Archive for the ‘Tips-Reglas-Consejos’ Category

Consejos para la vida social. Napoleon Hill

octubre 12, 2017

Los siguientes consejos son para personas que quieren liderar… Algo modificados -me parece a mí- nos sirven a todos para mantener buenas relaciones sociales: 

actitudmp1. Empiece siempre con elogios honestos hacia sus subordinados (hacia los demás).
2. Llame la atención indirectamente sobre los errores de otros.
3. Hable acerca de sus propios errores antes de criticar a otra persona.
4. Haga preguntas en vez de dar órdenes (hacer pedidos) directas(os).
5. Deje que la otra persona salve su imagen.
6. Elogie todas las mejoras, incluso las más pequeñas.
7. Dele a la otra persona una buena reputación para mantener.
8. Estimule a los demás.
9. Haga que los errores sean fáciles de corregir.
10. Haga que la otra persona se sienta feliz de hacer lo que Ud. le dice que haga.

De: “10 maneras de convertirse en un gran líder”, en el libro Actitud Mental Positiva/Napoleon Hill-Clement Stone.
(Archivo Acuarela de Palabras 2007)

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Si… Napoleon Hill

octubre 9, 2017

Buscando excusas…

“…
Napoleon_hillSi no tuviera una esposa y una familia…
Si tuviera suficiente “empuje” …
Si tuviera dinero… …
Si tuviera una buena educación…
Si pudiera conseguir un trabajo…
Si gozara de buena salud…
Si dispusiera de tiempo…
Si los tiempos fueran mejores…
Si otras personas me comprendieran…
Si las condiciones que me rodean fueran diferentes…
Si pudiera volver a vivir mi vida…
Si no tuviera miedo de lo que “ellos” dicen…
Si me hubieran dado una oportunidad…
Si ahora tuviera una oportunidad…
Si otras personas no lo hubieran conseguido por mí…
Si no sucediera nada que me detuviera…
Si fuera más joven…
Si pudiera hacer lo que quisiera…
Si hubiera nacido rico…
Si pudiera conocer a la gente adecuada…
Si tuviera el talento que algunas personas tienen…
Si me atreviera a imponerme…
Si sólo hubiera aprovechado las oportunidades del pasado…
Si la gente no me pusiera nervioso…
Si no tuviera que mantener la casa y cuidar de los hijos…
Si pudiera ahorrar algún dinero…
Si el jefe me apreciara…
Si contara con alguien que me ayudara…
Si mi familia me comprendiera…
Si viviera en una gran ciudad…
Si sólo pudiera empezar…
Si fuera libre…
Si tuviera la personalidad de algunas personas…
Si no fuera tan gordo…
Si mi talento fuera conocido…
Si pudiera abrirme paso…
Si pudiera librarme de deudas…
Si no hubiera fracasado…
Si supiera cómo…
Si nadie se me opusiera…
Si no tuviera tantas preocupaciones…
Si pudiera casarme con la persona adecuada…
Si la gente no fuera tan insensible…
Si mi familia no fuera tan extravagante…
Si estuviera seguro de mí mismo…
Si no tuviera la suerte en contra…
Si hubiera nacido bajo otro signo…
Si no fuera cierto que “lo que tiene que ser, será”…
Si no tuviera que trabajar tanto…
Si no hubiera perdido mi dinero…
Si viviera en un barrio diferente…
Si no tuviera un “pasado”…
Si tuviera una empresa propia…
Si los demás me escucharan…

Si… yo tuviera el valor de verme tal como soy en realidad…
Si me hubiese pasado más tiempo analizando mis debilidades, y menos buscando excusas que las justifican…”

Leído en:  Napoleon Hill… “Piense y Hágase Rico” -título un tanto pretencioso…

PD: Seguramente, se vieron reflejados en algunos… 

(Archivo blog Acuarela de Palabras/)

Meditación de la risa al despertar. Osho

septiembre 11, 2017

OshoOsho, filósofo y maestro espiritual hindú, propone acercar la meditación a todos los individuos. Ésta es una de sus prácticas, le será de gran ayuda para relajarse y quitarle importancia a sus pensamientos obsesivos.

Meditación de la risa

Al despertarse estírese como los gatos. Después de 3 minutos, con los ojos cerrados, comience a reír. Durante 5 minutos, solo ríase.

Si lo hace ni bien se levanta, comenzará a sentir lo absurdo que es preocuparse por cosas que antes lo paralizaban.”

De: Ejercicios prácticos… RevistaPredicciones.-2da.quinc-Jul/2010.

(Archivo blog Acuarela de Palabras/2011)

Reglas de Oro para maestros comprometidos con la No-violencia

septiembre 4, 2017

I) Nunca abuses de tu poder

Un maestro es un ser muy poderoso, especialmente si trata con niños pequeños. Posee un poder que emana de su posición y del respeto natural que las criaturas le profesan, viéndolo no sólo como un sujeto “que sabe mucho”, sino, además, como aquel al que sus padres lo han confiado, delegando parte de su autoridad sin reparos.

Cuando son mayores tal vez razonen que este poder no es tanto como suponían al principio, pero el maestro será, todavía, quien puede castigarlos por sus faltas y quien evalúa sus progresos académicos y decide sobre esta parte importante de sus vidas.

En cualquier caso, un buen maestro debe administrar racional y seriamente su poder, con un sentido estricto de justicia, porque no hay mayor violencia que la arbitrariedad. Un maestro que abusa del poco o mucho poder que posee frente a sus alumnos está, en realidad, avalando la natural tendencia de los niños a abusar de quienes son más pequeños, más débiles o más indefensos.

II) Nunca pierdas el control

Los niños frecuentemente caen en comportamientos capaces de “sacar de las casillas” al más pintado. Si eres de aquellos que reaccionan con un golpe sobre el pupitre o gritan desaforadamente para imponer silencio… ¡dedícate a otra tarea!

Si el maestro, un adulto con “frenos morales” que le impiden caer en actitudes extremas, es indulgente para con aquellas reacciones intermedias, como gritar o violentarse con los objetos, ¿qué queda para los niños, que no controlan del todo sus emociones?

Un maestro incapaz de controlarse da luz verde a todo tipo de excesos por parte de sus alumnos, y al generar una violencia permanente en los niños más atrevidos provocará en los tímidos y en los pacíficos un estado continuo de temor.

III) Nunca discrimines ni seas intolerante

La peor contradicción en la que puede caer un maestro es el dividir a sus alumnos según le caigan bien o no. Es cierto que hay niños que no son naturalmente simpáticos, y no todos poseen una apariencia o una actitud agradables, pero el maestro debe superar sus propias limitaciones de apreciación y dar a todos un trato deferente e igualitario. Muy especialmente debe evitar distinguir entre los niños según sus razas, credos o por su origen o posición social.

La discriminación y la intolerancia son formas horribles de ejercer violencia moral sobre las personas, y un buen maestro debe no sólo precaverse de incurrir él mismo en estas faltas, sino que además debe ejercer sobre sus alumnos una presión positiva para eliminarlas de sus mentes a la más temprana edad.

IV) Nunca mientas

Si mientes a tus alumnos puedes descontar que te descubrirán; ellos tienen una percepción especial para el engaño, cuando proviene de un adulto. Y cuando lo hagan no sólo te perderán el respeto, sino que creerán haber aprendido que mentir es un recurso válido, y lo usarán para abusar de otros, por lo general más pequeños e inocentes.

Si no sabes, dí “no sé”; si te preguntan algo que es inconveniente responder, por la razón que sea, dí “no puedo responder eso”. Y sobre todo, no permitas la mentira en tus alumnos bajo ninguna circunstancia, ya sea que la dirijan a otros o a tí mismo, porque detrás del faltar a la verdad se esconden una agresión y un abuso. Quien miente a otro cree dominarlo.

V) Nunca temas

Se ha dicho que “siempre agredimos a lo que tememos”. Considerando que la agresión frente a lo temido puede tomar muchas formas violentas, no necesariamente físicas, pero destructivas al fin, es imprescindible que el maestro se exhiba siempre calmo y dueño de sí mismo.

En el aula, como en la vida, es esencial que el maestro no muestre temor hacia la verdad, hacia otras personas, hacia lo que no comprende o hacia los animales. Un maestro que se asusta de los truenos es inconcebible, porque provocará tanto la risa como el terror; un maestro que teme a las arañas desatará una ola de pesadillas y provocará la muerte innecesaria de varias docenas de ellas. La lista es tan obvia como interminable.

Digamos, por último, que un buen maestro nunca deberá sentir temor de tomar decisiones, so pena de dar curso a una generación de inseguros y pusilánimes.

VI) Nunca propongas “ojo por ojo”

Es muy común que los padres digan a sus hijos -cuando han sido agredidos: “¡vé y hazle lo mismo!”, y muchos maestros sienten como un deber el complacerlos y apoyar semejante filosofía. No son maestros, en verdad, sino “defensores de la venganza”.

Quien golpea a otro, o le provoca dolor, jamás deberá ser castigado del mismo modo, ni siquiera por sus pares, y es misión del maestro administrar justicia del modo correcto. Proceder de acuerdo a la ley del Talión no produce sino una ola creciente de actos violentos, que sólo acaban cuando una parte cae exánime o cuando se produce una desgracia.

En todo caso, el niño puede comprender que si su padre le aconseja devolver los golpes lo hace por un exceso de amor, y porque no quiere que sea débil o falto de carácter, pero con la misma naturalidad comprenderá que el maestro le aconseje lo contrario; su padre o madre son, sobre todo, símbolos de afecto, el maestro, en cambio, representa especilmente la razón, y es quien debe promover el adecuado balance para que la reacción emocional extrema sea frenada por el raciocinio.

VII) Nunca mires para otro lado

Uno de los defectos más indeseables en un maestro es la indiferencia voluntaria ante los actos de violencia o las agresiones de cualquier clase. Sabiendo que estas acciones son reprobables, muchos maestros eligen permanecer ignorantes de ellas haciendo “la vista gorda” o pretendiendo que los hechos no fueron tan graves como se pintan. Entonces se paran en el patio, a la hora del recreo, y fijan la vista en un punto lejano, ajenos a los golpes, corridas y revolcones que se producen a su alrededor. En el aula, cuando alguien se queja de algo, dicen “no lo ví” (es probable que así sea), o bien minimizan todo.

Un buen maestro debe permanecer atento a todo, alerta y vigilante, e intervenir cada vez que sea necesario para reconvenir, separar, amigar o aconsejar, no importa si se le enfría el café o si pierde una interesante conversación entre colegas. Y si no estás convencido de ésto, imagina que te desvaneces en un hospital y todos los médicos reaccionan como ciertos maestros, ¡mirando para otro lado! Eres maestro veinticuatro horas al día o no eres nada.”

Leídas en: Nueva Alejandría El portal de los educadores Hipanoamérica 

(Archivo blog Acuarela de Palabras/2009)

Momento de decisión: Regla 40-70

agosto 17, 2017

Acerca del momento adecuado

“… si el líder cree que tiene menos del 40% de probabilidades de tomar la decisión correcta con la cantidad de información con la que cuenta en un momento dado, debe seguir buscando más información.

Pero ¿cuánta más información debe buscar?

Si un líder militar decidiera esperar hasta contar con suficiente información para asegurarse un grado mayor al 70% de seguridad de poder tomar la decisión correcta, normalmente tomará una decisión equivocada, ya que esa decisión habrá sido tomada demasiado tarde y las condiciones del “campo de batalla” ya habrán cambiado.

Lo mismo se aplica a las decisiones de negocios. Cuando un líder insiste en estudiar un problema hasta contar con la suficiente información para estar “absolutamente seguro de poder tomar la decisión correcta”, está aumentando la probabilidad de tomar una mala decisión. La decisión puede no ser mala en términos intelectuales, pero sí en cuanto a su aplicación práctica en un contexto competitivo de negocios. …

Asimismo, la espera por encontrar “el momento” adecuado para la toma de la decisión correcta, puede hacernos perder una efímera y maravillosa oportunidad que ofrece el mercado, y que terminará siendo aprovechada por algún competidor más rápido que nosotros.

Entonces, ¿cuál es la solución?

(Collin) Powell sugiere que cuando la información se encuentra en el rango de 40% a 70% usted debe seguir lo que dictan sus tripas. Por supuesto que usted necesita datos precisos. Por supuesto que usted necesita planear meticulosamente todos sus posibles movimientos y a la vez chequear sus implicaciones. Por supuesto que usted necesita hacer un análisis racional.

Usted necesita hacer TODO ESO HASTA el punto en el que considera que ya cuenta con una probabilidad de entre 40% a 70% de tomar una buena decisión. En ese punto usted debe YA tomar una decisión basada en sus instintos, apoyada en su experiencia profesional y conocimiento del mercado.

Obviamente, la regla 40/70 no aplica en el trabajo de personas cuyas actividades requieran de una precisión lo más cercana posible al 100%:  auditores, científicos, ingenieros, neurocirujanos…”

Leído en:  el Boletín de “Ganar Opciones“, y es del libro de Oren Harari “Regla 40-70 de Colin Powell

 

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