto con la tendencia intelectual de la época y, si bien fueron controvertidos, alimentaron un amplio debate filosófico que fraguó el pensamiento conservador después de la Segunda Guerra Mundial.

La filosofía humanista de Babbitt penetró en la conciencia política y la literatura chinas a través de muchos eruditos chinos que habían estudiado con él en Harvard. Inspirado por los valores budistas y confucianistas, Babbitt sedujo culturalmente a esos estudiantes que luego adoptaron localmente un nuevo humanismo, en reacción al movimiento del 4 de Mayo que abogaba por el marxismo y las posiciones radicales y el rechazo de los valores tradicionales chinos. 

Virtud, afecto, amor y armonía.  

Las prácticas de la milenaria cultura china pueden considerarse como un modelo para el desarrollo de un nuevo humanismo. En ese sentido podemos citar en especial el Libro de las mutaciones (también conocido como I Ching), uno de los textos clásicos chinos más antiguos cuya autoría se atribuye al emperador Fu Hsi [2953-2838 a.C.]. Este libro se centra en el equilibrio de los opuestos y la inevitabilidad del cambio.

“Mediante la observación de los ornamentos del cielo, podemos entender el principio de la transformación de las cuatro estaciones. Mediante la observación de las relaciones humanas éticas y enseñándolas a la gente del pueblo, podemos transformar las tradiciones sociales para su mejoramiento.”

Tenemos que observar pues la naturaleza humana para aprender a mejorarla y respetar los valores fundamentales de la cultura china como la virtud, el afecto, la armonía y el amor.

La larga historia de China siempre se ha basado en la virtud personal y social que ha guiado a la gente en su vida cotidiana, así como en la conciencia interior para normalizar el comportamiento social. Por el contrario, la civilización occidental canaliza el comportamiento social con ayuda de poderes exteriores, basados en el razonamiento científico, de ahí la primacía de la ley.

La dicotomía entre la civilización china y la occidental es muy similar a la de los dos hemisferios del cerebro humano: el izquierdo es el asiento de la lógica, y el derecho, el de las emociones. Sólo cuando ambos hemisferios funcionan al unísono, su potencial puede expresarse en toda su plenitud. La lógica y el afecto deberían pues asociarse para crear una representación a gran escala del nuevo humanismo.

Los chinos conceden gran importancia a la “deuda de gratitud” que han contraído con los demás y pagan sus deudas a toda costa. Consideran que los afectos familiares son sagrados y rehúyen el conflicto público, evitando, por ejemplo, entablar procesos a sus parientes. Sin embargo, el desafío consiste en conciliar la lealtad nacional y la piedad filial, que se corresponde con el respeto que los hijos deben a sus padres.

La armonía inspira un comportamiento individual “de buen temperamento“ en el orden social chino. Las familias creen que alcanzarán la prosperidad si viven en armonía.  La etiqueta, en las relaciones profesionales, descansa en la noción de “armonía fuente de riqueza”. En la gobernanza del país, la armonía es la meta final, mientras que la sociedad occidental cree en la “supervivencia del más apto” y en la ley de la selva, donde “los más débiles son víctimas de los más fuertes”.

La armonía también se aplica a la relación de unidad ideal entre el hombre y la naturaleza de la que forma parte y cuyas leyes ha de respetar.

Raíces confucianistas del humanismo. 

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