Eva Duarte de Perón (Evita). Mi Mensaje. Mi Voluntad Suprema – vía soydondenopienso

7 de mayo de 1919, su natalicio.

Por Eva Perón

“En estos últimos tiempos, durante las horas de mi enfermedad, he pensado muchas veces, en este mensaje de mi corazón. 

Quizá porque En la Razón de mi vida* no alcancé a decir todo lo que siento y lo que pienso, tengo que escribir otra vez.

He dejado demasiadas entrelíneas que debo llenar; y esta vez no porque yo lo necesite.

No.

Mejor sería acaso para mí, que yo callase, que no dijese ninguna de las cosas que voy a decir y que quedase para todos, como una palabra definitiva, todo lo que dije en el primero de mis libros.

Pero mi amor y mi dolor no se conforman con aquella mezcla desordenada de sentimientos y de pensamientos que dejé en las páginas de La Razón de mi Vida.

Quiero demasiado a los descamisados, a las mujeres, a los trabajadores de mi pueblo y por extensión quiero demasiado a todos los pueblos del mundo, explotados y condenados a muerte por los imperialismos y los privilegios de la tierra.

Me duele demasiado el dolor de los pobres, de los humildes, el gran dolor de tanta humanidad sin sol y sin cielo como para que pueda callar.

¡Si todavía quedan sombras y nubes queriendo tapar el cielo y el sol de nuestra tierra, y todavía queda mucho dolor por mitigar y tantas heridas que restañar!

Como será donde nadie ha visto la luz ni ha tomado en sus manos la bandera de los pueblos que marchan en silencio, ya sin lágrimas y sin suspiros, sangrando bajo la noche de la esclavitud; y como será donde ya se ve la luz, pero demasiado lejos, y entonces la esperanza es un inmenso dolor que se rebela y que quema en la carne y el alma de los pueblos sedientos de libertad y justicia!

Para ellos: para mi pueblo y para todos los pueblos de la humanidad es Mi Mensaje.

Ya no quiero explicarles nada de mi vida ni de mis obras.

No quiero recibir ningún elogio.

Me tienen sin cuidado los odios y las alabanzas de los hombres que pertenecen a la raza de los explotadores.

Quiero rebelar a los pueblos.

Quiero incendiarlos con el fuego de mi corazón.

Quiero decirles la verdad que una humilde mujer del pueblo -¡la primera mujer del pueblo que no se dejó deslumbrar ni por el poder ni por la gloria!-, aprendió en el mundo de los que mandan y gobiernan a los pueblos de la humanidad.

Quiero decirles la verdad que nunca fue dicha por nadie, porque nadie fue capaz de seguir la farsa como yo, para saber toda la verdad.

Porque todos los que salieron del pueblo para recorrer mi camino no regresaron nunca.

Se dejaron deslumbrar por la fantasía maravillosa de las alturas y se quedaron para gozar de la mentira.

Yo me vestí también con todos los honores de la gloria, de la vanidad y del poder.

Me dejé engalanar con las mejores joyas de la tierra. Todos los países del mundo me rindieron homenajes, de alguna maneraTodo lo que me quiso brindar el círculo de los hombres en que me toca vivir, como mujer de un presidente extraordinario, lo acepté sonriendo, prestando mi cara para guardar mi corazón, pero sonriendo, en medio de la farsa, conocí la verdad de todas sus mentiras.

Yo no puedo decir ahora lo mucho que se miente, todo lo que se engaña y todo lo que se finge, porque conozco a los hombres en sus grandezas y en sus miserias.

Muchas veces he tenido ante mis ojos, al mismo tiempo, como para compararlas frente a frente, la miseria de las grandezas y las grandezas de la miseria.

Yo no me dejé arrancar el alma que traje de la calle.

Por eso no me deslumbró jamás la grandeza del poder, y pude ver sus miserias; y por eso nunca me olvidé de las miserias de mi pueblo y pude ver sus grandezas.

Ahora conozco todas las verdades y todas las mentiras del mundo.

Tengo que decirlas al pueblo de donde vine.

Y tengo que decirlas a todos los pueblos engañados de la humanidad.

A los trabajadores, a las mujeres, a los humildes descamisados de mi Patria y a todos los descamisados de la tierra, ¡a la infinita raza de pueblos!, como un mensaje de mi corazón.


1. Tenía que volar con él.

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La historia mágica de Cojudo Muerto – Evita, guardada por su pueblo

No conocía esta historia que me conmovió, ejemplo de resistencia y memoria colectiva…

27 de marzo de 2021 – Contratapa – Por Sandra Russo

En un paraje bonaerense cercano a Lincoln, llamado por esas vueltas de la historia Coronel Martínez de Hoz, pero conocido antes y después como Cojudo Muerto, estaba emplazado desde 1952 un busto de Evita, blanco, de medio cuerpo, adorado por la mitad de los poco más de mil habitantes, y detestado por el resto.

El 1955, antes del golpe que derrocó a Perón, empezó a correr el rumor de que los antiperonistas locales lo primero que harían sería destruir esa escultura, arrancarla de su emplazamiento en el centro del pueblo para arrastrarla con una camioneta hasta su total destrucción.

Bettina, que es quien recuerda el suceso y creció en una casa peronista de esa localidad, dice que esta parte de la historia la recuerda de oídas, y que a veces los relatos no coincidían exactamente, pero era básicamente por un detalle: el lugar en el que los peronistas de Cojudo Muerto decidieron adelantarse a lo que presumían sería la ofensa al busto que homenajeaba a esa mujer que amaban todos ellos: fueron una noche, levantaron ellos mismos el busto de Evita y lo llevaron con el sigilo de la noche al campo de uno de ellos, de la familia Cartechini, uno de cuyos miembros era el fotógrafo social del pueblo, que había retratado cumpleaños, homenajes y casamientos.

Las versiones difieren en el lugar preciso en el que fue ocultado para su preservación: algunos dicen que fue en el interior de una tapera, otros que fue a pura intemperie. Metieron la escultura en un tanque de agua con tapa, y lo enterraron para dejarlo a salvo de “los contra”, que en ese pueblo chico adelantaban la rabia con la que preparaban su venganza contra la mujer amada por la otra mitad de los vecinos. En lo que coinciden es en que midieron con exactitud los pasos que había entre el lugar en el que aquella noche enterraron la cisterna que contenía el busto, y una tranquera que llegaba hasta la calle, para esperar los tiempos históricos que les permitieran volver por él para desenterrarlo y emplazarlo donde lo vieran todos.

De modo que un día de 1955 el golpe se produjo, pero en la plaza, cuando los antiperonistas fueron a derribar el busto, quedaba solamente el pedestal. Durante los años que duró la proscripción, el dato de la ubicación real del busto -la cantidad de pasos desde el sitio elegido y la tranquera-, fue un secreto colectivo que fue guardado y transmitido de padres a hijos para cuando llegara el momento de que el busto de Evita pudiera volver a su lugar original. Adentro del tanque de agua, junto al busto, habían guardado además libros, trofeos, símbolos peronistas que aquellos vecinos rurales habían decidido también poner a salvo.

Bettina, cuya familia participó de la puesta a salvo del busto, cuenta que habían pasado los años y que hubo arados, lluvias, movimiento de alambrados en aquel campo, y poco a poco el secreto del lugar preciso fue quedando en un círculo cada vez más pequeño de peronistas locales.

En l983 no se animaron, decidieron esperar un poco más, estar seguros de que la democracia finalmente no sería pasajera. Fue en l987 cuando se produjo “el desentierro”, palabra que en Cojudo Muerto remite directamente a aquel día. Bettina tenía entonces 15 años, y ese día nunca se le fue de la memoria. “Fue uno de los momentos más mágicos de mi vida”, dice. Porque todo era incertidumbre después de tanto tiempo, porque eran pocos y ya eran viejos los que habían participado de aquella ceremonia nocturna en la que el busto había sido enterrado en una fosa, y luego tapado con tierra sobre la que nada, ninguna señal ni piedra ni montículo servía para indicarles dónde estaba.

La memoria prodigiosa y militante de los vecinos sobrevivientes mantuvo en vilo a medio pueblo, que se reunió en el campo de los Cartechini. Para todos, aquel fue “el día del desentierro”: eran dos las dudas que tenían los que concurrieron a esa cita. Una, si aquella medición de los pasos entre el lugar indicado y la tranquera no se habría ido deformando con el tiempo, es decir, si lo hallarían. Y otra, si el tanque de agua en el que lo habían colocado habría resistido todos esos años para preservar el busto. Los atormentaba la idea de que aquella cisterna no hubiese sido suficiente para resguardar la belleza con la que la recordaban.

Más de un centenar de personas del pueblo chico estaba presente aquel día, hasta el candidato a intendente. Hubo una primera explosión de alegría cuando después de cavar en el lugar que indicaban las cuentas de pasos tomados por los más viejos, fue finalmente hallada la cisterna que contenía los tesoros preservados. La segunda salva de gritos de alegría fue cuando el busto de Evita resurgió intacto, sin un solo rasguño, apenas sucio por la tierra que lo había protegido.

Todos lloraban mirándola. “Los hombres rudos, de campo, esos hombres que a mí a los 15 años me parecían tan secos, tan distantes, todos lloraban, se sonaban los mocos, se abrazaban, mirándola a ella, blanca y perfecta. Imaginate, era una misión cumplida”, narra Bettina.

Fue un día histórico en ese pueblo llamado Coronel Martínez de Hoz. El busto fue prolijamente limpiado y luego quedó a resguardo en la casa de los Cartechini, a la espera del momento de tener todo listo para volver a colocarlo en la plaza Eva Perón, en el kilómetro 322, a dos kilómetros de la estación de tren.

Lo hicieron poco después, y hoy ella sigue allí, intacta y blanca en su mármol, después del cobijo que le dieron los que la amaban tanto y tan fuerte que guardaron durante décadas ese secreto. 

Leído en: pagina12.com.ar/331935-evita-guardada-por-su-pueblo

Plantamos memoria

(Argentina) A 45 años del golpe, PLANTAMOS MEMORIA, 30.000 árboles en todo el territorio nacional.

#plantamosmemoria #45añosdelgolpegenocida #son30mil

Argentina te busca

Iniciativa de Cancillería, Abuelas y la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad para encontrar a aquellos hijos e hijas de detenidos-desaparecidos que hayan sido apropiados y residan en el exterior…

Imagen: Gráfica de la campaña para encontrar nietos/as en el exterior.

“…después de comprobar que tres de los nietos que restituyeron su identidad en los últimos siete años residían en el exterior: Ana Baratti de La Cuadra en Holanda, Martín Ogando Montesano en Estados Unidos y Marcela Solsona Síntora en España. Además, hay otros casos que muestran que los represores o los apropiadores llevaron a los niños y niñas robados a otros países: tal es el caso de los hermanos Victoria y Anatole Julien Grisonas — secuestrados en Buenos Aires, llevados a Uruguay y abandonados en una plaza de Valparaíso, en Chile. A María Claudia García Iruretagoyena de Gelman la secuestraron en agosto de 1976 en Buenos Aires junto con su compañero, Marcelo Gelman, pero a ella la trasladaron a Montevideo, donde dio a luz a su beba. En 2000 recién encontraron en Uruguay a la nieta del poeta Juan Gelman…” (pagina12.com.ar/331418-24-de-marzo-campana-para-encontrar-a-nietos-y-nietas-en-el-e)

Nunca Más: Está en nosotros…

Marzo 24: Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia (Argentina).

“Está en ustedes que Nunca Más la oscuridad y el oscurantismo vuelvan a reinar en La Patria.” (Néstor C. Kirchner)

Visto en: el muro de Twitter de Axel Kicillof – Actual gobernador de la Provincia de Buenos Aires /Argentina: twitter.com/Kicillofok