Archive for the ‘Sueños’ Category

Lenguaje de los sueños o simbolismo onírico

marzo 24, 2011

Un fragmento de Freud…
Sobre la dificultad para encontrar simbolismos fijos en nuestros sueños…

Suenios1“…Existen símbolos que pueden interpretarse casi siempre del mismo modo. Así, el emperador y la emperatriz (rey y reina) representan a los  padres; mas no en todos los símbolos nos es tan fácil la aprehensión de las relaciones de enlace…

Existen símbolos de difusión universal, que se hallan en los sueños de todos los individuos pertenecientes a un mismo grado de civilización o que hablan un mismo idioma, y otros de  limitadísima aparición individual, que han sido formados por el sujeto aislado utilizando su material de representaciones propio.

Entre los primeros se distinguen aquellos cuya aparición a  representar lo sexual se halla suficientemente justificada por los usos del idioma (por ejemplo, los símbolos procedentes de la agricultura: reproducción, semilla), y otros cuya relación con lo  sexual parece alcanzar a los más antiguos tiempos y a las más oscuras profundidades de la formación de nuestros conceptos.

La fuerza creadora de símbolos no ha desaparecido aún en  nuestros días. Puede observarse que determinados descubrimientos modernos (tales como los globos dirigibles) son elevados en el acto a la categoría de símbolos sexuales de empleo universal.

Es equivocado esperar que un más fundamental conocimiento del simbolismo del  sueño («del lenguaje de los sueños») nos permita prescindir de interrogar al sujeto por sus asociaciones y nos conduzca de nuevo y por completo a la técnica de la antigua interpretación de los sueños.

Aparte de los símbolos individuales y de las variantes en el empleo  de los universales, no se sabe nunca si un elemento del sueño debe interpretarse simbólicamente o conforme a su verdadero sentido, y se sabe, en cambio, con seguridad, que no todo el  contenido del sueño debe interpretarse simbólicamente.

El conocimiento del simbolismo del  sueño nos proporcionará tan sólo la traducción de algunos componentes del contenido manifiesto, pero no hará innecesarias las reglas técnicas antes expuestas. En cambio, constituiría el más importante medio auxiliar de la interpretación en aquellos casos en que faltan o son insuficientes las ocurrencias del sujeto.   

El simbolismo del sueño resulta también imprescindible para la inteligencia de los llamados sueños «típicos» de los hombres y de los sueños «repetidos» del individuo aislado.

Si el  estudio de la forma expresiva simbólica del sueño ha resultado demasiado incompleto en esta breve exposición, ello está justificado por un hecho que pertenece a los más importantes entre los que con estos problemas se relacionan.

El simbolismo onírico va mucho más allá de los  sueños. No pertenece a ellos como cosa propia, sino que domina de igual manera la  representación en las fábulas, mitos y leyendas, en los chistes y en el folklore, permitiéndonos descubrir las relaciones íntimas del sueño con estas producciones.

Mas debemos tener en cuenta que no constituye un producto de la elaboración del sueño, sino que es una peculiaridad -probablemente de nuestro pensamiento inconsciente- que proporciona a dicha elaboración el material para la condensación, el desplazamiento y la dramatización. …”

Leído en: planetafreud

PD: Entonces… cada uno, a buscar el significado personal!

Sueños proféticos que no lo son

noviembre 17, 2010

Una premonición onírica cumplida. Sigmund Freud

Sueños“La señora de B., una excelente persona, dotada además de agudo sentido crítico, me refiere, sin conexión aparente con el resto de la conversación y sin, ninguna segunda intención, que en cierta oportunidad, hace ya algunos años, soñó que se encontraba con  su amigo y antiguo médico de cabecera, el doctor K., en plena Kärntnerstrasse, ante la tienda de Hies. A la mañana siguiente, pasando por esa calle, se encuentra efectivamente con dicha persona en el mismo lugar que en el sueño. He aquí el tema del sucedido.

Sólo agregaré que ningún hecho ulterior vino a revelar el significado de esta coincidencia milagrosa, o sea que la misma no puede ser explicada por nada ocurrido en el futuro. El análisis del sueño es facilitado por el interrogatorio, que establece la imposibilidad de demostrar que haya tenido el menor recuerdo del sueño antes de su paseo, es decir, durante la mañana siguiente a la noche en la cual lo soñó. Tal demostración consistiría, por ejemplo, en haber anotado o comunicado a alguien el sueño antes de que se cumpliera su premonición.

Por el contrario, la señora en cuestión debe aceptar sin reparos la siguiente sucesión de los hechos, que considero la más probable.

Una mañana se pasea por la Kärntnerstrasse y se encuentra con su viejo médico de familia ante la tienda de Hies. Al verlo, se siente convencida de que la noche anterior ha soñado con ese preciso encuentro en ese mismo lugar.  De acuerdo con las reglas vigentes para la interpretación de los síntomas neuróticos, tal convicción debe considerarse como justificada. Su contenido, empero, requiere una interpretación.

Entre los antecedentes de la señora de B. hay un episodio relacionado con el doctor K. Siendo aún joven, fue casada sin su pleno consentimiento con un hombre de cierta edad, pero adinerado, el cual pocos años después perdió su fortuna, enfermó de tuberculosis y murió. Durante varios años, la joven esposa tuvo que mantenerse a sí misma y a su marido enfermo dando clases de música. Con todo, halló amigos en su infortunio, uno de los cuales fue su médico de familia, el doctor K., que se dedicó a la asistencia del marido y la vinculó a ella con sus primeros alumnos. Otro amigo era un abogado, por coincidencia también un doctor K., que puso algún orden en las caóticas finanzas del comerciante arruinado, pero al mismo tiempo cortejó a la joven mujer y también despertó en ella la pasión por primera y última vez. Este amorío no llegó a hacerla realmente feliz, pues los escrúpulos creados por su educación y por su mentalidad le impidieron abandonarse a su pasión mientras estaba casada, y también más tarde, cuando ya era viuda. 

En la misma ocasión en la cual me narró el sueño, la señora de B. refirió asimismo una ocurrencia real de ese período desgraciado de su vida, ocurrencia que, en su opinión, encierra también una notable coincidencia.

Hallábase en su cuarto, arrodillada en  el suelo, con la cabeza reclinada en un sillón, y sollozaba presa de apasionado anhelo por su amigo y protector, el abogado, cuando en ese mismo momento se abrió la puerta, al venir éste a visitarla.

Nada de extraño vemos en tal coincidencia, si consideramos cuán frecuentemente ella pensaba en él y cuán a menudo éste le habrá visitado. Además, casualidades como ésta que parecen preconcertadas, se encuentran en todas las historias amorosas. Sin embargo, esta coincidencia quizá represente el verdadero contenido de su sueño y el único fundamento de su convicción de que aquél llegó a cumplirse.  

Entre dicha escena, en la cual se cumple un deseo, y este sueño median más de veinticinco años. En el ínterin, la señora de B. llegó a enviudar de un segundo marido, que le dejó un hijo y cierta fortuna. El afecto de la anciana señora sigue dedicado a aquel doctor K., que es ahora su consejero y administrador de sus bienes, y a quien suele ver a menudo.

Supongamos que durante los días anteriores al sueño esperó una visita de él, pero que ésta no haya tenido lugar, pues el antiguo cortejante ya no se muestra, ni mucho menos, tan asiduo. Es posible entonces que durante la noche haya tenido un sueño nostálgico que la transportó a los tiempos idos. Su sueño se refirió con toda probabilidad a una cita de la época de su pasión, y la cadena de las ideas oníricas conduce hacia aquella ocasión en la cual, sin ningún concierto previo, él llegó precisamente en el momento en que más lo anhelaba.

Es probable que actualmente tenga a menudo sueños de esta especie; forman parte del castigo diferido con el cual la mujer paga su crueldad juvenil. Tales sueños, sin embargo, siendo derivados de una corriente coartada de ideas y plenos de reminiscencias a aquellas citas que ya no gusta recordar después de su segundo matrimonio, son eliminados apenas se halla despierta. Posiblemente esto haya ocurrido también con nuestro sueño pretendidamente profético. Luego sale de paseo, y en un punto de la Kärntnerstrasse, que en sí mismo no tiene importancia, se encuentra con su viejo médico de familia, el doctor K., a quien no ha visto desde hace tiempo.  Este se halla íntimamente vinculado a las excitaciones de aquel período feliz y desgraciado a un tiempo, pues también él fue un protector, y podemos aceptar que en sus pensamientos, quizá también en sus sueños, ella lo use como un personaje encubridor, tras el cual oculta la figura más amada del otro doctor K.

Este encuentro reanima entonces su recuerdo del sueño. Ella tiene que haber pensado: «Es cierto: anoche he soñado en mi cita con el doctor K.» Pero este recuerdo debe sufrir la misma deformación a la cual el sueño sólo pudo escapar merced a que ni siquiera fue recordado. En lugar del amado K. coloca al K. indiferente, que es quien le ha recordado el sueño; el contenido mismo del sueño -la cita- se transfiere a la convicción de haber soñado precisamente con ese lugar, pues una cita consiste en que dos personas acudan a un tiempo a un mismo lugar.

Si en tal caso surge la impresión de que una premonición onírica ha llegado a cumplirse, ello sólo significa la reactivación de su recuerdo de aquella escena en la cual había anhelado, sollozando, su presencia, y tal anhelo inmediatamente se había cumplido.

Así, la creación de un sueño después del suceso al cual se refiere, como único mecanismo que posibilita los sueños proféticos, no es sino una forma más de la censura que permite al sueño la irrupción a la consciencia.”

Una premonición onírica cumplida. Sigmund Freud. 10 de noviembre de 1899
Las negritas y otros formatos son producto de mi lectura personal

PD: ¿Quién no ha conocido personas que gustan de encontrar coincidencias o premoniciones cada dos por tres?  Solía escucharles medio sorprendida… hasta que aprendí que sus “coincidencias” y -también– las mías, pueden ser interpretadas de otra manera…

Momentos soñados

enero 13, 2008

“La aventura más maravillosa no es llenar de sueños nuestras vidas, sino hacer de cada momento algo tan fuera de lo común que parezca un sueño a la hora de recordarlo.”

Gracias a Daniel y Lily, mis distribuidores Herbalife, quienes me enviaron esta frase en su saludo del Año Nuevo.

Sueños, ensoñaciones, fantasías diurnas, anhelos, deseos… que sean bellos y buenos, y que los podamos concretar. Aunque re-re-re-retrasada, les deseo lo mejor para este nuevísimo 2008.

¿Qué a quién le hablo? Pues… a mis amigos/as, a mis cyber-amigos/as, a mis seres queridos… a los de mi entorno… y a quienes no conozco… va mi deseo de Paz y Amor en todo el Mundo…

Qué lejos estamos de IMAGINE !

Pero siempre tenemos nuestras utopías

Sabiduría divina & Mensaje del inconsciente

abril 8, 2007

Buscando sobre los sueños… encontré este enfoque desde el sufismo que –salvando la distancia que imponen los términos de un discurso de tipo religioso- se asemejan mucho a la concepción freudiana.

Y dedico este post a mi querida Very y a soydondenopienso, ambos estudiosos -cada uno a su manera- de estos temas… Y también a esas personas que me indicaron que podía buscar(me) no sólo en los textos de Occidente y Lejano Oriente sino también en los del Medio Oriente… en las culturas amerindias… en las africanas… por todos lados… en mí misma… en mis sueños…

“Los sueños pueden ser valiosos en el camino sufí, porque a menudo comunican mensajes importantes. Existen dos tipos de sueños con significado: el primero es el sueño verídico, que transmite un mensaje literal; el segundo es el sueño simbólico, que necesita ser interpretado.

Los sueños también son un medio de comunicación entre el Creador y la humanidad. Esto es aplicable a todo el mundo. No es una cuestión de creer en los sueños o no, ni tan siquiera de creer en Dios o no.

La interpretación de los sueños es una herramienta importante en muchos sistemas de enseñanza mística. Para los derviches los sueños son indicadores significativos de su estado espiritual. Es importante, tanto para el sheikh como para el derviche, el conocer el estado espiritual de este último. Cuando tu nivel cambia, también lo hacen tus deberes y oraciones.

Los animales también sueñan. Hay un proverbio turco que dice que la gallina hambrienta se ve a sí misma en un recipiente lleno de maíz.

En las vidas y las enseñanzas de los profetas, muy a menudo se les da una gran importancia a los sueños. De hecho, otra manera de ver las revelaciones de los profetas es concebirlas como sueños puros o purificados. No se puede confundir este tipo de sueño con los sueños de la gente común, ni, por supuesto, con el de la gallina hambrienta que sueña con el maíz.

¿Cómo aparecen las imágenes de los sueños, si no hay un ojo que las vea? Los ojos están cerrados cuando duermen. La retina no funciona: la lente no funciona. No hay ojos para ver ni nada que pueda ser visto. Entonces, ¿qué es lo que ve y qué es lo que es visto en un sueño?.

Lo que ves procede en realidad del ámbito del conocimiento divino. Lo que para ti está oculto, sólo se halla presente en la esfera del conocimiento de Dios. Entonces ¿cómo es posible que veas y entiendas lo que está afuera del alcance de tu conocimiento, en otro ámbito?

Todo conocimiento está contenido en el reino del conocimiento divino. Todo lo que es, lo que fue y lo que será puede ser encontrado en este ámbito. Cuando las cosas pasan de allí a la existencia, todo lo que está a punto de ocurrir es reflejado en una pantalla divina. Es como si se hallara escrito allí.

Al dormir, el alma abandona el cuerpo, pero sin perder su conexión con él, como la luz que sale de una linterna. Esa luz se extiende hasta la pantalla divina y “lee” las anotaciones que le incumben. Al despertarse, la luz del alma vuelve al cuerpo, como cuando se apaga la linterna. Por medio de la extensión del alma, tú, el soñador, puedes percibir un nivel de conocimiento que se halla más allá de tu dominio, en el ámbito de lo divino.

Los símbolos e imágenes de los sueños son como jeroglíficos que pueden ser leídos por los expertos. Pero estos símbolos cambian de situación en situación, de persona a persona, de alma a alma.

Hay siete almas diferentes en cada persona: el alma mineral, el alma vegetal, el alma animal, el alma humana, el alma angelical, el alma secreta y el alma del secreto de los secretos. Los símbolos de los sueños son diferentes según el alma al que corresponden, el alma que los percibe y la persona que los ve. El sultán puede soñar las mismas imágenes que el esclavo, pero no significan lo mismo.

Esta serie de almas del ser humano no se diferencian nítidamente entre sí. Se hallan una dentro de la otra y cada una evoluciona hacia las almas superiores. Finalmente, todas esas almas se unen en el alma humana o en una de las almas superiores.

El nivel del alma que ve los sueños es muy importante. Los sueños de las almas vegetales y animales satisfacen deseos e impulsos. Por ejemplo, si estás hambriento soñarás con comida. El alma humana ve símbolos. Una serpiente puede representar posesión o, en el caso de un derviche, puede representar un nivel del ego.

Si el nivel más alto del alma sale del cuerpo, las visiones de los sueños se vuelven directas. Este nivel del alma puede alcanzar el Trono de Dios, leer el libro y ver con claridad el futuro. Puede que la persona vea imágenes exactas de acontecimientos que están teniendo lugar en Estados Unidos, en Estambul o en Japón. Además, estos sueños siempre se recuerdan con claridad.

Un sueño sólo se le debería contar a la persona que va a interpretarlo. Esta discreción es muy, muy importante. El significado del sueño se le revela al intérprete en el momento en que el sueño es relatado.

Nunca deberíais contar vuestros sueños a alguien que acostumbra a hablar mal de otros. Contádselos sólo a aquellos cuyas bocas están limpias. Después de que el sueño haya sido interpretado, se puede contar a otros.

Un aspecto importante en el tema de los sueños es la intención.  Esto es, qué le preguntas a tus sueños. Es necesaria una forma de contemplación o meditación a fin de “incubar” o pedir un sueño. …

He leído muchos libros acerca de la interpretación de los sueños y hay otros muchos disponibles. Estos libros afirman que un caballo significa esto, una manzana significa aquello y un pez lo otro. Pero éstas no son interpretaciones verdaderas. Es un tipo de enfoque que no funciona. Es como obrar al azar. Sin embargo, es posible interpretar los sueños correctamente… …

En esencia, los sueños son informaciones que provienen de la sabiduría divina contenida en la “madre de los libros” y que son reflejadas en la pantalla que el alma lee por la noche. La interpretación de los sueños es posible para aquellos que poseen sabiduría e intuición y para aquellos que, como un don, reciben la capacidad de interpretarlos.”

De:El amor es el vino. Charlas de un maestro sufi en América.” Sheikh Muzaffer Ozak

PD: En los puntos suspensivos, o sea en el texto original, hay muchas historias y ejemplos, lo que lo hace muy extenso para lo acostumbrado en un blog como éste. De modo que los que están interesados deberían buscar en Google el texto original, texto del cual “Los sueños” es un capítulo junto a otros sobre filosofía y tradición sufí. Saludos!

Leyenda lakota del atrapasueños

septiembre 9, 2006

“Hace mucho tiempo, cuando el mundo era joven, un viejo líder espiritual, Lakota, estaba en una alta montaña y tuvo una visión. En esta visión, Iktomi, el gran maestro bromista de la sabiduría, apareció en forma de una araña. Iktomi le habló en un lenguaje sagrado que sólo los líderes espirituales de los Lakotas podían entender.

Mientras le hablaba, Iktomi, la araña, tomó un aro de sauce, el de mayor edad, que también tenía plumas, pelo de caballo, cuentas y ofrendas, y empezó a tejer una telaraña.

Él habla con el anciano acerca de los círculos de la vida, de cómo empezamos la vida como bebés y crecemos a la niñez y después a la edad adulta. Finalmente, vamos a la ancianidad, donde debemos ser cuidadosos como cuando éramos bebés, completando el círculo.

Pero Iktomi dijo mientras continuaba tejiendo su red: “En cada tiempo de la vida hay muchas fuerzas, algunas buenas, otras malas. Si te encuentras en las buenas fuerzas, ellas te guiarán en la dirección correcta. Pero si escuchas a las fuerzas malas, ellas te lastimarán y te guiarán en la dirección equivocada”. Y continuó: “Ahí hay muchas fuerzas y diferentes direcciones, y pueden ayudar a interferir con la armonía de la Naturaleza; también con el gran espíritu y sus maravillosas enseñanzas”.

Mientras la araña hablaba continuaba entretejiendo su telaraña, empezando de afuera y trabajando hacia el centro.

Cuando Iktomi terminó de hablar, le dio al anciano Lakota la red y le dijo: “Mira la telaraña, es un círculo perfecto, pero en el centro hay un agujero. Usa la telaraña para ayudarte a ti mismo y a tu gente para alcanzar tus metas y hacer buen uso de las ideas de la gente, de los sueños y las visiones. Si crees en el gran espíritu, la telaraña atrapará tus buenas ideas, y las malas se irán por el agujero”.

El anciano Lakota le transmitió su visión a su gente y ahora los indios Siux usan el atrapasueños como la red de su vida. Ése se cuelga arriba de sus camas, en su casa, para escudriñar sus sueños y visiones.

Lo bueno de sus sueños es capturado en la telaraña de la vida y enviado con ellos; lo malo de sus sueños, escapa a través del agujero en el centro de la red y no volverá a ser parte de ellos.

Ellos creen que el atrapasueños sostiene el destino de su futuro.”

PD: Esta leyenda lakota se puede leer en muchos sitios de la web… Como tantas otras, pertenece al ‘patrimonio cultural’ de la humanidad… Me quedé pensando qué será ‘hacer buen uso de las ideas… de los sueños y las visiones’… Como casi siempre, me encuentro con que cada uno deberá averiguarlo para sí… No creen…?

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