Archive for the ‘Poemas’ Category

Poema Los dueños de las dudas. Eliahu Toker

noviembre 13, 2019

Compartiendo viejos posts con los nuevos lectores

En la vereda de enfrente
están los dueños de la verdad escriturada,
los propietarios de la seguridad
del ignorante;
de este lado estamos nosotros,
los dueños de las dudas
sentados a una larga mesa de llamas.

Somos
los que sabemos que no sabemos.
Los que sabemos que no es luz esta claridad,
que este permiso no es la libertad,
que este mendrugo no es el pan
y que no existen una sola realidad
ni una única verdad.

Somos
los hijos de los profetas
pero también hijos de aquellos
a quienes los profetas maldecían;
somos
los que desafinan en los coros de los istas.

Somos
los que confían en la marcha de la historia
sin darla por sobreentendida.
Escépticos y optimistas,
compartimos el pan de la duda,
sentados a una larga mesa en carne viva.

Eliahu Toker (Buenos Aires, n. 1934) 

Leído enhttp://eliahutoker.com.ar

Mis Dos pequeñas Golondrinas – Palabras para Adéle (enviado por un lector)

octubre 27, 2019

Hace algún tiempo, un lector apodado Mario Anónimo, envió un par de poemas

El invierno se va con su viento
Triste lastimoso y cruel
Y se marchan con el
El eco de su gélido lamento
Que silban las copas de los árboles
Azotadas y castigadas por el frío invernal
Por el látigo helado del dios ancestral
hiriente gemido que no tiene edad
que llega desde lo profundo del tiempo.
Despacio y floreciente llegará la primavera
Con sus verdes y relucientes colores
Se renovaran viejos amores
Que anidaran en las antiguas ramas
Heredadas por sus antepasados,
Eternos amores en el tiempo jurados.
En mí aletargado balcón somnoliento
De mi pequeña ventana
Cansada de soñar con mejores tiempos
Una pequeña Golondrina construye su nido
basta una sola golondrina
para mi pequeño pedacito de cielo
y en mi corazón el aletear de su vuelo
pinto en mi alma un tibio verano
que abrigó mis frías manos.

Me despertabas alegremente cada mañana
Con el gorjeo de tu cantar en mi ventana
Que tiempo tan feliz….
La primavera duro lo necesario
Para que llegara el verano
Y cuando este concluía
Moría mi única alegría
mi esfuerzo por retenerte
en vano sería.
Aquella mañana antes de tu partida
Planeaste tan dulce y suavemente para mí
Antes de que te marcharas
Te dije adiós con mi corazón en la mano
te mire hasta perderte en el horizonte
Y en mi alma se apago mi pequeño verano.
El tiempo pasó y el otoño llego
Con sus hojas y su romántica lluvia
Melodía interminable de un paisaje otoñal.
Oscuras y negras nubes de grises matices
Asechan en el poniente y un viento helado
Nos anuncia que el invierno ha llegado
Todo es gris melancólico y triste
Y en mi memoria solo una pregunta existe
Mi pequeña golondrina a donde te fuiste.

El invierno obligado debe marcharse
Se prende con sus frías garras
Para quedarse… pero
Debe dar paso a la nueva primavera
Que reluciente ya se nota
en valles y las laderas,
Yo estoy esperando tu regreso
mi pequeña Golondrina
días tras días miro mi balcón
que al igual que yo, en silencio te espera
se termina la primavera
y tu no regresas hasta mi ventana
siento una profunda desazón
una aguda espina de angustia atraviesa mi corazón.
Ya en pleno verano con un sol abrazador
Mis esperanzas se marchitan a mí alrededor.
Mi pequeña golondrina
A donde te fuiste…
Al Igual Que “Alfonsina”
Que poemas nuevos de primaveras te fuiste a buscar
Al inmenso mar azul de este cielo en calma
Un profundo dolor me parte el alma
Tu pequeño y humilde gorjeo ya no se oye más.
Te fuiste con Alfonsina a visitar
Los valles y las praderas
En lo profundo del mar
Mis dos pequeñas Golondrinas jamás volverán.

Desde entonces no me gusta el verano
Como un bicho raro me guarezco
Entra las sombras y el silencio
Siempre esperando tu llegada
Días tras días, en las madrugadas
Antes de que el sol se presente
Camino solitario cabizbajo e indiferente
En donde el mar besa la blanca arena
Soñando con encontrarte a vos
Mi Gris azulada Golondrina
O la pequeña huella de “Alfonsina”
En la orilla del mar.
Al mirar el nuevo amanecer
Siento la sensación de que debo creer
Que allá te voy a encontrar
Donde muere el sol como una roja gota de sangre
que de diluye en el poniente y se desangra
Donde se juntan el cielo la tierra y el mar
allí estarás construyendo tu nido
Mi pequeña gris Golondrina
en un Libro de poesía
de la Inmortal “Alfonsina”

Mario Anónimo

Dedicado: A mi humilde y pequeña Gris Golondrina, dueña de mis veranos, que un día anidó en el balcón de mi memoria…Y con mi mayor respeto y admiración, para vos mi querida “Alfonsina Storni”, Mi triste y pequeña Golondrina, qué profunda pena te desgarró el alma, qué dolor tan inmenso te arrancó las alas y te arrastró hasta lo profundo del mar. Te fuiste para no volver jamás a sembrar tus poemas en los arrecifes marinos junto a las caracolas y las estrellas del mar. Yo aun las sigo esperando, “bajaré mi lámpara un poco más” para seguir soñando con el regreso de mi Pequeña Gris Golondrina, junto a este poema dedicado para vos y para la inolvidable “Alfonsina”.
Mario Anónimo

Poema de Chen Chiju, antiguo poeta chino

octubre 11, 2019

Releyendo a Lin Yutang

“Lo pasado es historia solamente.

Lo futuro se resiste a los profetas.

Vivamos lo presente, pues, los vivos,

sin de dóndes, adóndes ni porqués.”

Chen Chiju – citado por Lin Yutang en el libro La Importancia de Comprender.

Aquella noche – Pippo Bunorrotri

septiembre 28, 2019

Leyendo el Reader de WP… otro poema que me gustó

Larga noche…
fue aquella,
en que el silencio
era nuestra sinfonía,
en el impasse
de nuestro pestañeo
tu desnudo cuerpo
temblaba, entre
mis trémulos dedos.
Emocionado te miré,
en la sombra
de la noche,
y mis manos
con la dulzura
de los pétalos
de una rosa
acariciaron
la trama
de tu cuerpo,
recorriendo mi espalda
un frió escalofrió,
en tu mirada hallé
ese amor
que describen
los versos
de un poeta,
en las líneas
emborronadas
de su cuaderno.
Nunca olvidaré
esa mirada
ni ese amor
que me cautivó
aquella noche.

Pippo Bunorrotri – POEMARIO ÁRBOL SUSURRANTE
Leído en: https://pippobunorrotri.com/aquella-noche/

En el final era el verbo. Olga Orozco

septiembre 27, 2019

Estuve leyendo un poemario de esta autora. Pobló mi mente de bellas imágenes, pero no entendía de qué hablaba. Al concluir el libro, me vine a la web a ver si encontraba algo más. Me gustó éste:

Como si fueran sombras de sombras que se alejan las palabras,
humaredas errantes exhaladas por la boca del viento,
así se me dispersan, se me pierden de vista contra las puertas del silencio.
Son menos que las últimas borras de un color, que un suspiro en la hierba;
fantasmas que ni siquiera se asemejan al reflejo que fueron.
Entonces ¿no habrá nada que se mantenga en su lugar,
nada que se confunda con su nombre desde la piel hasta los huesos?
Y yo que me cobijaba en las palabras como en los pliegues de la revelación
o que fundaba mundos de visiones sin fondo
para sustituir los jardines del edén sobre las piedras del vocablo.
¿Y no he intentado acaso pronunciar hacia atrás todos los alfabetos de la muerte?
¿No era ese tu triunfo en las tinieblas, poesía?
Cada palabra a imagen de otra luz, a semejanza de otro abismo,
cada una con su cortejo de constelaciones, con su nido de víboras,
pero dispuesta a tejer ya destejer desde su propio costado el universo
y a prescindir de mí hasta el último nudo.
Extensiones sin límites plegadas bajo el signo de un ala,
urdimbres como andrajos para dejar pasar el soplo alucinante de los dioses,
reversos donde el misterio se desnuda,
donde arroja uno a uno los sucesivos velos, los sucesivos nombres,
sin alcanzar jamás el corazón cerrado de la rosa.
Yo velaba incrustada en el ardiente hielo, en la hoguera escarchada,
traduciendo relámpagos, desenhebrando dinastías de voces,
bajo un código tan indescifrable como el de las estrellas o el de las hormigas.
Miraba las palabras al trasluz.
Veía desfilar sus oscuras progenies hasta el final del verbo.
Quería descubrir a Dios por transparencia.

Leída en: https://www.zendalibros.com/5-poemas-olga-orozco/

Olga Orozco, 1920-1999, poeta y cuentista argentina que perteneció a la Generación del 40. “Toda su obra gira en torno del tema de la muerte y la soledad, que ha sabido expresar con una gran intensidad dramática. Lo más importante de su producción se encuentra en los poemarios. En general, el uso del versículo le permite desplegar una imaginación visionaria, suntuosa de figuras, al servicio de una serie de temas constantes: la evocación idealizada del paisaje nativo (la llanura pampeana), la infancia en tanto paraíso perdido, la adolescencia como edad de los descubrimientos, la memoria como tesoro poético donde el tiempo puede recuperarse y solventar las asechanzas de la muerte. La poesía francesa posterior al surrealismo y la poesía narrativa norteamericana le valen para organizar un lenguaje muy personal y un mundo cerrado, melancólico, sofocante y voluptuoso a la vez.”
(https://www.biografiasyvidas.com/biografia/o/orozco_olga.htm)

A %d blogueros les gusta esto: