Posts Tagged ‘madre’

Poema invitado: Al fin se escuchan melodías, Ingrid Zetterberg

julio 5, 2019

Por invitación de Acuarela de Palabras, tengo el agrado de compartir mi poema titulado: “Al fin se escuchan melodías“. Lo escribí con mucho amor de madre, para mi hija menor Stephanie, cuando ella regresó después de varios años a vivir en mi casa con mi pequeña nietecita. Me hizo la madre más feliz del mundo. Y hasta ahora lo soy, pues puedo disfrutar de la bondad y compañía de mi hija y de mi pequeña nieta.

Yo soy de Lima-Perú, y escribo poesía desde los 11 años de edad. Escribo por instinto, pues nunca tuve estudios de literatura. Es decir, la poesía me nace en forma natural. Espero les agrade mi sencillo poema. Un saludo fraternal a todos mis compañeros de letras de WordPress que visiten mis versos. Atentamente: Ingrid Zetterberg

Con una rosa escarlata

cambiaste mi gemir en danza.

Rosa de tus manos

hija amada…

Llegaste sigilosa

irrumpiendo en mis cavilaciones

poéticas…

y con el perfume

de tus jóvenes años

ungiste mi tristeza;

esparciendo brillo de escarcha

en mi sonrisa apagada.

Hoy regresas a mi regazo,

al hogar en calma

con mi nieta de la mano.

Hoy las aguas azules

de tus ojos

refrescan mi alma

y llueve un trinar de aves

sobre el tejado de mi estancia.

Has iluminado

con tu presencia sutil

todos los rincones de nuestra casa.

Hay movimiento, hay vida

después de tanta quietud…

¡Al fin se escuchan melodías!

llanto dulce de niña…

y tu voz en susurros

derramando amor…

mientras tu risa sonora

viaja en ecos

por nuestro tierno comedor.

Regresaste

por caminos secretos

que sólo conoce Dios;

coloreando mi soledad

con los suaves matices de tu voz!

Dedicado a mi amada hija Stephanie – De mi libro “Por los bosques del silencio” – Año 2016 – Derechos reservados – Safe Creative Cta. Nro. 1006080193112

Lee el poema y otros más de mi autoría en: https://siembradeamorblog.wordpress.com/

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Oración de las embarazadas/futuras madres

mayo 17, 2019

De enlace en enlace, dí con esta plegaria, que es de la tradición judaica. La comparto, por si a alguien le sirve, y también el enlace hacia las plegarias que debería rezar el futuro padre, de trimestre en trimestre. Finalmente, un aporte esclarecedor, para estos tiempos de debate aborto-sí/aborto-no

“De los textos del siglo 17 de la Era Común, se logró recopilar una oración que fue publicada en el siglo 19 en el Bet Tefilá que dice, en forma resumida:

Señor del Universo. Soberano de los Ejércitos, todas las criaturas miran hacia Ti con gran esperanza.

En su tiempo de angustia, ellos se dirigen a ti para la salvación.

Y aunque yo no soy digna de venir ante Ti con mi oración, he fortalecido mi determinación y enfoque para humildemente colocar mi solicitud ante Ti.

Así como te acordaste de Sara, direccionaste a Rebeca, y viste el dolor de Lea, y no te olvidaste de Rajel, de igual manera que has escuchado la voz de todas las mujeres justas cuando se dirigían a Ti,

Quieras Tu escuchar los sonidos de mi petición y enviar el ángel redentor para protegerme y para ayudarme durante mi embarazo. 

De acuerdo con Tu gracia, sálvame de todo daño, la enfermedad, el dolor, la discapacidad y el dolor. Ten piedad de mí, así como del niño que llevo no tenga malformaciones, y concédeme un don incondicional desde Tu más fino tesoro.

Escucha la oración que brota de lo más profundo de mi corazón, y deja que el niño que llevo dentro de mí sea justo, bueno y correcto.

Dame fuerza y condúceme, para que no vaya a sufrir un aborto. Ten piedad de mí y escucha mi oración, pues Tú escuchas las oraciones de todos los que te invocan. Bendito sea Aquel que escucha las oraciones.”

En dicho sitio nos cuentan que: “Es casi que obligatorio que el futuro padre durante todo el embarazo dirija oraciones especiales: el Talmud registra que durante el primer trimestre del esposo debe orar para que su esposa no tendrá un aborto espontáneo; durante el segundo trimestre se debe orar para que el bebé no nazca muerto; y durante el tercer trimestre se debe orar para un parto seguro (60a Berajot).” (ver esas oraciones en el sito-fuente).

Leído en: Embarazo en el judaísmo-Parte 2
http://321judaismo.com/uncategorized/embarazo-en-el-judaismo-2/

Además, me fue un aporte esclarecedor, para estos tiempos de debate aborto-sí/aborto-no, leer que:

“…hay que tener en cuenta el siguiente concepto de la Halajá: Un feto se considera parte del cuerpo de la madre y no un ser humano completo. El libro del Éxodo / Shemot (21:22) dice… 

Cuando riñeren hombres y golpearen a una mujer preñada, de modo que salieren sus criaturas sin que haya desgracia (de muerte en la mujer), el culpable será ciertamente multado conforme a lo que impusiere el marido de la mujer, lo cual piará (por el aborto) Más si resultare desgracia (de muerte en la mujer), darás vida por vida…
Sin embargo, aunque el feto no tiene la personalidad y por lo tanto ninguno de los derechos y privilegios de un ser humano, la Halajá recuerda que su vida debe ser protegida como un ser humano en potencia, y no debe causarle daño de ningún tipo.
Esto está reforzado porque es de conocimiento que durante la gestación, el feto es visitado por un ángel que le enseña TODA LA TORÁ, y cuando nace, otro ángel toca sus labios, para que se olvide de ella y tenga que aprenderla de nuevo.”
El texto completo en: Embarazo en el Judaísmo-Parte 1-
http://321judaismo.com/opinion/embarazo-en-el-judaismo/

Poemas y palabras a la madre

octubre 21, 2018

Una recopilación

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

Gustavo Adolfo Becquer

 

A mi madre, José Martí

Madre del alma. madre querida,
Son tus natales, quiero cantar;
Porque mi alma, de amor henchida,
Aunque muy joven, nunca se olvida
De la que vida me hubo de dar.

Pasan los años, vuelan las horas
Que yo a tu lado no siento ir,
Por tus caricias arrobadoras
Y las miradas tan seductoras
Que hacen mi pecho fuerte latir.

A Dios yo pido constantemente
Para mis padres vida inmortal;
Porque es muy grato, sobre la frente
Sentir el roce de un beso ardiente
Que de otra boca nunca es igual.

https://verbiclara.wordpress.com/2016/05/08/a-mi-madre-jose-marti/

Madre, de Juan Ramón Jiménez

Te digo, al llegar, madre
que tú eres como el mar ;
que aunque las olas
de tus años se cambien y te muden,
siempre es igual tu sitio
al paso de mi alma.
No es preciso medida
ni cálculo para el señalamiento
de ese cielo total ;
el color, hora única,
la luz de tu poniente,
te sitúan ¡ oh madre ! entre las olas,
conocida y eterna en su mudanza.

http://www.camino-latino.com/spip.php?article37

https://lapoesiatoda.wordpress.com/2017/05/13/a-mi-madre-de-jose-marti/

 

A mi madre. Rubén Darío

Soñé que me hallaba un día
en lo profundo del mar:
sobre el coral que allí había
y las perlas, relucía
una tumba singular.

Acerqueme cauteloso
a aquel lugar del dolor
y leí: “Yace en reposo
aquel amor no dichoso
pero inmenso, santo amor”

La mano en la tumba umbría
tuve y perdí la razón.
Al despertar yo tenía
la mano trémula y fría
puesta sobre el corazón.

Rubén Darío

https://leseg.wordpress.com/2013/05/03/a-mi-madre-ruben-dario/

 

El caballo Blanco – León Felipe

Madre… no me riñas,
que ya nunca vuelvo a ser malo…
No me riñas, madre…
que ya no vuelvo a llenarme de barro.
Madre… no me riñas,
que ya no vuelvo a manchar mi vestido blanco.

Madre…
cógeme en tus brazos…
acaríciame,
ponme en tu regazo…
Anda… Madre mía,
que ya nunca vuelvo a ser malo.

Así…
Y arrúllame y cántame… y bésame…
duérmeme… apriétame en tu pecho
con la dulce caricia de tus manos…
anda… madre mía
que ya no vuelvo a llenarme de barro.

Madre…
¿verdad que si ya no soy malo
me vas a comprar
un caballo blanco
y muy grande,
como el de Santiago,
y con alas de pluma,
un caballo que corra y que vuele
y me lleve muy lejos… muy alto… muy alto…

donde nunca pueda
mancharme de barro
mi vestido nuevo,
mi vestido blanco?…

¡Oh, sí madre mía…
cómprame un caballo
grande
como el de Santiago
y con alas de pluma…
un caballo blanco
que corra y que vuele
y me lleve muy lejos… muy alto… muy alto…
que yo no quiero otra vez en la tierra
volver a mancharme de barro.

León Felipe

 

Madre, llévame a la cama. Miguel de Unamuno

Madre, llévame a la cama.
Madre, llévame a la cama,
que no me tengo de pie.
Ven, hijo, Dios te bendiga
y no te dejes caer.
No te vayas de mi lado,
cántame el cantar aquél.
Me lo cantaba mi madre;
de mocita lo olvidé,
cuando te apreté a mis pechos
contigo lo recordé.
¿Qué dice el cantar, mi madre,
qué dice el cantar aquél?
No dice, hijo mío, reza,
reza palabras de miel;
reza palabras de ensueño
que nada dicen sin él.
¿Estás aquí, madre mía?
porque no te logro ver…
Estoy aquí, con tu sueño;
duerme, hijo mío, con fe.

Miguel de Unamuno

Madre. Luis Franco

A esta mujer callada, esta mujer oscura,
la alabo, así, vestida de simpleza y cordura.
Su bondad está hilada de consuelo y abrigo
y su corazón lleno de experiencia y de días
es corazón más cándido que corazón del trigo.
Y nada hay tan de madre como sus manos pías,
doctas en la dulzura y en todo noble uso,
que hacen el pan de Dios y hacen rezar el huso,
y criaron con afanes santamente prolijos
las plantas de este huerto de su vida, sus hijos.

Madre, eres esa cosa buena, sencilla y santa,
como el fuego que nunca se apaga en el hogar;
como el agua que riega, abreva, lava y canta;
como el viento que sopla en la era de aventar;
como la hormiga enorme en esfuerzo y paciencia;
como el haza que a un tiempo nos da el pan y la flor;
como el nogal fresquito en estos días de calor;
como esta vieja casa que es nido y es querencia.

Aquí a su lado sueño. Rezando al tiempo toco
sus cabellos, cenizas del mortal enemigo.
Como siempre los ojos se me han nublado un poco.

Luis Franco

De: mi cuaderno de 4to. grado.
https://acuarela.wordpress.com/2013/10/13/madre-luis-franco/

 

Poema LXV de Trílce (César Vallejo)

Madre, me voy mañana a Santiago,
a mojarme en tu bendición y en tu llanto.
Acomodando estoy mis desengaños y el rosado
de llaga de mis falsos trajines.

Me esperará tu arco de asombro,
las tonsuradas columnas de tus ansias
que se acaban la vida. Me esperará el patio,
el corredor de abajo con sus tondos y repulgos
de fiesta. Me esperará mi sillón ayo,
aquel buen quijarudo trasto de dinástico
cuero, que para no más rezongando a las nalgas
tataranietas, de correa a correhuela.

Estoy cribando mis cariños más puros.
Estoy ejeando ¿no oyes jadear la sonda?
¿no oyes tascar dianas?
estoy plasmando tu fórmula de amor
para todos los huecos de este suelo.
Oh si se dispusieran los tácitos volantes
para todas las cintas más distantes,
para todas las citas más distintas.

Así, muerta inmortal. Así.
Bajo los dobles arcos de tu sangre, por donde
hay que pasar tan de puntillas, que hasta mi padre
para ir por allí,
humildose hasta menos de la mitad del hombre,
hasta ser el primer pequeño que tuviste.

Así, muerta inmortal.
Entre la columnata de tus huesos
que no puede caer ni a lloros,
y a cuyo lado ni el destino pudo entrometer
ni un solo dedo suyo.

Así, muerta inmortal.
Así.

César Vallejo

Leído enhttps://www.poesi.as/cv22065.htm

http://chungoybatann.blogspot.com/2011/04/homenaje-la-madre-poema-lxv-de-trilce.html

La madre ahora – Mario Benedetti

Doce años atrás
cuando tuve que irme
dejé a mi madre junto a la ventana
mirando la avenida
ahora la recobro
sólo con un bastón de diferencia

en doce años transcurrieron
ante su ventanal algunas cosas
desfiles y redadas
fugas estudiantiles
muchedumbres
puños rabiosos
y gases de lágrimas
provocaciones
tiros lejos
festejos oficiales
banderas clandestinas
vivas recuperados

después de doce años
mi madre sigue en su ventana
mirando la avenida
o acaso no la mira
sólo repasa sus adentros
no sé si de reojo o de hito en hito
sin pestañear siquiera

páginas sepias de obsesiones
con un padrastro que le hacía
enderezar clavos y clavos
o con mi abuela la francesa
que destilaba sortilegios
o con su hermano el insociable
que nunca quiso trabajar

tanto rodeos me imagino
cuando fue jefa en una tienda
cuando hizo ropa para niños
y unos conejos de colores
que todo el mundo le elogiaba
mi hermano enfermo o yo con tifu
mi padre bueno y derrotado
por tres o cuatro embustes
pero sonriente y luminoso
cuando la fuente era de ñoquis

ella repasa sus adentros
ochenta y siete años de grises
sigue pensando distraída
y algún acento de ternura
se le ha escapado como un hilo
que se le ha escapado como un hilo
que no se encuentra con su aguja

cómo quisiera comprenderla
cuando la veo igual que antes
desperdiciando la avenida

pero a esta altura qué otra cosa
puedo hacer yo que divertirla
con cuentos ciertos o inventados
comprarle una nueva tele
o alcanzarle su bastón.

Mario Benedetti

Leído en: http://www.saudaderadio.com/2017/08/mario-benedetti-la-madre-ahora.html

 

El hijo. Pablo Neruda

Ay hijo, sabes, sabes

de dónde vienes?

De un lago con gaviotas

blancas y hambrientas.

Junto al agua de invierno

ella y yo levantamos

una fogata roja

gastándonos los labios

de besarnos el alma,

echando al fuego todo,

quemándonos la vida.

Así llegaste al mundo.

Pero ella para verme

y para verte un día

atravesó los mares

y yo para abrazar

su pequeña cintura

toda la tierra anduve,

con guerras y montañas,

con arenas y espinas.

Así llegaste al mundo.

De tantos sitios vienes,

del agua y de la tierra,

del fuego y de la nieve,

de tan lejos caminas

hacia nosotros dos,

desde el amor terrible

que nos ha encadenado,

que queremos saber

cómo eres, qué nos dices,

porque tú sabes más

del mundo que te dimos.

Como una gran tormenta

sacudimos nosotros

el árbol de la vida

hasta las más ocultas

fibras de las raíces

y apareces ahora

cantando en el follaje,

en la más alta rama

que contigo alcanzamos.

Pablo Neruda 

Poema a la madre. Julie Sopetrán

Una palabra digo, la más dulce,
la más virgen, la más sabrosa y táctil
la que nunca envejece, la que aviva,
la que alumbra las cumbres y los valles,
las sombras y las noches y los mares.
La palabra que encera los espacios
y es candela de ricos y de pobres
y es ventana de azules y de tierras,
cerradura de sueños y enrejado
de flores, cual suspiros cultivados.

Una palabra digo, que es el Arte
El Norte el Sur, la dicha, lo presente,
la confluencia, el centro, lo cercano,
la grandeza, la anchura, los perfiles…
las espigas, los surcos, los renglones,
el camino, los puentes, la belleza.
Las haces de la unión y los montones
de nudos, y de enredos y de cuerdas
ataduras de una sola palabra
que lleva hilo de oro entre cadenas.
Palabra que es artesa, odre y estuche
taza y sagrario, baúl y laberinto
bandeja y tiempo y ritmo en permanencia.
La medida, la intensidad, lo exacto
lo oportuno, lo grave, lo concreto
es la palabra que se salva siempre:
bondad, caricia, alabanza, ingenio…
La persuasión sagrada que convence
la esclavitud divina en lo rebelde.
Y es sólo una palabra, un solo acierto
beso envuelto en fragancia, transparencia
seguridad, oficio, gran consuelo.
Es palabra de paz hecha plegaria
Es palabra de un dios que no se queja
nuestra primera y última palabra
la que lo sabe todo desde siempre
la que adivina todo y se lo calla.
Es el grial que eleva la andadura
¿elixir celestial? Relámpago en la noche
rayo que hiere y cura, melodía…
o flor que se abre
se abre
al viento entre cadencias…
y arde
arde en volcán de abismos y fragancias
quemando el dulce sueño de la vida:
y esa palabra que os digo
es: ¡MADRE!

©Julie Sopetrán (Del libro: Madre América)
Leído en: http://eltiempohabitado.wordpress.com/2014/05/04/mi-sola-palabra-2/

Karina Gálvez

¡Y Dios te hizo mujer! (Mas por mí lo dejaste todo.)
Creciste sin florecer para entregarte a tu modo.
Dejaste a un lado las galas para encerrarte en tu espacio
Donde cortaste tus alas frente a tu niña y su llanto.

Pasaste mil y una noches de angustia, miedo y desvelo,
Arrullándome en el coche mientras blanqueaba tu pelo.
Crecí contigo a mi lado y no podía entender
El cuidado exagerado que ponías en mi ser.

Cultivaste mi camino para evitarme el caer.
Me enseñaste desde niña a ser un alma de bien.
Supiste darme la guía, con paciencia y con ternura,
Pese a mis rebeldías y adolescente locura.

Hoy que mi pelo encanece puedo valorar tu entrega,
Pues soy yo hoy quien no duerme cuando mi niño no llega.
Por eso elevo mi canto antes que sea muy tarde:
¡MADRE, YO TE QUIERO TANTO!
¡GRACIAS A DIOS POR TI, MADRE!

Karina Gálvez

Leído enhttp://elecuatoriano.net/2013/05/06/poema-para-mi-madre-por-karina-galvez/

 

A mi madre: Manuel Gutièrrez Nàjera

Madre, madre si supieras

cuàntas sombras de tristeza tengo aquì!

si me oyeras y si vieras

esta lucha que ya empieza para mì!

Tù me has dicho que al que llora

Dios màs ama; que es sublime consolar;

ven entonces, madre, y ora;

si la fe siempre redime ven a orar.

De tus hijos el que menos

tu cariño merecìa soy quizàs;

pero al ver cual sufro y peno

has de amarme, madre mìa, mucho màs!

quiero a veces estas sienes apretar!

Ya no quiero, sueños vanos,

ven, ¡Oh madre!, que si vienes

vuelvo a amar!

sòlo, madre, tu cariño

nunca, nunca se ha apagado para mi;

Yo te amaba desde niño

hoy… la vida he conservado para tì.

Muchas veces cuando alguna

pena oculta me devora sin piedad.

Yo me acuerdo de la cuna,

que meciste en la aurora de mi edad,

cuando vuelvo silencioso

inclinado bajo el peso de mi cruz.

tù me ves, me das un beso,

y en mi pecho tenebroso brota luz.

Ya no quiero los honores;

quiero sòlo estar en calma donde estès.

Sòlo busco tus amores:

quiero darte mi alma… mucho màs.

Todo, todo me ha dejado;

en mi pecho la amargura descansò;

mis ensueños me han burlado,

tu amor sòlo por ventura nunca huyò.

Tal vez, madre, delirante

sin saber ni lo que hacìa te ofendì.

¿Por què madre en ese instante,

porque entonces, vida mìa, no morì?

Muchas penas te he causado,

madre santa, con mi loca juventud;

de rodillas a tu lado

hoy mi labio sòlo invoca la virtud.

Yo he de ser el que sostenga

cariñoso, tu cansada ancianidad.

Y he de ser quien siempre venga

a beber en tu mirada claridad.

Si me muero -ya presiento

que este mundo no muy tarde dejarè-

en la lucha dame aliento

y a mi espìritu cobarde dale fè.

Nada tengo yo que darte;

hasta el pecho se me salta de pasiòn.

Sòlo madre, para amarte

ya me falta, ya me falta corazòn.

Manuel Gutièrrez Nàjera

Leído enhttp://espacioliterario.obolog.es/madre-manuel-gutierrez-najera-249553

“Madre hay una sola. 

Por culpa del azar o de un desliz, cualquier mujer puede convertirse en madre. La naturaleza la ha dotado a mansalva del “instinto maternal” con la finalidad de preservar la especie. Si no fuera por eso, lo que ella haría al ver a esa criatura minúscula, arrugada y chillona, sería arrojarla a la basura. Pero gracias al “instinto maternal” la mira embobada, la encuentra preciosa y se dispone a cuidarla gratis hasta que cumpla por lo menos 21 años.

Ser madre es considerar que es mucho más noble sonar narices y lavar pañales, que terminar los estudios, triunfar en una carrera o mantenerse delgada. Es ejercer la vocación sin descanso, siempre con la cantinela de que se laven los dientes, se acuesten temprano, saquen buenas notas, no fumen, tomen leche. Es preocuparse de las vacunas, la limpieza de las orejas, los estudios, las palabrotas, los novios y las novias; sin ofenderse cuando la mandan callar o le cierran la puerta en las narices.

Es quedarse desvelada esperando que vuelva la hija de la fiesta y, cuando llega, hacerse la dormida para no fastidiar. Es temblar cuando el hijo aprende a conducir, anda en moto, se afeita, se enamora, se presenta a exámenes o le sacan las amígdalas.

Es llorar cuando ve a los niños contentos y apretar los dientes y sonreír cuando los ve sufriendo. Es servir de niñera, maestra, chófer, cocinera, lavandera, médico, policía, confesor y mecánico, sin cobrar sueldo alguno. Es entregar su amor y su tiempo sin esperar que se lo agradezcan. Es decir, que “son cosas de la edad” cuando la mandan a paseo.

Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de su vida y que llora de emoción porque uno se acuerda de ella una vez al año: el Día de la Madre.

El peor defecto que tienen las madres es que se mueren antes de que uno alcance a retribuirles parte de lo que han hecho. Lo dejan a uno desvalido, culpable e irremisiblemente huérfano.

Por suerte hay una sola. Porque nadie aguantaría el dolor de perderla dos veces…”

Leído enhttp://www.estandarte.com/noticias/autores/isabel-allende-madre-hay-una-sola_1195.html

Allí dice “Aunque Isabel Allende nunca ha reconocido la autoría de este texto sobre las madres, desde hace tiempo circula por la red como suyo…”

Dios te bendiga Mamá. Hector Gagliardi

HOY ES EL DIA DE LA MADRE… y las hijas con sus hijos forman ruedas de alegría, junto al mantel familiar y yo…que vivo soñando… y en todo y nada me fijo.
Aquí estoy comprando rosas… que yo mismo las elijo porque las quiero muy blancas… como el alma de mamá…!
¡HOY ES EL DIA DE LA MADRE… y aunque la mía se ha ido yo necesito estas rosas, pues las quiero deshojar frente al altar del recuerdo, mojadas por el rocío,
de mi llanto silencioso, respetuoso… arrepentido… EN ESTE DIA TAN TUYO… DIOS TE BENDIGA MAMÁ…!
Por tu nombre, que es el nombre, que yo pronuncié primero, por tu sangre, que es mi sangre y la única verdad por los besos que me diste, los más puros y
sinceros que en el vivir de mi Vida… nunca más… ya me los dieron ¡EN TU DIA INOLVIDABLE que dulce es decir MAMÁ Por el nido de tu pecho, que mis sueños
acunaron por los mimos que me hacías, para no verme llorar… por el bálsamo piadoso, que el Señor puso en tus manos por todo lo que te debo… por todo lo que
me has dado… ¡ANTE TU IMAGEN REPITO: ¡DIOS TE BENDIGA MAMÁ…!
Por las noches angustiosas en que te tuve despierta cuando la fiebre en aumento, me impedía respirar por tu voz tan diferente… por tu oído siempre alerta
por tu mirada anhelante… que leía mi conciencia…! ¡EN ESTE GLORIOSO DÍA… que lindo es decir MAMÁ
Por los ingratos momentos, que por mi culpa has pasado… cuando ingenuo me cría, ser dueño de la verdad…!
Y vos… guardabas silencio, sabiéndome equivocado… y hasta me dabas un beso… al regresar
derrotado… ¡EN EL DÍA DE TU DÍA…TE PIDO PERDÓN MAMÁ…! ¡HOY ES EL DIA DE LA MADRE… y están de
fiesta los niños que tienen la enorme dicha, de poderlas abrazar….! ¡De colmarlas con sus besos… de ofrecerles su
cariño…. y si supieran los pibes… de que modo los envidio… y como aprieto los ojos… porque no quiero
llorar…! ¡HOY ES EL DIA DE LA MADRE… y las hijas con sus hijos forman ruedas de alegría, junto al mantel
familiar…! ¡Y yo que vivo soñando… y en todo y nada me fijo… aquí estoy… comprando rosas… que yo
mismo las elijo… ¡PORQUE LAS QUIERO…MUY BLANCAS… COMO EL ALMA… DE MAMÁ.

Leído enhttp://www.silvitablanco.com.ar/dia_de_la_madre/diostebendiga.htm

Relacionados:

La madre canta-Rabindranath Tagore

Nacimiento – Soneto

Madre marinera – Soneto

Me preguntas qué es la madre

(Images may be subject to copyright. Las tarjetas son de norfipc.com, allí muchas más. Tarjetas antiguas: en MercadoLibre. Las pinturas: Renoir y Picasso.)

Abajo, en los comentarios, iremos subiendo otras palabras más que encontremos.

Leyendo poemas: Rodolfo Alonso

octubre 10, 2018

Una mujer se desnuda en mi memoria
mientras afuera resplandece la ciudad
o llueve y hace frío

Una mujer lava su pelo negro con el agua de mi infancia
una distancia va formándose

Su piel es lenta y fresca como la mañana que acaricia
su voz se hace lejana

Una mujer me alcanza
el primer seno descubierto
el primer seno acariciado

Mientras adentro resplandece la memoria

Leídos en: http://letras.mysite.com/ralo191113.html

Reseña: https://es.wikipedia.org/wiki/Rodolfo_Alonso (Arg.)

Imagen: Madre e hijo, Renoir.

Poema a la madre. Julie Sopetrán

octubre 15, 2016

Una palabra digo, la más dulce,
la más virgen, la más sabrosa y táctil
la que nunca envejece, la que aviva,
la que alumbra las cumbres y los valles,
las sombras y las noches y los mares.
La palabra que encera los espacios
y es candela de ricos y de pobres
y es ventana de azules y de tierras,
cerradura de sueños y enrejado
de flores, cual suspiros cultivados.

Una palabra digo, que es el Arte
El Norte el Sur, la dicha, lo presente,
la confluencia, el centro, lo cercano,
la grandeza, la anchura, los perfiles…
las espigas, los surcos, los renglones,
el camino, los puentes, la belleza.
Las haces de la unión y los montones
de nudos, y de enredos y de cuerdas
ataduras de una sola palabra
que lleva hilo de oro entre cadenas.
Palabra que es artesa, odre y estuche
taza y sagrario, baúl y laberinto
bandeja y tiempo y ritmo en permanencia.
La medida, la intensidad, lo exacto
lo oportuno, lo grave, lo concreto
es la palabra que se salva siempre:
bondad, caricia, alabanza, ingenio…
La persuasión sagrada que convence
la esclavitud divina en lo rebelde.
Y es sólo una palabra, un solo acierto
beso envuelto en fragancia, transparencia
seguridad, oficio, gran consuelo.
Es palabra de paz hecha plegaria
Es palabra de un dios que no se queja
nuestra primera y última palabra
la que lo sabe todo desde siempre
la que adivina todo y se lo calla.
Es el grial que eleva la andadura
¿elixir celestial? Relámpago en la noche
rayo que hiere y cura, melodía…
o flor que se abre
se abre
al viento entre cadencias…
y arde
arde en volcán de abismos y fragancias
quemando el dulce sueño de la vida:
y esa palabra que os digo
es: ¡MADRE!

©Julie Sopetrán (De mi libro: Madre América)
http://eltiempohabitado.wordpress.com/2014/05/04/mi-sola-palabra-2/

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