Día Internacional del Yoga

Junio 21

«La Asamblea General de las Naciones Unidas decide proclamar el 21 de junio Día Internacional del Yoga.

En reconocimiento de su popularidad universal, el 11 de diciembre de 2014, las Naciones Unidas proclamaron el 21 de junio como el Día Internacional del Yoga, con la resolución 69/131,

Yoga para la Paz

El yoga es una práctica física, mental y espiritual de tradición antigua, que se originó en la India. La palabra yoga proviene del sánscrito y significa unidad porque simboliza la unión del cuerpo y la mente.

En la actualidad, se practican varias formas de yoga y su éxito y el número de seguidores es cada vez mayor en todo el mundo.

En reconocimiento de su popularidad universal, el 11 de diciembre de 2014, las Naciones Unidas proclamaron el 21 de junio como el Día Internacional del Yoga, con la resolución 69/131.

Además, el yoga es una práctica saludable que puede contribuir de manera holística a lograr un equilibrio entre la mente y el cuerpo. Este enfoque de la salud y el bienestar puede contribuir directamente, y de manera práctica, a la búsqueda de la humanidad para lograr el desarrollo sostenible y avanzar hacia estilos de vida que están en armonía con la naturaleza.

La celebración de este Día sirve para concienciar a la población sobre los beneficios de practicar yoga.»

Leído en: https://es.wikipedia.org/wiki/Día_Internacional_del_Yoga

Once principios: No robar. Satish Kumar

Continuación…

“3. NO ROBAR (Asteya) significa no tomar lo que no es tuyo; pero va más allá del concepto convencional de robo. Según los Upanishads, todo y cada cosa, desde una brizna de hierba hasta el Monte Everest, y desde una lombriz hasta un ser humano, está empapado de divinidad. Tierra, fuego, aire y agua son elementos sagrados. Todos los seres toman de la Tierra lo necesario para la continuidad de sus vidas. Los bebés maman del pecho de sus madres, el venado bebe del arroyo, los pájaros comen frutos de los árboles, los humanos toman los productos que necesitan de la Tierra. Gandhi dijo que hay suficiente para las necesidades de todos, pero no para la avaricia de nadie.

Asteya es más que un robo ilegal: cuando el negocio de la agricultura destruye las granjas familiares, es robar al campo; cuando la industria destruye la artesanía, se roban los oficios. Cuando los grandes pesqueros agotan las reservas de pesca de los océanos y destruyen pequeños pueblos de pescadores, eso es robar el sustento. Legales o ilegales, todas son maneras de robar.

Seguir el camino de Asteya es utilizar y consumir únicamente lo que la naturaleza puede reponer. Es una manera de consumir sólo para satisfacer nuestras necesidades vitales, conociendo también las de las demás gentes y criaturas, de forma que yo sólo tomo mi parte. Asteya es una manera simple de vivir, tal que los demás simplemente puedan vivir. Asteya es generosidad. Asteya me dice que practicar la mezquindad, el acaparamiento, acumular y consumir más de lo necesario son robos cometidos contra la naturaleza, es robar a Dios.”

De: Satish Kumar
Vía: GeoMente

Continuará… 

Once principios: No violencia. Satish Kumar

No violencia, verdad, no robar, sexo sagrado, no consumismo, trabajo físico, evitar el mal gusto, sin miedo, respeto por todas las religiones, economía local, y respeto por todos los seres.

Me encantó esta perspectiva de Satish Kumar, basada en Gandhi. Y lo iré compartiendo de a poco porque es extenso…   

Satish1kumar“… A fin de crear una nación holística e integrada, Gandhi propuso once principios sobre los que se debería construir el orden social. Fundó cientos de ashrams que funcionaban como pequeñas comunidades experimentales en las que los voluntarios podrían explorar, modificar y perfeccionar esos principios a fin de poder aplicarlos a todo el país y al resto del mundo. El interés de Gandhi por la experimentación era legendario. Incluso subtituló su autobiografía La Historia de Mis Experimentos con la Verdad. …

Ahimsa, satya, asteya, Brachmacharya, asangraha, Sharirashram, aswada, Sarvatra, bhaya varjana, Sarva dharma samanatva, Swadeshi, sparsha bhavana, Vinamra vrata nishtha se, Ye ekadash sevya hain.

Que se traduce así: No violencia, verdad, no robar, Sexo sagrado, no consumismo, Trabajo físico, evitar el mal gusto, Sin miedo, respeto por todas las religiones, Economía local, y respeto por todos los seres. Estos once principios deberían practicarse con humildad, cuidado y responsabilidad.

Esos principios no son obligaciones. No son votos; son aspiraciones e inspiraciones. Son como los propósitos que se hacen en la víspera del año nuevo. En este caso los propósitos se hacen a diario. Son modelos de conducta, un marco de referencia que cada individuo y cada sociedad deben interpretar dentro de su propio contexto.

Dejadme que os explique estos once puntos de referencia uno por uno, con mi propia interpretación.

1. NO VIOLENCIA (Ahimsa) es el principio universal de una vida sin ofensa. Hindúes, Budistas, Jainistas, Judíos, Musulmanes, Cristianos y seguidores de otras religiones, de una forma u otra, las proclaman en mayor o menor medida como algo fundamental. La no violencia debería subyacer en todas las relaciones entre humanos y con el resto de las criaturas. La no violencia es parte de la filosofía perpetua. Pero Gandhi la convirtió en algo mucho más relevante para nuestros tiempos utilizándola como un arma de resistencia contra la injusticia social, el colonialismo británico, la explotación económica de los fuertes sobre los débiles y la discriminación de castas en la India.

La no violencia va mucho más allá del no matar.

A nivel personal comienza por la no violencia de la mente. En el ashram me enseñaron a desarrollar la habilidad del autocontrol sobre cualquier pensamiento agresivo, ofensivo o dañino. Si por algún motivo mi mente engendraba violencia, no la transmitía con el habla. Las palabras que hieren, insultan o degradan a otros pueden derivar en un ciclo de violencia. Aprendí a expresar mis opiniones sobre política, políticos o gente con la que estaba en desacuerdo de una forma respetuosa. Si perdía el control sobre mis palabras, entonces debía evitar la violencia física a toda costa. Si me atacaban verbal o físicamente, yo respondía con técnicas de defensa no violentas.

A nivel social y político, la no violencia significa oponerse a la violencia institucional y estructural. Aprendí de Gandhi a no tener miedo de implicarme en un criticismo constructivo, pero debía acercarme a mis oponentes con un corazón amable, ya que el fin es siempre provocar un cambio en el corazón y la mente de la persona o sociedad a la que te enfrentas. Esta técnica todavía me impresiona profundamente, especialmente cuando veo que muchos medios incitan a la violencia entre políticos, naciones y grupos éticos o religiosos. Debemos aprender a vivir entre la gente y la naturaleza sin violencia, lo cual implica apartar el deseo de imponer nuestro criterio, de subyugar, dominar y controlar a las demás personas, animales y al mundo natural para satisfacer nuestras ambiciones. Cuanto más veo y pienso, más me doy cuenta de que la no violencia es el pilar básico sobre la que podría construirse un futuro sostenible para la humanidad y para la Tierra.

Me da la impresión de que las luchas y los conflictos que hoy día prevalecen en el mundo son el resultado de nuestra confianza en el poder de la violencia. A pesar de todas las guerras, conquistas, colonialismos e imperialismos, la humanidad no ha aprendido nada. Todavía creemos que la violencia es la única solución. Desde los artículos en los periódicos hasta las armas nucleares, seguimos el camino de la violencia. Hindúes y Musulmanes en la India, Judíos y Palestinos en Oriente Medio, Católicos y Protestantes en Irlanda del Norte, todos ellos piensan que acabarán encontrando una solución a sus conflictos a través de la violencia. Para mí esto no es una opción.

A un nivel ecológico, la humanidad ha estado en guerra con la naturaleza. Nuestro deseo de conquistar la naturaleza ha provocado la destrucción de la jungla, la pérdida de la biodiversidad, la producción de contaminantes químicos, la construcción de grandes ciudades, presas, industrias y corporaciones. Y todo esto ha provocado la contaminación de mares, ríos y del aire, el agotamiento de los recursos y la destrucción del campo. Nuestra crueldad hacia los animales, nuestro desprecio por las culturas tribales y por sus derechos, nuestra obsesión por extraer petróleo y otros minerales sin límite, todo forma parte de la misma historia.

La historia de la violencia es demasiado vieja y aburrida. La humanidad y la Tierra ya han sufrido bastante. Dejemos que comience la nueva era con su nueva historia, la historia de la no violencia. En esta historia todas las relaciones se construyen con el espíritu de la mutualidad y la reciprocidad, el espíritu del respeto por toda forma de vida –la vida humana, la vida animal, la vida vegetal, la vida de las piedras, el suelo y el agua.

Con nuestra arrogancia, los humanos hemos asumido que somos los dueños de la naturaleza y que podemos causar confusión y devastar todo lo que nos rodea aunque nos perjudique a nosotros mismos. Cuando no impongamos violencia sobre los demás, los demás no impondrán violencia sobre nosotros. El resultado de la no violencia es la paz a todos los niveles. Paz personal, paz mundial, paz con la naturaleza.

Sin paz interior no puede alcanzarse ninguna otra forma de paz. Si alcanzo un nivel de paz conmigo mismo, entonces no temeré a nadie. Pero si no soy capaz de superar mis propios temores, entonces a los líderes políticos y militares les resultará muy sencillo provocar en mí temor hacia un enemigo externo. Así que, a menos que comience a hacer las paces conmigo mismo, no habrá paz en el mundo. La paz interior debe traducirse en paz mundial. No puedo encerrarme en la serenidad de mi paz interior y olvidarme del mundo. No puedo sentarme a meditar tranquilamente mientras las armas nucleares se amontonan. La acción no violenta para traer la paz al mundo es una consecuencia natural de la paz interior.

Satish-kumarLa paz mundial está en comunión con la paz con la naturaleza. Cuando las naciones luchan, cuando se tiran bombas, no sólo son asesinados seres humanos; también se destruyen hábitats naturales. Pero nadie cuantifica estos daños. Es importante estar en paz con la naturaleza aunque no haya guerras, pues los conflictos con la naturaleza provocan conflictos entre las naciones. La mayoría de las guerras se originan para proteger los recursos y los mercados. Los motivos son cada vez menos políticos y más y más económicos.

Todas las guerras son en contra de la naturaleza puesto que implican una tremenda contaminación del aire, del mar y de la tierra; las minas son un claro ejemplo de ello. Por eso las naciones tienen que llegar al acuerdo unánime para que, sea cual sea su disputa, las únicas vías para solucionar el conflicto sean la diplomacia y la no violencia. Ésta jamás debe utilizarse.

Desde luego que esto no ocurrirá de la noche a la mañana, pero si pudiera ser una nueva resolución y si, paso a paso, el mundo pudiera trabajar hacia esta meta, algún día podríamos establecer un orden social de no violencia. Tras la estela de la guerra nuclear, química y biológica, del calentamiento global, de la destrucción de la capa de ozono y del hambre mundial, ahora la dura elección es entre la no violencia y la no existencia.”

De: Capítulo 17, Influences, del libro: No Destination. An Autobiography, Satish Kumar. Green Books. Foxhole, Dartington. Totnes, Devon.
Publicado por androide,  el 11/01/2007, en GeoMente

Continuará… (1 post por cada principio, día o dos días por medio).

La visión holística

Cada tanto paso por las páginas de Grinberg, Mutantia y EcoSiglo

«Asi como Oikos en griego significa «morada«, asi Holos quiere decir «entero«. Asi como el primer termino genero la Ecologia, asi el segundo ha dado pie a la Holistica. Aquella es reconocida como ciencia, y como ya sabemos estudia los nexos de un organismo con su entorno. Esta ultima ha tomado un tono mas enigmatico, ajeno a sus usos pedagogicos en el campo de los idiomas o de las terapias.
De la mano de la consciencia ecologica –en variadas circunstancias– ha venido gestandose una consciencia holista que integra la percepcion responsable de un medio natural en crisis y de un medio artificial traumatizante, con la captacion de rumbos ineditos para la experiencia humana en la Tierra.

Este «darse cuenta» o «despertar» a realidades antes desatendidas, configura una travesia personal que no admite ser delegada a terceros: cada uno de nosotros es a la vez el vehiculo de transporte, el transportado, la hoja de ruta y el territorio recorrido. Estamos en el umbral de una epopeya eco-experiencial a traves del llamado «espacio interno», que podria llamarse «psiconautica», y que ira paralela a la exploracion (y colonizacion) futura del espacio exterior.

Nada de esto es esoterico.

Cuando se habla de «ampliar el campo de la consciencia» debemos entenderlo como si se tratara de utilizar en su totalidad el teclado de un piano: usualmente apenas usamos las diez teclas centrales. Conviene indicar el distingo entre conciencia (diferenciacion etica entre el bien y el mal) y consciencia (captacion plena de todo lo existente).

Algunos seres que van desprendiendose de lastres intelectuales, ideologicos o cientificistas, no se molestan ante los significados espirituales de la expansion de consciencia y no se molestan en usar subterfugios al respecto. En verdad se trata de la continuidad del proceso evolutivo de nuestra especie, actualmente en vias de dar un importante salto cualitativo y cuantitativo.

Hay una ecologia trivializada, enfocada apenas en los revoltijos atmosfericos o las contaminaciones ambientales, y hay una ecologia generativa que estudia gamas ineditas de la percepcion humana: un entorno invisible pero verificable a nivel vivencial, animico y visionario. No existen herramientas para medir este potencial. Baste decir que alguna gente recorre tal orbita con extremo deleite.

No es una PES (percepcion extra sensorial), ni una aventura PSI o parapsicologica. Mucho menos es una actividad definible como paranormal. Esta introspeccion va bien hondo en la ecuacion cerebro/mente, y si es necesario llamarla de algun modo, basta denominarla «sensorialidad expandida».
Esta holo-ecologia, en el campo de las terapias psicologicas, suele denominarse «transpersonal», modo en que los terapeutas eluden el uso del termino «espiritual». Actualmente, resulta improductivo usar el rotulo divulgado por Charles Tart: «estados alterados de conciencia». Lo mejor de todo es desechar las etiquetas y centrarse en la dimension cabal de esta vision elevada de nuestros potenciales.

La consciencia es un campo de energia. Las obras de Carlos Castaneda –manifiestos psicotronicos– han definido al eco-peregrino como un «guerrero impecable». No conquista territorios ni somete a nadie. En cambio, se «descoloniza» a si mismo pasando osadamente a planos de la realidad que los sentidos convencionales no alcanzan a discernir. Se filtra por los pliegues de todo lo que existe, real o imaginario, visible o imperceptible, implacablemente esencial.

El eco-guerrero, no se pierde en las veredas del «medio ambiente» convencional: atisba el centro dentro del medio. Y como una flecha enfila hacia el, decidido a disolverse en el instante de dar en el blanco. Suena raro o poetico, como se prefiera. Es en esa direccion que titila la famosa «eternidad», que es un orgasmo insondable, un relampago cosmico, una chispa de lo que llamamos «divinidad». Estamos aun tan lejos de ser humanos, como de ser dioses. La eco-vision holista es un pasaporte al reves: sirve apenas para Ser. »

Leido en: La visión holísticaMiguel Grinberg

A %d blogueros les gusta esto: