Fábula: El coche. Rafael Pombo

Fábulas – Antologí­a de poetas americanos…

-Triqui! Traque! Juipi! Juape! Arre! Hale! Upa! Vivo! Carambola!

Triqui-traqueAsí se explicaba el cochero sentado en el pescante de un coche de viajeros que iba por el camino levantando una atroz polvadera. Más que rodar, brincaba el bamboleante coche.

Y el látigo zumbaba y retumbaba, mientras el cochero proseguía con sus letanías.

-Triqui! Traque! Juipi! Juape! Arre! Hale! Upa! Vivo! Carambola!

Y el alborotador cochero, conduciendo como un terremoto, atraía a la gente y todos se agolpaban imprudentes al borde del camino para ver qué noticia tenía que dar.

-Algo ha debido desquiciar el mundo! -decían unos.

-Puede que algún malhechor de cuidado haya caído en poder de la justicia -se les ocurría a otros.

-Quiá! Por fuerza en el coche viaja algún alto personaje llevando alforjas a explotar de oro! -dijo un tercero.

El coche paró, ya entrada la noche. Y todo el gentío, con gran reverencia, alargaba la cabeza para ver al alto personaje que viajaba en su interior.

-Pero si va de vacío! -exclamaron todos.

Tal es, en retrato,
más de un mentecato
de muchos que encuentro.
Qué afán! Qué aparato!
Y nada por dentro.

Rafael Pombo, colombiano
Del mismo autor: La gota y el torrente

Leído en el libro: “Fábulas – Antologí­a de poetas americanos” – Susaeta/1978

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