Pesimismo u optimismo?

Fragmento (que me quedó ‘flotando’ después de leer un post en soydondenopienso )

«…El hombre es malo. Se trata, lo sé, de una conclusión pesimista. No creía, a los, digamos, veintitrés o treinta y dos años, que el hombre era malo. No creía que era tan malo. Tan hondamente malo. La vida no tendría que -además de envejecernos- volvernos amargos. No hay que permitirlo. Pero vivir es terminar por verlo todo. El motivo es sencillo: uno vive y en ese largo desarrollo ve, en su interior, en uno mismo, todas las caras posibles del animal humano. Lucha por evitar las peores y lucha por dar las mejores. Pero lo que vio -en sí mismo y ahí afuera: en la vida que lo atrapó en su urdimbre- no lo puede olvidar. Hace lo posible. Pero sabe que el horror y su posibilidad están en uno y están en todos. Lo maravilloso de este paisaje de brumas es que, sabiéndolo, se puede caminar todavía por el lado soleado de la calle, tomarse un vaso de vino, tener amigos, amar a una mujer y creer en las causas justas, posibles o no.»

José Pablo Feinmann / Fuente: Pagina/12

PD: «No soy pesimista. Soy un optimista bien informado.» /Saramago
😉

Cinco cualidades del lápiz

«El niñito miraba al abuelo escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:
– ¿Abuelo, estás escribiendo una historia que nos pasó a los dos? ¿Es, por casualidad, una historia sobre mí?
El abuelo dejó de escribir, sonrió y le dijo al nieto:
-Estoy escribiendo sobre ti, es cierto. Sin embargo, más importante que las palabras, es el lápiz que estoy usando. Me gustaría que tú fueses como él cuando crezcas.
El nieto miró el lápiz intrigado, y no vio nada de especial en él, y preguntó:
¿Qué tiene de particular ese lápiz?
El abuelo le respondió:
-Todo depende del modo en que mires las cosas. Hay en él cinco cualidades que, si consigues mantenerlas, harán siempre de ti una persona en paz con el mundo.

Primera cualidad:
Puedes hacer grandes cosas, pero no olvides nunca que existe una mano que guía tus pasos. Esta mano la llamamos Dios, y Él siempre te conducirá en dirección a su voluntad.

Segunda cualidad:
De vez en cuando necesitas dejar lo que estás escribiendo y usar el sacapuntas. Eso hace que el lápiz sufra un poco, pero al final, estará más afilado. Por lo tanto, debes ser capaz de soportar algunos dolores, porque te harán mejor persona.

Tercera cualidad:
El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar aquello que está mal. Entiende que corregir algo que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Cuarta cualidad:
Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que hay dentro. Por lo tanto, cuida siempre de lo que sucede en tu interior.

Quinta cualidad:
Siempre deja una marca. De la misma manera, has de saber que todo lo que hagas en la vida, dejará trazos. Por eso intenta ser consciente de cada acción.»

Del boletín de Paulo Coelho, brasileño.

(Archivo AcuarelaDePalabras/2006)

Derechos asertivos

Siguiendo con las lecturas sobre la Asertividad

…lo que sigue lo encontré en la Wikipedia:

Derecho a ser tratado con respeto y dignidad.

Derecho a equivocarse y a hacerse responsable de sus propios errores.

Derecho a tener sus propios valores y opiniones.

Derecho a tener sus propias necesidades y que éstas sean tan importantes como las de los demás.

Derecho a ser uno el único juez de sí mismo, a experimentar y a expresar los propios sentimientos.

Derecho a cambiar de opinión, idea o línea de acción.

Derecho a protestar cuando se es tratado de una manera injusta.

Derecho a cambiar lo que no nos es satisfactorio.

Derecho a detenerse y pensar antes de actuar.

Derecho a pedir lo que se quiere.

Derecho a ser independiente.

Derecho a decidir qué hacer con el propio cuerpo y con el propio tiempo y las propias propiedades.

Derecho a hacer menos de lo que humanamente se es capaz de hacer.

Derecho a ignorar los consejos de los demás.

Derecho a rechazar peticiones sin sentirse culpable o egoísta.

Derecho a estar solo aún cuando deseen la compañía de uno.

Derecho a no justificarse ante los demás.

Derecho a decidir si uno quiere o no responsabilizarse de los problemas de otros.

Derecho a no anticiparse a las necesidades y deseos de los demás.

Derecho a no estar pendiente de la buena voluntad de los demás.

Derecho a elegir entre responder o no hacerlo.

Derecho a hacer cualquier cosa mientras no se violen los derechos de otra persona.

Derecho a sentir y expresar el dolor.

Derecho a hablar sobre un problema con la persona implicada y en los casos límites en los que los derechos de cada uno no están del todo claro, llegar a un compromiso viable.

Derecho a vulnerar, de forma ocasional, algunos de los Derechos Personales

Leídos en: Wikipedia-Asertividad a propósito del libro «Cuando digo No me siento culpable»

Asertividad: culpa y manipulación

A través de Marisa -quien gusta hacer de algunos de sus libros una biblioteca rodante entre vecinos- me llegó un libro basado en una terapia que no conocía ni por el nombre: Terapia Asertiva Sistemática. Su título: «Cuando digo NO, me siento culpable», de Manuel J. Smith. Comparto:

Derecho asertivo I: «Tenemos derecho a juzgar nuestro propio comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras acciones, y a tomar la responsabilidad de su iniciación y de sus consecuencias.»

Y no: «No debemos formularnos juicios independientes acerca de nosotros mismos y de nuestras acciones. Debemos ser juzgados por unas normas externas, según determinados procedimientos, y por una autoridad más capaz y más grande que nosotros.»

«El derecho a ser nuestro propio juez decisivo es el derecho asertivo primario que impide que los demás nos manipulen.»

PD: Leo en la Wikipedia:  Asertividad. Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad (o no-asertividad) no-asertivo (pasivo). Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el que la persona ni agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que expresa sus convicciones y defiende sus derechos.

(Del Archivo AcuarelaDePalabras/2007)

Jesús en el bar de La Estrella. Por Mempo Giardinelli

Cuento corto acerca de cómo andamos por aquí

08 de enero de 2018

«–¿Ha visto? –pregunta Jesús, uno de los mozos del Bar La Estrella, con un diario local en la mano.

Es la hora más caliente del mediodía, justo cuando cierran los bancos, que en Resistencia y por el calor atienden al público de 7 a 11,30. Jesús está en cueros bajo la casaca blanca. Cincuentón, fue combatiente en Malvinas y es un buen hombre: decente, tres hijas en la Universidad y una Zanellita que está pagando con la que llega cada mañana desde no sé qué barrio periférico.

–¿Ha visto?

–¿Qué tenía que ver? –y lo miro fijo.

–Lo que están haciendo. Despidos a rolete, ahora en Azul, en Rosario, en Córdoba. No hay día que no despidan cien, doscientos trabajadores. Y los tarifazos, que no se pueden pagar. Yo no sé usted, pero a mí me van a cortar la luz y el agua. Y los jubilados, cómo los jodieron. Y encima sueltan asesinos, mire el coso ése de Mar del Plata. ¿Adónde vamos a ir a parar, eh?

Guardo silencio, bebo un sorbito de café, miro hacia la calle, el pavimento hierve. Algún genio municipal ha cortado unos lapachos tupidos y plantó dos palmeras ornamentales. Además de estúpido, quién sabe qué cometa recibió.

Jesús está de pie junto a mí. Hay algo de miedo en su actitud, y la ansiedad. Espera, le urge una respuesta. Entonces lo miro fijo a los ojos.

–Respóndalo usted, que los votó. ¿Qué me viene a decir a mí?

–Yo, la verdad, no sé si los voté… –lo dice en voz baja, rapidito.

–Vamos, Jesús, no se haga el gil. Si hasta me sobró, en diciembre del 15.

–Bueno, pero uno puede equivocarse. Y yo digo ahora, es ahora que están haciendo estas barbaridades. Todo para ellos, todo para los ricos. Y encima parece que están vendiendo la Patagonia y van a entregar las Malvinas, nomás.

Miro hacia la calle; el tráfico a esa hora es un infierno. Con cuarentipico de grados a la sombra todos parecen huir de un incendio. Vuelvo a Jesús: tiene los ojos húmedos, se le ve el miedo. Es un buen tipo, sólo que confundido, desolado, desierto. Capaz que en cualquier momento hace un puchero y llora. Siento pena pero voy directo a la mandíbula:

–¿Y entonces por qué mantiene la tele clavada las 24 horas en TN, y en este bar siguen comprando Clarín? ¿Todavía no se da cuenta de que envenenan todo?

–No, pare, que eso es orden del patrón. En todos los bares del país el sindicato lo tiene arreglado con las patronales.

–Entonces jódase, Jesús. Yo me siento de espaldas a esa basura pero a usted lo tengo visto mil veces mirando cómo le mienten y aprobando como los gatos chinos de vidriera.

–Yo los voté porque se robaron todo y quería un cambio. ¿Está mal, eso?

–No, pero primero debió pensar qué le robaron a usted. A usted Jesús, a ver, diga qué le robaron a usted. Que arregló su casa y le puso aire acondicionado, se compró la moto y sus tres pibas se inscribieron en una universidad gratuita. A usted nadie le robó nada, Jesús, pero se tragó el cuento envenenado. Y ojo que no niego que en el gobierno anterior hubo corrupción, y muchos la condenamos siempre, porque es una peste histórica de este país Nada la justifica, nunca. Y también por eso perdieron y allá ellos si no lo reconocen ni se autocritican. Pero a usted, Jesús, a usted qué le robaron, si como trabajador pudo tener un proyecto de vida mejor, de crecimiento, con seguridad social, y a millones como usted les iba fenómeno. ¿O me va a decir que no? Pero se tragaron el sapo y votaron esta mierda con la fantasía de ser clase media.

Me detengo y miro hacia la calle, fastidiado. Pero sé que Jesús me mira, como si con ese nombre estuviera viendo la traición de Judas. Giro y remato:

–Y ahora lo estamos pagando todos, porque estos tipos son peores porque encima son cínicos y desalmados. Ahí tiene al presidente que dice que no va a endeudar a hijos y nietos mientras nos endeuda minuto a minuto. Y deuda que no van a pagar ellos sino usted y yo y nosotros y los que vengan por cien años. Estos tipos son chorros de lo peor, y encima chorean para ricos, extranjeros y multinacionales, y todo gracias a su voto. Al de usted y muchos como usted, que se tragaron el cuento. Así que no me joda y por favor tráigame un vaso de agua helada y le pago y me voy.

Se retira en silencio, entre contrariado, furioso y triste. Vaya mezcla.

–¿Y entonces ahora qué hacemos? -dejando el agua y el ticket sobre la mesa.

–Primero aprender. Y ayudar a aprender que nunca más. Como hace 35 años, Jesús: nunca más. Y cultivar la memoria. Que ahí siempre está la verdad, que es el único camino hacia la justicia.

Más que pensativo, perplejo, mira fugazmente la tele, la calle, y vuelve a mí:

–Mi primo el Toto, que es municipal y peruca, dice que la buena gente muchas veces hace pelotudeces.

Estoy saliendo, tras saludarlo de cabeza y con una sonrisa, cuando escucho que murmura en voz bajita, a lo Mendieta:

–Qué lo parió.»

Leído en: Página12-Contratapa
https://www.pagina12.com.ar/87686-jesus-en-el-bar-de-la-estrella

Nota para no-argentinos: Inodoro Pereyra El Renegao y el Perro Mendieta son personajes del Negro Roberto Fontanarrosa humorista gráfico rosarino argentino. Clarín y TN son diario y canal de noticias del grupo de multimedios Clarín.

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