Plegaria judía pidiendo misericordia y protección (ante la pandemia)

Más allá del credo o no-credo que profesemos… podemos adaptarlo con nuestras propias palabras…  

“Que sea Tu voluntad nuestro Di-s y Di-s de nuestros antepasados, para que llenes de misericordia a todos los habitantes del mundo y los habitantes de esta tierra, y los protejas de todos los duros y malvados decretos que puedan visitar el mundo y rescatarnos de todas las enfermedades, padecimiento, plagas y epidemias.

Que todos los pacientes infectados con la enfermedad estén completamente curados. Para ti, D-os, está la Grandeza y el Rigor, el Esplendor y la Eternidad y la Majestad, porque todo lo que en el cielo y la tierra te concede individualmente el Reinado y la Autoridad, y en tus manos está el alma de todos los vivos y el espíritu dentro de la carne, y está en tu Poder y Fuerza crecer y fortalecer y curar a la humanidad al máximo, hasta los alcances más minúsculos del espíritu, y nada está más allá de Tu Habilidad.

Por lo tanto, que sea Tu Voluntad, D-os Fiel, Padre de la Misericordia, Sanador de todos los males entre Su pueblo Israel, Tú que eres el Sanador Fiel: Envía sanación y cura, y actúa con la mayor amabilidad, perdón y compasión a todos los pacientes infectados por esta enfermedad. Por favor, D-os, que Tu Misericordia esté en todos los habitantes del mundo y en todo Tu Pueblo Israel. Por favor, levántate de Tu Trono de Juicio y siéntate sobre el Trono de la Misericordia, y ve más allá de la letra de la ley para abolir todos los decretos severos y malvados. ‘Y Pinjas se levantó y oró y la plaga se detuvo‘. Y decreta sobre nosotros buenos juicios, salvación y consuelo por Tu Misericordia, y destruye nuestro malvado decreto, y que nuestros buenos puntos tengan importancia ante ti. Levántate, ayúdanos y redímenos por Tu bondad.

Escucha ahora por favor la voz de nuestra súplica, porque escuchas las oraciones de todos. Bendito es Él que escucha la oración.

Que los enunciados de mi boca y el razonamiento dentro de mi corazón encuentren favor ante Ti, Señor, mi Roca y Salvación.

Y que se cumpla dentro de nosotros el versículo de la Mikra que dice: ‘No les enviaré ninguna de las plagas que envié a los egipcios, porque yo soy el Señor, Tu Sanador‘, Amén.

Leída en: https://www.enlacejudio.com/2020/03/06/desde-israel-el-rezo-judio-contra-el-coronavirus-escrito-por-el-gran-rabino-sefaradi/ – El Gran Rabino Sefaradí de Israel, Yitzjak Yosef, compuso un rezo especial…

Borges: una oración – vía Psicocorreo / Psicoanálisis – Arte / Marcelo A. Pérez

Desde el boletín del blog psicocorreo*…

“Mi boca ha pronunciado y pronunciará, miles de veces y en los dos idiomas que me son íntimos, el padre nuestro, pero sólo en parte lo entiendo.

Esta mañana, la del día primero de julio de 1969, quiero intentar una oración que sea personal, no heredada. Sé que se trata de una empresa que exige una sinceridad más que humana.

Es evidente, en primer término, que me está vedado pedir.

Pedir que no anochezcan mis ojos sería una locura; sé de millares de personas que ven y que no son particularmente felices, justas o sabias.

El proceso del tiempo es una trama de efectos y de causas, de suerte que pedir cualquier merced, por ínfima que sea, es pedir que se rompa un eslabón de esa trama de hierro, es pedir que ya se haya roto.

Nadie merece tal milagro.

No puedo suplicar que mis errores me sean perdonados; el perdón es un acto ajeno y sólo yo puedo salvarme. El perdón purifica al ofendido, no al ofensor, a quien casi no le concierne.

La libertad de mi albedrío es tal vez ilusoria, pero puedo dar o soñar que doy.

Puedo dar el coraje, que no tengo; puedo dar la esperanza, que no está en mí; puedo enseñar la voluntad de aprender lo que sé apenas o entreveo.

Quiero ser recordado menos como poeta que como amigo; que alguien repita una cadencia de Dunbar o de Frost o del hombre que vio en la medianoche el árbol que sangra, la Cruz, y piense que por primera vez la oyó de mis labios.

Lo demás no me importa; espero que el olvido no se demore.

Desconocemos los designios del universo, pero sabemos que razonar con lucidez y obrar con justicia es ayudar a esos designios, que no nos serán revelados.

Quiero morir del todo; quiero morir con este compañero, mi cuerpo.”

Jorge Luis Borges – [ Bs. As., 1899 / Ginebra, 1986 ] – Una Oración – El Hacedor, 1960.

Leído en: * http://psicocorreo.blogspot.com/2019/09/borges-una-oracion.html

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Plegaria budista

Que esté bien, que sea feliz, que esté libre de sufrimiento.”

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Mahatma Gandhi: Oración para la hora de la decisión

Octubre 2, 1879 (su natalicio) 

“Señor ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.

Si me das fortuna, no me quites la razón. Si me das éxito, no me quites la humildad.

Si me das humildad, no me quites dignidad.

Ayúdame a ver el otro lado de la medalla.

No me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.

Enséñame a querer a la gente como a ti mismo y a no juzgarme como a los demás.

No me dejes caer en el orgullo, si triunfo.

Ni en la desesperación si fracaso.

Mas bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.

Enséñame que perdonar es lo más grande del fuerte y que la venganza es la señal primitiva del débil.

Si me quitas el éxito, déjame fuerza para triunfar del fracaso.

Si yo faltara a la gente dame valor para disculparme y si la gente faltara conmigo dame el valor para perdonar.

Señor si yo me olvido de ti, no te olvides nunca de mí.”

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Reinhold Niebuhr: Dios concédeme

21 de Junio de 1892, su natalicio.

“Dios concédeme
la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar,
el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar
y la sabiduría para conocer la diferencia;
viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez;
aceptando las adversidades como un camino hacia la paz;
pidiendo, como lo hizo Dios, en este mundo pecador tal y como es,
y no como me gustaría que fuera;
creyendo que Tú harás que todas las cosas estén bien
si yo me entrego a Tu voluntad;
de modo que pueda ser razonablemente feliz en esta vida
e increíblemente feliz Contigo en la siguiente. Amen.”

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Reinhold Niebuhr: (Wrigth City, 1892-Stockbridge, 1971) Teólogo estadounidense. Ordenado ministro de la Iglesia evangélica, fue pastor en Detroit hasta 1928 y después enseñó en el seminario teológico de Nueva York (1930-1960). Demostró la unión entre el liberalismo político y la teología bíblica e insistió en el pecado original, en el juicio de Dios y en los contactos entre Dios y el ser humanoVía: Biografías y Vidas

PD: Puede interesarles leer acerca de los supuestos autores de esta Plegaria de la Serenidad en:
https://es.wikipedia.org/wiki/Plegaria_de_la_Serenidad

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