Prejuicios: “Los ´negros´ no quieren trabajar”

El antiguo Día de la Raza cambió su denominación por su cercanía lingüística con el racismo. En mi país, solemos creer que no hay racismo. Sin embargo, desde una posición capitalina/europeo-descendiente/clasemediera solían -suelen- llamar “negro” a las personas del interior/provincianos, a los migrantes latinoamericanos, a los obreros, a los pobres… La oligarquía sabe usar muy bien este slogan

“Sintomáticamente, cada vez que la oligarquía contempla temerosa el avance popular y avizora el fin de sus …privilegios, el aparato ideológico que maneja acentúa la difusión de “slogans” y “zonceras” que, lamentablemente prenden con mayor o menor intensidad en los sectores medios.

De esa manera, la clase dominante quiebra el frente nacional y desplaza a importantes sectores de clase media hacia su vereda política, alejándolos de los trabajadores.

Algunas veces ha recurrido para ello a la difusión de falsos informes acerca de “ausentismo obrero”, que empalman como anillo al dedo con la concepción del comerciante o el profesional que culpa del estado calamitoso del país a “los negros que no quieren trabajar.”

… En todos los casos, ese pequeño burgués, que poco o nada produce realmente -más que papeles, charlas, “contactos”, en fin, “trabajos de portafolio”- asume esas versiones lanzadas por la oligarquía creyendo que así eleva su status social y pone distancia con respecto a “la guaranguería” y “la ignorancia” y los rostros “achinados” de los laburantes.

Su inconciencia política es tal que no comprende que su actitud -al quebrar el frente nacional antioligárquico- la convierte en principal responsable del atraso histórico del país y que mientras ella, en la mesa de café perorando contra los trabajadores, frusta su propio destino, la vieja oligarquía se sobrevive, desde hace años, enfeudada al extranjero, en el mayor de los ocios y desdeñando olímpicamente no tanto a los obreros, a los cuales teme, sino precisamente a esos hombres seudo cultos, de clase media, que tiene políticamente a su servicio.”

Leído en: Reflexiones del Tiburón Texto de Arturo Jauretche