EL PASTOR

Este relato evocó en mí viejas historias de mis familiares que emigraron de la campiña gallega hacia la ciudad de Buenos Aires… Me conmueve que aún existan en algunas tierras españolas pastores y, seguramente, pastoras. Mi madrina, Esperanza, me hacía reír cuando me contaba que, de vez en cuando, se le escapaba alguna oveja y tenía que chiflar para pedir ayuda a alguno de su casa y poder correr a recuperarla. Gracias Julie!

PERCEPCIONES

Hoy pasó por mi puerta con su rebaño, con su zurrón, su vara o cayado, sus dos perros y casi dos centenas de ovejas todavía sin esquilar y otras tantas cabras. Ahora el cerro y el prado están verdes, hay hierba y pasto suficiente para el ganado. Jesús, el pastor de mi pueblo,  es un hombre joven,  amable, sonriente, sabio.  Me habla de los corderos, de los precios de la carne, de la leche, de lo difícil que es sobrevivir en estos tiempos donde los impuestos y los gastos no armonizan con sus esfuerzos. La burocracia establecida es demasiado exigente y apenas tiene ganancias para sobrevivir. El pastor es la persona que más sabe del tiempo, de sus ovejas y de la naturaleza. Desde niño aprendió a salir al campo, aprendió esas tareas duras de dirigir al rebaño por las cañadas y respetar las normas agrícolas. Las nuevas tecnologías lo…

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