Tengo que

Sin olvidar contextos y condiciones no elegidas, podemos considerar hacer este ejercicio

«…podemos eliminar la expresión «tengo que» de nuestro vocabulario y de nuestro pensamiento. Cuando lo hagamos, liberaremos todas las presiones que nos autoimponemos. Nos creamos enormes presiones cuando decimos: «Tengo que ir a trabajar. Tengo que hacer esto. Tengo que… Tengo que…». En su lugar, comencemos a decir: «Elijo…». «Elijo ir al trabajo porque me da dinero para pagar el alquiler.» «Elijo» da una perspectiva totalmente diferente a nuestra vida. Todo lo que hacemos es por elección, incluso aunque no lo parezca…»

Leído en: El poder está dentro de tí, Louise Hay, pag. 45. Edit Urano.

PD: ¿»Todo lo que hacemos es por elección…»? -pregunté desprevenida. «Pero no libre-elección» -me respondió X. «Ah!, una elección condicionada, limitada, «circunstanciada»… En fin… Igual el planteo sirve, porque hay gente que abusa y se excusa con el «tengo que».

Autor: AcuarelaDePalabras

Lecturas entre amigos...

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