Los hombres no son islas. Thomas Merton

Enero 30, su natalicio.

Fragmento sobre el amor al prójimo, a sí mismo y a Dios 

Islas-donne“El hombre está dividido contra sí y contra Dios por su egoísmo que lo divide de sus hermanos. Esta división no puede ser sanada por un amor que se coloca solitario en uno de los dos lados de la hendidura; el amor debe alcanzar ambos lados para poder juntarlos.

No podemos amarnos a nosotros mismos si no amamos a los otros; y no podemos amar a otros si no nos amamos a nosotros mismos. Mas un amor egoísta de nosotros mismos nos vuelve incapaces de amar a otros. La dificultad de este mandamientoAmarás a tu prójimo como a ti mismo«) radica en la paradoja de que tendríamos que amarnos inegoístamente porque aun el amor a nosotros mismos es algo que debemos a otros.

Esta verdad nunca es clara mientras presumimos que cada uno de nosotros, individualmente considerado, es el centro del universo. No existimos sólo para nosotros, y únicamente cuando estamos plenamente convencidos de esta verdad comenzamos a amarnos adecuadamente y así también amamos a otros.

¿Qué quiere decir amarnos adecuadamente? Lo primero, desear vivir, aceptar la vida como un inmenso don y un gran bien, no por lo que ella nos da, sino porque nos capacita para dar a otros.

El mundo moderno empieza a descubrir cada vez más que la calidad y la vitalidad de la existencia del hombre dependen de su voluntad secreta de vivir. Existe dentro de nosotros una fuerza oscura de destrucción, que alguien ha llamado el «instinto de la muerte«. Es algo terriblemente poderoso esta fuerza engendrada por el amor propio frustrado que lucha consigo mismo. Es la fuerza del amor de sí mismo que se ha vuelto aborrecimiento de sí mismo, y que, al adorarse, adora el monstruo en que se consuma.

Es, pues, de importancia suprema que consintamos en vivir para otros y no para nosotros mismos. Cuando hagamos esto, podremos enfrentarnos a nuestras limitaciones y aceptarlas. Mientras nos adoremos en secreto, nuestras deficiencias seguirán torturándonos con una profanación ostensible. Pero si vivimos para otros, poco a poco descubriremos
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Día Internacional de Conmemoración Anual en Memoria de las Víctimas del Holocausto

Enero 27

Holocausto-afiche

“… insta a los Estados miembros a que elaboren programas educativos que inculquen a las generaciones futuras las enseñanzas del Holocausto con el fin de ayudar a prevenir actos de genocidio en el futuro.

Igualmente rechaza toda negación, ya sea parcial o total, del Holocausto como hecho histórico.

La fecha se fundamenta en que el 27 de enero de 1945 el Ejército Rojo soviético liberó el campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau en la actual Polonia…” (Wikipedia)

Holocausto-Programa de Divulgación de Naciones Unidas

Utilidad económico-política de la delincuencia. Michel Foucault

Para pensar por qué se le concede tanto espacio a la criminalidad en los medios de comunicación

«… la delincuencia tiene una cierta utilidad económica-política en las sociedades que conocemos. La utilidad mencionada podemos revelarla fácilmente: 1) cuanto más delincuentes existan más crímenes existirán, cuanto más crímenes haya más miedo tendrá la población y cuanto más miedo haya en la población más aceptable y deseable se vuelve el sistema de control policial.

La existencia de ese pequeño peligro interno permanente es una de las condiciones de aceptabilidad de ese sistema de control, lo que explica porque en los periódicos, en la radio, en la televisión, en todos los países del mundo sin ninguna excepción, se concede tanto espacio a la criminalidad como si se tratase de una novedad en cada nuevo día…»

De: Las Redes del Poder, Michel Foucault; Bs. As., Editorial Almagesto, Colección Mínima, 1991.

Leído en: Facultad de Ciencias Sociales-UBA: http://www.catedras.fsoc.uba.ar/heler/foucault.htm

Relacionada: Rechazado en el examen? (fragmento de «Vigilar y Castigar»/M. Foucault)

Retornos y conversiones

«El dolor de cabeza, la parálisis, la hemorragia, pueden ser el retorno en los órganos de algo reprimido no simbolizado. Entonces, la represión de la palabra de odio o de amor, de una sutileza emocional para la cual no se encuentra una adecuada expresión verbal, reactiva descargas energéticas que a partir de ese momento no aparecerán ya en ninguna inscripción ni representación psíquica, sino que atacan los órganos, trastornándolos. Los signos mudos se transforman en síntomas.

Además, los pacientes se quejan de los fantasmas: realización figurada de los deseos en abrumadores escenarios imaginarios, agotadores por su efecto de excitación, aplastantes por su catastrofismo lúgubre.

El analista no ve en los síntomas y los fantasmas aberrantes errores, sino verdades del sujeto que los refiere, aun cuando estas verdades se presenten a la razón como ilusiones. Por lo tanto, los toma en serio pero refiriéndolos al pasado, y fundamentalmente, al hacerlos revivir en la cura los desarma. No por ello desaparecen, a lo sumo adoptan una nueva configuración que se espera sea más benéfica para el sujeto y su medio. »

Fragmento del libro «En el comienzo era el amor… (Psicoanálisis y fe)», Julia Kristeva, editorial Gedisa, Buenos Aires, Argentina.

Leído en: Revista transdisciplinaria Con-Versiones: http://www.con-versiones.com/

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