¡Neuróticos Unidos!

Soy donde no pienso

Por Rudy

Quiero en esta ocasión ceder mi espacio gentilmente a los humildes, a los que no tienen otra manera de poder expresarse que no sea su propia voz, o bien, sus síntomas: los pacientes.

Por el Paciente Jorge Pechobueno

Compañeros:

¡Ha llegado la hora, o al menos los 50 minutos, de que nosotros, los que día a día refundamos la industria psicoanalítica, la agricultura del campo freudiano, los “conejillos de Viena”, dejemos de ser considerados meros “objetos de análisis”, “sujetos del supuesto pagar” o simplemente “neuróticos anónimos”, tan anónimos que hasta nos cambian el nombre a la hora de hacer público el caso clínico que protagonizamos!

Sí, compañeros y compañeras de diván, ¡nosotros nos pasamos años poniendo libido en desarrollar síntomas interesantes, invertimos nuestro capital psíquico y económico para darles trabajo a los…

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Libros, Hermann Hesse

«En un ensayo titulado “La magia del libro” escrito en 1930 y publicado después de su muerte, el autor escribió:

Entre los muchos mundos que el hombre no recibió como un regalo de la naturaleza, sino como algo creado por su mente, el mundo de los libros es el más grandioso… sin la palabra, sin la escritura de libros, no hay historia, no hay concepto de humanidad. Y si alguien trata de encasillar en un pequeño espacio, en una sola casa o habitación la historia del espíritu humano para hacerla suya, sólo puede hacerlo a través de una colección de libros.

De acuerdo con el autor lo que dota al libro de tanta fuerza y estabilidad es su carácter mágico, inmutable e irremplazable. En sus palabras:

Las leyes del espíritu cambian tan poco como aquellas de la naturaleza y es igualmente imposible descartarlas. Los gremios de sacerdotes y astrólogos pueden disolverse o ser privados de sus privilegios. Los descubrimientos o las invenciones poéticas que antes eran posesiones secretas de unos cuantos pueden ahora ser accesibles para la mayoría.

Por otro lado, con respecto a la posibilidad de extinción del libro el escritor expresó que:

No debemos temer la eliminación futura del libro. Por el contrario, conforme más necesidades de entretenimiento y educación sean satisfechas a través de otras invenciones, el libro recuperará su dignidad y autoridad.

El autor confiaba en que aun los más obtusos se verían forzados a reconocer que tanto la escritura como los libros tienen una función eterna y trascedente porque es a través de ellos que la humanidad puede tener una historia, la cual le proporciona la oportunidad de tener una continua conciencia de su existir:

La cuestión más grande y misteriosa de la experiencia de lectura es esta: entre más juiciosamente, sensitivamente y asociativamente aprendemos a leer, con más claridad vemos cada pensamiento y cada poema por su unicidad, su individualidad, en sus limitaciones precisas. Y logramos ver que toda la belleza y el encanto dependen de esta individualidad y unicidad.

Al mismo tiempo que nos damos cuenta con más claridad que nunca de cómo estos cientos de miles de voces de diversas naciones luchan por las mismas metas, llaman a los mismos dioses por nombres distintos, sueñan con los mismos deseos y sufren las mismas penas.

Leído en: http://pijamasurf.com/2016/07/despues-de-leer-lo-que-herman-hesse-decia-de-los-libros-no-los-miraras-igual/

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