Archive for the ‘Poemas’ Category

Seis poemas para celebrar la primavera

septiembre 19, 2017

(vía diarioLaNación/2016)

“… Grandes escritores argentinos, como Ricardo Molinari y Juan L. Ortiz, como Arnaldo Calveyra y Diana Bellessi, han escrito poemas sobre la primavera en los que introdujeron subversiones semánticas, delirio jovial y razonamientos amortiguados por el sonido de las palabras.

Elegimos seis poemas de poetas nacionales cuyas obras se encuentran en pleno desarrollo.

1. María Teresa Andruetto

Ahora que viene el tiempo de los pájaros
y de los brotes en las ramas y la blancura
del almendro,
ahora que salgo al aire por las tardes
y riego plantas y veo cómo la tierra bebe
el agua,
ahora que se agitan las polleras
al murmullo de la brisa,
ahora que los niños conquistan el baldío
y construyen refugios y saltan vallas,
ahora que en el barrio las mujeres se sientan
a la sombra de los fresnos y toman mate
y hablan,
yo miro a cada instante hacia el Oeste, hacia
tu casa.
Primavera de 1992.
In memoriam Clara Crimberg.

(María Teresa Andruetto, Pavese, Ediciones Argos, 1997).

2. Un ramillete de rocío. Valeria de Vito

Recostados sobre la hierba
el pasto nos llena la boca de rocío;
el rocío es esencial,
lo
elemental
es el chicle,
pasarte el chicle con la boca
es
sentimental,
pero no quiero mentir.
Ahora
no
nos
pasamos el chicle
y esto
es un cliché
al que le temo.
Temo
caer
en los reclamos
que
ahora nos pasamos
como nos pasábamos el chicle
mientras
todo el rocío hacía
de vos:
el pasto,
el chicle,
los clichés
suavidad,
amor,
cantos,
canciones sobre el pasto,
mi canción elemental.

(Valeria de Vito, Un ramillete de rocío, El Ojo de Mármol, 2016).

3. Razones para no hacer manualidades. Analía Giordanino

Hay infinidad de pájaros
y plantas y árboles
de los cuales no sé bien el nombre.
De uno de ellos sí lo sé.
Sé del ceibo que había en un patio
por el que yo corría.
La maestra nos enseñaba los viernes a desbrozar.
Yo quería ir a carpintería
y no hacer puntadas macramé
o anudar con hilo sisal.
Me gustaba el olor de la madera balsa
y los mimbres en el agua
amarillos, verdes,
hinchaditos para la trenzada.
Una vez entré en la sala de carpintería
y vi las manos de los niños
y las virutas reposando en la ventana.
Vi el olor de las máquinas, del aceite
y el calor del torno y los metales.
Me pareció que en la otra punta
las labores se callaban
para poder rodear tanta belleza.

(Analía Giordanino, Nocturna, Ediciones Diatriba, 2009).

4. Pantano. Cecilia Pavón

Mi casa se está poniendo antigua,
está envejeciendo,
las paredes se están descascarando y yo
no tengo plata para arreglarlas.
No importa, me gusta igual, paso la tarde
muy contenta, limpiándola,
las llavecitas de la luz, las manijas
de las puertas de la alacena, la
lámpara de piel.
Ayer me arrodillé ante el paraíso, pero
el paraíso no estaba en mi casa,
estaba en otra parte,
cuando caminé lo vi,
era una plaza.
Una tonta plaza con árboles secos y
adornos de navidad en las ramas,
llena de perros y ancianos, y niños de
muy baja estatura.
La primavera, que dio sus frutos, la había
llenado de pájaros silvestres.
Yo quería entrar, pero tenía rejas
(se las puso la municipalidad).
Rejas negras y filosas y mirándolas
les dije:
“Devuélvanme mi paraíso o tendré
que entrar a las patadas, aunque así
no se entra,
tendré que romper la puerta de cristal con mi cuerpo”.

(Cecilia Pavón, Un hotel con mi nombre, Mansalva, 2013).

5. Poema del arquero. Francisco Bitar

Detrás suyo está el gol
por eso sólo a la altura de la línea
el arco es su casa
El área grande representa el cerco
hacia adentro del cual
le es permitido usar las manos
pero lleva guantes
para perder sensibilidad;
lo del área chica sólo él lo entiende
Los partidos con lluvia
se los pasa tirado en el césped
como cartas llegadas
a una casa de campo
En momentos decisivos
-como le ocurre a cualquiera-
saca la estatua que lleva adentro
Espera la primavera para volar de palo a palo.

(Francisco Bitar, Negativos, En Niño Stanton, 2007)

6. Loreley El Jaber

El sol se cuela por mi ventana
se instala en mis pies
dibuja sombras
abraza mi cintura
y declara
lo que suelo olvidar:
ese calor que me acaricia
también
es parte de mi suerte.

(Loreley El Jaber, La espesura, Ediciones del Dock, 2016)

Leídos en: DiarioLaNación/2016

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Pensando. Emilce Muñoz

agosto 20, 2017

Leyendo poemas

Cuando sola y triste mi alma se siente
Mirando el vacio, tratando de hallar,
Algo que distraiga la mente aturdida
Con esos recuerdos que no se van más.

Que deseos locos de vagar sin rumbo
Agolpan mi sangre, y siento estallar!
Y quiero ser luna, y quiero ser viento
Siempre fugitiva, sin parar jamas

Se cruzan palomas, las quiero imitar
Quisiera seguirlas, con ellas volar.
No importa hacia donde ni a que lugar
Volar simplemente, sin parar jamás.

Entonces me hundo en falsas quimeras
Y es un dulce ensueño lo que era pensar,
Y siento ser barca, que no busca a nadie
Que va muy ligero sin parar jamás.

Y de pronto, mi ensueño fantasioso
Se diluye, y no sabe continuar,
Y me encuentro muy sola, divagando,
Mirando el vacío y… nada más.

Emilce Muñoz, argentina.  
Leído en el blog de la poeta:
http://emilcemunioz.blogspot.com/2017/08/pensando-naderias-sueltos_18.html

Más versos de la autora:   Arrebato   Caparazón   El Amor   Dolor

Coplas del corazón mojado. Oche Califa

diciembre 6, 2016

Qué lindas son las coplas

ochecalifaCorazón mojado,
triste y en gota.
Corazón tocado
nota tras nota.

Corazón de lluvia,
de fina lluvia,
destilada y contenta
como miel rubia.

Corazón de rocío,
frío y brillante,
como el ojo lloroso
del elefante.

Corazón de agua
que escurre y pas.
Quiero beberlo todo,
dame una taza.

Corazón mojado,
quien te mojó
no de sangre, de pena
que ya pasó.

Oche Califa, n. 1955, en Chivilcoy-Buenos Aires, escribió cuentos, poemas y obras de teatro.

Leído en: Lengua 7, EGB, Santillana, pag. 210.

Poesía militante: Poemas de Ruben Amaya

noviembre 17, 2016

(vía revista La Barraca*)

Desocupados . Ruben Amaya

rubenamaya¿Qué vamos a hacer esta mañana
Esta semana este mes esta existencia?
¿Qué vamos a hacer con estos brazos
Absurdamente mudos por la espera?

¿Para qué tanto sol
Quemando este año sin destino?
Crece la ciudad en sus sonidos
Buscando inútilmente nuestros pasos

¿Cuántas noches de impotencia
Tendremos que pagar
Por tanto olvido
¿Cuántas veces tendremos que morir
Desheredados del trigo y el martillo?

Alguien trazó un margen un vacío
De oficio sin sombras ni señales

Pedro, el villero. Ruben Amaya

Pedro, el villero,
anduvo todo el día buscando un peso.
Desde su mismo origen,
conoce la vida por sus costados.
Pedro, el cartonero,
dio vueltas por las calles,
buscando un pan para su casa.
Se le ha perdido la alegría
al cruzar alguna esquina.
Pedro, el campesino,
anda buscando su paisaje,
y la ciudad le ofreció sólo desprecio.
Aquel vino rural de los domingos,
una fiesta fraternal, el primer trago,
se le hace espeso y amargo a su regreso.
Se le incendia la sangre de amargura.
Busca olvidar su pena en el boliche,
y el olvido lo bebe.

Sin trabajo.  Ruben Amaya
( Canción )

Hoy anduve todo el día,
Todo el día y sin trabajo.
Todo el día calle arriba,
y mis brazos esperando

Con el rumbo lastimado,
voy enfrentando al andar,
un largo camino estéril,
sin mañana y sin trabajo

El buscar se hace cansancio,
de triste estrella gastada,
de gaviota cris de cielo,
despojada de sus alas.

Porque en casa está esperando
la ternura postergada,
que floreció en estas manos
de fabricar esperanzas.

Y esta noche cuando vuelva
de la impotencia hacia adentro,
de atravesar el espanto
de un país como mis pasos.

Cuando emerja del naufragio,
soledad de soledades,
cuando rostros malheridos
acompasemos el paso.

Cuando acabe la paciencia,
que tiemblen los mercaderes,
porque estas manos vacías
de herramienta y de trabaio,

Empuñarán las guitarras,
como un faro en la pobreza,
para abrir el palomar
y organizar la tristeza.

Desatarnos el silencio
en un camino coral,
para acabar con el tiempo
de mañanas sin trabajo.

Leído en: * http://revistalabarraca.com.ar/poemas-de-ruben-amaya/

El autor: Ruben Amaya, Poeta, cuentista, ensayista, autor de canciones. Entre otras actividades fue Co-presidente del Movimiento De La Nueva Canción de 1983-1987. Realizó recitales, espectáculos, presentaciones…

Una estrella. Baldomero Fernández Moreno

noviembre 15, 2016

Leyendo poemas

estrella1Fue preciso que el sol se ocultara sangriento,
que se fueran las nubes, que se calmara el viento.

que se pusiese el cielo tranquilo como un raso
para que aquella gota de luz se abriese paso.

Era apenas un punto en el cielo amatista,
casi menos que un punto, creación de vista.

Tuvo aún que esperar apretada en capullo
a que se hiciese toda la sombra en torno suyo.

Entonces se agrandó, se abrió como una flor,
una férvida plata cuajóse en su interior

y embriagada de luz empezó a parpadear…
No tenía otra cosa que hacer más que brillar.

Baldomero Fernández Moreno, 1886-1950, poeta argentino que escribió sobre temas cotidianos.
Otra: La Tormenta. Baldomero Fernández Moreno

Leída en: Lengua 7, EGB, Santillana, pag.220.
En Internet: http://www.poesi.as/bfm170075.htm

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