Oficios imaginarios

Esta entrada me hizo reír. Y me ha dejado pensando qué cosas decías yo que quería ser/hacer… o qué habré querido ser/hacer y ya no me acuerdo… o si acaso ya lo soy… y sólo me falta ponerle el título adecuado 😉

Namaste

personalidad

Según Freud, la felicidad consiste en realizar un sueño infantil. Los niños suelen decir: “Cuando crezca seré y haré tal o cual cosa”. Esos planes quedan registrados en el inconsciente y toda la vida nos acosan, transformados en deseos de hacer algo extraordinario e imposible. Sunergidos en la masa de ciudadanos, ansiamos ser diferentes, ser otra persona que el adulto en el que nos hemos convertido. Aconsejo al consultante entonces:

Imprimir tarjetas de visita con su nombre más un oficio imaginario que traduzca su ideal infantil. El poeta chileno Vicente Huidobro se definía como “Anti-poeta y mago” Siguiendo este consejo, un psicoanalista se definió como “Limpiador de sombras”. Otros consultantes han estampado bajo su nombre oficios imaginarios como “Profesor de invisibilidad”, “Hipnotizador de piedras”, “Levantador de moral”, “Fabricante de alas”, “Vendedora de vacío”, “Liberadora de bonsais”…

Alejandro Jodorowsky, Manual de psicomagia

Fuente:http://planocreativo.wordpress.com

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Proverbio navajo acerca de las palabras

Leyendo otros blogs…

Prov-navajo

Visto en: Mensajes positivos de Namasté Saludable 

Clasificación de clientes. Mirada de vendedor

A las gentes del marketing parece serles útil “clasificar” a la otra gente en tanto potenciales clientes. Aquí van unas categorías del libro La Comunicación Eficaz, que las rescato como una de las tantas maneras en que somos mirados:

1) Conservador: No le gustan los cambios ni las innovaciones, valora las tradiciones, trabaja mucho, se dedica bastante a la familia. Una palabra desagradable para él: separación.

2) Imitador: Generalmente es un individuo joven, quiere sobresalir en la vida profesional y social, le preocupan el sexo y las modas. Le desagrada la falta de confianza en uno mismo.

3) Emprendedor: Destaca de los demás por su espíritu osado y sus actividades poco comunes. Creativo, innovador. Una palabras que le desagrada: igualdad.

4) Concienzudo: Inteligente, íntegro, con sentido común. Espíritu de misionero. Amante de la justicia. Se adapta al ambiente. Le desagrada la manipulación.

5) Necesitado: Se encuentran en esta categoría las personas que no consiguen las condiciones mínimas para realizarse como seres humanos. Su potencial no se desarrolla, ya que la mayor parte de sus esfuerzos se concentran en la superviviencia. …

Encontrar el argumento (de venta) para la persona adecuada depende de su sensibilidad como comunicador…”

Da un ejemplo, y nos dice que nunca se le diga al “conservador” que su producto es el más nuevo y revolucionario… se le debe presentar como el más consagrado, clásico, tradicional

Guía para atraer salud y bienestar a su vida

Una guía… de las tantas que hay. De todas podemos aprender…

1. Desapego material. Los seres equilibrados espiritualmente no están aferrados a sus pertenencias materiales ya que no las necesitan para ser quiénes son, ni se valoran a través de ellas. Simplemente, las utilizan para vivir y pueden llegar a prescindir de todo lo que poseen sin que esto signifique un trastorno. La independencia y el afecto serán esenciales.

2. Desapego emocional. Quien tiene una vida interior lo suficientemente rica, no depende de otras personas para vivir. El verdadero amor, implica que los seres que se aman sean totalmente libres; por este motivo, alguien sano no desea aferrarse a sus afectos. El amor que siente no es posesivo, celoso, ni desconfiado, por el contrario, es generoso, respetuoso y libre.

3. Espontaneidad. La sencillez y la espontaneidad es sinónimo de salud interna. Esto responde a una certera y aguda intuición; este sexto sentido a flor de piel, tan propio de los seres iluminados se manifiesta sin esfuerzo, sin necesidad de recurrir a complejos procesos mentales.

4. Aceptación de lo diferente. Alguien de espíritu fuerte no intenta convercer a nadie de sus creencias. No adoctrina, no indica a nadie lo que se debe hacer, cómo se debe actuar o pensar. Respeta los tiempos y las convicciones ajenas.

5. Coherencia de sentimientos, pensamientos y actos. La salud espiritual responde a una perfecta coherencia entre estos tres aspectos.. Esto no implica, reprimir los pensamientos dañinos sino que éstos no tengan lugar.

6. Un ego débil. Quienes están en paz interna suelen trascender del “yo” (es decir, la identidad) ya que no buscan honores, aprobación, halagos ni reconocimiento público.

7. Pureza. La sana alimentación, la higiene, el ejercicio, la correcta respiración y también una “limpieza” de las emociones negativas son esenciales para la vida interior equilibrada.

8. Concentración y observación. La concentración y la profunda observación del mundo circundante son claves para alcanzar el bienestar espiritual. El espíritu permite entender todo, comprender todo, por eso no se aferra a conceptos establecidos, investiga y comprueba todo por sí mismo. No se deja influenciar.

9. Felicidad. Un espíritu sano posee profunda felicidad. Con mucho esfuerzo se puede lograr y se trata de un estado permanente, profundo e inmutable, aquel que conecta al hombre con la Divinidad universal.”

Leído en: Rev.Pred./1ª Quinc.Mzo.2013 /