Archive for the ‘Normas de Urbanidad’ Category

Etiqueta: 25 Reglas modernas

noviembre 12, 2015

Lecturas… (vía genial.guru)

“Etiqueta es cuando te comportas mejor que lo que es absolutamente necesario. Tristemente muchas personas consideran que el seguir las pautas de etiqueta es algo pasado de moda, y tienen la impresión de que hacerlo sería hasta cierto punto un gesto de altivez y hipocresía. Eso no es así. En realidad los fundamentos de la etiqueta son bastante sencillas. Se trata de expresarse con palabras agradables, cordialidad elemental, buena presentación personal y la habilidad de no dejarse llevar por las emociones…

  • Si dices la frase “Yo te invito“ significa que tu vas a pagar. Otra forma de decirlo sería ”¿Qué te parece si vamos a un restaurante?“ En ese caso cada uno paga por su cuenta y sólo si uno de los dos acepta propone por el otro, este podrá aceptar.
  • Nunca vayas de visita sin llamar antes. Si alguien llegó a tu casa de visita sin previo aviso puedes permitirte lucir la ropa que usas por lo general cuando estas allí solo. Una dama británica dijo una vez que si a su casa llegan visitas inesperadas ella agarra su sombrero y paraguas. Si la persona que vino es de su agrado ella le dirá “¡Ah que suerte que acabo de llegar y tu también!”, pero si la persona que apareció sin avisar no es precisamente a quien ella quiere ver le dirá ”¡qué lástima que deba irme!”.
  • Nunca coloques tu teléfono inteligente en la mesa en lugares públicos. Si lo haces, estás mostrando la importancia que tiene ese aparato en tu vida y lo poco que te interesa lo que está ocurriendo a tu alrededor; además puede ser interpretado por tu interlocutor como si estuvieras esperando el momento preciso para revisar tu cuenta de instagram (por ejemplo) o responder una llamada, para acabar una conversación que para ti no es importante. Eso habla muy mal de ti.
  • Nunca, nunca invites a alguien a una cita romántica para luego hablarle por medio de mensajes de texto. Nunca.
  • El hombre no debe llevar la bolsa de la mujer. Y el abrigo de la mujer solo debe ser manipulado por el hombre para llevarlo hasta el perchero o guardarropas.
  • Si vas a alguna parte con alguien y él o ella saludó a una persona que tu no conoces deberás saludarla también.
  • Muchos piensan que sólo se debe comer sushi con palitos chinos. Esto no siempre es así, incluso algunos piensan que los hombres pueden comerlos con las manos. Para las mujeres, por el contrario, no es algo recomendable, porque podrían perder su misterio y delicadeza.
  • El calzado debe estar limpio SIEMPRE.
  • No tengas conversaciones vacías por teléfono. Por otro lado, si necesitas hablar de algo muy serio lo mejor es encontrarse frente a frente, o por skype en un lugar privado.
  • Si te han ofendido no vale la pena responder con una palabrota o un mal gesto, mucho menos levantarle la voz a quien ofende, No te rebajes a su nivel. Sonríe y amablemente retirate de la presencia de esa persona.
  • Según la tradición, al andar por la calle el hombre siempre debe ir a la izquierda de la mujer, en un gesto de protección.
  • Los conductores deben recordar que mojar a los transeúntes haciendo pasar su automóvil por un charco es la peor de las faltas de respeto.
  • No es prudente hablar en público acerca de: la edad, la riqueza, los problemas domésticos, la religión, las relaciones amorosas, los regalos, el honor, el deshonor y los procedimientos médicos.
  • Al llegar a un cinema, un teatro, un concierto la manera correcta de pasar a los lugares asignados es dándole la cara a quienes están sentados. El hombre debe pasar primero.
  • Nunca debes tocar a una mujer si su consentimiento, ni agarrar su mano, o acercarte demasiado a ella durante una conversación. No es conveniente empujarla ni agarrar su brazo más alla del codo excepto las ocasiones en las que le ayudes a subir a un medio de trasnporte o a bajar de él, igualmente para pasar la calle.
  • Si alguien intenta dirigirse a ti con un llamado poco adecuado como “Oye tú“ no vale la pena reaccionar a él. Tampoco vale la pena intentar educar a los demás, mucho menos durante un corto encuentro. Lo mejor es dar el ejemplo.
  • La regla de oro para usar perfumes y colonias es la moderación. Si cuando caiga la tarde aún sientes el olor de tu perfume debes saber que el resto habrán tenido que soportarlo, y seguramente no lo disfrutaron tanto como tú.
  • Un hombre educado nunca dejará de demostrarle a la mujer el debido respeto.
  • En presencia de mujeres el hombre sólo podrá fumar si ellas están de acuerdo.
  • Sin importar quién seas, al entrar a un recinto, saluda primero.
  • Permite que los mensajes personales sigan siéndolo: los padres no deben leer la correspondencia (electrónica o en papel) de sus hijos, ni el esposo de la esposa y así sucesivamente.
  • Meter la mano al bolsillo del otro es una falta a la etiqueta y una intromisión en el espacio personal.
  • No intentes ir un paso más allá de la moda. Es mejor verse bien aunque no sea con el último grito de la moda, que a la moda pero sin estilo ni propiedad.
  • Si luego de pedir perdón por algo y ya has sido absuelto, no vale la pena volver al tema y pedir perdón otra vez. Basta con no repetir tus errores.
  • Reírse muy fuerte, hablar en voz demasiado alta, quedarse mirando a las otras personas puede resultar ofensivo para algunos.
  • No olvides siempre agradecer a tus amigos, familiares y personas cercanas. Agradéceles por ejemplo por sus buenas obras y buena disposición para ayudarte. Expresar gratitud es un acto de personas educadas y sensibles.

Y para finalizar queremos darte a conocer las palabras del legendario actor estadounidense Jack Nicholson:

“Presto mucha atención a las reglas de etiqueta. El cómo pasar el plato. No gritar de una habitación a otra. No abrir una puerta cerrada sin llamar antes. Dejar pasar primero a las mujeres. El objetivo de todas estas innumerables reglas es muy simple: hacer la vida mejor. No podemos vivir en un estado crónico de guerra con todos, eso es estúpido. Vigilo cuidadosamente mis modales. Esto no es un mito. Esto es todo un lenguaje de respeto mutuo que es comprensible para todos”.

Leído en: http://genial.guru/sociedad/25-reglas-modernas-de-etiqueta-556/

Buenos modales en InterNet: Netiqueta o Net-etiqueta

mayo 15, 2015

… o Netiquette.  Son normas de comportamiento recomendadas para las varias formas de interacción directa e indirecta de un usuario con otro en los emails, foros, blogs y chats. 

 

Algunas reglas en general (desde la Wikipedia) : 

Regla 1: Nunca olvide que la persona que lee el mensaje es otro ser humano con sentimientos que pueden ser lastimados.

Regla 2: Adhiérase a los mismos estándares de comportamiento en línea que usted sigue en la vida real.

Regla 3: Escribir todo en mayúsculas se considera como gritar y además, dificulta la lectura.

Regla 4: Respete el tiempo y el ancho de banda de otras personas.

Regla 5: Muestre el lado bueno de sí mismo mientras se mantenga en línea.

Regla 6: Comparta su conocimiento con la comunidad.

Regla 7: Ayude a mantener los debates en un ambiente sano y educativo.

Regla 8: Respete la privacidad de terceras personas, hacer un grupo contra una persona está mal.

Regla 9: No abuse de su poder.

Regla 10: Sea objetivo sobre temas cuyo bien primordial no afecte el general.

Relacionadas con el Correo Electrónico (Archivo/2006): 

 

” Lo primero que debemos hacer, es poner correctamente en nuestro programa de correo los datos del remitente, para evitar correos “anónimos”.

 

Es de mala educación enviar un mensaje sin remitente. Incluso en caso de querer permanecer en el anonimato, remita los correos con su nombre de pila o con un alias, pero nunca en blanco.

 

Escriba su correo al igual que una carta normal, con una cabecera, un cuerpo y un pié (con firma).

 

Evite escribir el texto con letras mayúsculas. En InterNet eso significa gritar.

 

Cuando escriba un correo evite poner fondos y otros elementos “innecesarios” en la mayoría de los casos y que solo hacen que aumentar el número de bytes a transmitir.

 

Asegúrese de que tiene un remite, donde le puedan contestar.

 

A la hora de la firma, la cual no debería tener más de cuatro líneas, evite poner caracteres innecesarios, como son las tan extendidas firmas en ASCII, o esas frases ingeniosas. Es tráfico innecesario que consume recursos de la red.

 

Cuando se responde un mensaje, que a su vez es respuesta de otro, deje solamente la última respuesta, pues de lo contrario, va a enviar un mensaje demasiado voluminoso e innecesario…

 

Suele considerarse innecesario al responder: los saludos de inicio y final del mensaje, la información sobre ruta de transmisión del mensaje y otros datos similares, los comentarios irrelevantes a la respuesta del mensaje, o enviar respuestas que no aportan nada nuevo al propósito del mensaje, como por ejemplo alguien que escribe dos páginas de reflexiones y se responde: “Opino lo mismo”, dejando completo el mensaje anterior. Está totalmente fuera de toda lógica, y aumenta la transmisión sin razón.

 

Deje alguna línea en blanco entre su respuesta y el mensaje original. Si tiene un título (subject) debe mantenerlo para identificar más rápidamente el tema tratado.

 

Redacte de forma correcta y educada sus correos, sobre todo cuando se dirige a empresas o instituciones.

 

Procure, en la medida de lo posible, enviar correos con texto simple, evitando utilizar características más avanzadas como el envío de formatos HTML. (generalmente no aportan nada nuevo).

 

No se deben enviar archivos adjuntos (“attachments”) que no han sido solicitados.

 

Tampoco envíe correos no solicitados (spam) , ni amparándose en una famosa ley americana, que ahora todo el mundo usa para bombardear de forma indiscriminada e-mails.”

 

Leído en: protocolo.org (año 2006; actualmente, no disponible al público en general)

 

buenosmodalesnetUn Decálogo de buenas maneras en La Red. (Universidad de Murcia)

Allí se puede leer que la ética en La Red “como las buenas maneras de la vida real, está basada en una serie de imperativos éticos que, como en el resto de casos que el derecho consuetudinario contempla, no son más que normas comúnmente aceptadas por la comunidad en las que son operativas. ”

1. No se debe utilizar la red para dañar a nadie ni para causar perjuicios.

2. No se debe interferir el trabajo de otras personas que utilizan la red.

3. Se debe respetar la información de los otros, sus archivos, documentos, etc. No modificarlos ni destruirlos.

4. No se debe utilizar la red para robar.

5. No se debe utilizar la red para dar falso testimonio difundir infundios, calumnias u otras informaciones que dañen el prestigio o la honra de la gente.

6. No se debe usar, copiar, ceder ni aceptar software por el que no se ha pagado o por el que no se cuenta con el permiso explícito, efectivo y detallado de sus autores o propietarios para hacerlo.

7. No se deben utilizar recursos de la red , de otras personas, sin su autorización.

8. Nadie debe apropiarse del trabajo intelectual ni de la creación de otras personas de la red.

9. Siempre hay que reflexionar sobre las consecuencias sociales, y sobre la comunidad, de lo que se escribe o de lo que se crea.

10. Siempre se ha de utilizar la red mostrando consideración y respeto hacia los demás.

Estos imperativos, o mandamientos, se puede sintetizar en dos: Ponerse en el lugar del otro siempre que utilicemos la red, y pensar que el otro no es siempre como yo…”

 

Leído en: http://www.um.es/tonosdigital/znum5/bm/buenas_maneras%20vers%20Nov.htm

 

PD: Recuerden: el trato es todo… o casi todo… 

Normas de urbanidad. George Washington

abril 3, 2015

Desde el Archivo (2007), otra entrada de las más vistas: 

Pasan los siglos… pero, me parece, siguen vigentes… 

“Normas de urbanidad de George Washington” (1745 – “Cimientos de una sólida educación del carácter de un joven del siglo dieciocho”)

1 – Cada acto debe trasuntar respeto por los presentes.
2 – En presencia de otros, no canturrees en voz baja, ni tamborilees con los dedos ni los pies.
3 – No hables cuando otros hablan, no permanezcas sentado cuando otros están de pie; no camines cuando otros se detengan.
4 – No des la espalda a los demás, y menos cuando hablas; no muevas la mesa o el escritorio donde otro lee o escribe, no te apoyes en nadie.
5 – No seas lisonjero, ni bromees con nadie que no esté de ánimo para bromas.
6 – No leas cartas, libros ni papeles en compañía, pero cuando sea preciso hacerlo, debes pedir permiso. No te acerques a los libros ni escritos de nadie para leerlos sin autorización, ni fisgonees cuando otro está escribiendo una carta.
7 – Que tu semblante sea agradable, pero que demuestre gravedad ante asuntos serios.
8 – No demuestres satisfacción ante el infortunio de otro, aunque se trate de tu enemigo.
9 – Los que gozan de título o posición tienen precedencia en todas partes, pero mientras son jóvenes deben respetar a quienes son sus iguales por su nacimiento o por otras cualidades, aunque no ocupen cargos públicos.
10- Es de buena educación ceder la palabra a nuestros interlocutores, especialmente si gozan de rango superior, y nunca debemos ser los primeros en interpelar a los mismos.
11- Que tu plática con hombres de negocios sea breve y al punto.
12- Al visitar a los convalecientes, no asumas el papel de médico si no te corresponde.
13- Al escribir o al hablar, dirígete a la persona por su título debido, de acuerdo con su grado y las costumbres del lugar.
14- No discutas con tus superiores, y siempre presenta tus opiniones con modestia.
15- No procures ser maestro de tus iguales en las artes que profesan, pues pasarás por arrogante.
16- Cuando un hombre hace todo lo que puede, aunque no logre tener éxito, no lo culpes por su intento.
17- Cuando debas aconsejar o recriminar, considera si es pertinente que se haga en público o en privado, de inmediato o en otra ocasión, y también cuáles son las palabras atinadas; y al reprender no muestres signos de cólera, sino actúa con reserva y moderación.
18- No te mofes de asuntos de importancia, no hagas burlas mordaces ni hirientes, y si haces gala de ingenio, no te rías de tus propias palabras.
19- Cuando reprendas a otro procura ser intachable, pues el ejemplo es más elocuente que la exhortación.
20- No emplees palabras hirientes contra nadie, ni juramentos o escarnios.
21- No te apresures en creer rumores en detrimento de otras personas.
22- Sé discreto en tu atuendo, y procura respetar la naturaleza antes que suscitar admiración. Sigue la moda de tus iguales, tal como sea pertinente respecto del tiempo y lugar.
23- No te comportes como un pavo real mirándote sin cesar para ver si estás presentable, si el calzado te sienta bien, si tus calzas están bien ceñidas o si tus ropas son elegantes.
24- Júntate con hombres de calidad si estimas tu reputación, pues más vale estar solo que mal acompañado.
25- Que en tu conversación no haya malicia ni envidia, y así manifestarás ser de natural afable y ponderable; en las causas apasionadas permite que se imponga la razón.

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Modales urbanos

marzo 5, 2015

Compartiendo entradas del Archivo (2010): …

“La urbanidad de los modales tiene por objeto el conocimiento y la práctica de las reglas de la cortesía y de las leyes de la etiqueta.

La urbanidad (ars vívendi) consiste esencialmente en las formas exteriores; es el ceremonial de la gente bien educada. Si no infunde en todos los casos bondad, equidad, complacencia y gratitud, virtudes que supone la urbanidad del corazón, por lo menos reviste a los hombres con las apariencias de aquéllas y hace que parezcan exteriormente lo que son dentro de sí mismos, — o mejor dicho, lo que debieran ser.

Obligado a vivir en el mundo, no puede uno ignorar sus usos, sus costumbres, su lenguaje, todo cuanto nos exige en las diversas circunstancias de la vida, so pena de pasar por un hombre falto de educación. Los modales, que descuidamos como cosa de poca monta, son precisamente lo que hace que los hombres opinen bien o mal de nosotros (LA BRUYERE).

Para su deluda aplicación, requieren las reglas de cortesía muchísimo tino. So pretexto de urbanidad, no debe uno carecer de naturalidad, mostrarse obsequioso en demasía ni encogido; ha de hermanarse cierta dignidad con mucha soltura y despejo.

Sin la urbanidad del corazón, la de los modales no puede ser duradera. Esta se agotaría como esos arroyos efímeros originados por una tormenta, y que el primer viento o el primer rayo de sol hacen desaparecer.

Flor-2vinieta

La urbanidad del corazón se relaciona con las cosas íntimas ; nos enseña a amar al prójimo y a sacrificar nuestra felicidad en aras de la ajena. No es sino la amable caridad que San Pablo caracteriza tan bien cuando dice: Es paciente, bienhechora, no es envidiosa. No piensa en lo malo, no busca sus propios intereses, nada hace contra el decoro. Todo lo cree, todo lo soporta, todo lo sufre.

Causa a veces admiración encontrar en los campesinos un tino exquisito, y una idea exacta de los buenos modales. Aunque poco ilustrados, no dejan de ser amables, porque practican la caridad, que los hace modestos, indulgentes y benévolos. Entre los montañeses, dice San Francisco de Sales, he hallado no pocas veces esa buena y maravillosa sencillez que constituye la perfecta urbanidad, y que el mundo, por cortés y fino que sea, no siempre conoce.

Quien posee tan sólo la urbanidad del corazón bien podrá equivocarse acerca de la forma de un sombrero, del color de una corbata, del modo de entrar en un salón…; pero, siendo bondadoso y compasivo, dejará el mejor lugar a un enfermo, no permanecerá sentado en presencia de un anciano en pié, etc.

A todos es útil la cortesía y urbanidad, pero lo es de un modo especial a los jóvenes, que han de crearse una situación o abrazar una carrera. ¡ Cuántas situaciones se han malogrado, no tanto por falta de saber, cuanto por falta de urbanidad!

Un joven secretario de embajada preguntaba cierto día a un encanecido diplomático lo que convenía hacer para salir airoso en su carrera: Sed urbano, contestó éste, y vuestro acierto queda asegurado. ¡ Cuántas negociaciones, a veces importantísimas, se han frustrado por causa de una descortesía !

El hombre cortés y urbano a todos agrada; gusta su conversación, búscase su trato y con placer se traban con él relaciones ya de negocios o ya de amistad. Lo mismo que la piedad, la urbanidad, que es una de las formas de la caridad, es útil para todos.

El mundo suele tener en poco la ciencia de los individuos. Clasifica entre la gente mal educada, a personas muy ilustradas que manifiestan cierto menosprecio hacia las convenciones sociales y las reglas de la buena educación.

Invitado a almorzar en casa de su amigo Desporles, llegó el poeta Malherbe cuando se hallaban los convidados a la mesa. Desporles se levantó para recibirle diciéndole: Voy a traerle la nueva edición de mis poesías. — No corre prisa, le contestó Malherbe, prefiero su sopa. Profundamente ofendido, se mostró Desporles muy reservado y frío durante la comida y, desde entonces, cortó toda relación con su antiguo amigo.”

Fuente: “Manual de Urbanidad”, por H.E.C., Nueva Edición Refundida, Librería de José Moly, Buenos Aires. Un libro-re-contra-viejo

Discreción e indiscreciones

febrero 25, 2015

Compartiendo entradas del Archivo (2010):

“La discreción es una cualidad preciosa, que duplica el valor de todas las demás.

Consiste en no ser nunca importuno, en no abusar de nada, en respetar el tiempo y la libertad de los demás, lo mismo que sus secretos.

Todo el mundo está obligado a ella. No hay persona que no tenga que guardar silencio sobre ciertas cosas íntimas referentes a su familia, amigos o conocidos; que no deba evitar la grosera indiscreción de escuchar junto a las puertas, de leer cartas o papeles dejados en un escritorio; que no tenga el deber de no revelar un secreto que la confianza o la casualidad le han confiado.

Leer una carta dirigida a otro es indiscreción imperdonable, delito contra el honor, y proceder de hombre descortés.

Es igualmente grave indiscreción el tratar de adivinar, por el examen de un sobre, de dónde viene una carta, por quién fue escrita, y forjar sobre esto suposiciones más o menos fantásticas.

Ciertas personas, devoradas por el deseo de saberlo todo, se vuelven molestas en extremo por sus preguntas indiscretas acerca de la familia, la fortuna, la vida íntima…

Desoídas la primera, la segunda o la tercera vez, no se conforman con ello, volviendo a la carga hasta que su curiosidad queda satisfecha, y este deseo de conocerlo todo las hace insoportables, atrayendoles muchos enemigos.

La curiosidad, hermana de la indiscreción, si no es vicio del corazón, es defecto propio de los niños y una manía de los tontos. Puede llegar a ser intolerable.

Sólo un hombre falto de corazón y educación podrá aprovecharse de una cordial hospitalidad para penetrar en los secretos de una familia y descorrer el velo de sus íntimas miserias.

El hogar doméstico es sagrado, y abrir sus puertas a todos con chismes y habladurías indiscretas es acción vil, vergonzosa y humillante. «Si has visto u oído alguna cosa, dice Erasmo, finge no saber lo que sabes.»

Con justicia es severo el mundo para con los indiscretos, pues los considera como personas poco delicadas, que no merecen confianza alguna y que carecen de la más vulgar educación.”

Fuente: “Manual de Urbanidad”, por H.E.C., Nueva Edición Refundida, Librería de José Moly, Buenos Aires.

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