Día de la Pachamama/Mamapacha – Invocación para la siembra

Agosto 1

Recogida por M. Anaya de Urquidi y difundida por el prof. Félix Coluccio en el Diccionario Folklórico Argentino…

En castellano:

Pacha1mamaPachamama de estos lugares
Bebe, masca la coca y come a gusto esta ofrenda
Para que sea buena esta tierra
Pachamama buena madre
¡Se propicia! ¡Se propicia!
Haz que caminen bien los bueyes
Y que no se cansen
Haz que brote bien la semilla
Que no le suceda nada malo,
Que no le tome la helada,
Que produzca buena cosecha
A ti que te pedimos.
Dánoslo todo
¡Se propicia! ¡Se propicia!

En khessua:

Pacha2mamaPachamama llajtayoj,
Upii, acullii sumaj mikhukhui
Kai jallpha sumaj kanampaj
Pachamama sumaj mama
Kusilla, kusilla
Allinta purichun yuntas
Amataj saikhuchunjuchu
Allinta muju phutuchun
Amataj ima sajra kachunchu
Amataj q’asa jappichunchu
allintaj poq’ochun
Q’anmantan mañakuiku
Jinataj q’opuguaiku
Kusilla, kusilla

Leída en: folkloredelnorte

Allí nos cuentan que “Una de las herencias del imperio incaico en nuestras tierras, fue la adoración a la Madre Tierra… Es poder de la Pachamama hacer crecer las cosechas, multiplicar el ganado, cuidar los animales silvestres y bendecir a los artesanos.

Los festejos en su honor son los 1º de agosto, pero la celebración más conocida se realiza en el mes de febrero en Amaicha del Valle, localidad sita a 160 km al noroeste de Tucumán.

En algunos pueblos del norte la Pachamama se personifica con una mujer de rasgos indígenas, medio retacona, con sombrero aludo y a quien siguen un perro negro, una víbora que le sirve de lazo y un quirquincho…”

Más info: Continuar leyendo «Día de la Pachamama/Mamapacha – Invocación para la siembra»

Pascuas. Cómo se festejan. Algunos significados

Leyendo sobre esta tradicional costumbre…

Huev2pascua“Las celebraciones de Pascua, sean paganas o cristianas, simbolizan en todas partes del mundo eterno renacer de la vida, la liberación del pasado, renovación y el triunfo de la luz sobre la oscuridad…

…el nombre de Pascua, en la mayoría de los idiomas -con excepción del inglés y del alemán*– deriva de la palabra Pesaj, nombre hebreo para las Pascuas…

… se estila obsequiar canastitas con golosinas, frutos y otras delicias, que simbolizan la cosecha próspera, el alimento para el tránsito por la vida…

…el Cirio pascual se enciende en la vigilia… obsequiar un velón indica el deseo de guiar a quien lo recibe por el camino de la paz y la sabiduría…

… el símbolo del huevo fue sinónimo de fertilidad, esperanza y renacimiento… (también) golosinas y adornos con forma de conejo… (son) símbolo de fertilidad… para desear que los proyectos en curso resulten prósperos y fecundos…

… la rosca de Pascua simboliza el fin de la Cuaresma y de la abstinencia…”

Cada lugar tiene sus propias costumbres y tradiciones.

En algunos países europeos, los huevos se decoran el Jueves Santo. La cáscara representa la tumba en la que Jesús estuvo sepultado, y es por eso que el huevo se quiebra el Domingo de Pascua, pues Cristo resucitó y salió de su sepulcro.

También hay un juego en el que se hacen rodar los huevos por el pasto tratando de no romperlos. La ceremonia está relacionada con la piedra que cubría la tumba de Jesucristo, a la cual se hizo rodar.

La Paloma o Colomba pascual… un pan dulce con forma de ave… que suele compartirse en algunos países europeos -especialmente en Italia– en el desayuno de la Pascua, durante la Pasquetta o Lunes de Pascua.

En Estados Unidos, la Pascua es principalmente una celebración infantil, con impronta comercial. Los huevos y conejos de Pascua se venden en variadas presentaciones… se adoptó la modalidad germánica de adornar y esconder los huevos en la tarde del Sábado para comenzar su búsqueda en la mañana del Domingo. Se le cuenta a los niños que los huevos fueron ocultados durante la noche por el Conejito de Pascua… para que los decubran por la mañana…”

Fragmentos de Regalos Mágicos de Pascua Allí la nota, que es más extensa.

*Easter -de Astarté o Ashtart.

PD: Durante mis años infantiles fue, principalmente, mi madrina Esperanza la persona que más huevos de Pascua me regaló… y ella también me indicaba no romperlos hasta el Domingo. Obviamente, yo no sabía el porqué. Así suelen ser las costumbres…

Mirando pinturas: Alfredo Gramajo Gutiérrez

23 de agosto de 1961, su fall.

«…Los temas esenciales de sus obras los constituyen las costumbres y los habitantes del interior del país, especialmente del noroeste… Concibió sus telas con tono costumbrista, apuntando a mostrar la mentalidad religioso – supersticiosa de los campesinos. Exaltó las tradiciones `»puras» y la religión como atributos a punto de perderse amenazados por la civilización industrial. En estos cuadros representó promesantes de la Virgen, entierros en el pueblo, mercados populares, carnavales, fiestas y ceremonias…» (http://www.folkloredelnorte.com.ar/arte/gramajog.htm)

 

Gramajo en el Museo Nacional de Bellas Artes: http://www.mnba.gob.ar/coleccion/obra/8782

 

 

Virginidades. Estado actual de un antiguo tabú (vía Psicología/Página12)

Lecturas… 

«Las autoras se preguntan “de qué manera se sitúa hoy el tabú de la virginidad”: si ya no opera o si toma otros modos. “Encontramos que en muchos casos hay una precipitación a zambullirse en la sexualidad, sin que se localice el ritual amoroso de la entrega”.

Por Patricia Karpel y Jacqueline Lejbowicz **

virginidadesProponemos hacer una lectura de “El tabú de la virginidad”, artículo que escribió Freud en 1917, para pensar algunas cuestiones de la adolescencia de hoy; comparando las conductas de cortejo y el lugar de lo amoroso en esta época con lo que Freud situó en su contemporaneidad. Freud, en su texto de 1917, decía que el tabú se funda en un peligro esencial: el temor a la mujer. Que se teme a la mujer por ser incomprensible, enigmática, singular y, sobre todo: enemiga. El hombre, afirma Freud, teme ser debilitado por la mujer, ser contagiado de su femineidad y volverse incapaz de realizar sus hazañas viriles. Podríamos decir entonces que la condición de lo femenino está ligada a lo que no puede comprenderse en significantes, lo que causa enigma, lo que es inédito, particular, imposible de hacer entrar en un conjunto. Lo que escapa a una clasificación posible. Allí, el carácter de notoda que señala Lacan, para nombrar una condición que la función y el campo de la palabra y del lenguaje no llegan a agotar.

En antiguas civilizaciones, las mujeres mayores preparaban mediante rituales a las mujeres por venir. Las danzas y las artes de la seducción y el bordado ponían en juego modos de hacer para introducir la dimensión del enigma, del respeto y de la entrega. Mientras bordaban punto a punto, las mujeres de antaño, hilvanaban un tejido que ya desde Penélope enlazaba la espera al amor, mientras con relatos de ensoñaciones amorosas acariciaban sus oídos. Punto a punto, lazo a lazo, construían un pasaje. El cuerpo cambiaba de vestimentas y se preparaba con palabras y nombres para el escarceo amoroso, como modo de acceder a la femineidad. El tabú de la virginidad y los ritos que lo acompañaban organizaban la vida erótica de las mujeres .La mujer quedaba ligada a aquel que traspasara ese velo, traspaso situado y orientado en el rito de iniciación. Había un pasaje por donde pasar y dar paso. Un rito que, podríamos decir, anudaba real, simbólico e imaginario. El tabú operaba como localizador simbólico de un goce difícil de domesticar en todos los tiempos. El velo del himen y los rituales que acompañaban el himeneo, localizaban y bordeaban ese agujero, tejiendo, bordando y bordeando ese enigma abierto. Se concentraba allí el encanto y el horror; aún también el honor de lo femenino.

En la mitología griega, Himeneo (hijo de Dionisio y de Afrodita), también llamado Himen, era un dios de las ceremonias de matrimonio, inspirador de las fiestas y las canciones. Himeneo es también un género de poesía lírica griega cantada durante la procesión de la novia a la casa del novio en la que se apelaba al dios. Es interesante hacer notar que el himno e himen comparten, desde el punto de vista etimológico, el mismo origen. El himno es una de las primeras formas de poesía, composición poética en alabanza u honor de seres o sucesos extraordinarios. Hay entonces en torno al himen, aquel tesoro otrora preciado, y el himno, un decir poético, que alaba lo femenino y evoca lo fecundo, la apropiación de la tierra, el territorio a conquistar.

La condición de enemiga, de extraña, que Freud señaló, junto a su peligro potencial de feminización para el hombre, puede ser también –si se logra ir más allá del rechazo de lo femenino– el terreno fértil en que el amor puede devenir poesía, decir poético. Pero Freud atribuye a esta dimensión de enemiga, presente en lo femenino, la costumbre de los pueblos primitivos de proceder a la perforación artificial del himen para evitar los designios riesgosos que podrían caer sobre el hombre que la desvirgara. Incluso en lo que, en ese momento, denomina “la conducta de la mujer civilizada contemporánea”, Freud encuentra a la potencial enemiga que tendrá una conducta paradojal de servidumbre y afán de venganza con su marido. Y la causa de esa hostilidad, de ese afán de venganza, Freud la articulará con lo que en el coito reaviva la herida de la castración.

Nos preguntamos de qué manera se sitúa hoy el tabú de la virginidad. ¿Podemos decir que ya no opera? ¿O más bien que toma otros modos? Encontramos que en muchos casos, hay una precipitación a zambullirse en la sexualidad, sin que se localice el ritual amoroso de la entrega. Se prescinde de lo amoroso. En ocasiones, el velo del himen, más que un bien preciado, un tesoro, pasa a ser algo que hay que desgarrar lo antes posible. Si pasa indemne, luego de tiempos cada vez más breves, comienza a ser devaluado. Más aún, devalúa y desprestigia a la joven que aún lo posee. Parecería, incluso, que la moda actual de aplicarse aros y tatuajes en distintas partes del cuerpo cumple una función ligada a agujerear o marcar el cuerpo, sobre todo cuando la pérdida de la virginidad se demora.

La condición de enemiga que Freud señaló, y sobre todo el afán de venganza parece ponerse particularmente en juego en nuestra época: Enemiga, sobre todo, para sí misma.

En la época actual, ¿qué se dice de lo femenino? ¿Qué erótica y qué poética se utilizan para nombrar lo indecible? ¿Y qué dicen ellas? Hay un cambio en los semblantes femeninos, y lo innombrable, se sustituye por una sucesión de imágenes, taponando el ojo, al darle de comer imágenes de las niñas en insinuantes poses para obviar el encuentro con lo imposible de nombrar. A menudo son ellas quienes avanzan. Disuaden lo poético. No esperan el cortejo que provenga del otro. No se tientan tentando. Más bien los avanzan a ellos, en un empuje a igualarse. Desvalorización del amor, época del antiamor –como dice Jacques-Alain Miller–. Se dirigen a los hombres, pero para dejarlos a ellos en el lugar de objeto; pasivos y asustados.

Tomemos algunos tweets, para leer qué dicen y como hablan las adolescentes de esta época: “Nací para ser hombre, soy repajera, me chamuyo a todo el mundo y me gusta ir de frente y jugármela”; “Yo ya me comí a 35, y el pibe que me comí ayer sólo a 10”; “Ahora te cojo enterito. Quiero ser tu amiga con derecho a roce”. “Sos lindo, así que algún día voy a ir a tu casa a violarte. Te como bombón hermoso”.

Y el decir de un adolescente varón: “Mi concepto de chamuyo es mirar a una chica que esté buena y esperar que ella venga y me hable”.

Cuando lo que emerge es la grosería y la mostración del lado de ellas, se puede pensar que lo que está en juego es evitar y conjurar el piropo que pudiera provenir del lado de él. Las palabras crudas con que ellas se dirigen a ellos, sin operación metafórica, ponen en juego la injuria. Mujercitas no ubicándose como causa, sino invirtiendo su lugar, en pos de igualarse haciendo del varón un objeto y rechazando el lugar de ser ellas objeto causa. Avanzan eludiendo el cortejo y el juego de seducción, y entran en competencia con el varón en la contabilidad de conquistas.

Terreno fértil para el lazo de amor, las palabras de amor dan envolturas, arman contornos que recién a la hora del goce se nombrarán más crudamente. Palabras de amor que armen la ilusión de lo compartido, más allá de lo solitario del goce de cada uno. Una mujer, tomando al hombre como relevo para ser Otra para sí misma, podrá amar orientada hacia aquel que le responde por su ser. Para eso, es condición haber asumido la castración, consentir a ser objeto causa de deseo para él y para si.

La vía del amor implica poder hacer con lo extraño y enemigo que “lo hétero” presentifica. Tejer lazos, amigarse con la falta, y en ese agujero tejer el lazo de amor. Asumir la castración permite situar lo Otro, el terreno extraño que lo femenino, lo diferente, lo radicalmente Otro, es para ambos. Lo hétero es también el propio órgano para el hombre, elemento extraño al que intenta domesticar, a menudo poniéndole nombres como “el amigazo”. Entonces, el piropo, el verso, el “chamuyo”, se constituyen como poética masculina, para localizar en pedazos deseados lo indecible del enigma femenino. Aquello que hace decir/maldecir (dit femme, advierte Lacan), causado por una mujer.

** Docentes en la Facultad de Psicología de la UBA. Texto extractado del trabajo “Entre la palabra de amor y la injuria”, presentado en el V Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología.

Leído en: *Página 12 /Psicología / Jue. 30/07/2015

Plegaria zen

Lecturas… 

“…En el mensaje de anochecer, como parte de la ceremonia tradicional de cierre del día, un practicante antiguo dice:

“Respetuosamente les recuerdo: vida y muerte es algo urgentemente serio.

Todo pasa rápidamente y se desvanece la oportunidad de este instante.

Que cada uno, completamente, corte la negligencia, corte la indulgencia, y despierte… despierte.

Atención! Que tu vida no pase en vano.”

Leído en: Nota “Primer Encuentro Zen Latinoamericano”, en revista UnoMismo/367.

Urgencia, negligencia, indulgencia…  

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