Sobre cuestionar lo que nos presentan como “normal”

Lecturas

“A todo lo largo de América Latina, miles de estudiantes se preparan laboriosamente en el aprendizaje de las herramientas básicas de la estrategia central de las grandes empresas capitalistas de nuestro tiempo: el marketing, cuya meta declarada es “la creación de consumidores”.

Son adiestrados también con detenimiento en cómo “manejar” personal para obtener “obediencia”, y en los secretos que permiten conformar una estructura de organización que garantice a su cúpula el control cuasi absoluto sobre las acciones de sus niveles subalternos.

Los textos empleados para esta producción de aprendices de “ejecutivos” suelen tener un origen uniforme: los países capitalistas desarrollados y fundamentalmente Estados Unidos.

Su elaboración ha constituido un episodio del proceso histórico de expansión de la forma económica dominante en el mundo capitalista desarrollado: la empresa multinacional. Constituyen en esencia respuestas pragmáticas a algunas de sus urgencias tecnológicas.

Esta masiva actividad educacional tiene, pues, un signo común: la dependencia.

Ella asume diversas caras. Por una parte, tramos enteros del “entrenamiento” consisten en el aprendizaje de tecnologías sin vigencia alguna en las realidades latinoamericanas… se asimilan tecnologías cuyo lugar fundamental y casi exclusivo de aplicación será el servicio a las empresas multinacionales

La penetración cultural… los valores, las teorías, los “razonamientos” que se intentan imponer se presentan no como específicos de un país, de una forma organizativa o de un momento histórico determinado, sino como valores universales

Todas las elaboraciones desembocan en un planteo común: la supuesta universalidad atribuida a las técnicas de administración “importadas” ocultan su carácter de respuestas específicas a los problemas de la gran empresa monopolista. Ellas no expresan la racionalidad del hombre, sino la racionalidad utilitarista que guía a los propietarios de esa forma de producción.

Su lógica no es la del máximo aporte al progreso sino la de la maximización de beneficios.

Su historización, en función de una evolución de la razón, esconde su historicidad carnal, su calidad de instrumentos al servicio de minorías ínfimas, empleados para sojuzgar a las mayorías.

Su intento por postularse acríticamente trata de paralizar la demostración de que son fórmulas de colonización y dominación…”

Leído en: Introducción. Cuestionando en Administración, Biblioteca de las Organizaciones Modernas, Paidós. 1973. Bernardo Kliksberg, compilador. Autores: Bernardo Kliksberg y otros.

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1 Comment »

  1. 1
    Roberto Says:

    Bueno don Kilsberg escribe desde una trinchera de 1973. Sesento setentista. Una curiosidad intelectual que describe desde una vision sesgada por la doctrina la teoria del consumidor. Interesante, seguramente tiene algo bueno pero no es la verdad revelada.


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