Humor y Psicoanalisis

Para reírnos de los analistas, de los analizantes/analizados… de nosotros mismos…

Dentro de toda persona hay una persona por dentro. 🙂

Aquel psicoanalista sin clientela decía a cada niño que veía: lo importante es que quieras a mamita más que a papito. Y les dejaba su tarjeta. 🙂

El mejor amigo del hombre es la mamá. 🙂

Familia: grupo de individuos unidos por el Psicoanálisis. 🙂

Psicoanalista: gerente de relaciones íntimas. 🙂

Para usar el diván durante una hora, los psicoanalistas le cobran a uno como si le dieran pensión completa. 🙂

Al analista es necesario contarle claramente las cosas, ya se encargará él, después, de embrollarlas. 🙂

Un caballo fue al psicoanalista porque tenía un complejo: todo el mundo le echaba el fardo. 🙂

Usted tiene todos sus problemas tan bien resueltos y todos sus asuntos tan bien ordenados que debe estar ocultando algo grave, mi amigo. 🙂

Como para psicoanalizarme… Con los problemas que tengo! 🙂

Mientras los hombres insisten en relatar a sus analistas actos sexuales que nunca cometieron, las mujeres ejercitan actos sexuales que nunca les relatarán. 🙂

La oralidad es la mejor sexualidad del hombre. (Fabricante de chupetes y viciosa.) 🙂

Si la prohibición del incesto fundó el progreso… Ahora que hemos progresado, ¿no podríamos eliminarla a ver qué pasa? 😉

Hay más… pero son más difíciles.

Tomado de “Los humoristas y el psicoanálisis” Cuaderno Trimestral de Humor Director: Carlos Marcucci. 1969

El duelo por la muerte del padre – Jamil Abuchaen

Etapas de un duelo… 

“Primero, me llorarán;
luego, me pensarán.
Después, me olvidarán.”

(de Nemer Ibn Barud – Monosílabos)

“…
Por ahora me resulta tan difícil escribirte, que hasta he dilatado varias veces el momento de agradecerte de todo corazón las conmovedoras palabras que me has dirigido en tu carta. A través de alguna de esas rutas que corren tras la conciencia oficial, la muerte del viejo me ha afectado profundamente. Yo lo estimaba mucho y lo comprendía perfectamente; influyó a menudo en mi vida, con esa peculiar mezcla suya de profunda sabiduría y fantástica ligereza de ánimo. Cuando murió, hacía mucho que su vida había concluido, pero ante su muerte todo el pasado volvió a despertarse en mi intimidad. Ahora tengo la sensación de estar totalmente desarraigado.”

Lo que es llamativo es el uso de las palabras desarraigado y, desamparado.

La palabra desamparo implica los siguientes sinónimos: solo, indefenso abandonado, huérfano desvalido, desabrigado, descuidado; perdido, extraviado, inerme, etcétera.

No importa mucho examinar con detenimiento o mayor profundidad la preferencia de los traductores por una u otra palabra. Lo que deseo es hacer hincapié en el sentimiento que Freud expresa por la muerte de su padre: se sentía hondamente comprometido y no sólo con su presente sino y fundamentalmente con su pasado. Lo que llama la atención es la vivencia de orfandad que tanto una como otra de cualquiera de las dos palabras utilizadas en la traducción transmiten. …

El papel del padre

Examinemos el problema desde una perspectiva más general. Lo primero que llama la atención es que el duelo por la muerte del padre ha sido, en la literatura psicoanalítica, homologado con el de la muerte de la madre. Esto es tan así que cuando se estudia el fenómeno del duelo ningún autor hace la distinción de la estructura, dinámica y consecuencias entre uno y otro tipo.

Hay algunas pocas referencias de los efectos dañinos que la desaparición del padre o de la madre pueden llegar a provocar en el individuo si este es un hombre o una mujer.

Habitualmente se ha hecho hincapié en el duelo por la muerte de la madre y en algunas escuelas psicoanalíticas (como la kleiniana), las consecuencias de este duelo pueden referirse no sólo a la totalidad de la madre como persona sino a aspectos parciales de ésta. Es sumamente frecuente que se hable del duelo por el pecho de la madre durante el período de destete, del duelo del vientre materno durante y después del parto, etcétera.

El papel del padre no ha merecido una atención especial y para algunos analistas lo que marca las características fundamentales de una personalidad adulta son los duelos que ha sufrido por la pérdida de la figura materna o aspectos parciales de ésta.

En mi trabajo clínico como psicoanalista, hace más de treinta y cinco años, he observado un fenómeno que cuando lo vi por primera vez me causó suma extrañeza.

Este hecho clínico consiste en haber encontrado -reiteradamente que la muerte del padre, acaecida en cualquier edad, pero principalmente en las etapas tempranas del desarrollo y en la adolescencia, reviste particularidades inconfundibles y cuya repercusión en la vida del doliente, tanto para el hombre como para la mujer, son asombrosamente idénticas o muy semejantes en su dinámica.

Este hecho clínico me llamó la atención porque lo esperable era que la hija sufriera consecuencias distintas de aquellas referidas al varón. De acuerdo con mi experiencia clínica, los acontecimientos psicológicos, tanto en el hombre como en la mujer, obedecen a una misma dinámica anímica.

Me siento con derecho, a raíz de la observación de mis psicoanalizadas, a sostener que la muerte del padre -manifiesta o latentemente constituye el acontecimiento más fundamental que puede ocurrir en la vida de una persona, sea ésta del sexo masculino o del femenino.

Si volvemos a examinar la carta de Freud a Fliess, del 2 de noviembre de 1896, nos encontramos con una estremecedora confesión para un hombre que en la oportunidad, tenía apenas cuarenta años: … pero su muerte real ha hecho revivir en mi todos mis sentimientos más tempranos. Ahora me siento completamente desarraigado (o desamparado)”.

La genialidad de Freud le permitió recortar lo que yo considero el aspecto más esencial del duelo por la muerte del padre: el desamparo o desarraigo. Este desamparo atañe tanto a la mujer cuanto al hombre y se manifiesta con igual intensidad en cualquiera de los dos. …”

De: “El duelo por la muerte del padre.” – Dr. Jamil Abuchaen, psicoanalista y profesor.

PD: A los que les interese el tema, pueden leer el texto completo (con las etapas de un duelo) en:
El duelo por la muerte del padre

Cántico De Las Criaturas. Francisco de Asís


“ALTÍSIMO, OMNIPOTENTE Y BUEN SEÑOR, a Ti loor y gloria, honor y toda bendición: a Ti solo, Altísimo, Te convienen, y ningún hombre es digno de nombrarte.

¡Alabado sea, mi Señor, en todas las creaturas tuyas, especialmente el señor hermano Sol, por quien nos das el día y nos alumbras, y es bello y radiante con grande esplendor: de Ti, Altísimo, es significación!:

¡Alabado seas, mi Señor, por la hermana Luna y las Estrellas: en el cielo las formaste claras y preciosas y bellas! ¡Alabado seas, mi Señor, por el hermano Viento, por el Aire y la Nube, por el Cielo sereno y todo Tiempo: por ellos a tus creaturas das sustento!

Alabado seas, mi Señor, por la hermana Agua, la cual es muy útil y humilde, preciosa y casta!

¡Alabado seas, mi Señor, por el hermano Fuego: por él nos alumbras la noche, y es bello y alegre, vigoroso y fuerte!

¡Alabado seas, mi Señor, por la hermana nuestra madre Tierra, que nos mantiene y sustenta, y produce los variados frutos con las flores coloridas y las hierbas!

¡Alabado seas, mi Señor, por quienes perdonan por tu amor, y soportan enfermedad, tribulación: bienaventurados quienes las soporten en paz, porque de Ti, Altísimo, coronados serán

¡Alabado seas, mi Señor, por nuestra hermana la Muerte corporal de quien ningún hombre viviente puede escapar! ¡Ay de aquéllos que mueran en pecado mortal! ¡Bienaventurados los que encuentre cumpliendo tu muy santa voluntad: pues la muerte segunda no les podrá hacer mal!

¡Alabad y bendecid a mi Señor y gracias dad, y servidle con grande humildad!”

Francisco de Asís, Patrono de la Ecología ( https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_de_Asís )

Todo está en la palabra… Neruda

“Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro
de una frase que no la esperaba y que le obedeció…
Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen
de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar
por el río, de tanto transmigrar de patria, de tanto ser raíces… Son antiquísimas y recientísimas…
Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada… Qué buen idioma el mío, que buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras,
por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos,
con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras,
como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma.
Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro
y dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo…
Nos dejaron las palabras.”

Pablo Neruda, en “Confieso que he vivido”

Rubaiyat. Omar Khayyám

(Fragmentos*)

“Todo el mundo sabe que jamás murmuré la menor oración.
Todo el mundo sabe que jamás traté de disimular mis defectos.
Ignoro si existe una Justicia y una Misericordia.
Si las hay, estoy tranquilo porque siempre fui sincero.

¿Qué vale más? ¿Hacer exámen de conciencia sentado en una taberna
o posternarse en una mezquita con el alma ausente?.
No me preocupa saber si tenemos un Señor,
ni el destino que me reserva.


Sé indulgente con los bebedores.

No olvides que tienes tú otros defectos.

Si quieres lograr la paz y la serenidad,
piensa en los desheredados de la vida
y en los humildes que gimen en el infortunio
y te hallarás feliz.

Procede en forma tal que tú prójimo no sufra con tu sabiduría.
Domínate siempre. Jamás te abandones a la cólera.
Si quieres conquistar la paz definitiva,
sonríe al Destino que te azota y nunca azotes a nadie.

Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana,
esfuérzate por ser feliz hoy.

Coge un cántaro de vino,
siéntate a la luz de la luna
y bebe pensando en que mañana quizás
la luna te busque en vano.

Confórmate en este mundo con pocos amigos.
No busques prolongar la simpatía que alguien te inspiró.

Antes de estrechar la mano de un hombre,
piensa si ella no te golpeará algún día.

¡Cuán mísero el corazón que no sabe amar,
 que no puede embriagarse de amor!
Si no amas, ¿cómo podrás comprender la luz cegadora del sol
y la suave claridad lunar?.

Sabes que careces de poder sobre tu destino.
¿Por qué la incertidumbre del mañana ha de causarte inquietud?
Si eres sabio, goza del momento actual.
¿El porvenir? ¿Qué puede traerte el porvenir?.

Más allá de la Tierra, más allá del Infinito,
 buscaba yo el Cielo y el Infierno.
Pero una voz grave me dijo:
“El Cielo y el Infierno están en tí”.

Rápidos huyen nuestros días
como el agua de los ríos y los vientos del desierto,
empero, dos días me dejan indiferente:
El que pasó ayer y el que vendrá mañana.

En los monasterios, sinagogas y mezquitas
se refugian los débiles temerosos del Infierno.
Pero el hombre que conoce la grandeza de Dios,
no cultiva malas semillas del terror y de la súplica.

Admitamos que hayas resuelto el enigma de la creación.
Pero, ¿cuál es tú destino?

Admitamos que hayas despojado de todas sus vestes a la Verdad.
Pero, ¿cuál es tú destino?

Admitamos que hayas vivido feliz cien años y que te esperan otros cien.
Pero, ¿cuál es tú destino?.

rubaiyat3Convéncete bien de esto:
Un día tu alma abandonará el cuerpo
y serás arrastrado tras el velo fluctuante
entre el mundo y lo incognoscible.
Mientras esperas, ¡sé feliz!.

No sabes de dónde vienes ni sabes adónde vas.

Los más ilustres sabios y filósofos
caminaron por las tinieblas de la ignorancia.
Con todo, eran las antorchas de su época.
Pero, ¿qué hicieron? Pronunciar algunas frases y dormirse.

Mi nacimiento no trajo al mundo provecho alguno.
Mi muerte no disminuirá ni su esplendor ni su grandeza.
Nadie pudo jamás explicarme porqué he venido
ni porque me iré.

No temo a la muerte. Prefiero este hecho ineluctable
al otro que me impusieron el día del nacimiento. 
¿Qué es la vida? Un bien que me otorgaron a mi pesar
y que devolveré con indiferencia.

Un poco de pan, un poco de agua fresca,
la sombra de un árbol y tus ojos.
Ningún sultán más feliz que yo.
Ningún mendigo más triste.

¿Por qué tanta delicadeza, tanta ternura al comienzo de nuestro amor?
¿Por qué tantos cariños, tantas delicias después?
¿Y por qué hoy tu único placer es desgarrar mi corazón?…
¿Por qué?

Todos los seres pretenden recorrer el camino del Conocimiento.
Le buscan algunos; afirman otros que lo encontraron.
Más una voz clamará un día:
“¡No hay camino ni hay sendero!”

Tal aroma de vino emanará de mi tumba,
que los transeúntes se embriagarán.
Tal serenidad rodeará mi fosa,
que los amantes no se podrán alejar.

En el torbellino de la vida
sólo son felices los que presumen de sabios
 y los que no tratan de instruirse.

Me incliné sobre todos lo secretos del Cosmos
y volví a mi soledad
envidiando los ciegos que hallé por el camino.


El alba colmó de rosas la cúpula del cielo.

Por el aire cristalino se pierde el canto del último ruiseñor.
El perfume del vino es más ligero.

¡Y pensar que en este instante
 hay insensatos que sueñan con la gloria y los honores!
¡Cuán sedosos tus cabellos bienamada!

Amigo mío: No forjes proyecto alguno para el mañana.
¿Sabes acaso si podrás concluir la frase que empezaste?.
Mañana quizás estemos tan lejos de esta caravana
como los que se fueron hace siete mil años.

A nadie pedí el vivir. Me esfuerzo por aceptar,
sin admiración y sin cólera, todo lo que la vida me brinda.
Partiré sin indagar al prójimo
sobre mi extraña estadía en este mundo.

No dejes de recoger todos los frutos de la vida.
Corre a todos los festines y elige los más grandes cálices.
No creas que Dios lleve cuenta
de nuestros vicios y virtudes.

Cuando muera,
no habrá más rosas, cipreses, labios bermejos ni vino perfumado.
No habrá más albas ni crepúsculos, ni penas ni alegrías.
El mundo no existirá más. Su realidad lo es tan solo en función del pensamiento.

¡Señor, Señor: respóndenos! Nos diste ojos
y permitiste que la belleza de tus criaturas nos deslumbrase.
Nos diste el don de ser felices
¿y pretendes que renunciemos al goce de los bienes terrenales?
¡Tan imposible es esto como invertir un cáliz sin derramar el vino que contiene!

Bebo vino como la raíz del sauce
bebe agua cristalina del arroyo.
Sólo Dios es Dios y Dios todo lo sabe -¿dices?-
Cuando me creó, sabía que bebería vino.
Si me privara de beber, la ciencia de Dios fracasaría.

Cierra tú Corán. Piensa libremente
y encara libremente el cielo y la tierra.
Al pobre que pasa, entrégale la mitad de lo que tienes.
Perdona a todos los culpables.
No entristezcas a nadie y escóndete para sonreír.

¡Cuán débil el hombre y cuán ineluctable su Destino!
Prestamos juramento que no cumplimos
y nuestra propia deshonra nos es indiferente.
Yo mismo procedo como un insensato.
Pero tengo la excusa de estar ebrio de amor.

¡Recibí el golpe esperado! Mi bienamada me abandonó.
Mientras la tuve, era fácil despreciar el amor y exaltar todos los renunciamientos.
Cerca de tu bienamada ¡ay Khayyám! ¡qué solo estabas!. ¿Comprendes?
Se fue para que tú pudieras refugiarte en ella…”

khayyam

Omar Jayam (Omar Khayyam), Persia, 1040-1121?

*Abajo, el texto completo. Para conocer más versiones visitar: A Media Voz