Archive for the ‘Poemas’ Category

Hamlet Lima Quintana: Gente necesaria

diciembre 9, 2018

Desde el archivo 2007, copio una de las entradas más compartidas : 

“Hay gente que con solo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales;
que con solo sonreír entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente que con solo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas,
que con solo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con solo abrir la boca
llega a todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.

Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria
pues sabe que a la vuelta de la esquina
hay gente que es así, tan necesaria.”

hamletlimaquintana

Hamlet Lima Quintana, folclorista argentino, Movimiento Nuevo Cancionero, 1923-2002. 

Leído en: AzulPoesia

https://acuarela.wordpress.com/2007/01/12/gente-necesaria/

Anuncios

Hoy es un muy buen día para morir (poema indígena estadounidense)

octubre 29, 2018

Lecturas

Hoy es un muy buen día para morir.
Cada cosa viviente está en armonía conmigo.
Cada voz canta un estribillo dentro mío.
Toda la belleza ha venido a mis ojos.
Todos mis malos pensamientos se han marchado. 

Hoy es un muy buen día para morir. 
Mi tierra está llena de paz a mi alrededor.
Mis campos han sido preparados por última vez.
Mi casa está llena de risa.
Mis hijos han venido a casa.

Sí, hoy es un muy buen día para morir. 

Leído en: La esperanza de vivir sin cáncer, Dr. Francisco Contreras, Edit. Casa Creación, 2000. Pág. 247.

Allí, el autor, médico, dice que “la muerte no debería sorprendernos. Siempre deberíamos estar preparados para ella. El espíritu del poema es aceptar la muerte con gratitud y sin sentido de fracaso. La enfermedad que puede amenazar la vida de este poeta no tiene ninguna importancia… no está rogando por el fin de la vida; simplemente está trascendiendo la desesperación.”

Relacionado: Dos parábolas budistas sobre la muerte

Poemas y palabras a la madre

octubre 21, 2018

Una recopilación

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

Gustavo Adolfo Becquer

 

A mi madre, José Martí

Madre del alma. madre querida,
Son tus natales, quiero cantar;
Porque mi alma, de amor henchida,
Aunque muy joven, nunca se olvida
De la que vida me hubo de dar.

Pasan los años, vuelan las horas
Que yo a tu lado no siento ir,
Por tus caricias arrobadoras
Y las miradas tan seductoras
Que hacen mi pecho fuerte latir.

A Dios yo pido constantemente
Para mis padres vida inmortal;
Porque es muy grato, sobre la frente
Sentir el roce de un beso ardiente
Que de otra boca nunca es igual.

https://verbiclara.wordpress.com/2016/05/08/a-mi-madre-jose-marti/

Madre, de Juan Ramón Jiménez

Te digo, al llegar, madre
que tú eres como el mar ;
que aunque las olas
de tus años se cambien y te muden,
siempre es igual tu sitio
al paso de mi alma.
No es preciso medida
ni cálculo para el señalamiento
de ese cielo total ;
el color, hora única,
la luz de tu poniente,
te sitúan ¡ oh madre ! entre las olas,
conocida y eterna en su mudanza.

http://www.camino-latino.com/spip.php?article37

https://lapoesiatoda.wordpress.com/2017/05/13/a-mi-madre-de-jose-marti/

 

A mi madre. Rubén Darío

Soñé que me hallaba un día
en lo profundo del mar:
sobre el coral que allí había
y las perlas, relucía
una tumba singular.

Acerqueme cauteloso
a aquel lugar del dolor
y leí: “Yace en reposo
aquel amor no dichoso
pero inmenso, santo amor”

La mano en la tumba umbría
tuve y perdí la razón.
Al despertar yo tenía
la mano trémula y fría
puesta sobre el corazón.

Rubén Darío

https://leseg.wordpress.com/2013/05/03/a-mi-madre-ruben-dario/

 

El caballo Blanco – León Felipe

Madre… no me riñas,
que ya nunca vuelvo a ser malo…
No me riñas, madre…
que ya no vuelvo a llenarme de barro.
Madre… no me riñas,
que ya no vuelvo a manchar mi vestido blanco.

Madre…
cógeme en tus brazos…
acaríciame,
ponme en tu regazo…
Anda… Madre mía,
que ya nunca vuelvo a ser malo.

Así…
Y arrúllame y cántame… y bésame…
duérmeme… apriétame en tu pecho
con la dulce caricia de tus manos…
anda… madre mía
que ya no vuelvo a llenarme de barro.

Madre…
¿verdad que si ya no soy malo
me vas a comprar
un caballo blanco
y muy grande,
como el de Santiago,
y con alas de pluma,
un caballo que corra y que vuele
y me lleve muy lejos… muy alto… muy alto…

donde nunca pueda
mancharme de barro
mi vestido nuevo,
mi vestido blanco?…

¡Oh, sí madre mía…
cómprame un caballo
grande
como el de Santiago
y con alas de pluma…
un caballo blanco
que corra y que vuele
y me lleve muy lejos… muy alto… muy alto…
que yo no quiero otra vez en la tierra
volver a mancharme de barro.

León Felipe

 

Madre, llévame a la cama. Miguel de Unamuno

Madre, llévame a la cama.
Madre, llévame a la cama,
que no me tengo de pie.
Ven, hijo, Dios te bendiga
y no te dejes caer.
No te vayas de mi lado,
cántame el cantar aquél.
Me lo cantaba mi madre;
de mocita lo olvidé,
cuando te apreté a mis pechos
contigo lo recordé.
¿Qué dice el cantar, mi madre,
qué dice el cantar aquél?
No dice, hijo mío, reza,
reza palabras de miel;
reza palabras de ensueño
que nada dicen sin él.
¿Estás aquí, madre mía?
porque no te logro ver…
Estoy aquí, con tu sueño;
duerme, hijo mío, con fe.

Miguel de Unamuno

Madre. Luis Franco

A esta mujer callada, esta mujer oscura,
la alabo, así, vestida de simpleza y cordura.
Su bondad está hilada de consuelo y abrigo
y su corazón lleno de experiencia y de días
es corazón más cándido que corazón del trigo.
Y nada hay tan de madre como sus manos pías,
doctas en la dulzura y en todo noble uso,
que hacen el pan de Dios y hacen rezar el huso,
y criaron con afanes santamente prolijos
las plantas de este huerto de su vida, sus hijos.

Madre, eres esa cosa buena, sencilla y santa,
como el fuego que nunca se apaga en el hogar;
como el agua que riega, abreva, lava y canta;
como el viento que sopla en la era de aventar;
como la hormiga enorme en esfuerzo y paciencia;
como el haza que a un tiempo nos da el pan y la flor;
como el nogal fresquito en estos días de calor;
como esta vieja casa que es nido y es querencia.

Aquí a su lado sueño. Rezando al tiempo toco
sus cabellos, cenizas del mortal enemigo.
Como siempre los ojos se me han nublado un poco.

Luis Franco

De: mi cuaderno de 4to. grado.
https://acuarela.wordpress.com/2013/10/13/madre-luis-franco/

 

Poema LXV de Trílce (César Vallejo)

Madre, me voy mañana a Santiago,
a mojarme en tu bendición y en tu llanto.
Acomodando estoy mis desengaños y el rosado
de llaga de mis falsos trajines.

Me esperará tu arco de asombro,
las tonsuradas columnas de tus ansias
que se acaban la vida. Me esperará el patio,
el corredor de abajo con sus tondos y repulgos
de fiesta. Me esperará mi sillón ayo,
aquel buen quijarudo trasto de dinástico
cuero, que para no más rezongando a las nalgas
tataranietas, de correa a correhuela.

Estoy cribando mis cariños más puros.
Estoy ejeando ¿no oyes jadear la sonda?
¿no oyes tascar dianas?
estoy plasmando tu fórmula de amor
para todos los huecos de este suelo.
Oh si se dispusieran los tácitos volantes
para todas las cintas más distantes,
para todas las citas más distintas.

Así, muerta inmortal. Así.
Bajo los dobles arcos de tu sangre, por donde
hay que pasar tan de puntillas, que hasta mi padre
para ir por allí,
humildose hasta menos de la mitad del hombre,
hasta ser el primer pequeño que tuviste.

Así, muerta inmortal.
Entre la columnata de tus huesos
que no puede caer ni a lloros,
y a cuyo lado ni el destino pudo entrometer
ni un solo dedo suyo.

Así, muerta inmortal.
Así.

César Vallejo

Leído enhttps://www.poesi.as/cv22065.htm

http://chungoybatann.blogspot.com/2011/04/homenaje-la-madre-poema-lxv-de-trilce.html

La madre ahora – Mario Benedetti

Doce años atrás
cuando tuve que irme
dejé a mi madre junto a la ventana
mirando la avenida
ahora la recobro
sólo con un bastón de diferencia

en doce años transcurrieron
ante su ventanal algunas cosas
desfiles y redadas
fugas estudiantiles
muchedumbres
puños rabiosos
y gases de lágrimas
provocaciones
tiros lejos
festejos oficiales
banderas clandestinas
vivas recuperados

después de doce años
mi madre sigue en su ventana
mirando la avenida
o acaso no la mira
sólo repasa sus adentros
no sé si de reojo o de hito en hito
sin pestañear siquiera

páginas sepias de obsesiones
con un padrastro que le hacía
enderezar clavos y clavos
o con mi abuela la francesa
que destilaba sortilegios
o con su hermano el insociable
que nunca quiso trabajar

tanto rodeos me imagino
cuando fue jefa en una tienda
cuando hizo ropa para niños
y unos conejos de colores
que todo el mundo le elogiaba
mi hermano enfermo o yo con tifu
mi padre bueno y derrotado
por tres o cuatro embustes
pero sonriente y luminoso
cuando la fuente era de ñoquis

ella repasa sus adentros
ochenta y siete años de grises
sigue pensando distraída
y algún acento de ternura
se le ha escapado como un hilo
que se le ha escapado como un hilo
que no se encuentra con su aguja

cómo quisiera comprenderla
cuando la veo igual que antes
desperdiciando la avenida

pero a esta altura qué otra cosa
puedo hacer yo que divertirla
con cuentos ciertos o inventados
comprarle una nueva tele
o alcanzarle su bastón.

Mario Benedetti

Leído en: http://www.saudaderadio.com/2017/08/mario-benedetti-la-madre-ahora.html

 

El hijo. Pablo Neruda

Ay hijo, sabes, sabes

de dónde vienes?

De un lago con gaviotas

blancas y hambrientas.

Junto al agua de invierno

ella y yo levantamos

una fogata roja

gastándonos los labios

de besarnos el alma,

echando al fuego todo,

quemándonos la vida.

Así llegaste al mundo.

Pero ella para verme

y para verte un día

atravesó los mares

y yo para abrazar

su pequeña cintura

toda la tierra anduve,

con guerras y montañas,

con arenas y espinas.

Así llegaste al mundo.

De tantos sitios vienes,

del agua y de la tierra,

del fuego y de la nieve,

de tan lejos caminas

hacia nosotros dos,

desde el amor terrible

que nos ha encadenado,

que queremos saber

cómo eres, qué nos dices,

porque tú sabes más

del mundo que te dimos.

Como una gran tormenta

sacudimos nosotros

el árbol de la vida

hasta las más ocultas

fibras de las raíces

y apareces ahora

cantando en el follaje,

en la más alta rama

que contigo alcanzamos.

Pablo Neruda 

Poema a la madre. Julie Sopetrán

Una palabra digo, la más dulce,
la más virgen, la más sabrosa y táctil
la que nunca envejece, la que aviva,
la que alumbra las cumbres y los valles,
las sombras y las noches y los mares.
La palabra que encera los espacios
y es candela de ricos y de pobres
y es ventana de azules y de tierras,
cerradura de sueños y enrejado
de flores, cual suspiros cultivados.

Una palabra digo, que es el Arte
El Norte el Sur, la dicha, lo presente,
la confluencia, el centro, lo cercano,
la grandeza, la anchura, los perfiles…
las espigas, los surcos, los renglones,
el camino, los puentes, la belleza.
Las haces de la unión y los montones
de nudos, y de enredos y de cuerdas
ataduras de una sola palabra
que lleva hilo de oro entre cadenas.
Palabra que es artesa, odre y estuche
taza y sagrario, baúl y laberinto
bandeja y tiempo y ritmo en permanencia.
La medida, la intensidad, lo exacto
lo oportuno, lo grave, lo concreto
es la palabra que se salva siempre:
bondad, caricia, alabanza, ingenio…
La persuasión sagrada que convence
la esclavitud divina en lo rebelde.
Y es sólo una palabra, un solo acierto
beso envuelto en fragancia, transparencia
seguridad, oficio, gran consuelo.
Es palabra de paz hecha plegaria
Es palabra de un dios que no se queja
nuestra primera y última palabra
la que lo sabe todo desde siempre
la que adivina todo y se lo calla.
Es el grial que eleva la andadura
¿elixir celestial? Relámpago en la noche
rayo que hiere y cura, melodía…
o flor que se abre
se abre
al viento entre cadencias…
y arde
arde en volcán de abismos y fragancias
quemando el dulce sueño de la vida:
y esa palabra que os digo
es: ¡MADRE!

©Julie Sopetrán (Del libro: Madre América)
Leído en: http://eltiempohabitado.wordpress.com/2014/05/04/mi-sola-palabra-2/

Karina Gálvez

¡Y Dios te hizo mujer! (Mas por mí lo dejaste todo.)
Creciste sin florecer para entregarte a tu modo.
Dejaste a un lado las galas para encerrarte en tu espacio
Donde cortaste tus alas frente a tu niña y su llanto.

Pasaste mil y una noches de angustia, miedo y desvelo,
Arrullándome en el coche mientras blanqueaba tu pelo.
Crecí contigo a mi lado y no podía entender
El cuidado exagerado que ponías en mi ser.

Cultivaste mi camino para evitarme el caer.
Me enseñaste desde niña a ser un alma de bien.
Supiste darme la guía, con paciencia y con ternura,
Pese a mis rebeldías y adolescente locura.

Hoy que mi pelo encanece puedo valorar tu entrega,
Pues soy yo hoy quien no duerme cuando mi niño no llega.
Por eso elevo mi canto antes que sea muy tarde:
¡MADRE, YO TE QUIERO TANTO!
¡GRACIAS A DIOS POR TI, MADRE!

Karina Gálvez

Leído enhttp://elecuatoriano.net/2013/05/06/poema-para-mi-madre-por-karina-galvez/

 

A mi madre: Manuel Gutièrrez Nàjera

Madre, madre si supieras

cuàntas sombras de tristeza tengo aquì!

si me oyeras y si vieras

esta lucha que ya empieza para mì!

Tù me has dicho que al que llora

Dios màs ama; que es sublime consolar;

ven entonces, madre, y ora;

si la fe siempre redime ven a orar.

De tus hijos el que menos

tu cariño merecìa soy quizàs;

pero al ver cual sufro y peno

has de amarme, madre mìa, mucho màs!

quiero a veces estas sienes apretar!

Ya no quiero, sueños vanos,

ven, ¡Oh madre!, que si vienes

vuelvo a amar!

sòlo, madre, tu cariño

nunca, nunca se ha apagado para mi;

Yo te amaba desde niño

hoy… la vida he conservado para tì.

Muchas veces cuando alguna

pena oculta me devora sin piedad.

Yo me acuerdo de la cuna,

que meciste en la aurora de mi edad,

cuando vuelvo silencioso

inclinado bajo el peso de mi cruz.

tù me ves, me das un beso,

y en mi pecho tenebroso brota luz.

Ya no quiero los honores;

quiero sòlo estar en calma donde estès.

Sòlo busco tus amores:

quiero darte mi alma… mucho màs.

Todo, todo me ha dejado;

en mi pecho la amargura descansò;

mis ensueños me han burlado,

tu amor sòlo por ventura nunca huyò.

Tal vez, madre, delirante

sin saber ni lo que hacìa te ofendì.

¿Por què madre en ese instante,

porque entonces, vida mìa, no morì?

Muchas penas te he causado,

madre santa, con mi loca juventud;

de rodillas a tu lado

hoy mi labio sòlo invoca la virtud.

Yo he de ser el que sostenga

cariñoso, tu cansada ancianidad.

Y he de ser quien siempre venga

a beber en tu mirada claridad.

Si me muero -ya presiento

que este mundo no muy tarde dejarè-

en la lucha dame aliento

y a mi espìritu cobarde dale fè.

Nada tengo yo que darte;

hasta el pecho se me salta de pasiòn.

Sòlo madre, para amarte

ya me falta, ya me falta corazòn.

Manuel Gutièrrez Nàjera

Leído enhttp://espacioliterario.obolog.es/madre-manuel-gutierrez-najera-249553

“Madre hay una sola. 

Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre. La naturaleza la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie. Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura. Pero gracias al “instinto maternal” la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.

Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales, que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada. Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantinela de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche. Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias; sin ofenderse cuando la mandan callar o le cierran la puerta en las narices.

Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega, hacerse la dormida para no fastidiar. Es temblar cuando el hijo aprende a conducir, anda en moto, se afeita, se enamora, se presenta a exámenes o le sacan las amígdalas.

Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo. Es servir de niñera, maestra, chófer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno. Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan. Es decir, que “son cosas de la edad” cuando la mandan a paseo.

Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año: el Día de la Madre.

El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho. Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano.

Por suerte hay una sola. Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces…”

Leído enhttp://www.estandarte.com/noticias/autores/isabel-allende-madre-hay-una-sola_1195.html

Allí dice “Aunque Isabel Allende nunca ha reconocido la autoría de este texto sobre las madres, desde hace tiempo circula por la red como suyo…”

Dios te bendiga Mamá. Hector Gagliardi

HOY ES EL DIA DE LA MADRE… y las hijas con sus hijos forman ruedas de alegría, junto al mantel familiar y yo…que vivo soñando… y en todo y nada me fijo.
Aquí estoy comprando rosas… que yo mismo las elijo porque las quiero muy blancas… como el alma de mamá…!
¡HOY ES EL DIA DE LA MADRE… y aunque la mía se ha ido yo necesito estas rosas, pues las quiero deshojar frente al altar del recuerdo, mojadas por el rocío,
de mi llanto silencioso, respetuoso… arrepentido… EN ESTE DIA TAN TUYO… DIOS TE BENDIGA MAMÁ…!
Por tu nombre, que es el nombre, que yo pronuncié primero, por tu sangre, que es mi sangre y la única verdad por los besos que me diste, los más puros y
sinceros que en el vivir de mi Vida… nunca más… ya me los dieron ¡EN TU DIA INOLVIDABLE que dulce es decir MAMÁ Por el nido de tu pecho, que mis sueños
acunaron por los mimos que me hacías, para no verme llorar… por el bálsamo piadoso, que el Señor puso en tus manos por todo lo que te debo… por todo lo que
me has dado… ¡ANTE TU IMAGEN REPITO: ¡DIOS TE BENDIGA MAMÁ…!
Por las noches angustiosas en que te tuve despierta cuando la fiebre en aumento, me impedía respirar por tu voz tan diferente… por tu oído siempre alerta
por tu mirada anhelante… que leía mi conciencia…! ¡EN ESTE GLORIOSO DÍA… que lindo es decir MAMÁ
Por los ingratos momentos, que por mi culpa has pasado… cuando ingenuo me cría, ser dueño de la verdad…!
Y vos… guardabas silencio, sabiéndome equivocado… y hasta me dabas un beso… al regresar
derrotado… ¡EN EL DÍA DE TU DÍA…TE PIDO PERDÓN MAMÁ…! ¡HOY ES EL DIA DE LA MADRE… y están de
fiesta los niños que tienen la enorme dicha, de poderlas abrazar….! ¡De colmarlas con sus besos… de ofrecerles su
cariño…. y si supieran los pibes… de que modo los envidio… y como aprieto los ojos… porque no quiero
llorar…! ¡HOY ES EL DIA DE LA MADRE… y las hijas con sus hijos forman ruedas de alegría, junto al mantel
familiar…! ¡Y yo que vivo soñando… y en todo y nada me fijo… aquí estoy… comprando rosas… que yo
mismo las elijo… ¡PORQUE LAS QUIERO…MUY BLANCAS… COMO EL ALMA… DE MAMÁ.

Leído enhttp://www.silvitablanco.com.ar/dia_de_la_madre/diostebendiga.htm

Relacionados:

La madre canta-Rabindranath Tagore

Nacimiento – Soneto

Madre marinera – Soneto

Me preguntas qué es la madre

(Images may be subject to copyright. Las tarjetas son de norfipc.com, allí muchas más. Tarjetas antiguas: en MercadoLibre. Las pinturas: Renoir y Picasso.)

Abajo, en los comentarios, iremos subiendo otras palabras más que encontremos.

Leyendo poemas: Rodolfo Alonso

octubre 10, 2018

Una mujer se desnuda en mi memoria
mientras afuera resplandece la ciudad
o llueve y hace frío

Una mujer lava su pelo negro con el agua de mi infancia
una distancia va formándose

Su piel es lenta y fresca como la mañana que acaricia
su voz se hace lejana

Una mujer me alcanza
el primer seno descubierto
el primer seno acariciado

Mientras adentro resplandece la memoria

Leídos en: http://letras.mysite.com/ralo191113.html

Reseña: https://es.wikipedia.org/wiki/Rodolfo_Alonso (Arg.)

Imagen: Madre e hijo, Renoir.

Retrato de García Lorca – Alfonsina Storni

agosto 15, 2018

El poeta murió en Granada, el 19 de agosto de 1936, fusilado tras el golpe de Estado que dio origen a la Guerra Civil Española. Así lo recordó nuestra Alfonsina… 

Buscando raíces de alas
la frente
se le desplaza
a derecha
e izquierda.

Y sobre el remolino
de la cara
se le fija,
telón del más allá,
comba y ancha.

Una alimaña
le grita en la nariz
que intenta aplastársele
enfurecida…

Irrumpe un griego
por sus ojos distantes.

Un griego
que sofocan de enredaderas
las colinas andaluzas
de sus pómulos
y el valle trémulo
de su boca.

Salta su garganta
hacia afuera
pidiendo
la navaja lunada
de aguas filosas.

Cortádsela.
De norte a sud.
De este a oeste.

Dejad volar la cabeza,
la cabeza sola,
herida de ondas marinas
negras…

Y de caracolas de sátiro
que le caen
como campánulas
en la cara
de máscara antigua.

Apagadle
la voz de madera,
cavernosa,
arrebujada
en las catacumbas nasales.

Libradlo de ella,
y de sus brazos dulces,
y de su cuerpo terroso.

Forzadle sólo,
antes de lanzarlo
al espacio,
el arco de las cejas
hasta hacerlos puentes
del Atlántico,
del Pacífico…

Por donde los ojos,
navíos extraviados,
circulen
sin puertos
ni orillas…

Alfonsina Storni

Leído en: villacrespomibarrio (el periódico digital -que también sale en papel- de Villa Crespo, un barrio de Buenos Aires).

A %d blogueros les gusta esto: