Archive for the ‘Meditacion’ Category

Relecturas: Textos de Krishnamurti

enero 11, 2015

Compartiendo antiguos posts con los nuevos lectores…

Otra manera de vivir (via fundacionkrishnamurti.org)

Amor, posesiones, apegos (de uno de sus libros)

El orden y la libertad (via fundacionkrishnamurti.org)

Continuidad e instantes (el miedo a la muerte)

Preguntas que nos hacemos (de un folleto)

Natalicio del filósofo indio Jiddu Krishnamurti (Si hemos de crear un mundo nuevo, una nueva civilización, un arte nuevo, no contaminado por la tradición, el miedo, las ambiciones…)

…y todas las de la Categoría “Jiddu Krishnamurti”.

PD: Los de este pensador están entre mis libros de cabecera, a ellos vuelvo de vez en cuando.

Psicología. Aprender a morir

septiembre 28, 2014

Octubre 1. Día Internacional de las Personas de Edad

Si tienen un rato para leer…

Placeres y tareas de los últimos años.

“Un fruto dulce y maduro”

Por Enrique Rozitchner*

Vejez1Séneca (4-65), la figura más representativa del estoicismo durante el Imperio, en su Epístola XII a Lucilio, presenta cómo vive su propio envejecimiento. Las señales de la vejez provienen menos del cuerpo que del mundo exterior que lo circunda; el mundo también envejece. El paso del tiempo se refleja en los objetos envejecidos que hemos amado durante toda la vida. La casa que edifiqué, el árbol que planté y vi crecer, de pronto se me muestran viejos. Como si Séneca admitiera su vejez a través del mundo que envejece con él, porque dondequiera que vaya encuentra señales de su envejecimiento.

Se trata de una fuerte percepción, que no se orienta por referencias al cuerpo que se deteriora o al propio ego (Freud diría: menos narcisista), sino de modo indirecto. En esta experiencia, a la que efectivamente muchos tienen acceso, el sujeto envejece con el mundo que lo ha rodeado, con la comunidad en que creció o se desarrolló. Séneca, contra todo egocentrismo, pone el acento en que uno es uno y sus circunstancias de vida, el cúmulo de vínculos afectivos con los que ha vivido. La identificación proyectiva con la vejez del otro, con un mundo envejecido, como ese plátano de su finca que ha plantado y que ya no puede dar frutos, confirma su envejecimiento.

Tales señales de la vejez, lejos de ser borradas como amenazas o fantasmas, en el estoico se reciben con afecto, con la expectativa de obtener de ellas numerosas satisfacciones. La Epístola XII valoriza esas señales, propone amigarse con ellas, reconocerse en ellas y no rechazarlas como extrañas y siniestras. Según Séneca, en todo placer lo más voluptuoso se guarda para el final. Ese mundo transitorio y envejecido aparece como un fruto dulce y maduro del cual todavía es posible alimentarse. La enseñanza estoica apunta a que en la vejez también hay placeres, o aun se goza de no precisar ninguno de ellos, porque ya se ha gozado lo suficiente y su sabor impregna la boca. Al igual que Cicerón, Séneca considera la vejez realizada desde el modelo del hartazgo de la vida.

En la Epístola XII se postula una concepción circular del tiempo donde nadie es tan viejo que no puede vivir un día más, lo cual equivale a vivir una vez más el ciclo de toda la vida. Nacimiento y muerte, en la circularidad cualitativa del tiempo y de los días, son los extremos de los momentos intensos de la vida que igualan al joven y al viejo; cada día que se vive en la vejez remite a una densidad especial que incluye la existencia completa. Mientras que en la temporalidad longitudinal de la flecha del tiempo la intensidad de una vida se pierde sin resto, en el tiempo circular cada día trae la potencialidad del deseo y la posibilidad de reanimar los placeres vividos. La vida, en la visión de Séneca, se compone de círculos concéntricos –infancia, adolescencia, juventud, madurez, vejez– unos dentro de otros, y el gran círculo del nacimiento y de la muerte los abraza a todos.

En la Epístola XXVI a Lucilio, Séneca afirma que la vejez delimita el mundo de la edad cansada, aunque no, subraya, aplastada. Estas palabras y otras expresan un sentimiento de falta de correspondencia entre la percepción de su propio envejecimiento corporal y el alma: Séneca se descubre viejo, pero esa representación no coincide con su propio yo. El reconocimiento de esa diferencia entre lo que fue y lo que es se realiza ahora, como en la Epístola XII, a partir de ciertas señales de su vejez, sólo que en este caso proceden de una percepción interna. Ese cansancio de Séneca indica los cambios corporales de la senectud, aunque en él ese cansancio no se prolonga en el alma; distingue entre la vitalidad de su alma y el cansancio de su cuerpo. El vigor del espíritu, la potencia anímica o psicológica, no se corresponden con una corporeidad que se percibe cansada. Sin embargo, esa falta de correspondencia entre la psiquis y el soma puede darse (incluso invertida) en cualquier edad y no únicamente en la vejez.

La Epístola XXVI recuerda que el fin de la vida se acerca y se debe enfrentar la muerte. Este es un tope que Séneca advierte para la libertad del alma en la vejez: llegar a la sabiduría y al deleite del alma anuncia la antesala de la muerte.

El estoicismo, Leer el resto de esta entrada »

En silencio. Thomas Merton

agosto 26, 2014

En los `80 leía las revistas Mutantia y en ellas algunas notas acerca del pensamiento de este monje trapence…

Quédate quieto.
Escucha las piedras del muro,
en silencio, tratan
de decir tu

nombre.
Escucha
las piedras vivas.

¿Quién eres?
¿Quién
eres? ¿De quién
eres silencio?

Quién (no hables)
eres (calla, como
estas piedras). No
pienses qué eres
fuera de aquello
que puedes ser un día.

Más bien
sé lo que eres (¿pero quién?),
sé lo impensable
que no sabes.

O quédate quieto, mientras
estás vivo,
y todas las cosas
vivas a tu alrededor

le están hablando (no las oigo)
a tu propio ser,
de lo desconocido
que está en ti y
en ellas mismas.

“Trataré, como ellas,
de ser mi propio silencio:
y esto es difícil. Todo
el mundo está secretamente
en llamas. Las piedras arden,
incluso las piedras me queman.
¿Cómo puede un hombre estar quieto o
escuchar todas las cosas ardiendo?
¿Cómo puede atreverse a estar
sentado entre ellas, cuando
todo su silencio está en llamas?”

Leído en: MetaPoesía/Facebook.

En inglés:

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Meditación: Una gran dicha. Osho

agosto 20, 2014

A veces, algunas personas dicen que tienen que “meditar” acerca de un asunto (tal vez, para tomar una buena decisión) cuando lo que van a hacer es “reflexionar” algún tema. Meditar no es reflexionar en tanto actividad intelectual…

“En la superficie tú vas sonriendo, pero en lo profundo, sólo hay lágrimas y nada más; en lo profundo hay angustia. La meditación, es disolverse, fundirse en el todo, olvidar por completo que estás separado, recordar tu unidad con el todo.

Por eso, Gurdjieff solía llamar a su proceso de meditación “autorrecordar”; realmente, se trata de un recordar.

Buda solía llamar a su meditación “recordar correcto”. Somos uno con el todo, aunque pensemos que estamos separados. Somos inseparables. No podemos separamos tan solo por pensar que estamos separados. Lo único que hace falta es recordar; lo único que hace falta es abandonar esta falsa noción de que estamos separados.

Y en esos raros momentos en los que puedes poner a un lado tu ego, tu personalidad, tu complejo cuerpo-mente, y solo eres un observador, un testigo, una consciencia, por primera vez, pruebas la meditación.

Y con ello, inmediatamente llega una gran dicha, viene rauda hacia ti desde todas las direcciones, desde todas las dimensiones. Todo tu vacío interior se llena inmediatamente. Se convierte en un lago de gozo.

Ese es el fin, y el método, el medio, es la meditación. No existe otro método, no hay otro camino.”

Osho, Aprender a silenciar la mente. Sanar la separación entre cuerpo y alma / Transcripto en la AGENDA OSHO 2012 (editorial Granica) – Selección de M.G.

Leído en: Osho en español/Facebook 
Más: Meditación de la risa al despertar. Osho.  Historia y silencio. Osho. , y todos los posts de la categoría “Meditación”.  

Atención, observación, concentración.

junio 6, 2014

Esa atención se vuelve más eficiente

“Sólo observe lo que es. Eso que es usted es el hecho: el hecho de que es celoso, ansioso, envidioso, cruel, exigente, violento. Eso es lo que es. Mírelo, dese cuenta de ello; no lo moldee, no lo catalogue, no lo niegue, no forme opiniones de ello. Mírelo sin condenar, sin juzgar, sin comparar, simplemente observe. De esa observación, de ese darse cuenta surge la estima. Ahora bien, sigamos adelante.

Medit08Puede hacer eso en un instante. Eso sólo puede hacerse en un instante, no se trata de hacerlo primero desde lo externo y luego profundizar más y más, eso no conduce a ninguna parte, debe hacerse de un solo golpe que va de lo más lejos en lo externo a lo más interno, lo más profundo. A partir de ahí, en eso hay atención, eso es atención, atención al silbato del tren, al ruido, al habla, a la forma en que mueve sus piernas, atención a cualquier cosa que escuche o se diga, descubrirá qué es verdad y qué es falso en lo que se dice, y no hará de quien les habla una autoridad.

De modo que esa atención surge de esa extraordinaria y compleja existencia de la contradicción, de la desdicha y posterior desesperación. Cuando la mente está atenta, entonces puede focalizar, lo cual es algo muy distinto, puede concentrarse, pero esa concentración no es una concentración excluyente.

Entonces, la mente puede estar atenta a lo que se está haciendo y esa atención se vuelve mucho más eficiente, mucho más vital, porque lo abarca todo.”

Obras completas, tomo XIV.

En: Fundación Krishnamurti 

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