Islas Malvinas: Canciones y poesías alusivas

Junio, 10.  Dia de la Reafirmación Sobre Las Islas Malvinas.

La hermanita perdida (Atahualpa Yupanqui – Ariel Ramírez)

De la mañana a la noche,
de la noche a la mañana,
en grandes olas azules
y encajes de espuma blanca,
te va llegando el saludo
permanente de la Patria.

Ay, hermanita perdida.
Hermanita, vuelve a casa.

Amarillentos papeles
te pintan con otra laya.
Pero son veinte millones
que te llamamos: hermana …
Sobre las aguas australes
planean gaviotas blancas.
Dura piedra enternecida
por la sagrada esperanza.

Ay, hermanita perdida.
Hermanita, vuelve a casa.

Malvinas, tierra cautiva,
de un rubio tiempo pirata.
Patagonia te suspira.
Toda la Pampa te llama.
Seguirán las mil banderas
del mar, azules y blancas,
pero queremos ver una
sobre tus piedras, clavada.
Para llenarte de criollos.
Para curtirte la cara
hasta que logres el gesto
tradicional de la Patria.

Ay, hermanita perdida.
Hermanita, vuelve a casa.

Las Malvinas  (José Pedroni)

Tiene las alas salpicadas de islotes,
es nuestra bella del mar.
La Patria la contempla desde la costa madre
con un dolor que no se va.
Tiene las alas llenas de lunares,
lobo roquero es su guardián.
La patria la contempla.
Es un ángel sin sueño
la patria junto al mar.
Tiene el pecho de ave sobre la honda helada.
Ave caída es su igual.
El agua se levanta entre sus alas.
Quiere y no puede volar.
El pingüino la vela.
La gaviota le trae cartas de libertad.
Ella tiene sus ojos en sus canales fríos.
Ella está triste de esperar.
Como a mujer robada le quitaron el nombre:
lo arrojaron al mar.
Le dieron otro para que olvidara
que ella no sabe pronunciar.
El viento es suyo; el horizonte es suyo.
Sola, no quiere más,
sabe que un día volverá su hombre
con la bandera y el cantar.
Cautiva está y callada. Ella es la prisionera
que no pide ni da.
Su correo de amor es el ave que emigra.
La nieve que cae es su reloj de sal.
Hasta que el barco patrio no ancle entre sus alas,
ella se llama Soledad.

Marcha de las Malvinas

Tras su manto de neblinas,
no las hemos de olvidar.

“¡Las Malvinas, Argentinas!”,
clama el viento y ruge el mar.

Ni de aquellos horizontes
nuestra enseña han de arrancar,
pues su blanco está en los montes
y en su azul se tiñe el mar.

¡Por ausente, por vencido
bajo extraño pabellón,
ningún suelo más querido;
de la patria en la extensión!

¿Quién nos habla aquí de olvido,
de renuncia, de perdón? …
¡Ningún suelo más querido,
de la patria en la extensión.

¡Rompa el manto de neblinas,
como un sol, nuestro ideal :
“Las Malvinas, Argentinas
en dominio ya inmortal”!

Y ante el sol de nuestro emblema,
pura, nítida y triunfal,
brille ¡oh Patria!, en tu diadema
la perdida perla austral.

Coro
¡Para honor de nuestro emblema
para orgullo nacional,
brille ¡oh Patria!, en tu diadema
la pérdida perla austral.

Fuente: Ministerio de Educación

 

7 Comments »

  1. 2
    Mariela Says:

    Malvinas Hoy

    Autor: Felipe Pigna, Editorial Caras y Caretas, abril de 2006.

    “Malvinas hoy. Una fortaleza, una especie de portaaviones con forma de hermanita perdida. Después de haber estado ahí, después de haber palpado el poderío militar, y la prosperidad económica, uno estaría tentado a lamentarse por otra hermanita perdida para siempre, lo que no quita de ninguna manera que se pueda y se deba insistir con nuestros justos reclamos de recuperación de nuestra soberanía.

    Antes de la guerra las islas vivían haciéndole honor al nombre español de una de ellas, en absoluta Soledad. Su contacto más estrecho y directo era con Argentina y las relaciones sociales, políticas y humanas estaban, por razones geográficas y de la lógica más cerca de Buenos Aires que de Londres. La rubia Albión había vivido sin ellas, ignorándolas y acordándose de las Falklands sólo para ratificar su política colonialista e intransigente cuando algún “argie” levantaba su voz en defensa de nuestros derechos históricos sobre las islas.

    Pero llegó abril del 82 y llegó la guerra, el manotazo de aquella dictadura feroz que empezaba a preocuparse por el clima de agitación social y político que se vivía en todo el país. La concepción de la soberanía de los Videla, de los Galtieri, de los Martínez de Hoz y los Alemann, no deja de ser curiosa, aunque harto conocida. Consiste en reclamar hipócritamente por los puestos fronterizos, por las islas, mientras entregaban a la soberanía extranjera y a sus socios nativos, el manejo total de nuestra economía, de nuestros recursos y proponían que daba lo mismo fabricar “acero que caramelos”. Les molestaba Pink Floyd o John Lennon, porque cantaban en inglés, pero ni se les cruzó por la cabeza expropiar las 500.000 hectáreas de la Patagonia que estaban en manos inglesas mientras la Thatcher no dudó un instante y el mismo 2 de abril de 1982 bloqueó las cuentas argentinas en todos los bancos del Reino Unido. Dialécticas del amo y del sirviente.

    La guerra por una causa noble y justa fue conducida por injustos e innobles comandantes que despreciaron, humillaron y mataron de hambre y frío a su propia tropa, nuestros muchachos. Y allí están hoy a 24 años los vestigios, usted los verá querido lector en las páginas que siguen. Quisimos traernos esas imágenes captadas magistralmente por Daniel Flores a quien no pocas veces se le empañaba la cámara y la mirada. Allí puede verse la precariedad, la indefensión de nuestros chicos de la guerra, la disparidad brutal de fuerzas y el coraje y el heroísmo que nos recuerda al Quijote y su “que buen vasallo si buen señor tuviera”.

    Hay un gran monumento en Stanley-Puerto Argentino, o al revés, a la victoria, a nuestra derrota. Aquella victoria de la Tatcher, que ganó unas elecciones que tenía perdidas, de los Estados Unidos que acompañó calurosamente a sus aliados de siempre, del Chile de Pinochet que brindó un apoyo invalorable, valorado personalmente en aquel desagradable encuentro de Londres entre la Dama de Hierro y el Dictador que se hacía el “insano” en un confortable castillo cedido por el laborista pero amable señor Blair.

    La guerra salvó a las islas, pasaron de la Soledad a la prosperidad, llovieron los recursos, los servicios, las armas. “tendríamos que hacerle un monumento a Galtieri, dicen los kelpers. Frase terrible que nos recuerda –esperemos– lo que le pasa a un país cuando, desoyendo las lecciones de la historia, confía su suerte a impresentables improvisados que sólo están preparados para apuntar sus armas y sus “inteligencias” contra sus propios compatriotas.

    Para que nunca más se repita, para honrar a nuestros muchachos y para denunciar al colonialismo y a los jefes de aquella guerra va este número de Caras y Caretas, para que aquellos queridos pibes no sean solo conocidos por Dios.”

    Felipe Pigna, Editorial Caras y Caretas, abril de 2006

    Fuente: http://www.elhistoriador.com.ar

    Leído en: http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/miscelaneas/malvinas_hoy.php (allí, las imágenes)

  2. 3
    Mariela Says:

    Desde mispasitosporprimero:

    UNA CINTA CELESTE Y BLANCA
    VOY A DEJAR EN EL MAR,
    CUANDO BAJE LA MAREA
    LAS OLITAS LA LLEVARÁN,
    Y TAL VEZ LLEGUEN FLOTANDO
    HASTA LAS ISLAS MALVINAS
    PARA PINTAR EN SUS PLAYAS
    LOS COLORES DE ARGENTINA.

    Mónica Tirabasso
    http://mispasitosporprimero.blogspot.com.ar/2012/03/las-malvinas-argentinas.html

  3. 4
    Mariela Says:

    Desde mispasitosporprimero:

    Vientos de Paz

    Sobre las Islas Malvinas
    que soplen vientos de paz.
    Entre el frío y la neblina
    que brille un sol de hermandad.
    Y así como las olas
    del mar vienen y van,
    que fluyan las palabras
    y se pueda negociar
    un futuro esperanzado.
    Que soplen vientos de paz!

    Silvia Beatriz Zurdo
    http://mispasitosporprimero.blogspot.com.ar/2012/03/las-malvinas-argentinas.html

  4. 5
    Mariela Says:

    Hermanitas Malvinas. Osvaldo Arena

    Dos hermanas, pobrecitas
    Gran Malvina y Soledad
    A los pies, van caminando
    con La Patria, su mamá.

    Tomaditas de la mano,
    no se vayan a soltar
    A su madre pegaditas
    Gran Malvina y Soledad.

    Tan juntitas a la Patria
    ¿Quién las puede separar?
    Argentinas Las Malvinas
    Argentina su mamá.

    http://blogsdelagente.com/letrasdearena/

  5. 6
    Mariela Says:

    Un regalo para Malvinas

    Una cinta celeste y blanca
    voy a dejar en el mar.
    Cuando baje la marea
    las olitas se la llevarán.
    Y tal vez llegue flotando
    hasta las Islas Malvinas
    para pintar en sus playas
    los colores de Argentina.

    Mónica Tirabbaso

  6. 7
    Mariela Says:

    Al sureste de la vida
    (Chacarera)

    Al sureste de la vida
    esperando en alta mar
    conversaban dos amigas
    Gran Malvina y Soledad.
    Se llamaban por su nombre
    por su nombre de verdad
    y en seguida las gaviotas
    se ponían a escuchar.
    Se miraban de reojo
    parecían sonreir
    cuando el viento les cantaba
    su futuro porvenir.
    Hay un hilo que no une
    el que mira lo verá
    es el hilo del destino
    que jamás se va a cortar.
    Al sureste de la vida
    en su idioma natural
    cantan esta chacarera
    Gran Malvina y Soledad.
    Yo comprendo bien su canto
    aunque estoy lejos de aquí
    lo conozco desde siempre
    desde el día en que nací.
    Un changuito hay en La Pampa
    vino desde Tucumán
    para ver si de la orilla
    las podía saludar.
    Hay un hilo que no une
    el que mira lo verá
    es el hilo del destino
    que jamás se va a cortar.

    Poliyon
    Leída en: http://salaamarilla2009.blogspot.com.ar/2011/03/dia-del-veterano-y-de-los-caidos-en-la.html


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