Cierta manera de ejercer la práctica analítica amenaza desde nuestro propio campo

Me gustó este texto que habla de dos silencios: Silere y Tacere; el silencio como sostén de la palabra , como atención; y el Tacere en el sentido de la mudez, del acallar lo que sí podría ser dicho… Un texto ilustrativo para aquellos que cada tanto nos ponemos en posición de ser escuchados por un analista… y para algunos de ellos si es que están sujetos de una mala intelección de su propia práctica…

Soy donde no pienso


Por Silvia Amigo *

analistasimpasiblesSucedió la primera vez hace ya bastantes años. Durante la primera consulta, un hombre en crisis, culto, refinado y cargando con un grave dolor psíquico, me pregunta: Es usted lacaniana? Interrogué el porqué de su pregunta preocupada.

Se encontraba en medio de una crisis de proporciones: no podía trabajar, no dormía, temores hipocondríacos (cuasicertezas de padecer enfermedades incurables) lo atenazaban y el pánico a la ruina económica lo corroía. En efecto: estaba agotando el límite de faltas por enfermedad… y la paciencia de la empresa para la que trabajaba en un alto puesto.

El analista al que había consultado, enviado por estos mismos amigos, que conocían el medio ?psi?, un lacaniano, según le habían dicho, escuchaba impasible su relato, se callaba, gruñía de tanto en tanto y, cuando intervenía lo hacía de un modo muy peculiar: enigmas, retruécanos, juegos de palabras.

A veces emitía intervenciones indicativas…

Ver la entrada original 1.116 palabras más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: