Amar conociendo

Releyendo El arte de amar… elementos básicos comunes a todas las formas del amor (cuidado, responsabilidad, respeto, conocimiento):

“…Respetar a una persona sin conocerla, no es posible; el cuidado y la responsabilidad serían ciegos si no los guiara el conocimiento. El conocimiento sería vacío si no lo motivara la preocupación.

Hay muchos niveles de CONOCIMIENTO; el que constituye un aspecto del amor no se detiene en la periferia, sino que penetra hasta el meollo.

Sólo es posible cuando puedo trascender la preocupación por mí mismo y ver a la otra persona en sus propios términos.

Puedo saber, por ejemplo, que una persona está encolerizada, aunque no lo demuestre abiertamente; pero puedo llegar a conocerla más profundamente aún; sé entonces que está angustiada, e inquieta; que se siente sola, que se siente culpable. Sé entonces que su cólera no es más que la manifestación de algo más profundo, y la veo angustiada e inquieta, es decir, como una persona que sufre y no como una persona enojada.

Pero el conocimiento tiene otra relación, más fundamental, con el problema del amor. La necesidad básica de fundirse con otra persona para trascender de ese modo la prisión de la propia separatidad se vincula, de modo íntimo, con otro deseo específicamente humano, el de conocer el «secreto del hombre». …

El amor es la única forma de conocimiento, que, en el acto de unión, satisface mi búsqueda. En el acto de amar, de entregarse, en el acto de penetrar en la otra persona, me encuentro a mí mismo, me descubro, nos descubro a ambos, descubro al hombre. El anhelo de conocernos a nosotros mismos y de conocer a nuestros semejantes fue expresado en el lema délfico: «Conócete a ti mismo.»

Cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento son mutuamente interdependientes. Constituyen un síndrome de actitudes que se encuentran en la persona madura; esto es, en la persona que desarrolla productivamente sus propios poderes, que sólo desea poseer los que ha ganado con su trabajo, que ha renunciado a los sueños narcisistas de omnisapiencia y omnipotencia, que ha adquirido humildad basada en esa fuerza interior que sólo la genuina actividad productiva puede proporcionar…” 

Leído en: El arte de amar, Erich Fromm

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2 Comments »

  1. 1

    ¡Me gusta el tema Acuarela! Encuentro interesantes estas reflexiones del amor, no por ser mal amante, sino por aprender a amar mejor… me gusta mucho leer a gente sabia, que suele ser gente mayor… gracias!!!

    • Me alegra que te interese David! No sé vos pero yo, ya de muy jovencita, leía acerca del tema para, entre otras cosas, saber si lo que sentía era amor u otro sentimiento. Y fui notando que la palabra Amor es usada ampliamente pero no todos sentimos o nos referimos a lo mismo. El libro de Fromm -gente sabia, como vos decís- me ayudó a ir ubicando dicho sentir. Saludos! Que estés bien!


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