Posts Tagged ‘lenguaje’

Lecturas: otros términos muy de moda

junio 26, 2017

Leyendo a Naomi Klein

“… El término más preciso para definir un sistema que elimina los límites en el gobierno y el sector empresarial no es LIBERAL, CONSERVADOR o CAPITALISTA,  sino CORPORATIVISTA. Sus principales características consisten en una gran transferencia de riqueza pública hacia la propiedad privada -a menudo acompañada de un creciente endeudamiento-, el incremento de las distancias entre los inmensamente ricos y los pobres descartables, y un nacionalismo agresivo que justifica un cheque en blanco en gastos de defensa y seguridad. …”

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Leído en:  La Doctrina del Shock/Naomi Klein/pag.41 

PD: Me parece a mí..? o algo de eso está pasando por aquí..?

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Sobre el género masculino en el lenguaje

agosto 1, 2016

Vía Revista El Arca Digital*

Piruetas para nuestra lengua. El masculino como género no marcado. 

“Hace años el autor de este artículo viene proponiendo la revisión del género masculino como “no marcado” y hasta, en su elucubraciones semánticas, nos propone una asamblea de todos los millones hispano parlantes para someter a votación la propuesta del femenino como género no marcado. Aquí su tesis, interesante y, al menos, para sonreír.

Albert Corominas / Catedrático español

No son raras, entre sarcásticas e indignadas, las defensas del masculino como género no marcado, una de las cuales, debida a Pedro Álvarez de Miranda, se publicó en Sin Permiso el 27/07/2014 dos años largos después de que apareciera originalmente en El País. En resumen, Álvarez de Miranda sostiene que el masculino, en castellano, es el género no marcado, que ello obedece a un “principio fundamental en las lenguas que es el de la economía, al que también podríamos llamar ‘del mínimo esfuerzo’”, y que esta condición del masculino como género no marcado es “inamovible”.

Álvarez de Miranda nos proporciona algunos argumentos a favor de sus opiniones, pero no está claro que quien los lea tenga que tomárselos todos muy en serio, ya que el propio autor, en relación con uno de ellos, escribe que “con su poquito de guasa” está “utilizando el recurso dialéctico de la reducción al absurdo”, con lo cual quiere decir realmente que para apoyar su punto de vista ha imaginado y descrito una situación absurda, a saber, una asamblea de cientos de millones de hispanohablantes para someter a votación la propuesta del femenino como género no marcado.

Eso sí, alguien abriría la reunión con el consabido “Señores y señoras…”. Sin que ello le supusiera problema alguno, ya que “en estos vocativos iniciales la duplicación sí es bien lógica y está asentada desde antiguo: el principio de economía apenas se resiente”. De lo que no era consciente, por lo visto, el Caudillo cuando preparaba sus mensajes, pero sí de Gaulle, que ya en 1958 se dirigía a las francesas y los franceses [2], o el presentador de Cabaret, el cual saludaba al público con una fórmula políglota (Meine Damen und Herren, Mesdames et Messieurs, Ladies and Gentlemen!) ciertamente irrespetuosa con el mencionado principio de economía.

De todos modos el argumento que resulta más desopilante es el de una persona que tiene “tres hijos y dos hijas”, la cual “interrogado acerca de su prole, [dirá] que tiene cinco hijos. No dirá que tiene cinco hijos o hijas, ni cinco hijas e hijos, ni cinco hijos / hijas (léase “cinco hijos barra hijas”). Podrá escribir que tiene cinco hij@s, pero esto no lo podrá decir, leer, así que de nada le vale.” Un problema tremendo, que recuerda el famoso acertijo sobre el color del caballo blanco de Santiago. Pues tal persona, que tiene tres hijos y dos hijas, interrogada acerca de su prole podría decir, simplemente, que tiene tres hijos y dos hijas o, tal vez, que tiene dos hijas y tres hijos.

La parte seria del artículo de Álvarez de Miranda consiste básicamente en dos tesis.

La primera, que “lo que resulta ingenuo, además de inútil, es pretender cambiar el lenguaje para ver si así cambia la sociedad”. No obstante, el lenguaje influye significativamente en los comportamientos sociales. Si no, díganselo a quienes se dedican profesionalmente a la publicidad o a acuñar neologismos y eufemismos para velar la realidad y contribuir así a evitar la temible reacción de la ciudadanía ante por ejemplo, las masacres de civiles denominadas daños colaterales o ante el hecho de que los recortes se derivan de una opción política específica y no de la crisis, que, a su vez, es el efecto de decisiones y no resultado de un fátum. El astuto Schopenhauer ya aconsejaba “nombrar las cosas de manera que resulten apropiadas a nuestro interés” [1].

Pero podemos estar de acuerdo con Álvarez de Miranda en la segunda, a saber, que “es más que posible que la condición de género no marcado que tiene el masculino sea trasunto de la prevalencia ancestral de patrones masculinistas, lo que viene a ser un reconocimiento de que el lenguaje es un reflejo de la sociedad y de que, por consiguiente, si cambia la sociedad cambiará el lenguaje, como admite el propio Álvarez de Miranda. Ahora bien, dado que nuestro autor considera que “la condición inamovible del masculino como género no marcado” es “una terca realidad contra la que es estéril estrellarse”, cabe deducir que está convencido de que, al menos en la cuestión que aquí concierne, la sociedad no cambiará. Sin embargo, ha cambiado bastante. Y probablemente seguirá cambiando, por mal que a alguno le pese.”

1. Arthur Schopenhauer, Dialéctica erística o el arte de tener razón, expuesta en 38 estratagemas, Trotta, 1997, p. 65.

* Albert Corominas es catedrático emérito de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC). Es ingeniero industrial y doctor ingeniero industrial por la Universidad del País Vasco y licenciado en informática por la Universidad Politécnica de Madrid. Colaborador de Sin permiso.com. donde se publicó este artículo 14.09.14

Leído en: http://www.elarcadigital.com.ar/modules/revistadigital/articulo.php?id=2907 (Actualmente, un mensaje dicta: You don’t have permission to access / on this server.)

El lenguaje. Por Octavio Paz

septiembre 14, 2015

Cuando las palabras se corrompen y los significados se vuelven inciertos, el sentido de nuestros actos y de nuestras obras también es inseguro…


Source: El lenguaje. Por Octavio Paz

Ideas. Deconstruyamos

julio 14, 2015

Julio 15, natalicio de Jacques Derrida.

Derrida-frase

“La filosofía anterior ha venido siendo logofonofalocéntrica” (Derrida)

. logo -> logos -> lógica -> ley -> lenguaje -> discurso. fono -> voz -> autoridad

. falo -> masculina -> vertical -> jerárquica

Deconstruir para:

abrir sentidos (no transmitir un sentido)

leer de otra forma

transgredir (liberarse de la interpretación tradicional de los conceptos)

Ojo, no utilizar como excusa.”

Leído en:  Cosas Nimias   Derrida en Wikipedia   Imagen: fuente 

La eñe también es gente. María Elena Walsh

febrero 21, 2015

En el Día Internacional de la Lengua Materna (Febrero 21) para promover la diversidad lingüística y cultural y el plurilingüismo, un texto desde el Archivo:

“La culpa es de los gnomos que nunca quisieron ser ñomos. Culpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio. Todos evasores de la eñe. ¡Señoras, señores, compañeros, amados niños! ¡No nos dejemos arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación y admiración. Ya nos redujeron hasta la apócope. Ya nos han traducido el pochoclo. Y como éramos pocos, la abuelita informática ha parido un monstruoso en lugar de la eñe con su gracioso peluquín, el ~.

¿Quieren decirme qué haremos con nuestros sueños? ¿Entre la fauna en peligro de extinción figuran los ñandúes y los ñacurutuces? ¿En los pagos de Añatuya cómo cantarán Añoranzas? ¿A qué pobre barrigón fajaremos al ñudo? ¿Qué será del Año Nuevo, el tiempo de ñaupa, aquel tapado de armiño y la ñata contra el vidrio? ¿Y cómo graficaremos la más dulce consonante de la lengua guaraní?

“La ortografía también es gente”, escribió Fernando Pessoa. Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones. Hay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K. Otros, pobres morochos de Hispanoamérica, como la letrita segunda, la eñe, jamás considerada por los monóculos británicos, que está en peligro de pasar al bando de los desocupados después de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra ñoqui.

A barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, sólo porque la ñ da un poco de trabajo. Pereza ideológica, hubiéramos dicho en la década del setenta. Una letra española es un defecto más de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada también por pereza y comodidad. Nada de hondureños, salvadoreños, caribeños, panameños. ¡Impronunciables nativos! Sigamos siendo dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño, pero menos ñoño de lo que parece. Algo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido porque así nos canta.

No faltará quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable César Bruto, compinche del maestro Oski. Ninios, suenios, otonio. Fantasía inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda y vuelva a llamarse Hispania. La supervivencia de esta letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de software.

Luchemos para no añadir más leña a la hoguera dónde se debate nuestro discriminado signo.

Letra es sinónimo de carácter. ¡Avisémoslo al mundo entero por Internet! La eñe también es gente.” 

María Elena Walsh, poetisa, escritora, música, cantautora, dramaturga y compositora argentina.

Fuente: Ministerio de Educación, Argentina.
Leído en: villacrespomibarrio.com.ar 13/03/2010 

Hasta maniana!!! 😉

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