Día de los Derechos del Estudiante Secundario y Decálogo de Derechos del Estudiante Secundario

Septiembre, 16. (Argentina)

Luego de leer acerca de esta efeméride, me fui a buscar cuáles son esos derechos. Después de un rato, me dí cuenta que me estaba resultando demasiado complicado.

Encontré invitaciones a reflexionar sobre el tema, algunas definiciones, el texto de la Ley de Educación Nacional/Argentina que, obviamente, incluye a todos los niveles educativos y, por fin, un texto acerca de los derechos del estudiante secundario y escrito a la manera de un decálogo. Los dejo aquí por si a alguno le sirve:

Nochelapices“En la llamada “Noche de los Lápices” (1976), por orden del general Ramón Camps, las fuerzas de seguridad secuestran a diez estudiantes secundarios, en su mayoría militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios. Trasladados por diversos centros de detención y salvajemente torturados, cuatro podrán salir con vida, quedando a disposición del Poder Ejecutivo. Los jóvenes asesinados y desaparecidos fueron Claudio de Acha, de 16 años; Daniel Alberto Racedo, de 18, Horacio Angel Ungaro, de 17, María Clara Ciocchini, de 18 años, María Claudia Falcone y Bartolomé López Muntaner, ambos de 16 años. Años después, este hecho será conocido por la opinión pública gracias a las denuncias de los sobrevivientes Pablo Díaz, Emilce Moler y Gustavo Calotti. El 14 de mayo de 1998 la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sanciona con fuerza de Ley (10.671) que se establece la fecha del 16 de Setiembre, en conmemoración a “La Noche de los Lápices”, como Día de los Derechos del Estudiante Secundario, el cual quedará incorporado al calendario escolar de cada ciclo lectivo.” (Fuente: Télam)

Desde la página web “La Guía de Educación”**, algunos conceptos y referencias a la Ley 26.206 de Educación Nacional/Ministerio de Educación   

Estudio04Es alumno todo aquel que recibe clases con el fin de aprender, ya sea en una institución formal (escuela, instituto educativo, centro de formación profesional, facultad, etcétera) o en forma particular. Siempre que hay un alumno que aprende hay un docente o varios, que lo guían en su aprendizaje. Las edades son variables, se comienza a ser alumno en el Jardín de Infantes y el aprendizaje puede perdurar de por vida, en cualquier nivel de enseñanza (primaria, secundaria, universitaria, o de posgrado).

La palabra alumno proviene en su etimología de “alere” cuyo significado es alimentar, por eso su derecho principal es ser saciado en su hambre de saber y de formación integral. La Nueva Ley de Educación de la República Argentina en su artículo 2, nos dice que la educación es un derecho tanto personal como social, que debe ser garantizado por el Estado. Es un derecho constitucional (art. 14 C:N)

Si el alumno es un niño, durante las horas que permanece en el establecimiento escolar, está bajo el cuidado de los docentes y directivos del establecimiento, que tienen sobre él, jurídicamente, la responsabilidad civil, delegada por sus padres en ese tiempo que no están bajo su vigilancia (art. 1115 C:C).

Sin embargo, el nuevo art. 1117 del C.C. argentino atribuye la responsabilidad por daños que causen o sufran los alumnos menores, a los propietarios de establecimientos educativos privados o estatales, salvo que prueben que existió caso fortuito, debiendo contratar un seguro de responsabilidad civil.

Por lo tanto son los dueños de los establecimientos, (en caso de establecimientos públicos, el Estado) los que deberán responder por los daños y perjuicios ocasionados, y no el docente, que será responsable solo si se prueba su negligencia, abriéndose contra él un sumario administrativo. Esto no excluye su responsabilidad penal en caso de delitos.

El docente debe cuidar de que todo alumno niño o adulto, sea respetado en su dignidad humana, no sea discriminado, ni lesionado física o psicológicamente. Debe impartir contenidos y predicar lo que obliga, con su propio ejemplo.

 – Todo alumno tiene derecho a pedir una explicación si no entiende una lección o tarea, o tiene dudas sobre su calificación.

Estudio03– Tiene derecho a recibir asistencia médica y a que sus padres sean citados en caso de accidente o enfermedad. Si se trasladara a un centro asistencial, y sus padres no hubieran acudido, será un docente el que deberá acompañarlo, junto a los profesionales de salud.

– Quienes pertenezcan a poblaciones originarias tienen derecho a recibir educación intercultural bilingüe (art. 52 ley 26.206)

Si por razones de salud el alumno no puede concurrir a un centro educativo (en las ramas inicial, primaria o secundaria) por más de 30 días, el alumno tiene derecho a requerir educación domiciliaria y hospitalaria (art. 60 ley 26.206).”

Fuente: ** La Guía de Educación Allí, info acerca de Los Centros de Estudiantes.

Finalmente, un decálogo de “Derechos del Estudiante Secundario” desde el blog JRW***:

Estudio01“1. DERECHO AL ESTUDIO. Sin aceptar ABSOLUTAMENTE NINGUNA limitacion (económica, racial, sexual, ideológica, religiosa, etc).

2. DERECHO AL CONOCIMIENTO. No simplemente a la transmisión de datos. Queremos aprender a comprender lo que estudiamos y el mundo en que vivimos; desarrollar el propio pensar, con una visión sin prejuicios y crítica de la realidad, queremos aprender a desarrollar nuestra sensibilidad y desaprisionar nuestras emociones, aprender a ver las cosas desde diferentes puntos de vista y no verlas desde el orificio de una cerradura. Pretendemos el derecho a conocer nuestro cuerpo y expresarnos a través de él. Queremos descubrir, resolver, crear. Reclamamos el derecho a una vida plena.

3. DERECHO A LA PARTICIPACIÓN. Los estudiantes son el sentido de un colegio. Por eso, debe ser el colegio el que esté al servicio de los estudiantes y no al contrario. Debemos poder decidir sobre nuestra propia vida, sobre las elecciones de cargos administrativos (director, secretaría, etc.). Decidir quiénes serán nuestros profesores, quiénes serán nuestros maestros. Reclamamos el derecho a un espacio de participación real para TODOS los estudiantes.

4. DERECHO A REPLICA. Exigimos el imprescindible derecho a poder evaluar (y si fuese el caso, suspender) la acción de un docente o del cuerpo docente, sea por la enseñanza dada, por la forma inadecuada de examinar, y con particular referencia a la apertura mental (admitir errores, cambiar puntos de vista, etc.), a sus criterios de evaluación y al modo de tratar a las personas. Los docentes examinan a los estudiantes y viceversa. Es necesario que el mismo derecho se aplique al personal administrativo.

5. DERECHO A REBELARSE. A poner en discusión lo establecido, las normas, las reglas sociales, a abrir nuevos caminos, nuevas formas no violentas de rebelión, tener la posibilidad y los espacios, expresarlas, sin ningún tipo de presión o discriminación. Declaramos el derecho a la imaginación, a la transformación y a la impugnación de las “verdades absolutas” por múltiples y nuevos puntos de vista de libre elección.

6. DERECHO A VIVIR SIN VIOLENCIA. Aprender, trabajar, estudiar, investigar, alimentarnos, crear, divertirnos, soñar, acercarnos a otras personas como si fuesen posible amigos y no como probables enemigos, expresarnos y gozar… sin ridículos prejuicios que han llevado a la Humanidad al borde del precipicio.

7. DERECHO A LA INVESTIGACIÓN Y AL ERROR. En todos los campos y con todos los instrumentos posibles a disposición. Derecho a encontrar nuevos caminos. Derecho a la divulgación plena de los nuevos descubrimientos. Al intentar nuevos descubrimientos, a veces se llega a “calles sin salida” pero ¡de este modo avanzó la Humanidad! Queremos soñar nuevos horizontes, encontrar nuevas salidas, sentir el desafío de nuevos intentos, la alegría de nuevos aciertos, jugar y arriesgar a equivocarnos… pero serán nuevos errores. No la repetición histórica de los mismos errores conocidos…

8. DERECHO A LA COMUNICACIÓN. A considerar a un docente como un acompañante en el descubrimiento de ese nuevo mundo que se abre ante nosotros. Queremos que la relación estudiante-docente sea de aprendizaje mutuo, tener en cada compañero a un par, y no considerarlo, ni ser considerado como alguien inferior o superior.

9. DERECHO A RECONOCERNOS SERES HUMANOS. No matrículas, usuarios, clases, números, notas. Derecho a respetar y ser respetados. Derecho a preguntarnos sobre el sentido de la propia existencia sin avergonzarse, lo que permitirá darle sentido a lo que uno elige estudiar.

10. DERECHO A LA RECIPROCIDAD CON LA GENTE. El colegio y los estudiantes secundarios no son una elite y deben abrirse a la gente, (ya que se sostiene gracias al esfuerzo de toda la población y de generaciones de trabajadores) para así construir una nueva sociedad, un nuevo mundo, una nueva humanidad…”

Fuente: *** BlogJRW

Estudio02

En los ejemplares de la revista El Monitor de la Educación hay artículos acerca de los jóvenes y la educación: http://www.me.gov.ar/monitor/

2 Comments »

  1. 1

    ¡Saludos desde México!


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