Archive for the ‘Trabajo’ Category

5 cosas que Karl Marx hizo por nosotros (vía BBC-Mundo)

abril 29, 2019

5 de mayo de 1818, Tréveris, Reino de Prusia; su natalicio 

Vía BBCMundo – Eva Ontiveros – BBC News – 5 mayo 2018

“5 cosas que Karl Marx hizo por nosotros y por las que no le damos crédito 

1. Quería mandar a los niños a la escuela, no al trabajo.
2. Quería que tuvieses tiempo libre y que tú decidieras cómo usarlo.
3. No todo gira alrededor del dinero. También necesitas estar satisfecho con tu trabajo.
4. No soportes lo que no te gusta. ¡Cámbialo!
5. Marx ya lo dijo: ten cuidado cuando el Estado y las grandes empresas tienen una relación muy cercana… y vigila lo que hacen los medios.

1. Quería mandar a los niños a la escuela, no al trabajo

Esta es una proposición evidente para muchos. Pero en 1848, cuando Karl Marx estaba escribiendo junto a Federico Engels el “Manifiesto comunista”, el trabajo infantil era la norma.

Incluso hoy en día uno de cada 10 niños en el mundo está sometido a trabajo infantil, según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (2016).

El hecho de que tantos menores hayan logrado pasar de la fábrica al aula tiene mucho que ver con el trabajo de Marx.

Linda Yueh, autora del libro The Great Economists: How Their Ideas Can Help Us Today (“Los grandes economistas: cómo sus ideas nos pueden ayudar hoy”), dice que una de las 10 medidas del Manifiesto Comunista de Marx y Engels era la educación gratuita para todos los niños en las escuelas públicas y la abolición del trabajo infantil en las fábricas.

Marx y Engels no fueron los primeros en abogar por los derechos de los niños, pero “el marxismo contribuyó a este debate en ese periodo de fines del siglo XIX”, añade Yueh.

 

2. Quería que tuvieses tiempo libre y que tú decidieras cómo usarlo

¿Te gusta no tener que trabajar 24 horas al día, los siete días de la semana?

¿Y tener una pausa para el almuerzo?

¿Te gustaría poder jubilarte y cobrar una pensión en la vejez?

Si tu respuesta a estas preguntas es sí, puedes agradecérselo a Marx.

El profesor Mike Savage, de la London School of Economics, afirma: “Cuando te ves obligado a trabajar horas muy pronlogadas, tu tiempo no es tuyo. Dejas de ser responsable de tu propia vida”.

Marx escribió sobre cómo para sobrevivir en una sociedad capitalista la mayor parte de la gente se ve obligada a vender lo único que tiene -su trabajo- a cambio de dinero.

Según él, a menudo esta transacción es desigual, lo que puede llevar a la explotación y a la alienación: el individuo puede terminar sintiendo que ha perdido su humanidad.

Marx quería más para los trabajadores: deseaba que fuésemos independientes, creativos, y sobre todo, dueños de nuestro propio tiempo.

“Básicamente dice que deberíamos vivir una vida que vaya más allá del trabajo. Una vida en la que tengamos autonomía, en la que podamos decidir cómo queremos vivir. Hoy en día, esta es una noción con la que la mayoría de personas estamos de acuerdo”, dice Savage.

“Marx quería una sociedad en la que una persona pudiese ‘cazar por la mañana, pescar después de comer, criar ganado al atardecer y criticar a la hora de la cena’, como dice la célebre cita. Él creía en la liberación, en la emancipación y en la necesidad de luchar contra la alienación”, añade.

 

3. No todo gira alrededor del dinero. También necesitas estar satisfecho con tu trabajo

Tu trabajo puede ser una gran fuente de alegría si “puedes verte reflejado en los objetos que has creado”.

El empleo debería proporcionarnos la oportunidad de ser creativos y mostrar todo lo bueno de nosotros mismos: ya sea nuestra humanidad, nuestra inteligencia o nuestras habilidades.

Pero si tienes un trabajo miserable que no encaja con tu sensibilidad, terminarás sintiéndote deprimido y aislado.

Estas no son las palabras del más reciente gurú de Silicon Valley, sino de un hombre del siglo XIX.

En uno de sus primeros libros, “Manuscritos de 1844”, Marx fue uno de los primeros pensadores que relaciona la satisfacción laboral con el bienestar.

Según él, ya que pasamos tanto tiempo en el trabajo deberíamos obtener algo de felicidad de nuestra labor.

Buscar belleza en lo que has creado o sentir orgullo por lo que produces te llevará a la satisfacción laboral que necesitas para ser feliz.

Marx observa cómo el capitalismo -en su búsqueda de eficiencia y aumento de la producción y de las ganancias- ha convertido el trabajo en algo muy especializado.

Y si lo único que haces es grabar tres surcos en un tornillo miles de veces al día, durante días y días… pues es difícil sentirse feliz.

 

4. No soportes lo que no te gusta. ¡Cámbialo!

Si algo no funciona en tu sociedad, si sientes que hay injusticia o desigualdad, puedes armar barullo, organizarte, protestar y luchar por el cambio.

La sociedad capitalista de Reino Unido en el siglo XIX probablemente parecía un monolito sólido e inamovible para el trabajador sin poder.

Pero Karl Marx creía en la transformación y animaba a los demás a impulsarla. La idea se volvió muy popular.

Si hoy en día eres uno de esos individuos que creen en el cambio social, probablemente reconozcas el poder del activismo.

La protesta organizada ha provocado un gran replanteo social en muchos países: la legislación contra la discriminación racial, contra la homofobia, contra el prejuicio de clase…

Según Lewis Nielsen, uno de los organizadores del Festival del Marxismo en Londres, “necesitas una revolución para cambiar la sociedad. Así fue cómo personas normales y corrientes lograron tener un servicio nacional de salud y una jornada laboral de ocho horas”.

Se suele decir que Marx fue un filósofo, pero Nielsen no está de acuerdo. “Eso hace a la gente pensar que lo único que hizo fue filosofar y anotar teorías”.

“Pero si ves lo que Marx hizo con su vida verás que también fue un activista. Creó la Asociación Internacional de Trabajadores y estuvo involucrado en campañas de apoyo a trabajadores que estaban en huelga. Su grito de ‘¡Proletarios de todos los países, uníos!’ es un verdadero llamado a las armas”.

Nielsen cree que el verdadero legado de Marx es que “ahora tenemos una tradición de luchar por el cambio. Esto está basado en teoría marxista, aunque los que protesten no se consideren seguidores de Marx”.

“¿Cómo lograron las mujeres el voto?”, pregunta Nielsen. “No fue porque los hombres en el Parlamento sintieron lástima por ellas, sino porque ellas se organizaron y protestaron. ¿Cómo logramos el fin de semana sin trabajo? Porque los sindicatos se declararon en huelga para conseguirlo”.

Parece que la lucha marxista como motor de la reforma social tuvo resultado. Tal y como dijo el político conservador británico Quintin Hogg en 1943: “Debemos darles reformas o ellos nos darán revolución”.

 

5. Marx ya lo dijo: ten cuidado cuando el Estado y las grandes empresas tienen una relación muy cercana… y vigila lo que hacen los medios

¿Qué te parecen los lazos tan estrechos que tiene el Estado con las grandes corporaciones?

¿Y que Facebook haya facilitado los datos personales de sus usuarios a una empresa que se dedicaba a influir en las intenciones de los votantes?

Pero adivina qué: Marx, junto con su amigo y compañero ideológico Engels, hizo exactamente eso en el siglo XIX.

Obviamente no repasaron los anales de las redes sociales, pero Valeria Vegh Weis, una profesora de criminología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e investigadora de la Universidad de Nueva York, dice que ellos fueron los primeros en identificar estos peligros y analizarlos.

“Ellos (Marx y Engels) analizaron con mucho cuidado las redes de cooperación que existían en aquel entonces entre gobiernos, bancos, empresas y los agentes clave de la colonización”, dice Vegh Weis.

“¿Su conclusión? Si una práctica, deplorable o no, resultaba ser buena para los negocios y para el Estado- como por ejemplo la esclavitud como medio de promover el impulso colonial- entonces la legislación sería favorable para dicha práctica”.

Las agudas observaciones de Marx sobre el poder de los medios de comunicación también son muy relevantes en el siglo XXI.

“Marx comprendía muy bien el poder que tienen los medios para influir la opinión pública. En estos días hablamos mucho de las “fake news”, que es algo que Marx ya hizo en su tiempo”, dice Vegh Weis.

“Estudiando los artículos que se publicaban llegó a la conclusión de que cuando los pobres cometían delitos, aunque fuesen menores, salían mucho más en la prensa que los escándalos políticos o los crímenes de las clases altas”, precisa la experta.

La prensa era también un vehículo útil para dividir a la sociedad.

“Al decir que los irlandeses estaban robando trabajos a los ingleses, o al enfrentar negros contra blancos, hombres contra mujeres o inmigrantes contra locales, conseguían que los sectores más pobres de la sociedad luchasen entre ellos. Y mientras tanto nadie controlaba a los poderosos”, añade Vegh Weis.

 

Y otra cosa… el marxismo en realidad vino antes que el capitalismo.

Puede que esta sea una declaración un poco descarada, pero considera esto: antes de que la gente realmente conociera el capitalismo ya había leído sobre Marx.

La experta Linda Yueh dice que el término capitalismo no fue acuñado por Adam Smith, considerado un pionero de la economía.

Se piensa que el término se originó por primera vez en 1854 en una novela de William Makepeace Thackeray, autor de “Vanity Fair”.

“Thackeray usó el término capitalista para denotar un “dueño de capital”, explica Yueh.

“Así que puede que fuese Marx quien utilizase esta palabra por primera vez en su sentido económico en Das Kapital en 1867. Desde entonces se ha empleado como antónimo de marxismo. En cierto sentido, el marxismo vino antes que el capitalismo”.”

Leído en: http://www.bbc.com/mundo/noticias-43975162

Anuncios

A mí no me importó (vía revista La Barraca, por Miguel Núñez Cortés)

octubre 20, 2017

Para esa gente que jamás, por bruta o inconsciente, lo asoció a la lucha de quienes se sacrificaron antes para lograrlo, a los que tuvieron la visión política de permitirlo, y ni siquiera recordó haberlo usufructuado… 

(fragmento)  “El famoso poema que comienza con “Primero se llevaron a los comunistas pero a mi no me importó … Dicho en primera persona se podría emular a Martin Niemöller y decir:

Tuve vacaciones anuales que crecían en su extensión cada cinco años de antigüedad en mi trabajo •Cobraba un sueldo trece, más conocido como aguinaldo

• No era raro además que como la masa de ganancias se repartía 50% y 50% entre patrones y obreros, los trabajadores recibiéramos un premio anual extra.

•Mi horario laboral era de lunes a viernes 9 horas, con una hora intermedia de descanso.

•Si trabajaba horas extras los sábados por la mañana, me las liquidaban un 50% más; si lo hacía el sábado por la tarde o el domingo me las pagaban al 100%, igual que en feriados y días no laborables.

Si enfermaba durante las vacaciones, se suspendía inmediatamente el período de descanso, retomándolo una vez logrado el alta médica.

•Recibía ropa de trabajo, a medida, y me la renovaban dos veces por año

•También contaba con todo lo concerniente a la seguridad laboral como arneses, cascos, guantes, zapatos de seguridad, anteojos, etc, tanto para hombres como para mujeres

• La leyes de seguridad industrial y según el número de operarios, obligaban a contar con una enfermera y médico en fábrica, con elementos de primeros auxilios como desfibrilador cardíaco, oxígeno, camillas especiales, sillas de ruedas y todos los medicamentos asociados al accidente laboral.

•Si el trabajo era riesgoso o insalubre tenía jornadas reducidas. En algunos casos hasta podía jubilarme antes.

•Esperaba con ansiedad la renovación anual del convenio colectivo de trabajo, tratativas a cargo de mi organización gremial confederada

•Los hoteles del sindicato eran excelentes y se sostenían con la cuota mensual

• El mar, las montañas, los lagos, ya no estaban tan lejos y pude viajar por Aerolíneas Argentinas

• Los jubilados también accedieron sin reparos ni cortapisas a estos beneficios sociales, y fueron millones los que pudieron cobrar un haber mensual, por el solo hecho de haber sido trabajadores en su larga vida

• Pareció algo de fantasía cuando se logró la actualización de los haberes jubilatorios dos veces por año.

• La Obra Social prestaba servicios de salud para toda la familia. En algunos casos a través de convenios, lograba comprar alimentos a menor precio. En algunos casos aprendí a organizarme en mutuales y cooperativas

•Los instrumentos en materia de préstamos para la primera vivienda propia, eran asequibles para obreros y empleados, los ocultos asalariados (esta denominación es poco asimilable por los de cuello y corbata)

• Los alquileres no eran leoninos y había entidades que me ofrecían créditos blandos para pagar el mes de adelanto y el fondo exigido por el propietario.

•Mis hijos – cada uno – trajo una computadora a casa que les dieron en la escuela pública y la familia toda se incorporó al mundo misterioso de la informática (no quedaron afuera ni los abuelos ni las tías viejas)

•Se les hizo realidad la posibilidad de iniciar estudios superiores en Universidades distribuidas en zonas calificadas como de medianos y bajos recursos económicos

• Eran los edificios universitarios los que se acercaban a los alumnos, ampliando la oferta educativa, a la vez que los jóvenes de las barriadas humildes dejaban de trasladarse

• Las madres sabían que la cercanía disminuía los riesgos inherentes a los horarios nocturnos.

… y todo esto nunca fue importante para mí. Jamás, por bruto o inconsciente, lo asocié a la lucha de quienes se sacrificaron antes para lograrlo, los que tuvieron la visión política de permitirlo, y ni siquiera recordé haberlo usufructuado.

… *ahora trabajo 12 horas por día *no cobro horas extras, *mis vacaciones son de 10 días corridos y la patronal dice que «si estoy de descanso no trabajo» y entonces no debo cobrar las vacaciones *toda la obra social está intervenida por un organismo manejado por CEOs devenidos de la banca privada * ya no se pagan más horas extras, pues los productos importados han reducido la jornada laboral * para sacar un crédito para la vivienda propia, me piden el buco-dental del perro *las zapatillas o alpargatas no aguantan el fierrazo -como lo hacían los zapatos de seguridad con punta de acero-, y devienen las amputaciones de hecho *dicen los médicos que trabajar cerca de las altas temperaturas -sin ropa de protección- me calcina la vida y la vista * y deja estéril la falta del guardapolvo de plomo al soldador *el consultorio médico solo se abre cuando alguien del ministerio avisa a la fábrica que envían la inspección de rutina; dicen que así se reducen costos * espero con ansiedad que cada dos años la patronal me de un aumento mínimo, para poder comer y seguir trabajando *son pocos los chicos que terminan el secundario y ya no piensan en la Universidad, a las que les han congelado o disminuido sus presupuestos anuales * Ya nadie quiere ser maestro de escuela primaria, por lo magros sueldos y las condiciones de trabajo * han vuelto a trabajar los niños y niñas, cómo y dónde se puede • una rebaja en la fórmula del índice del ajuste jubilatorio presagia males mayores * los traslados son cada vez más caros por las quitas de subsidios * los controles prenatales y el plan de vacunación obligatoria, extensivo al ancho territorio de la Patria amada, son un recuerdo *para la salud ya no vamos al médico ni a la farmacia, nos arreglamos con medicamentos caseros y ha retornado la aspirina, las gárgaras de bicarbonato, el té caliente y el transpirar bajo la manta prestada de la abuela.

… cuando me dí cuenta de todo esto, me tocó a mí, pero ya era tarde.”

Leído en: https://www.revistalabarraca.com.ar/no-me-importo/

Entrevista de trabajo: cuidado con estas preguntas

julio 3, 2017

Buscando más buenos consejos encontré… (Escrito por gsmax en articulo.org)

“En una entrevista de trabajo cara a cara con el seleccionador, posiblemente tendrás que responder a unas preguntas asesinas. Algunas de estas son realmente duras de responder. Aquí están los ejemplos de algunas de ellas.

¿Dime porque eres mejor candidato a este puesto?

¿Cuáles son tus mayores defectos tanto personales como profesionales?

¿Cuál es tu opinión sobre nuestra empresa?

¿Tienes un plan de desarrollo profesional para los próximos 5 años?

¿Cómo te ves a ti mismo en 5 años?

¿Por qué quiere trabajar en nuestra empresa?

¿Describe a un jefe perfecto para ti?

¿Qué opinas de trabajar sometido a una gran presión?

¿Por qué elegiste trabajar en este sector?

¿Cuál ha sido tu mayor decepción profesional? y

¿Como la superaste?

Por mi propia experiencia sé que en una entrevista de trabajo es mejor estar preparado para este tipo de preguntas, por que lo que hacen es matar la posibilidad de obtener el puesto de tu sueños y una vida mejor. …”

Leído en: articulo.org “Artículos gratis para publicar, leer, compartir y comentar” 

(Archivo Blog Acuarela de Palabras/2009)

¿En qué trabaja usted? Una pregunta que pocos médicos nos hacen

mayo 1, 2017

¿A qué se dedica usted? ¿En qué ocupa la mayor parte de su tiempo?

“En 1714 murió, en Padua, Bernardino Ramazzini.  Era un médico raro, que empezaba preguntando:
– ¿En qué trabaja usted?

A nadie se le había ocurrido que eso podía tener alguna importancia.

Su experiencia le permitió escribir el primer tratado de medicina del trabajo, donde describió, una por una, las enfermedades frecuentes en más de cincuenta oficios. Y comprobó que había pocas esperanzas de curación para los obreros que comían hambre, sin sol y sin descanso, en talleres cerrados, irrespirables y mugrientos.”

Leído en: Los Hijos de los Días-Noviembre 5-Una enfermedad llamada trabajo, Eduardo Galeano .

Biografías del doctor Ramazzini en:

http://www.historiadelamedicina.org/ramazzini.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Bernardino_Ramazzini

http://historiadelamedicina.wordpress.com/2011/02/12/bernardino-ramazzini-1633-1714/

Un comentario acerca del libro Enfermedades de los intelectuales, cazadores, impresores y de otros trabajadores con ocupaciones cercanas a las de los amigos comunes en el blog historiadelamedicina por José L. Fresquet, profesor de Historia de la Ciencia de la Universitat de València, España:

http://historiadelamedicina.wordpress.com/2009/10/13/textos-de-bernardino-ramazzini-1633-1714/

Bertolt Brecht. Preguntas de un obrero que lee

abril 29, 2016

(vía soydondenopienso)

¿Quién construyó Tebas,
la de las Siete Puertas?
En los libros figuran
sólo los nombres de reyes.
¿Acaso arrastraron ellos
bloques de piedra?
Y Babilonia, mil veces destruida,
¿quién la volvió a levantar otras tantas?
Quienes edificaron la dorada Lima,
¿en qué casas vivían?
¿Adónde fueron la noche
en que se terminó la Gran Muralla, sus albañiles?
Llena está de arcos triunfales
Roma la grande. Sus césares
¿sobre quienes triunfaron?
Bizancio tantas veces cantada,
para sus habitantes
¿sólo tenía palacios?
Hasta la legendaria
Atlántida, la noche en que el mar se la tragó,
los que se ahogaban
pedían, bramando, ayuda a sus esclavos.
El joven Alejandro conquistó la India.
¿El sólo?
César venció a los galos.
¿No llevaba siquiera a un cocinero?
Felipe II lloró al saber su flota hundida.
¿No lloró más que él?
Federico de Prusia
ganó la guerra de los Treinta Años.
¿Quién ganó también?
Un triunfo en cada página.
¿Quién preparaba los festines?
Un gran hombre cada diez años.
¿Quién pagaba los gastos?
A tantas historias,
tantas preguntas.

Bertolt Brecht, dramaturgo y poeta alemán, uno de los más influyentes del siglo XX, creador del teatro épico, también llamado teatro dialéctico. http://es.wikipedia.org/wiki/Bertolt_Brecht

A %d blogueros les gusta esto: