Archive for the ‘Poemas’ Category

Día del Payador: recordamos el poema Santos Vega

julio 23, 2015

Julio 23, día del Payador, en Argentina.
Santos Vega, el payador, aquél de la larga fama, murió cantando su amor como el pájaro en la rama (Cantar popular).
El Santos Vega, de Rafael Obligado, es un poema de significado simbólico, en el que Juan Sin Ropa representa el adelanto, el progreso, lo nuevo, frente a Santos Vega que simboliza lo tradicional. Éste último es vencido por el paso irrefrenable de la evolución de la civilización.

payadoresCuando la tarde se inclina
sollozando al occidente,
corre una sombra doliente
sobre la pampa argentina.
Y cuando el sol ilumina
con luz brillante y serena
del ancho campo la escena,
la melancólica sombra
huye besando su alfombra
con el afán de la pena.

Cuentan los criollos del suelo
que, en tibia noche de luna,
en solitaria laguna
para la sombra su vuelo;
que allí se ensancha, y un velo
va sobre el agua formando,
mientras se goza escuchando
por singular beneficio,
el incesante bullicio
que hacen las olas rodando.

Dicen que, en noche nublada,
si su guitarra algún mozo
en el crucero del pozo
deja de intento colgada,
llega la sombra callada
y, al envolverla en su manto,
suena el preludio de un canto
entre las cuerdas dormidas,
cuerdas que vibran heridas
como por gotas de llanto.

Cuentan que en noche de aquellas
en que la Pampa se abisma
en la extensión de sí misma
sin su corona de estrellas,
sobre las lomas más bellas,
donde hay más trébol risueño,
luce una antorcha sin dueño
entre una niebla indecisa,
para que temple la brisa
las blandas alas del sueño.

Mas, si trocado el desmayo
en tempestad de su seno,
estalla el cóncavo trueno,
que es la palabra del rayo,
hiere al ombú de soslayo
rojiza sierpe de llamas,
que, calcinando sus ramas,
serpea, corre y asciende,
y en la alta copa desprende
brillante lluvia de escamas.

Cuando, en las siestas de estío,
las brillazones remedan
vastos oleajes que ruedan
sobre fantástico río,
mudo, abismado y sombrío,
baja un jinete la falda
tinta de bella esmeralda,
llega a las márgenes solas…
¡y hunde su potro en las olas,
con la guitarra a la espalda!

Si entonces cruza a lo lejos,
galopando sobre el llano
solitario, algún paisano,
viendo al otro en los reflejos
de aquel abismo de espejos,
siente indecibles quebrantos,
y, alzando en vez de sus cantos
una oración de ternura,
al persignarse murmura:
“-¡El alma del viejo Santos!”

Yo, que en la tierra he nacido
donde ese genio ha cantado,
y el pampero he respirado
que al payador ha nutrido,
beso este suelo querido
que a mis caricias se entrega,
mientras de orgullo me anega
la convicción de que es mía
¡la patria de Echeverría,
la tierra de Santos Vega!

Leído en: http://payadas.com/santos-vega-el-alma-de-payador. Allí, podrán leer la continuación: La Prenda… El Himno… La Muerte

José Gervasio Artigas, Caraí Marangatú, el Padre de los Pobres

junio 18, 2015

J-g-artigasJunio 19, 1764 (su natalicio)

“… militar, estadista y máximo prócer uruguayo. … Fue uno de los más importantes estadistas de la Revolución del Río de la Plata, por lo que es honrado también en la Argentina por su contribución a la independencia y, con vicisitudes, la federalización del país…” (Wikipedia)

Poema de Mario Benedetti en su homenaje

“Se las arregló para ser contemporáneo de quienes nacieron
medio siglo después de su muerte
creó una justicia natural para negros zambos indios y
criollos pobres
tuvo pupila suficiente como para meterse en camisa de once
varas
y cojones como para no echarle la culpa a los otros
así y todo pudo articularnos un destino
inventó el éxodo esa última y seca prerrogativa del albedrío
tres años antes que naciera marx
y ciento cincuenta antes de que roñosos diputados la
convirtieran en otro expediente demorado
borroneó una reforma agraria que aún no ha conseguido el
homenaje catastral
lo abandonaron lo jodieron lo etiquetaron
pero no fue por eso que se quedó para siempre en tierra
extraña
por algo nadie quiere hurgar en su silencio de viejo firme
no fue tosco como lavalleja ni despótico como oribe ni astuto
como rivera
fue sencillamente un tipo que caminó delante de su gente
fue un profeta certero que no hizo públicas sus profecías
pero se amargó profundamente con ellas
acaso imaginó a los futurísimos choznos de quienes
inauguraban el paisito
esos gratuitos herederos que ni siquiera iban a tener la
disculpa del coraje
y claro presintió el advenimiento de estos ministros alegóricos
estos conductores sin conducta estos proxenetas del
recelo estos tapones de la historia
y si decidió quedarse en curuguaty
no fue por terco o por necio o resentido
sino como una forma penitente e insomne de instalarse en su
bien ganado desconsuelo.”

Mario Benedetti, uruguayo
Leído en: varias webs, por ejemplo http://www.poemasyamor.org/poema-artigas-Mario-Benedetti/

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Islas Malvinas: Canciones y poesías alusivas

junio 4, 2015

Junio, 10.  Dia de la Reafirmación Sobre Las Islas Malvinas.

La hermanita perdida (Atahualpa Yupanqui – Ariel Ramírez)

De la mañana a la noche,
de la noche a la mañana,
en grandes olas azules
y encajes de espuma blanca,
te va llegando el saludo
permanente de la Patria.

Ay, hermanita perdida.
Hermanita, vuelve a casa.

Amarillentos papeles
te pintan con otra laya.
Pero son veinte millones
que te llamamos: hermana …
Sobre las aguas australes
planean gaviotas blancas.
Dura piedra enternecida
por la sagrada esperanza.

Ay, hermanita perdida.
Hermanita, vuelve a casa.

Malvinas, tierra cautiva,
de un rubio tiempo pirata.
Patagonia te suspira.
Toda la Pampa te llama.
Seguirán las mil banderas
del mar, azules y blancas,
pero queremos ver una
sobre tus piedras, clavada.
Para llenarte de criollos.
Para curtirte la cara
hasta que logres el gesto
tradicional de la Patria.

Ay, hermanita perdida.
Hermanita, vuelve a casa.

Las Malvinas  (José Pedroni)

Tiene las alas salpicadas de islotes,
es nuestra bella del mar.
La Patria la contempla desde la costa madre
con un dolor que no se va.
Tiene las alas llenas de lunares,
lobo roquero es su guardián.
La patria la contempla.
Es un ángel sin sueño
la patria junto al mar.
Tiene el pecho de ave sobre la honda helada.
Ave caída es su igual.
El agua se levanta entre sus alas.
Quiere y no puede volar.
El pingüino la vela.
La gaviota le trae cartas de libertad.
Ella tiene sus ojos en sus canales fríos.
Ella está triste de esperar.
Como a mujer robada le quitaron el nombre:
lo arrojaron al mar.
Le dieron otro para que olvidara
que ella no sabe pronunciar.
El viento es suyo; el horizonte es suyo.
Sola, no quiere más,
sabe que un día volverá su hombre
con la bandera y el cantar.
Cautiva está y callada. Ella es la prisionera
que no pide ni da.
Su correo de amor es el ave que emigra.
La nieve que cae es su reloj de sal.
Hasta que el barco patrio no ancle entre sus alas,
ella se llama Soledad.

Marcha de las Malvinas

Tras su manto de neblinas,
no las hemos de olvidar.

“¡Las Malvinas, Argentinas!”,
clama el viento y ruge el mar.

Ni de aquellos horizontes
nuestra enseña han de arrancar,
pues su blanco está en los montes
y en su azul se tiñe el mar.

¡Por ausente, por vencido
bajo extraño pabellón,
ningún suelo más querido;
de la patria en la extensión!

¿Quién nos habla aquí de olvido,
de renuncia, de perdón? …
¡Ningún suelo más querido,
de la patria en la extensión.

¡Rompa el manto de neblinas,
como un sol, nuestro ideal :
“Las Malvinas, Argentinas
en dominio ya inmortal”!

Y ante el sol de nuestro emblema,
pura, nítida y triunfal,
brille ¡oh Patria!, en tu diadema
la perdida perla austral.

Coro
¡Para honor de nuestro emblema
para orgullo nacional,
brille ¡oh Patria!, en tu diadema
la pérdida perla austral.

Fuente: Ministerio de Educación

 

Nunca volveré. Meena Keshwar Kamal

mayo 25, 2015

Un poema activista-feminista…

Soy la mujer que ha despertado
Me he levantado y convertido en tempestad entre las cenizas de mis criaturas abrasadas.
Me he alzado desde los arroyos de la sangre de mis hermanas
Me ha dado fuerzas la cólera de mi nación
Mis ruinosas y quemadas aldeas me llenan de rabia hacia el enemigo,
Soy la mujer que ha despertado,
He hallado mi camino y nunca volveré.
He abierto las puertas cerradas de la ignorancia
Me he despedido de todos los brazaletes de oro
Oh compatriota, ya no soy lo que fui
Soy la mujer que ha despertado
He hallado mi camino y nunca volveré.
He visto criaturas sin hogar vagando descalzas
He visto novias con jena vistiendo luto
He visto gigantes muros de prisiones devorando libertad en su feroz estómago
He vuelto a nacer en medio del coraje y la resistencia épica
He aprendido el canto de libertad en el último aliento, en las olas de sangre y en la victoria
Oh compatriota, oh hermano, no me veas más como débil e incapaz
Con todas mis fuerzas estoy contigo en la senda libertadora de nuestro país.
Mi voz se entremezcla con miles de mujeres en pie
Mis puños se enlazan con los puños de miles de compatriotas
Junto a ti he subido los escalones hacia el camino de mi nación,
Para acabar con todos esos sufrimientos y romper los grilletes de la escavitud,
Oh compatriota, Oh hermano, ya no soy lo que fui
Soy la mujer que ha despertado
He hallado mi camino y nunca volveré.

Meena Keshwar Kamal (1956-1987)
Leído en: Mujerícolas: http://mujericolas.blogspot.com.es/2014/05/nunca-volveremeena-keshwar-kamal.html

Fuente: http://www.rawa.org/ill_sp.htm (Revolutionary Association of the Women of Afghanistan /RAWA … una organización socio-política de mujeres afganesas luchando para la paz, la libertad, la democracia y los derechos de la mujer en un Afganistán dañada por el fundamentalismo).

Veterano de Malvinas (Canciones y poesías alusivas)

marzo 28, 2015

Abril, 2. Día del Veterano y de los Caídos en la guerra en Malvinas (Argentina).

Veterano de Malvinas  (Doménico Bova) 

Tu rostro sigue marcado

través de tantos años

tu tristeza no se borra

tu valentía no se olvida.

Muchacho joven aún

de niño fuiste soldado

y supiste de la guerra

sin haberla deseado.

Las vivencias te dejaron

aquellos gritos ahogados.

Tu patriotismo no se mella

aunque fuiste derrotado.

Tu grito de libertad

en las islas usurpadas

se agiganta y da un abrazo

a todos como a un hermano.

Soldado que las quisiste defender,

tus camaradas allí quedaron,

desde el cielo hoy los cubre

un manto celeste y blanco.

Con emoción te agradecemos

soldado de las Malvinas

siempre en ti y en nosotros viven

nuestras islas argentinas.

Fuente: Ministerio de Educación: http://www.me.gov.ar/efeme/2deabril/veteranos.html  (allí, otras más).
También en: El Malvinense: http://www.elmalvinense.com/Pyc.htm

mmalvinas01Febrero 11, de 2015

Una historia que se hizo presente en el Museo Malvinas.

El Museo Malvinas cuenta la vida de las Islas desde 1520. Y esa vida está llena de historias, de pasión, de sacrificio y luchas por la patria.

Una de esas historias se hizo presente a través de Luis Schenone, un excombatiente de Suipacha, provincia de Buenos Aires, que vino a conocer el Museo y se encontró con el relato sobre su  experiencia en uno de los libros de nuestra biblioteca.

Emocionado nos saludó Luis, señalando el libro: “Llegar a Buenos Aires y que un relato mío esté  en este edificio, en este Museo es un orgullo, el sueño del pibe” nos dijo, con su rostro iluminado.

El libro, “Los peones de Malvinas” de Roberto García Lerena forma parte de la colección que se exhibe en la Biblioteca del Museo Malvinas. El mismo relata a través de una larga crónica periodística el rol de los trabajadores rurales de la Argentina como soldados. “Más de la tercera parte del total de soldados que pelearon en Malvinas eran trabajadores rurales, o pertenecientes  a familias ligadas por generaciones al trabajo de campo, y por origen social a los sectores más empobrecidos y marginados de la Argentina profunda”, se lee en su contratapa. Uno de ellos fue Luis.

Combatió en Malvinas como soldado conscripto clase 62 enrolado en el Regimiento de Infantería Mecanizada 6 de Mercedes, provincia de Buenos Aires. 19 años tenía cuando fue a la guerra.

Durante la entrevista, nos contó que cuando sus padres lo estaban despidiendo antes de su viaje no dimensionaban lo que estaba aconteciendo. “Si hubiesen sabido, pienso que se hubiesen manifestado. Nunca había habido una experiencia de esa magnitud en la Argentina”, reflexionó.

“Nosotros no conocíamos las Malvinas. Nada que ver con cómo se está fijando hoy la geografía de la Argentina en nuestros hijos” nos cuenta Luis. Y lo leemos en su relato en el libro: “Sabíamos que no íbamos a un entrenamiento, sino a un conflicto internacional, pero no tenía una real dimensión de en lo que nos metíamos (..) Cada vez que lo pienso, sigo recordando aquel orgullo de `pibes’ de 19 años que iban a defender la Patria. No nos imaginábamos lo que se nos venía”.

Cuando todo terminó, Luis volvió a Suipacha, a su vida en el campo. Y Malvinas quedó atrás, por lo menos puertas para afuera. “Yo creo que hubo un silencio que a mi me ayudó a cerrar la herida. Yo me bajé del barco en Puerto Madryn, vine en el avión hasta acá, llegué al regimiento 6 de Mercedes, me vinieron a buscar y al otro día estaba trabajando en mi casa. Había desarmado un tractor antes de irme y cuando volví estaba igual que como lo había dejado, mi papá no lo había armado: entonces lo volví a armar. Pero a la semana caí en cama. Cuando me relajé me desplomé” contó, trasladándonos a ese campo. “Enseguida tuve que salir a trabajar porque era mi necesidad. Quizás eso me sirvió para reinsertarme en la sociedad”.

Su historia conmueve, como todas las historias de los valientes que defendieron la Patria. Lo escuchamos sin interrumpirlo. Cuenta detalles, anécdotas, y nos hizo parte de su historia. “La Soberanía la tenemos que ganar con cultura, no con armas. Evidentemente con armas no se logra, y aparte se pierden muchas vidas, se truncan muchas vidas. Muchos de los que vi en la Sala de los Caídos de este Museo eran compañeros o jefes míos. Y ellos no pudieron contarla. Yo la estoy contando. Yo soy un privilegiado de poder contarla, de poder participar en esta historia”.

Antes de irse, Luis recorrió con la mirada una vez más el Museo. Le consultamos qué le pareció, a él, que es parte de la historia que contamos en este edificio: “ Creo que está muy bien enfocado y muy bien estudiado, desde la geografía: cómo es el territorio de Malvinas; y la historia: por qué nos pertenece Malvinas a los argentinos. Tenemos que reivindicar la identidad. Tenemos que poner la bandera argentina en todos lados, sentirnos orgullosos de los colores. Para eso tenemos que saber las historias, para decir: me siento orgulloso por esto”.

Desde el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur agradecemos profundamente a Luis Schenone por  su amor a la Patria, por su compromiso inclaudicable, y nos quedamos con su promesa de volver a visitarnos.”

Fuente: http://museomalvinas.cultura.gob.ar/noticias/?id=1624

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