Archive for the ‘Desarrollo personal’ Category

Confianza constructiva. Marcelle Auclair

julio 29, 2015

“…(En una obra) “Juan de la luna”, de Marcel Achard:

ConfianzaUn muchacho, Jef, está perdidamente enamorado de Marcelina, la más frívola y mentirosa de las criaturas. Esto no le impide casarse con ella. Marcelina lo ridiculiza, le miente, lo engaña, pero él se niega a ver, pese a la flagrante evidencia, otra cosa que su realidad; con toda la fuerza del pensamiento y de la palabra creadora, la proclama buena, sincera, fiel.

Hasta cuando le anuncian que se ha ido con otro se obstina en no admitirlo. Y Marcelina vuelve, no contra toda esperanza sino conforme a la esperanza tan tenazmente alimentada por Jef; conforme a la única razón, la única evidencia de este mundo, la del Yo real y perfecto de esta mujer cuya personalidad aparente tantos defectos tenía.

Jef negó los errores de Marcelina, las infidelidades de Marcelina, y este desenlace sólo es una sorpresa para quienes ignoran las leyes del pensamiento creador; estaba obligada a volver a su marido y a manifestarse la mujer leal y tierna que él había contemplado y ayudado a surgir.

Hablando de su obra con Marcel Achard, me dijo: “La confianza libera grandes fuerzas, siempre que no sea únicamente pasiva, sino activa y constructiva.”

 

Fragmento del cap.31 -Juan De La Luna- de El libro de la felicidad de Marcelle Auclair (Biblioteca de Mucho Gusto, 1962, BsAs)

A la deriva. Marcelle Auclair

julio 15, 2015

Navio“…¿qué pasa cuando se es pasivo?

Se está bajo el influjo de las fuerzas actuantes. En este océano que es la vida, nosotros somos un navío: cuando las máquinas del barco no están en marcha para llevarlo allí donde el capitán – el espíritu- quiere ir, está a merced de las corrientes y va a la deriva.

…cuando usted no está totalmente cargado de pensamientos positivos, y por lo tanto actuantes, se entrega pasivamente a pensamientos, imágenes y sugestiones negativas que no piden más que influir en usted y arrastrarlo.

Todo lo que vemos y escuchamos, todos los pensamientos invisibles que captamos caen como semillas en nuestro subconsciente, cuando lo dejamos pasivo y sin defensa. Y allí germinan.
…”

Fragmento del cap.17 –Cuidado con la pasividad– de El libro de la felicidad de Marcelle Auclair (Biblioteca de Mucho Gusto, 1962, Bs.As.)

 

Antigua Oración de la Gestalt

julio 12, 2015

Fritz Perls (8 de julio de 1893, Berlín, Alemania – su natalicio). Fue muy valorada en su momento, en el contexto en que fue formulada, y dirigida a las personas que hacían psicoterapia gestalt o guestáltica. Algunos la hicieron su mantra.  Decía así:  fritzperls

“Yo soy yo y tú eres tú.  

Yo no estoy en este mundo para colmar tus expectativas.  

Tú no estás en este mundo para colmar las mías;  

yo hago mis cosas y tú haces las tuyas 

y si, por casualidad, nos encontramos será hermoso;  

si no, no puede remediarse.”

Su autor: Fritz Perls ( http://es.wikipedia.org/wiki/Fritz_Perls )

Consciente del egotismo que promovía, una terapeuta gestalt (Carmen Vázquez Bandín),  y a modo de respuesta-reacción a la oración de Perls, la modificó así:

Yo hago mis cosas y tú haces las tuyas.  En muchas de las cosas que hago, tú tienes mucho que ver,  Y en muchas de tus cosas yo he contribuido.  Yo puedo ser yo contigo mientras tú puedas ser tú conmigo.  Yo seré yo mientras tú seas tú;  Y aunque por casualidad nos hayamos encontrado,  Continuemos juntos o separados,  Nuestra vida nunca volverá a ser la misma ya que  Nuestro encuentro nos habrá enriquecido

Una explicación acerca de la polémica que generó la “oración” original, se puede leer en: La oración gestalt: “Yo soy yo y tu eres tú…” Sí, pero no. La imagen: portada del libro “Sueños y Existencia”, obra fundamental de Fritz Perls.

La lección de las rosas. Marcelle Auclair

julio 5, 2015

Rosal“En su jardincito cuidado con amor, una mujer tiene predilección por un camino cubierto de rosales trepadores. Yo le hacía chistes al verla siempre con la tijera de podar en una mano y en la otra un canasto, limpiando su rosedal de toda flor marchita: sus rosas tenían que brillar siempre con el resplandor continuo de lo nuevo.

Ultimamente, la encontré sin tijera y sin canasto:

– ¿Qué sucede?

Me sonrió:

– Usted me va a comprender, ya que tal vez sea usted quien me ha dado a entender lo que mi caza de flores marchitas tenía de peligroso. En mis rosales tan frescos donde estalla el rojo, el rosa, el blanco puro y ese matiz té exquisitamente emocionado por el carmín, yo había llegado a ver solamente los pétalos amarillentos. No gozaba más de la belleza del conjunto, fascinada por los pequeños defectos. Tomé entonces la decisión de no entregarme a la limpieza del rosedal sino una vez por día, y todo el tiempo que resta lo contemplo en paz.

He aquí una mujer a quien un mínimo de reflexión volvió juiciosa. A nosotros nos toca preguntarnos si no procedemos con respecto a nosotros mismos, a nuestro país, al mundo, como ella cuando la tijera de podar no la abandonaba. Es necesario trabajar, por cierto, en la eliminación de lo muerto, pero lo que hay que contemplar es la vida triunfante.

(Reflexión): ¿No ve, en todo, los defectos, olvidándose de tener en cuenta las cualidades? Se precisa del examen en que, tijera en mano, extirparemos el mal con lucidez, sin fiebre y sin cólera. Pero, entre tanto, sepamos admirar lo que hay de hermoso y de bueno.”

Fragmento del cap. 50 – La lección de las rosas – de El libro de la felicidad de Marcelle Auclair (Biblioteca de Mucho Gusto, 1962, BsAs)

El final de la vida II: Cuidados paliativos

junio 25, 2015

“La Organización Mundial de la Salud define a los cuidados paliativos como “el cuidado total activo de los pacientes cuya enfermedad no responde a tratamiento curativo.

theendEs primordial el control del dolor y de otros síntomas y de problemas psicológicos, sociales y espirituales.

La meta del cuidado paliativo es brindar de la mejor calidad de vida para los pacientes y sus familias.”

Esta entidad sostiene que los cuidados paliativos:

  • Afirman la vida y consideran la muerte como un proceso normal.
  • Ni apresuran ni posponer la muerte.
  • Proporcionan alivio del dolor y otros síntomas angustiantes.
  • Integran los aspectos psicológicos y espirituales de la asistencia.
  • Ofrecen un sistema de apoyo para ayudar a los pacientes a vivir tan activamente como sea posible hasta la muerte.
  • Ofrecen un sistema de apoyo para ayudar a la familia a salir a delante durante la enfermedad del paciente y en su propio duelo.”

Leído en: Revista Uno Mismo 371/Nota “En el final de la vida”.

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