Ola de calor: Recomendaciones, medidas y cuidados especiales

Algunos consejos…

“… la cartera sanitaria nacional recomienda a la población –en especial … a quienes padecen enfermedades crónicas, respiratorias o cardíacas, hipertensión arterial, obesidad y/o diabetes– adoptar medidas y cuidados especiales, tales como:

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• Tomar mucha agua durante todo el día.

• Evitar las comidas abundantes. Consumir alimentos frescos, como frutas y verduras.

• Evitar las bebidas alcohólicas, muy dulces y las infusiones calientes.

• Usar ropa suelta, de materiales delgados y de colores claros.

• No realizar ejercicios físicos en ambientes calurosos. Tomar líquido antes de comenzar cualquier actividad al aire libre.

• Protegerse del sol poniéndose un sombrero o usando una sombrilla.

• Usar cremas de protección solar (SPF en inglés), factor 15 o más.

• Evitar actos públicos o juegos en espacios cerrados sin ventilación.

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A los lactantes y niños pequeños:

• Darle el pecho a los lactantes con más frecuencia.

• Beber agua fresca y segura.

• Trasladarlo a lugares frescos y ventilados.

• Ducharlo o mojarle todo el cuerpo con agua fresca.

Asimismo, si una persona siente mareos o se desvanece, se debe acostarla en un lugar fresco, bajo techo. Se le puede ofrecer una bebida rehidratante, pero nunca infusiones calientes ni muy dulces. Colocar agua fría en las muñecas proporciona alivio.

Si la temperatura corporal aumenta, se debe quitarle la ropa a la persona afectada, pasar una esponja mojada por la cara, y, en lo posible, dar un baño corporal con agua helada. También es útil utilizar paños fríos y bolsas de hielo en la cabeza.

Los ancianos y quienes trabajan en ambientes calurosos y húmedos tienen mayor riesgo de sufrir un golpe de calor, que debe ser tratado inmediatamente. En estos casos, la temperatura corporal se eleva por encima de los 40 grados, el pulso se vuelve fuerte y rápido, se producen cambios en el estado de conciencia (somnolencia), la sudoración cesa y la piel se observa seca, caliente y enrojecida.

Otros síntomas de alerta son el dolor de cabeza, la sensación de fatiga y la sed intensa, náuseas y vómitos, calambres musculares, convulsiones y sudoración importante que cesa repentinamente y somnolencia y respiración alterada. Frente a ellos, es imprescindible concurrir rápidamente a la consulta médica en el centro de salud más cercano.”

Leído en: msal.gov.ar

Sobre la intuición (en un libro de Suzuki-Fromm)

Un concepto que me ha costado entender…

“… El siguiente incidente, relatado por Yagyu Tajima-no-kami Munenori, un discípulo de Takuan, el maestro Zen, quizá no esté relacionado directamente con el inconsciente… Pero quizá no sea indiferente para el psicólogo el descubrir que una facultad que puede ser llamada casi parapsíquica pueda desarrollarse mediante cierta forma de disciplina.

… hay varios de estos casos registrados en los anales del arte japonés de la esgrima y aun en nuestras experiencias modernas hay razón para creer en la probabilidad de esa intuición “telepática

Yagyu Tajima-no-kami estaba en un día de primavera en su jardín admirando los cerezos en flor. Estaba, en apariencia, profundamente absorto en la contemplación. De repente sintió que un sakki lo amenazaba por la espalda. Yagyu se dio vuelta, pero no vio cerca otro ser humano que el paje que generalmente sigue a su señor llevándole la espada. Yagyu no pudo determinar de qué fuente emanaba el sakki.

Este hecho lo dejó considerablemente sorprendido. Porque había adquirido, después de un largo adiestramiento en el arte de la espada, una especie de sexto sentido por el que era capaz de advertir de inmediato la presencia del sakki.

Pronto se retiró a su habitación y trató de resolver el problema, que le preocupaba mucho. Pues con anterioridad nunca había cometido un error al advertir y localizar claramente el origen del sakki al sentir su presencia. Parecía tan molesto consigo mismo que todos los miembros del séquito temían acercársele para preguntarle qué le pasaba.

Por fin, uno de los servidores más viejos se le acercó para preguntarle si no se sentía enfermo y si no necesitaba alguna ayuda. Dijo el señor: “No, no estoy enfermo. Pero he experimentado algo extraño cuando estaba en el jardín, algo que escapa a mi entendimiento. Estoy examinando la cuestión.” Y le relató todo el incidente.

Cuando los servidores se enteraron de ello, el paje que seguía al señor se acercó temblando e hizo su confesión: “Cuando vi a su señoría tan absorto admirando los cerezos en flor, me asaltó la idea: Por diestro que sea nuestro señor en el uso de la espada, no podría probablemente defenderse si en este momento yo lo atacara de repente por la espalda. Es probable que este pensamiento secreto mío fuera sentido por el señor.”

Al confesar, el joven estaba dispuesto a ser castigado por el señor por su pensamiento indecoroso. Esto aclaró todo el misterio que había preocupado tanto a Yagyu; éste no estaba en ánimo de castigar al ingenuo y joven culpable. Le satisfizo advertir que su sensación no había errado. …”

De: Budismo Zen y Psicoanálisis, Suzuki-Fromm

Antes: Intuición: su desarrollo

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